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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2013

De la incertidumbre a la sucesin
En la Revolucin Bolivariana empez el tiempo de las definiciones

Carlos Carcione, Stalin Prez Borge, Juan Garca, Gonzalo Gmez, Zuleika Matamoros, Alexander Marn
Marea Socialista


Desde el 8 de febrero la noticia sobre el pas que recorre el mundo y que ha impactado al pueblo venezolano y a otros pueblos ms all de nuestras fronteras es la devaluacin del bolvar. Medida equivocada, anunciada como se hace tradicionalmente en los principales pases capitalistas: un viernes previo a las vacaciones de Carnaval y a las 4 de la tarde. Este hecho contradice lo que se vena diciendo y es otra incongruencia y smbolo de lo que est sucediendo en el proceso revolucionario.

Queramos o no, empez un tiempo donde se juega el capital poltico construido en ms de dos dcadas de esfuerzos enormes realizados por el liderazgo del Comandante Chvez y de lucha del Pueblo Bolivariano.

La realidad es que ya han pasado dos meses sin recibir la voz, las imgenes, la presencia inconfundible y original del Comandante. Es cierto, que ha habido partes oficiales y hasta Fidel declar en una de sus breves y escasas apariciones pblicas que nuestro Presidente estaba mejorando. Pero, desde que se anunci que se prepara su retorno estamos pendientes de que ello ocurra. Es probable que su vuelta suceda como todos esperamos, en el corto plazo. Sin embargo, se siente y hasta se desea para su bien, que esta vuelta ser para continuar con su tratamiento, aunque eso lleve a que no pueda asumir nuevamente el gobierno.

El problema que nos ocupa es que flota en el aire una sensacin de orfandad no resuelta y de angustia contenida. Existe el peligro de que la incertidumbre se generalice y de que tome cuerpo la desmoralizacin. El proceso revolucionario ha entrado en alerta y est llegando el momento de tomar definiciones.

El manejo de la situacin provocada por la ausencia de Chvez

La dificultad para el anlisis radica en que navegamos sin claros instrumentos de orientacin. No se nos podr culpar de un error de clculo cuando tenemos que andar en medio de una informacin parcial, casi siempre contradictoria y muchas veces manipulada. Es necesario decir que desde la cpula del gobierno y del partido se estn cometiendo errores que advertimos podran suceder desde hace ya mes y medio[i]: Si no se informa claramente un pronstico tentativo sobre el futuro de Chvez ni se dan los pasos que se desprendan de ese pronstico, se est debilitando al proceso bolivariano de manera estratgica y fortaleciendo a la oposicin, aunque esto hoy no parezca posible.

Es cierto que la oposicin est atravesando su peor momento desde que, despus de la derrota del golpe de abril, del paro sabotaje y del referndum revocatorio, logr reagruparse en la MUD. Hoy est dividida y sin brjula y con dos derrotas electorales contundentes en el ltimo trimestre del 2012 y todava analizando por qu perdieron el 7 de octubre[ii]. Pero la base social y poltica de la revolucin corre el riesgo de desmoralizarse por el mal manejo del indudable cambio de etapa que significa la ausencia del Presidente Chvez. Y por la emergencia de una situacin que amenaza el nivel de vida popular.

En los ltimos meses se estn produciendo hechos graves sobre los que no se est actuando eficientemente o en los que se est cediendo a la presin de la oligarqua. 1) Se ha tolerado un desabastecimiento y especulacin con muchos de los principales productos de consumo popular, especialmente en alimentos e higiene, sin que ninguno de los principales empresarios y especuladores responsables de esa situacin vaya preso, ni se tomen medidas ejemplares para evitar el acaparamiento[iii]. 2) Se ha aceptado pasivamente que se provocara una espiral ascendente en el crecimiento de los precios para acceder a esos productos, desatando una caresta que disolvi el poder de compra del salario, sin que se aprueben medidas eficientes que defiendan el salario popular. 3) Se ha vacilado frente a las turbulencias econmicas y polticas impulsadas por una fuerte presin devaluatoria sobre el bolvar por parte del capital financiero (el gran beneficiario de esta medida), a la que finalmente se ha cedido, sancionando una devaluacin que afectar esencialmente al pueblo ms humilde, es decir al pueblo chavista, en un nuevo golpe al salario y a los recursos para las polticas sociales.

Frente a esto como mostr el caso de la devaluacin, se utiliz una forma equivocada[iv] para su tratamiento, dejando de lado la opinin o la posibilidad de decidir y sobre todo de combatir del pueblo bolivariano. Se recurri a noticias contradictorias, muchas veces desmentidas por los hechos. Creando as un lgico sentimiento entre el pueblo chavista de haber sido burlados o al menos manipulados una vez anunciada la medida. De esta manera, adems de que el pueblo bolivariano tiene la sensacin amarga y real de haber amanecido ms pobre el sbado 9 de febrero, se daa irremediablemente el principal capital poltico del proceso y que tiene Chvez: se ha devaluado junto con la moneda la confianza en la palabra de los responsables del gobierno y el partido y esto es grave.

Estamos en una coyuntura de elecciones presidenciales?

Desde los altos cargos del gobierno y el partido se ha entrado, aunque erradamente no se lo reconozca, en una dinmica de campaa electoral presidencial (Y, si fuera necesario, hay muchas formas de hacerlo sin activar fechas supuestamente obligatorias). El 10 de enero se desarroll una importante movilizacin en la que el pueblo se comprometi a defender el nuevo mandato de Chvez que comenz ese da y ese pueblo se jurament como presidente, esa fue la ltima seal de participacin entusiasta del pueblo bolivariano. Pero luego se han desarrollado dos nuevas concentraciones en apenas quince das, el 23 de enero y el 4 de febrero, que aunque representan importantes fechas histricas, tuvieron caractersticas electorales. El objetivo de esto es, segn un despacho de la agencia EFE que cita a importantes dirigentes del chavismo y que no fue desmentido por estos hasta ahora, para instalar a Nicols Maduro como una opcin electoral verdaderamente competitiva.

Sin informacin clara. Con acciones de tipo electoral ocultas tras fechas de conmemoracin y con medidas que repercuten negativamente en el nivel de vida de la poblacin ms humilde y del pueblo chavista, est planteado que se produzca un desgobierno que solo beneficiar a la oposicin. Aunque esta tenga muchos problemas y ninguno de sus lderes est a la altura para disputar electoralmente con el chavismo, hay que repetir una vez ms parafraseando a Fidel, la amenaza al proceso no viene de la oposicin (por ahora), el peligro proviene de la actuacin de los propios dirigentes del chavismo si continan as.

Es un hecho que la situacin creada por la enfermedad de Chvez en el seno del pueblo chavista requiere de una trato ms trasparente, al menos asentado en la propuesta realizada por el mismo Comandante cuando el 8 de diciembre llam a apoyar en cualquier situacin sobrevenida a Nicols Maduro como candidato a presidente. Pero como bien recuerda Javier Biardeau R. en un extenso y esclarecedor artculo publicado en aporrea.org[v]: En el mal llamado testamento poltico de Chvez queda claramente establecido que Chvez no entreg un cheque en blanco a Nicols Maduro, pues si por circunstancias sobrevenidas que inhabiliten de manera permanente a Chvez para ejercer el cargo de Presidente, el mismo Chvez llam a prestarse todo el apoyo irrestricto a la figura de Nicols Maduro, pero agregando una coletilla importantsima que algunos opinadores barren debajo de la alfombra: dirigiendo junto al pueblo siempre, y subordinado a los intereses del pueblo, los destinos de esta patria. Resulta, sin embargo, que el pueblo bolivariano no es tenido en cuenta para tomar las decisiones, ya que no se le informa y se lo sigue tratando simplemente como clientela electoral para acompaar acciones donde escuchar a sus nuevos lderes. Los que, es bueno recordar y con esto no ofendemos a nadie, tienen que andar todava un largo camino para conquistar ese ttulo.

De esta manera se profundiza un rumbo equivocado que ya Chvez haba llamado a cambiar con su intervencin conocida como Golpe de Timn del 20 de octubre de 2012. Porque mientras que un intelectual destacado como Vladimir Acosta hace un esfuerzo pedaggico ejemplar y valiente frente a todo el alto gobierno para explicar las debilidades del proceso[vi], el partido y el gobierno; los principales dirigentes ceden a la presin de la capital financiero y la oligarqua local y devalan la moneda (medida felicitada por Fedecamaras, cmara empresaria responsable del golpe de Abril 2002 y del paro patronal y que viene presionando para lograr medidas complementarias como la contrarreforma por la va de la reglamentacin de la nueva Ley Orgnica del Trabajo).

Lo peor es que no comparten ni buscan debatir abiertamente con el pueblo bolivariano ni estas medidas ni el plan poltico para la inevitable transicin que se avecina los prximos meses. Si esto es as, es necesario prepararnos por la calle del medio para las elecciones presidenciales. Preparar al pueblo bolivariano para esa lucha. Desatar la creatividad y energa que nuestro pueblo ha demostrado en los momentos ms difciles. De lo contrario desde la cpula se est jugando con un fuego que devorar al proceso y del que no estarn a salvo tampoco los dirigentes que lo provocan.

La encrucijada actual

El impacto provocado por la ausencia de Chvez haba congelado, hasta el momento de la devaluacin, el proceso de crtica y rechazo que provocaba un enorme cuestionamiento a la burocracia del Estado y del partido. Ese era y empieza a volver a ser el proceso central que se vena desarrollando en el seno del pueblo bolivariano. Por eso es importante recordar la valoracin que tena el chavismo llano de la mayora de los actuales dirigentes antes del 8 de diciembre, cuando Chvez anunci la necesidad de la nueva operacin y la gravedad de la misma.

No recurriremos a chismes o a impresiones subjetivas para analizar este hecho. Obviamente lo podemos evaluar objetivamente volviendo a revisar algunos datos de las dos ltimas elecciones, la del 7 de octubre y la del 16 de Diciembre de 2012. La oposicin ha quedado golpeada, confundida y disminuida por estas derrotas pero este hecho no impide que analicemos lo que ha pasado y est volviendo a pasar en nuestro propio terreno. Otro dato objetivo es como ha sido la participacin popular en la campaa presidencial.

De las dos elecciones, la ms significativa es, desde luego, la presidencial del 7 de octubre. Pero empezaremos por las elecciones regionales del 16/D, que fueron una derrota contundente para una oposicin ya golpeada el 7 de octubre, y que se explica por razones polticas profundas: 1) La decisin del pueblo bolivariano de darle un nuevo triunfo a Chvez, luego de haber recibido el impacto de la gravedad de su enfermedad. 2) El arrastre del triunfo del 7/O, con sus dos caras: el fortalecimiento del Chavismo y el debilitamiento extremo de la oposicin por la derrota de las presidenciales. Salvo alguna excepcin honorable, el resultado poco tiene que ver con los liderazgos regionales o con la maquinaria del partido.

Nos detendremos en los datos del 7 de octubre que son un sntoma claro de aquel proceso que sealamos ms arriba. Chvez gana con el 55 % de los votos con una ventaja de 11% sobre Capriles, que obtiene algo ms del 44 %. Pero si revisamos los resultados obtenidos por el Presidente, partido por partido de los que lo apoyaron, vamos a ver un dato muy importante y que refleja nuestra afirmacin del crecimiento de la molestia popular con los dirigentes del partido y del gobierno.

El PSUV, el partido de Chvez, el que lo inscribe en su tarjeta y que slo acepta el apoyo o adhesin de los llamados partidos aliados, apenas obtiene el 42% de los votos totales, es decir un 13% menos que el total obtenido por Chvez y menos votos que los obtenidos por la suma de las tarjetas de la MUD. Mientras que gracias a la eleccin realizada por los partidos aliados sumados se obtuvo ese 13% , que significaron ms de 1.750.000 votos, es decir ms votos que la diferencia total entre Chvez y Capriles. De esta manera el triunfo de Chvez fue asegurado por la participacin de todos esos partidos.

Aunque suene duro, el hecho es que el 7/O con el PSUV no alcanz. Este es un dato fundamental para evaluar como es visto el PSUV por un sector importante del pueblo chavista. Y este resultado se ampla en algunos Estados en las regionales del 16/D, donde los partidos aliados que presentaron candidatos propios, distintos de los del PSUV, en algunos casos llegaron a convertirse en segunda fuerza con ms del 20% de los votos. Y en otros a ampliar significativamente la cantidad porcentual de votos obtenidos el 7/O.

En lo que hace a la campaa electoral presidencial es un hecho reconocido y comentado por una parte de la dirigencia y sobre todo por un sector importante del pueblo bolivariano que de no ser por el impulso dado por Chvez a las ltimas tres semanas y al acto de cierre electoral en Caracas el 4 de octubre, la diferencia en la eleccin amenazaba con ser bastante menor que la que finalmente se obtuvo.

Tambin es bueno recordar la actuacin del pueblo bolivariano en las ltimas horas de la votacin el mismo 7 de octubre. El nerviosismo de las Salas Situacionales del gobierno y del partido qued evidenciado al medio da del 7, cuando desde varios lugares lleg la informacin de que la ventaja era mnima y que haba que ampliarla para asegurar el triunfo. El papel del partido en ese momento fue intil. Slo la accin de sectores de las misiones, la milicia bolivariana, y dirigentes y colectivos comunitarios y sociales de base logr lo que el partido estaba incapacitado para hacer: que, al entender el peligro que significaba una diferencia mnima, bajaran a votar desde lo alto de los cerros y desde los barrios ms alejados de los centros de votacin decenas de miles de personas que no pensaban hacerlo.

La campaa electoral en s merece un prrafo. La historia develar el costo personal que significaron para el presidente Chvez esas tres semanas finales donde, prcticamente solo, acompaado por su pueblo, se carg en sus espaldas un esfuerzo que ni la burocracia del partido ni del gobierno haba realizado. La voluntad de Chvez y la lealtad absoluta del pueblo revolucionario percibieron el peligro y en una accin heroica construyeron el cierre de campaa del 4 de octubre[vii]. La imagen del Comandante hecho uno con su pueblo debajo de la lluvia torrencial, del soberano palo de agua de ese da, fundindose en un solo cuerpo, en una sola identidad, en una sola alma con el pueblo bolivariano, coronaron un esfuerzo supremo. As se construy el triunfo del 7/O de la misma manera que Chvez construy siempre su liderazgo, en los aciertos y en los errores, de cara a su pueblo y hecho uno con l.

La historia ha puesto a Nicols Maduro y tambin a Diosdado Cabello, porque no decirlo, en un momento crucial donde se prueban los hombres y las mujeres, las ideas y las polticas. La prueba que atraviesa el proceso bolivariano, en este momento histrico, frente a la ausencia de Chvez, es la construccin de un nuevo liderazgo del proceso y de una nueva institucionalidad revolucionaria. Como el conjunto del pueblo bolivariano aceptamos el pedido de Chvez de apoyar al Vicepresidente como candidato presidencial en el caso de una situacin sobrevenida. Pero la aceptacin pasa tambin por lo que mencionbamos ms arriba: esa candidatura est atada al inters del pueblo y a su participacin decisoria. Sin embargo en estos dos meses se han mostrado las debilidades que todos conocamos: Ni Maduro ni Diosdado ni ninguno de los altos dirigentes del proceso es Chvez ni podrn serlo individualmente ni como equipo aislado, slo podran serlo como parte de un pueblo que se hizo Chvez. Sera bueno que ellos tambin lo asuman. Nuestro llamado es a que comprendan que, sin el pueblo bolivariano, chavista, civil y militar, participando activamente en las decisiones fundamentales y luchando por defender el proceso y enrumbar la revolucin, estn dilapidando el capital poltico que el Comandante dej a su cuidado.

Abrir el debate sobre el rumbo del proceso y empezar a construir la nueva institucionalidad revolucionaria

Por el esfuerzo personal que tuvo que invertir, por las dificultades que se presentaron en la campaa electoral, en las elecciones y por la necesidad de defender el proyecto, llevaron a Chvez en sus ltimas apariciones pblicas fundamentales, a hacer centro en la autocrtica a la accin de gobierno. Y no solo a cuestionar la falta de eficiencia revolucionaria, l va ms all, cuestiona el punto en el que est el proyecto bolivariano todo. Lee los problemas del proceso, el malestar del pueblo bolivariano, el alejamiento del rumbo revolucionario y hace autocrtica y crtica. Y lo fundamental, abre un debate que lamentablemente por su enfermedad, y porque ninguno de los altos dirigentes del partido o del gobierno ha impulsado para que se continuara y mantuviera ha quedando truncado. Es el debate principal que tenemos por delante. El debate sobre el rumbo del proceso revolucionario.

Javier Biardeau en el artculo que mencionamos antes cita a Chvez: Entonces, venimos con el tema de la democracia, el socialismo y su esencia absolutamente democrtica, mientras que el capitalismo tiene en su esencia lo antidemocrtico, lo excluyente, la imposicin del capital y de las lites capitalistas. El socialismo no, el socialismo libera; el socialismo es democracia y la democracia es socialismo en lo poltico, en lo social, en lo econmico.

Y luego agrega ya Javier de su propia elaboracin: Chvez ha dejado un legado programtico: un guin revolucionario, democrtico y socialista abierto y activo, que no debe convertirse en objeto de olvido, duelo, nostalgia y melancola. Si la revolucin bolivariana olvida su horizonte socialista, democrtico y revolucionario quedar estancada en una opcin populista redistributiva con sensibilidad de izquierda que derivar, como deriv histricamente el legado de la revolucin mexicana, en una opcin desarrollista, burguesa y capitalista. Y esto en el mejor de los casos, agregamos nosotros.

Por otra parte, el 2 de febrero ltimo un aire fresco recorri el ambiente cargado de revolucin bolivariana. En la reinauguracin del cine Aquiles Nazoa, a 14 aos de la primera asuncin de Chvez a la presidencia, con la presencia de casi todos los funcionarios principales del Alto Gobierno, y transmitido por la seal de Venezolana de Televisin, el profesor Vladimir Acosta dio una clase magistral de dignidad revolucionaria. En una ponencia extraordinariamente oportuna se extendi por casi 40 minutos sealando los aciertos pero sobre todo los problemas a atacar dentro del proceso revolucionario. Ver el video es una necesidad[viii] para aquellos que busquen entender las preocupaciones que con ms o con menos estn en la cabeza de importantes sectores del pueblo bolivariano.

Estos dos ejemplos, aunque en realidad hay muchos otros, son prueba de la necesidad de abrir ese gran debate que Chvez inici el 20 de octubre. No hay que esperar que la iniciativa provenga desde arriba, la debern impulsar los colectivos, las corrientes, grupos o partidos que estn interesados en recuperar un rumbo revolucionario para el proceso bolivariano.

Pero el debate hay que llenarlo de fuerza y lucha del pueblo. La devaluacin del bolvar y la forma cmo fue tomada la medida o la incapacidad de resolver de manera rpida y eficiente el acaparamiento y la especulacin, hace urgente la participacin decisoria en gobernabilidad revolucionaria del pueblo bolivariano con sus organizaciones sociales. La activacin del poder constituyente[ix] es una necesidad urgente para asumir esta responsabilidad. En ese sentido los avances dados en la convocatoria de los colectivos sociales comprometidos en la construccin de un Encuentro Poltico del Pueblo Bolivariano en Lucha[x], ha venido dando pasos hacia la construccin de instancias de base que se preparen para la tarea. El sbado 2 de febrero se realiz en la Universidad Bolivariana de Venezuela, en los Chaguaramos, Caracas, la primera reunin nacional promotora del Encuentro. Participaron representantes que agrupan a ms de cien colectivos de diferentes regiones del pas. Y resolvieron entre otras medidas dedicar lo que queda del mes de Febrero y Marzo para poner en pie, en las regiones y estados los equipos promotores de la iniciativa.

En el camino de la construccin desde las bases del Encuentro se resolvieron tareas importantes, como la realizacin de Foros, la edicin de publicaciones para socializar los avances y debates que se dan en el espacio, entre otras. Y sobre todo se qued en la preparacin de iniciativas para enfrentar desde el punto de vista de la movilizacin del pueblo bolivariano la defensa de las conquistas de la revolucin.

Por ahora el pueblo bolivariano esta a la espera de la vuelta de Chvez. Ha rogado y ruega por la recuperacin del Comandante. Escribir cartas de amor para Chvez. Pero algo cambi el viernes 8. No por lo que significa econmicamente la devaluacin para los bolsillos populares, que inevitablemente sern golpeados. Es algo ms importante, cambi o est cambiando el nivel de confianza, entre pueblo y gobierno. No alcanza con justificar que son estrategias para enfrentar a la oligarqua, que nosotros, el pueblo, no podemos conocer todo porque de lo que se informe se aprovechar la burguesa. Los que enfrentaron una vez el golpe de Abril al grito de Queremos ver a Chvez y arriesgaron la vida para traerlo de vuelta aquel 12 y 13 de abril, se abrirn paso entre las incgnitas, las dudas y los ocultamientos. Porque ha empezado un tiempo de definiciones y en se tiempo nos probaremos todos, dirigentes y pueblo llano. Pero en esto el pueblo bolivariano y Chvez tienen una ventaja: ya demostraron lo que son capaces de hacer.

* Carlos Carcione, Stalin Prez Borge, Juan Garca, Gonzalo Gmez, Zuleika Matamoros, Alexander Marn son militantes de Marea Socialista, corriente poltica-juvenil-sindical y popular de militantes del PSUV.

 


[i] http://www.aporrea.org/ideologia/a156622.html Documento De qu estamos hablando: Chvez y el liderazgo de la Revolucin Bolivariana

[ii] http://www.noticierodigital.com/2013/02/6to-poder-informe-confidencial-de-la-mud-nos-equivocamos/ Documento reservado de balance electoral de la MUD done describen los errores electorales que cometieron, filtrado al conocimiento pblico por 6t Poder.

[iii] http://www.aporrea.org/trabajadores/n222315.html Entrevista a Stalin Prez sobre acaparamiento y especulacin.

[iv] http://www.aporrea.org/actualidad/a159038.html Declaracin de Marea Socialista sobre devaluacin.

[v] http://www.aporrea.org/ideologia/a158612.html Javier Biardeau R. El drama poltico de Chvez: El Golpe de Timn en el Alto Gobierno.

[vi] http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=RIstUW4PGdA Ponencia de Vladimir Acosta en Cine Aquiles Nazoa, en Foro 14 aos de revolucin. Subida a youtube.com, por Luigino Bracci.

[vii] http://www.aporrea.org/ideologia/a151697.html Documento de balance del acto de cierre de campaa electoral presidencial. Como en Abril del 2002: Ha sucedido otro 13 de consecuencias incalculables.

[viii] Idem vi

[ix] http://www.aporrea.org/desalambrar/n220141.html Reflexin pblica para avanzar en proceso Constituyente. Documento presentado al debate en la iniciativa por un Encuentro Poltico del Pueblo Bolivariano en Lucha.

[x] http://www.aporrea.org/poderpopular/n221173.html Llamado de Colectivos de Caracas a la iniciativa para convocar un Encuentro Nacional Poltico del Pueblo Bolivariano en Lucha.



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