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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2013

San Andrs y la Drummond
El verdadero patriotismo de la oligarqua colombiana

Renn Vega Cantor
Rebelin


A finales del ao anterior, tras conocerse el fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya en el diferendo entre Colombia y Nicaragua, los medios de comunicacin, voceros de las clases dominantes, polticos y politlogos, abogados y una caterva de oportunistas, encabezados por un expresidente de la Repblica el ms descarado pro imperialista y vendepatrias que se recuerde en la historia de sumisin que caracteriza a la oligarqua criolla- llamaron a desconocer el fallo y, recurriendo al ms barato y mentiroso de los nacionalismos, clamaron porque se adelantara una guerra contra Nicaragua para defender los Callos y el mar circundante. Al mismo tiempo, los sicarios del micrfono y de la pluma que abundan en este pas- pasaron rpidamente a difundir sus breviarios de odio y resentimiento contra los nicaragenses. Enseguida, Juan Manuel Santos sigui con la misma tnica y decidi desconocer el fallo, con lo que se ha dado muestra que el colombiano es un Estado canalla, al estilo de Israel o los Estados Unidos, para el cual el derecho internacional solamente es aceptable cuando le conviene o cuando las grandes potencias le imponen sus intereses.

Todos esos chovinistas, con unos bros que los hacan aparecer como cruzados medievales en defensa de la patria es decir de sus fundos, bancos y propiedades-, se rasgaban las vestiduras como los primeros defensores de la soberana nacional, que supuestamente fue lesionada por los jueces de la Haya. En forma demaggica dieron la impresin de preocuparse por los habitantes raizales de San Andrs y Providencia y hasta realizaron manifestaciones polticas de rechazo al fallo mencionado en los territorios insulares del Caribe colombiano, derramando lgrimas de cocodrilo por la triste situacin de los pescadores isleos, como si alguna vez en realidad se hubieran preocupado por ellos, que desde siempre han soportado el olvido y el abandono del Estado central.

Tales muestras de nacionalismo no pasaban de ser un simulacro porque, al mismo tiempo, los mismos sectores que tronaban contra Nicaragua y contra la corte de la Haya, son quienes han feriado y entregado el territorio colombiano para que sea un botn de las empresas multinacionales de la minera y lo han convertido en la ms grande base militar de los Estados Unidos.

Por si hubiera dudas de su verdadero carcter antinacional del Estado colombiano, pocas semanas despus, exactamente en el mes de diciembre de 2012, sucedi un hecho que demostr fehacientemente ese espritu entreguista, cuando en silencio y casi a escondidas se le dieron a la empresa carbonfera Drummond 60 mil millones de pesos, para cumplir con un laudo arbitral que se fall en contra de Colombia a finales del 2011, por parte de la Corte Internacional de Arbitraje de la Cmara de Comercio, son sede en Pars. El origen de este fallo se remonta a la demanda que la Drummond interpuso contra el Estado colombiano por supuesto incumplimiento en el transporte de carbn por ferrocarril desde el Departamento del Csar hasta Santa Marta, ms exactamente por parte de Ferrocarriles del Norte de Colombia, FENOCO.

Como suele ser normal en estos casos, el fallo favoreci a la empresa multinacional del carbn, y los rbitros enviaron copia del Laudo a la Sala Civil de la Corte Suprema de Justica que dio un concepto favorable, con el argumento que el fallo era acorde con el derecho interno de Colombia. Los rbitros haban determinado que Colombia deba pagar 38 mil millones de pesos por costos de transporte de carbn y 13 mil millones por no haber cumplido con sus deberes de vigilar y controlar la va. El fallo fue aceptado sin ninguna oposicin, ni jurdica ni poltica, pero como el presupuesto del ao 2012 ya estaba aprobado no se asign la partida correspondiente, y no se pudo pagar en el 2011. Esto se hizo con un impresionante mutismo y en secreto en diciembre de 2012, cuando se le entregaron 60 mil millones de pesos como parte de la multa impuesta al pas, ms los respectivos intereses.

No es que sea novedoso que el Estado colombiano y sus diversas instancias, como la Corte Suprema, avalen los intereses del capital transnacional sin reparo alguno, lo que resulta llamativo es que el desembolso de la indemnizacin que se le entreg a la Drummond se hubiera hecho en el mismo instante en que el fervor patriotero contra Nicaragua alcanzaba las cotas ms altas. Y llama tambin la atencin que el abogado que defendi al pas en este laudo haya sido un uribista de pura cepa, nada ms ni nada menos que Edmundo del Castillo, Secretario Jurdico de la Presidencia ilegitima del hacendado paisa, y hoy acusado de varios delitos, entre ellos las chuzadas ilegales del desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad (DAS).

Es decir, que de manera directa, un miembro de los que se reclaman como grandes patriotas, tanto que cantan el himno nacional con la bandera al pecho al ms puro estilo fascista y con camisa negra al estilo de Juanes, no slo saba del resultado adverso contra los intereses del pas que se perpetr en Pars, sino que intervino de manera directa en el asunto. Sin embargo, ante tamao atraco ninguno de los patrioteros que se hacan cruces por la decisin de La Haya ha abierto la boca para protestar y denunciar el arrodillamiento ante la Drummond. Los mismos que respiran odio y entonan canticos de guerra contra nuestro vecino centroamericano han permanecido mudos y, por supuesto, no han hecho encendidos y belicosos llamados para que ese fallo a favor de la multinacional del carbn fuera desconocido. Ni el ex presidente paisa ni Juan Manuel Santos, tan beligerantes a la hora de desconocer el fallo relacionado con San Andrs, han comentado este acontecimiento ni han enviado al respecto ningn insoportable mensaje a travs del twitter, como cuando se anuncia, con regocijo propio de los vampiros sedientos de sangre, el asesinato de algn comandante de la insurgencia. Santos, por ejemplo, afirmaba el 18 de diciembre que no acatara el fallo de la Haya, al tiempo que por debajo de cuerda ya se haban entregado los 60 mil millones de pesos a la Drummond, empresa que, como en el cuento de Rafael Pombo, es una pobre viejecita sin nadita que comer.

Este silencio simplemente revela hasta donde llega el supuesto nacionalismo de la oligarqua criolla: patrioterismo barato y retrico respecto a otros pases de la regin, ms pequeos y en teora ms dbiles militarmente (recurdese al respecto lo sucedido con Ecuador en marzo del 2008) y sumisin absoluta y abyecta respecto a los pases imperialistas y sus empresas multinacionales, a los que se les concede todo lo que exijan.

En el caso de la Drummond el asunto adquiere unos mayores ribetes de indignidad, si se tiene en cuenta que esta multinacional estadounidense, que explota el carbn en la costa atlntica colombiana, es responsable de innumerables crmenes ambientales y sindicales. Crmenes ambientales, puesto que desde hace aos viene destruyendo los ecosistemas de la regin, contamina campos y ciudades, vierte toneladas de carbn al mar, como se ha comprobado recientemente, y en virtud de lo cual se le impuso la ridcula multa de 2.900 millones de pesos, es decir, 20 veces menos que la que le pag el Estado colombiano. Y crmenes laborales, porque se ha comprobado que esa empresa ha financiado a grupos paramilitares que han asesinado a varios dirigentes sindicales. Adems, uno de sus ms acrrimos defensores, y ahora ex presidente, admiti haber recibido dinero de esa empresa para pagar los honorarios del abogado que logr que ese personaje no declarara en los Estados Unidos en el proceso que se adelanta contra la Drummond por paramilitarismo y asesinato de sindicalistas.

Con este hecho queda claro el verdadero significado del patriotismo barato y de pacotilla de la oligarqua y del Estado colombiano. Ese patrioterismo slo sirve para incitar el odio y el racismo contra los pases vecinos, a la par que le sirve de disfraz a esa oligarqua para encubrir su carcter de ficha incondicional de los intereses imperialistas en el pas y en la regin, a nombre de la pretendida confianza inversionista, un simple eufemismo para ocultar su mentalidad servil y neocolonial.

(*) Renn Vega Cantor es historiador. Profesor titular de la Universidad Pedaggica Nacional, de Bogot, Colombia. Autor y compilador de los libros Marx y el siglo XXI (2 volmenes), Editorial Pensamiento Crtico, Bogot, 1998-1999; Gente muy Rebelde, (4 volmenes), Editorial Pensamiento Crtico, Bogot, 2002; Neoliberalismo: mito y realidad; El Caos Planetario, Ediciones Herramienta, 1999; entre otros. Premio Libertador, Venezuela, 2008.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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