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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2013

La contrapartida de esta crisis estructural en el capitalismo avanzado

Alberto Rabilotta
ALAI AMLATINA


La interpretacin de la crisis y la realidad actual del capitalismo en los pases centrales, y Qu piensan y escriben sobre este tema algunos economistas?, fueron los temas de los artculos anteriores (1), y en este ltimo abordaremos la situacin y perspectivas en los pases emergentes que conservaron (o adoptaron) el papel gestor del Estado, y que mantuvieron su soberana en los asuntos econmicos, sociales y polticos, y donde las economas han capeado la crisis y siguen desarrollndose.

Primero un paseo por las noticias y la realidad.

En el terreno de la economa real el fin de enero fue marcado por la inesperada una baja (-0.1%) en el producto interior bruto (PIB) del cuarto trimestre del 2012 en Estados Unidos (EE.UU.), el estancamiento o baja en el PIB del 2012 en Gran Bretaa, y lo mismo o peor para la mayora de pases de la Unin Europea (UE), Japn y Australia. Las perspectivas para el 2013 no apuntan a una recuperacin de las economas reales. Y a pesar de eso la UE aplic su poltica de austeridad recortando su presupuesto para el periodo 2014-2020. La perspectiva parece ser la misma en EE.UU.

Sobre los pases emergentes, segn las estadsticas y las agencias de noticias, en el 2012 las principales economas de Asia han crecido por encima de los pronsticos. Amrica latina y el Caribe, segn la CEPAL, crecieron 3.1 por ciento en el 2012, porcentaje superior al vaticinado (+2.2 %) e inferior al de los aos anteriores por la baja en la demanda europea y el consiguiente descenso de precios de los productos de exportacin. El aumento de la demanda interna y regional, segn la CEPAL, permitir alcanzar el 3.8 % de crecimiento en el 2013.

Centro neoliberal y periferia mercantilista?

En un artculo titulado El nuevo desafo mercantilista (2) el economista y profesor Dani Rodrik, para explicar por qu el centro de la economa mundial no sale de la crisis ni logra crecer mientras que la periferia se desarrolla y crece, plantea la existencia de una lucha entre dos escuelas de pensamiento, el liberalismo y el mercantilismo. Y opina que el mercantilismo sigue vivo y goza de buena salud, y su continuo conflicto con el liberalismo probablemente ser una importante fuerza que influir sobre el futuro de la economa.

Mercantilismo? Reducir la diversidad de polticas de desarrollo econmico en Asia y Amrica latina a prcticas mercantilistas como tambin lo ha hecho Pal Krugman en el 2010-, aparte de no corresponder a la realidad es una equivocacin (3), sobre todo cuando Rodrik define el neoliberalismo como un sistema que propone una estricta separacin entre el estado y las empresas privadas, y el mercantilismo como una visin corporativista en la cual el Estado y las empresas privadas son aliados y cooperan en busca de objetivos comunes, como el crecimiento de la economa nacional o del podero del pas.

A esta altura del partido nadie puede ignorar, y menos un economista, que el neoliberalismo es un sistema que solo funciona cuando tiene a su servicio exclusivo, o sea al servicio de los monopolios y oligopolios industriales, comerciales y financieros, todos los poderes del Estado, de las instituciones nacionales, internacionales y supranacionales, lo que explica tanto su esencia totalitaria como que no deje intersticios donde pueda sobrevivir la libre competencia.

El turno de Amrica latina y el Caribe

Con la puesta en marcha de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos, la CELAC, el 2013 comenz muy bien para nuestra regin. La ausencia de EE.UU. y Canad ayudar para bregar por la independencia necesaria que permita construir los consensos y adoptar polticas de cooperacin y de solidaridad para la regin, basadas en la independencia y soberana de nuestros pueblos.

Entre los pases que forman parte de la CELAC, como seala Hedelberto Lpez Blanch (4), existen grandes asimetras en materia econmica y de desarrollo industrial, y diferencias en las polticas econmicas y comerciales que aun cuando constituyen desafos inmediatos para la organizacin no impiden una concordancia en trminos de visin del modelo econmico y de insercin internacional hacia el interior de la regin que los une. Y la unidad agrega- debe provenir del desarrollo y aplicacin de una agenda de cooperacin econmica para el desarrollo de programas econmicos y sociales que ayuden a disminuir la pobreza, las asimetras y favorezcan la inclusin social y la seguridad alimentara.

El Vicepresidente venezolano Nicols Maduro tambin destac las diferencias y dijo que ahora Amrica Latina y el Caribe, con la diversidad de modelos en general, estamos transitando un camino de fortalecimiento de nuestras economas, nuestra propia capacidad de inversin interna y que nuestro modelo tiene que ver con lo social, la economa para el ser humano, la economa para que nuestros pueblos tengan salud, educacin, derecho a la alimentacin, derecho a la vida. Para eso es la economa, la prosperidad, el desarrollo industrial, el desarrollo tecnolgico es puesto al servicio del ser humano, de la sociedad, de la inclusin de la superacin de la pobreza (Agencia TELAM, 20-01-2013).

Como se desprende, la tarea de la CELAC es compleja y requiere tanto de diplomacia como de principios y firmeza, razn por la cual los pases miembros acordaron dar a Cuba la primera presidencia pro tmpore, que deber sentar el rumbo independiente que se quiere proseguir.

Frente a la realidad de la pobreza y las deficiencias que marcan nuestra regin, dijo el Presidente cubano Ral Castro, hay obligacin de alcanzar progresos considerables en la educacin como base del desarrollo econmico y social. Nada de lo que nos proponemos, desde la disminucin de la inequidad hasta la reduccin de la brecha tecnologa y digital, sera posible sin ello

Desarrollo econmico, soberanas nacionales e integracin continental

Los objetivos de la CELAC son ambiciosos y portadores de nuevos principios para solucionar viejos problemas. Los principios de soberana e integracin regional en el mundo, en un marco de solidaridad y cooperacin, permitirn presentar, discutir, articular y aplicar mediante el apoyo mutuo en los pases que as lo decidan, las estrategias de desarrollo que respeten los objetivos polticos y econmicos nacionales.

Por todo esto son y sern muy necesarios los debates y discusiones de ideas y propuestas entre las fuerzas progresistas y de la izquierda latinoamericana y caribea, como el celebrado el 21 de enero pasado en San Pablo bajo los auspicios del Instituto Lula, y el que tendr lugar a nivel acadmico en el Dcimo Encuentro Internacional de Estudios Polticos y Sociales, en Cuba del 19 al 22 de marzo, para ampliar el debate sobre los problemas polticos ms acuciantes del siglo XXI y sus mayores retos.

El encuentro del 21 de enero en San Pablo no tuvo mayor trascendencia porque fue eclipsado por la Cumbre de la CELAC en Chile, como escribe Niko Schvarz (5) en la resea y anlisis que hace del documento Las izquierdas en la hora de la integracin sudamericana del brasileo Marco Aurelio Garca, que contiene una necesaria recapitulacin y elementos para la reflexin, as como tambin el texto que resume la conferencia en esa reunin del economista y diplomtico argentino Aldo Ferrer (6).

Del documento de Marco Aurelio Garca, donde quizs falta al menos en la versin de Schvarz-, el importante elemento que ha sido y es el surgimiento en la escena poltica y social de los movimientos indgenas, citaremos un prrafo que resume la situacin actual: los xitos de las experiencias de gobiernos de izquierda y de centro-izquierda en Amrica del Sur no pueden ocultar, no obstante, sus lmites, cuyo examen es fundamental para la continuidad de esas experiencias y, sobre todo, para su profundizacin, y Schvarz aade que se alude, en un inventario de algunas tendencias conflictivas, a confrontaciones exageradas o conciliaciones innecesarias, voluntarismo o pasividad burocrtica, centralismo o basismo, y que tampoco existe una exposicin consistente de los procesos polticos en curso en nuestros pases. A falta de ella las izquierdas corren el riesgo de renunciar a un anlisis explicativo de su rica experiencia actual, cayendo en un peligroso empirismo. De diversas maneras se encubre la incapacidad de explicar la novedad de la experiencia que se est desarrollando y los problemas a afrontar.

Aldo Ferrer, por su parte, elabor sobre los aspectos principales de las teoras del desarrollo econmico, el contexto mundial y la integracin de Amrica latina y el Caribe, y la problemtica del desarrollo en la regin a partir de la situacin actual en la cuestin social, la calidad de los liderazgos, las instituciones y las ideas.

En la cuestin social, en sntesis, la realidad histrica es que las grandes desigualdades que caracterizan nuestra historia son el principal problema y obstculo al desarrollo, y la solucin a este problema ya ocupa una prioridad en las polticas pblicas de los gobiernos. Ferrer seala el nuevo contexto mundial el descalabro provocado por el neoliberalismo-, y que en China y otros pases emergentes de Asia, el dinamismo de sus economas obedece, precisamente, a que no se han sometido al canon ni al Estado neoliberal. Prevalecen en estos pases Estados nacionales, capaces de administrar la globalizacin e impulsar el desarrollo. Las turbulencias y asimetras en el orden mundial contemporneo reflejan la coexistencia de Estados nacionales en los pases emergentes y Estados neoliberales en el antiguo centro hegemnico.

Ferrer constata que han surgido nuevos liderazgos en nuestros pases que privilegian la resolucin de la cuestin social y, consecuentemente, asumen un comportamiento distinto respeto de la gestin de la economa y sus relaciones externas, y que la democracia se ha consolidado y esto confiere la estabilidad institucional necesaria para el desarrollo econmico y social, y destaca que las nuevas tendencias implican la renovacin de las ideas sobre el desarrollo econmico y las relaciones internacionales.

La integracin regional en vista por Ferrer como un instrumento fundamental para impulsar el desarrollo nacional de nuestros pases y fortalecer su posicin conjunta en el orden mundial. La integracin se despliega en tres planos: las polticas nacionales, las reglas del juego de la integracin y la proyeccin conjunta hacia el resto del mundo, y debe evitar la delegacin de soberana a rganos supranacionales comunitarios. La experiencia de la Unin Europea alcanza para demostrar cmo la cesin de soberana termina subordinando a las partes ms dbiles al poder hegemnico de los ms fuertes, lo que se agrava cuando prevalece el paradigma neoliberal. La integracin, para Aldo Ferrer, no debe radicar en la cesin de la soberana sino en la construccin solidaria de la soberana que nos falta en la ciencia y la tecnologa, el desarrollo industrial y la inclusin social

Para el Vicepresidente boliviano lvaro Garca Linera, una mayor capacidad de integracin, con mayor capacidad de definicin de polticas soberanas en torno a su horizonte econmico, permitir que los pases y la regin escojan de mejor manera sus mercados con vistas a alianzas con los pases emergentes de Asia, China, Corea del Sur e India para generar un bloque regional econmicamente muy importante que va a influir en el conjunto de la economa mundial en las siguientes dcadas (7) Es el momento, segn Linera, para que el continente reafirme la base material de la soberana de cada pas, al tiempo que la integracin regional () se convierte en una necesidad prctica para salvarse como regin, para aprovechar lo mejor que se pueda de esa crisis, y para definir de mejor manera sus alianzas y sus relaciones internacionales para las siguientes dcadas.

Del querer al poder

El desarrollo econmico en el actual contexto de la regin, en muchos pases, est yendo o se propone que vaya en la direccin del desarrollo econmico con vistas a la creacin o el fortalecimiento de las pequeas, medianas y grandes empresas en el sector industrial, y dems sectores de la economa, bajo un rgimen de propiedad que no excluye la propiedad privada a secas (nacional o extranjera) o mixta (privada-estatal), o sea un escenario capitalista, aunque regulado.

Si la realidad impone esta direccin, por la correlacin de fuerzas sociales y polticas, el bajo nivel de acumulacin de capital, falta de tecnologa y de personal calificado, o simplemente por la urgencia en desarrollar las fuerzas productivas para sustentar econmicamente los compromisos de avanzar en la realizacin de los programas sociales, por ejemplo, es imprescindible que las estrategias de desarrollo econmico que se adopten incluyan desde ya las reglas e instrumentos para poder rebasar el ya perimido marco capitalista.

En sntesis, las estrategias de desarrollo econmico deben incluir y priorizar polticas para un escenario no-capitalista, acompaadas de inversiones que permitan desarrollar bajo el dominio pblico y accesible a las clases ms humildes-, todos los ciclos de educacin e investigacin cientfica y desarrollo tecnolgico, los servicios de salud y el desarrollo de la infraestructura de utilidad pblica, y contemplar un sostenido apoyo institucional y financiero para el desarrollo de empresas de propiedad colectiva y social, desde las cooperativas hasta las empresas de propiedad pblica (comunales, provinciales, estatales o regionales) sometidas al control social.

Que Latinoamrica y el Caribe estn en un momento histrico que presenta grandes oportunidades para avanzar es algo indiscutible. Las contradicciones y confrontaciones entre el centro y la periferia no solo son de orden econmico, sino tambin poltico y social, o sea que afectan a la democracia representativa y sus instituciones. En los pases centrales la simple nocin de que se pueden cambiar las instituciones o las polticas, de que la democracia funciona, empieza a ser un recuerdo ms de la pasada edad de oro del capitalismo industrial, como ya definitivamente lo son los trabajos estables con salarios decentes.

Las reformas constitucionales en Venezuela, Ecuador y Bolivia, por ejemplo, confirman que en nuestra regin se ha ido consolidando la consciencia de que hay que ampliar y democratizar la heredada democracia representativa, hacerla participativa e inclusiva, y liberarla de los instrumentos e instituciones que, como el Poder Judicial, siguen apoyndose en una separacin de poderes inventada en 1748 y que desde hace mucho est siendo utilizada para separar el pueblo del poder sobre toda su propia vida econmica (8), o sea para la defensa y proteccin de la propiedad privada, y que por eso mismo ha bien servido a las oligarquas, los monopolios y los grandes intereses econmicos que, en muchos pases y hasta ahora, controlan desde los jueces hasta los medios de comunicacin y la informacin.

Es claro en muchos pases, y particularmente en Argentina, que el Poder Judicial sigue poniendo trabas y anula cualquier progreso en la democratizacin de la informacin, pero lo mismo podemos decir cuando se trata de devolver a los pueblos indgenas las tierras que se les ha robado, o para que el propio Estado pueda recuperar los predios que por derecho le pertenecen, como en el caso de la Sociedad Rural Argentina. O citemos los casos de Honduras, donde la Corte Suprema dio la luz verde para el golpe de Estado contra el Presidente constitucional Manuel Zelaya, o el peligroso conflicto en El Salvador entre el Poder Ejecutivo y los dems poderes de gobierno para hacer efectivos los cambios de jueces que la Asamblea legislativa haba decidido para la Corte Suprema.

Cmo responder a quienes se opondrn a cualquier poltica progresista decidida por la mayora apoyndose en jueces corruptos o directamente al servicio del gran capital y el imperialismo? No estamos viendo en la UE y EE.UU. que la mentada separacin de poderes y algunos mecanismos institucionales sirven de justificativo para mantener las peores polticas neoliberales e impedir cualquier cambio? Si seguimos impotentes para defendernos de los monopolios globales, como Monsanto o cualquier otra gran empresa farmacutica, minera, industrial o informtica, de qu estrategia de desarrollo y cambios estamos hablando?

Y que decir, como seala el documento de Marco Aurelio Garca, de la tendencia creciente en las fuerzas conservadoras - cuando no golpistas- en el continente, que de descalificar las polticas econmicas y sociales de las izquierdas (han pasado a) descalificar tambin las elecciones como proceso de constitucin de gobiernos democrticos?

Si en la actual correlacin de fuerzas la abolicin de la propiedad privada no figura en el horizonte poltico para defender la democracia, entonces habra que empezar por proponer la abolicin de los criterios y principios constitucionales o legales- que hacen de la defensa de la propiedad privada el nico criterio a respetar, aunque vayan en contra de lo que quiere la mayora popular y sus representantes legislativos.

Algunos pases Venezuela, Ecuador y Bolivia- han emprendido reformas constitucionales (9) para ir eliminando ese chaleco de fuerza que constituye el contenido de clase de las actuales instituciones del poder, que rpidamente se evidencia en los momentos en que se atacan los intereses de la burguesa y del gran capital nacional e internacional, y que hace que todo intento de cambio est condenado a una confrontacin potencialmente fatal para los intereses del pueblo.

La Vrdiere, Francia

- Alberto Rabilotta es periodista argentino - canadiense.


1.- Ver http://alainet.org/active/61294&lang=es y http://alainet.org/active/61385&lang=es

2.- Dani Rodrik, The Return of Mercantilism?, Project Syndicate, y tambin Is State Capitalism Winning? de Daron Acemoglu y James A. Robinson, y What Role for the State? de Kemal Derviş.

3.- El economista Henry C. K. Liu refuta con argumentos econmicos e histricos estas acusaciones: Krugman blaming victim for the crime http://www.atimes.com/atimes/China_Business/LA06Cb01.html
Surplus and capital formation http://www.atimes.com/atimes/China_Business/KK19Cb01.html
y sobre la orientacin del proceso de introduccin del capitalismo en China consultar la serie CHINA'S REVOLUTION http://www.atimes.com/atimes/China_Business/KK17Cb01.html

4.- Hedelberto Lpez Blanch, Cuba en CELAC: El necesario impulso a la integracin, Rebelin 31-01-2013.

5.- Niko Schvarz, Las izquierdas en la hora de la integracin sudamericana, http://alainet.org/active/61391

6.- Aldo Ferrer, Transformaciones de Amrica latina, http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-212708-2013-01-27.html

7.- lvaro Garca Linera, entrevista con Le Monde Diplomatique, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=160745

8.- Karl Polanyi, La Grande Transformation, Editions Gallimard, pgina 292.

9.- Ver la entrevista Fernando Cordero, colaborador del Presidente ecuatoriano Rafael Correa: La supremaca del trabajo humano sobre el capital es innegociable: http://www.pagina12.com.ar/diario/dialogos/21-213655-2013-02-11.html


http://www.alainet.org/active/61531



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