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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2013

No se puede hablar de vctimas sin mencionar la tortura
Que no se nos olvide

Lorea Bilbao e Izaskun Iantzi
Gara


Encontraron a Joxe Arregi Izagirre sentado en su celda, aplastado fsicamente. Al observar que tena los prpados totalmente amoratados, un enorme derrame en el ojo derecho y las manos hinchadas, le preguntaron por su paso por comisara: Oso latza izan da (ha sido muy duro).

Fue un 4 de febrero de 1981 cuando detuvieron en Madrid a Joxe Arregi Izagirre. Tras permanecer 9 das incomunicado fue trasladado al hospital penitenciario de Carabanchel donde muri el da 13 al medioda. Tres presos polticos ingresados en ese mismo hospital compartieron con l sus ltimas horas. Encontraron a Arregi sentado en su celda, aplastado fsicamente. Al observar que tena los prpados totalmente amoratados, un enorme derrame en el ojo derecho y las manos hinchadas, le preguntaron por su paso por comisara. Oso latza izan da (Ha sido muy duro), contest, Me colgaron en la barra varias veces dndome golpes en los pies, llegando a quemrmelos no s con qu; saltaron encima de mi pecho, los porrazos, puetazos y patadas fueron en todas partes. El informe del forense sobre su autopsia constat la existencia de violencias fsicas en el cuerpo, aadiendo que la causa de la muerte fue un fallo respiratorio originado por proceso bronconeumnico.

La prctica de la tortura conocida como la baera consiste en introducirle la cabeza a una persona en un recipiente con agua sucia, impidindole respirar durante minutos. El torturado se ve obligado a tragar el lquido que penetra con todos sus grmenes en los pulmones, produciendo la bronconeumona. Segn la Comisin de Derechos Humanos de Madrid 73 policas participaron en los interrogatorios a Joxe Arregi. Slo dos fueron condenados a las ridculas penas de siete meses de prisin.

Aquellas desgarradoras palabras de Joxe Arregi han servido para dar ttulo al libro publicado recientemente por Euskal Memoria en el que se habla de algo que durante tantos aos se ha ocultado. Ya se ha dado el primer paso, intentar recuperar la memoria para que no quede en el olvido. Pero con eso no basta. Mientras que algunos no reconozcan la responsabilidad que han tenido, el incompleto relato que estn difundiendo sobre la realidad de lo ocurrido en Euskal Herria ser falso.

En estos tiempos en los que tanto se habla de vctimas echamos de menos que se alce la voz en nombre de miles de personas que durante todos estos aos han sufrido la tortura. No se puede hablar de vctimas sin mencionar la tortura. Quiz sea una palabra demasiado incmoda...

Se nos ha concedido el trmino Abusos policiales de motivacin poltica. Pero a la tortura hay que llamarla por su nombre, resulta terrorfica, pero es lo que es, Terrorismo de Estado, no el capricho de unos cuantos policas a los que se les va la mano. Los responsables no son unos policas enajenados, sino el Gobierno, los jueces, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los mdicos forenses, los periodistas y todo aquel que ha querido mirar hacia otro lado.

Hace 32 aos el pueblo sali a la calle en protesta por lo ocurrido. Hoy da no queda ni rastro de aquellas voces de indignacin, a pesar de que desde entonces han sido miles las personas que han sufrido la tortura. Ya se encargaron de ocultarla, silenciarla. Esto no ocurra slo hace 30 aos. Esto ha ocurrido hasta ayer mismo, los ltimos casos de tortura denunciados son los de Inaxio Otao e Iaki Igerategi y no ha pasado ni un ao de aquello. Y la incomunicacin sigue intacta. Que no se nos olvide.

Lorea Bilbao, Izaskun Iantzi Miembros de Torturaren Aurkako Taldea y Egiari zor

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130213/387622/es/Que-no-nos-olvide



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