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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2013

Felicidad, brujera y estupidez
Las encuestas como forma visible de Operaciones Psicolgicas

Alberto Rojas Andrade
Rebelin


Es impactante por las paradjicas circunstancias que la rodean, la publicacin de una encuesta en Colombia donde se asevera, sin anlisis alguno, que un buen porcentaje de sus habitantes se considera sin atenuantes, simple y llanamente feliz. El mismo director de la compaa realizadora del sondeo, Carlos Lemoine, acoge y valida con entusiasmo los resultados de su propia investigacin social: "Hace varios aos los colombianos tenemos la conciencia de ser de los pases ms felices del mundo. [1] Esto ocurre justamente al interior de una sociedad con unos niveles de desigualdad, injusticia y violencia no superados en ninguna otra de Amrica Latina [2] . As mismo es de tener en cuenta que como en una especie de liturgia, de tiempo en tiempo sale a la luz pblica un estudio de este talante siendo ampliamente difundido.

Ante su carcter cclico y el regocijo de quienes efectan las encuestas y del gobierno, cavilamos acerca de la naturaleza de las mismas, su forma de ejecutarse, sus preguntas, el contexto histrico donde son formuladas, las clases sociales a las cuales se les hacen los cuestionamientos, etc., y son notables los escenarios que permiten ver a tales sondeos formando parte de actuaciones favorecedoras de la proyeccin propagandstica de quienes detentan el poder.

El contexto en el cual aparece esta encuesta no puede ser ms lgido para los colombianos. A ms del ambiente de zozobra y desposesin ya planteado y reiterando sus mandatos en contra de los intereses generales de la poblacin, el gobierno de Juan Manuel Santos hace poco menos de dos meses ha ordenado aprobar del rgano legislativo, una cuantiosa alza de impuestos que traslada varios cientos de millones de dlares de los bolsillos de la timorata y resignada clase media a las arcas de los poderosos [3], todo un gigantesco latrocinio, naturalmente inspirado, al menos en sus polticas, en el ominoso Fondo Monetario Internacional del cual el gobierno de Bogot es fiel vasallo.

Puede ser feliz alguien a quien cada vez ms se le mengua la base material de su ya de por s precaria existencia en un ambiente de terror y siente su futuro an ms comprometido? No hay lgica en ello. Quienes realizan el sondeo callan al respecto.

Lo que si guarda plena sensatez en este panorama es el ya conocido accionar desde los aos 50 del pasado siglo, de las militarizadas Operaciones Psicolgicas (OPSIC) tendientes a la manipulacin de la llamada opinin pblica con el fin de controlar a la poblacin [4]. El antecedente conocido y letal que nos llega a la mente de aquellas es lo ocurrido en la Alemania Nazi, pero si profundizamos un poco en el tema, evidentes especies de OPSIC son claramente apreciables desde la antigedad en Europa [5]; el gobierno de los Estados Unidos ha estudiado insistentemente el tema realizando teorizaciones al respecto y ha puesto en prctica desde aquel entonces a la fecha, penetrantes acciones tendientes a dominar a poblaciones enteras por estos mtodos, claro est, acompaando a la fuerza bruta de sus fabulosos artilugios blicos.

Dentro de las OPSIC los sondeos son tcnicas ideales para hacer creer en la estructuracin de posturas generales espontneas en la poblacin, producir la creencia de la una realidad de apoyos inexistentes, magnificar dudosos logros gubernamentales, encumbrar artificialmente figuras polticas vacas, dar fuerza de aceptacin a lo conceptualmente dbil, desmoralizar concienzudamente corrientes contestatarias, etc. Todas las naciones dentro del capitalismo imperante han sido sometidas a alguna forma de esta clase maquinaciones de engao bajo gida imperial.

Al mismo tiempo, las encuestas tambin permiten apreciar el grado general de implantacin de los omnipresentes aparatos ideolgicos del estado en la poblacin, es decir la eficacia de los diversos adoctrinamientos propiciados a travs de la iglesia, los partidos polticos, el aparato educativo, la familia, etc. Empero en contextos especficos facilitan valorar posiciones concretas y consecuencialmente las vas por las cuales se pueden realizar nuevas operaciones psicolgicas, a fin de mantener el dominio paso a paso, sin incmoda notoriedad.

Sigmund Freud afirmaba con razn, que es indispensable alguna clase de identificacin entre los oprimidos y quienes les oprimen, pues es imposible a un gobierno sustentarse exclusivamente en la fuerza bruta [6]. Esa identificacin es lograda con diversas maneras de magnificacin o minimizacin de los actos de los tiranos de turno; primordialmente esto resulta en sencillamente empequeecer las grandes canalladas y agigantar las limosnas. Es paradigmtico por ejemplo, el hacer aparecer la construccin de una calzada barrial como portentosa obra de ingeniera trascendental a la comunidad y gracioso acto de magnanimidad del gobernante de turno, y de otro lado en nuestra hiptesis, crear la sensacin que la muerte intencional de varias personas por agentes oficiales, es un insignificante acto de legtima defensa de las autoridades o cuando ms simple mala suerte de los occisos. Los sondeos miden precisamente el grado de trascendencia de estas patraas en quienes padecen diversas formas de injusticia.

Respecto a la felicidad, en el caso planteado, obviamente la firma encuestadora privada (y por tanto sujeta a la lgica capitalista del mejor postor), no define el trmino, el cual por milenios ha sido sometido a debate filosfico en que se han pronunciado personajes como Aristteles, Epicuro, Walt Wihtman, Theodor Adorno, Bertand Russell, entre otros muchos; por tanto nos inclinamos a pensar en la absoluta incapacidad para ser definitivamente esclarecido el tema por los propietarios y tcnicos en ciencias sociales de aquella empresa del sondeo de marras, en el terreno escueto de los hechos, dedicados como estn en acomodar preguntas y respuestas al amao de quien paga.

Es entonces cuando reconocemos a estos rituales de acreditacin, como parte del arsenal de la medicin de la eficacia del control social persuasivo y al mismo tiempo a manera de prolongacin del mismo. Especficamente el cuestionario de una encuesta resulta ser un instrumento poltico de doble funcionalidad, pues permite conocer en alguna medida el acerbo informativo y posiciones respecto de este de la poblacin, y a la vez, posibilita la penetracin ideolgica de las concepciones elaboradas que han de ser impuestas. [7] En otras palabras, las encuestas facilitan el conocer el pensamiento de las masas al tiempo que permiten influenciar subrepticiamente en estas.

Es as mismo destacable como esta liturgia contable nunca abarca un segmento significativo de la poblacin; sin exagerar, rara vez se consulta a los mayoritarios de la base social, los ms afectados por el proceso capitalista. Dicha distorsin es mantenida impasiblemente cuando los resultados son exhibidos como pensamiento comn. La variedad y constancia de las encuestas puede llevarnos a concluir su carcter indispensable en el permanente devenir del dominio actual de unos pocos hacia los ms, sustentado en la aviesa conversin de las ciencias sociales en tcnicas de dominacin, es decir la anttesis de su desarrollo moderno dentro del Iluminismo.

El artilugio de las encuestas creando y recogiendo opinin hace plenamente visible cierta intencionalidad contempornea incorporada a las ciencias humanas deformndolas: un practicante de las ciencias sociales a menudo se asemeja a un brujo que habla con su atencin ms puesta en los efectos de lo que dice que en la verdadera correccin de sus palabras, y a continuacin inventa las consabidas fbulas en apoyo de lo que acaba de decir y con el propsito de justificar su posicin en la sociedad. [8] La ruina tica de algunas personas formadas en ciencias sociales vinculadas de una u otra forma a aparatos de mantenimiento del orden capitalista, les permiten sin reatos de conciencia el ser utilizadas como instrumentos de control cada vez menos cientficos y a la vez ms cercanos al embeleco metafsico; all se ubican las mediciones sociales sobre felicidad, orgullo, satisfaccin, feminidad, machismo, belleza, popularidad, etc., expuestas como tpicos universales mesurables objetivamente.

En el terreno concreto de la poltica, los sondeos sirven para medir en trminos capitalistas a grandes rasgos el funcionamiento de los aparatos estatales, y en coyunturas especficas para establecer el grado y la forma de la resistencia a draconianas medidas como en el caso colombiano, y en consecuencia acometer los correctivos, no a las acciones pauperizantes, sino dirigidas a la mejor forma en la cual les pueden ser presentadas a la poblacin sin generar resistencias.

Regresando concretamente a la encuesta sobre la felicidad colombiana, un par de semanas antes de la misma, en Venezuela fue dada a la luz pblica otra que versaba sobre las actitudes positivas de un segmento de la poblacin venezolana, lo cual fue interpretado motu propio por la firma estadounidense Gallup, realizadora del sondeo, como un indicativo de la felicidad de los preguntados. [9] No es necesario ser muy suspicaz para ver la correspondencia entre una y otra encuesta en el contexto geopoltico de dos gobiernos con modelos socioeconmicos diferentes; el sondeo colombiano parecera ser una inmediata y premeditada respuesta al venezolano. Con lo cual es razonable el sospechar del primero un carcter de elaborado con la intencionalidad de obtener predeterminados resultados (como se deja entrever en el beneplcito de Lemoine), mediante prcticas o estimaciones poco cientficas; en el segundo al menos, es apreciable una valoracin caprichosa.

Cada tanto leeremos una encuesta, la cual susurrante al odo, nos narrar fundamentalmente una mezcla de manipulacin de percepciones y de entrega furtiva de otras nuevas ajustadas al pensamiento dominante. Sin embargo, es cuando se acometen sondeos sobre la felicidad o conceptos similares, el momento en el cual comprobamos grandilocuentemente el truco estructural de la estratagema de forzarnos psicolgicamente, al intentar tcitamente definir de manera amaada una abstraccin de tamaa subjetividad. Por lo dems, en los sondeos de opinin siempre queda el recurso trapacero de la adulteracin [10] .

En las citadas mediciones, los nicos felices resultan ser, de acuerdo a su profundo talante capitalista, los propietarios de las encuestadoras por los pingues beneficios que les produce como en este caso, dar una idea aproximada del control que se tiene sobre una poblacin a la vez de otorgar estlida trascendencia general a preguntas tan relativas, transformndolas artificiosa y esotricamente en objetivas universalidades.

Aqu conviene recordar aquella frase de Truman Capote: Slo son felices los idiotas; quienes realizan los sondeos al parecer aceptan a pie juntillas la veracidad de sus propios embaucamientos; los hechiceros terminan estlidamente embriagados por sus propios conjuros.


NOTAS
 

[1] Encuesta del Centro Nacional de Consultora. Los Colombianos los Ms Felices del Mundo. El Tiempo. Enero 5 2013. http://www.eltiempo.com/economia/bienestar/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-12493825.html
[2] Con todas las graves consecuencias que genera ello y para slo mencionar un aspecto, Colombia es el sptimo pas del mundo con mayores desigualdades sociales y el segundo de la regin, de acuerdo a un documento del Banco Mundial. http://www.rcnradio.com/noticias/banco-mundial-clasifica-colombia-como-el-septimo-pais-mas-desigual-1569
[3] Juan Manuel Santos propone una mayor carga sobre las personas naturales -asalariados e independientes-, bajo el argumento de que all es donde se concentra la inequidad tributaria del pas. Reforma Tributaria Quienes Sern los Paganini? Semana. http://www.semana.com/economia/articulo/reforma-tributaria-quienes-seran-paganini/265931-3 La Reforma fue aprobada en diciembre pasado.
[4] Joam Evans Pim. Uso y discurso de las Operaciones Psicolgicas en los Conflictos Armados. Instituto Galego de Estudos de Seguranca internacional y da Paz. http://congreso.us.es/congresorrpp/iiJoam%20Evans%202.pdf Tambin en Notas Sobre el Empleo de Operaciones Psicolgicas, donde la definicin de aquellas es: Son actividades psicolgicas planeadas en paz, crisis y guerra dirigidas a audiencias enemigas, amigas o neutrales para influir en actitudes y conductas que afecten al logro de los objetivos militares y polticos. Captulo II. http://www.intelpage.info/web/exterior/textos/opsic.pdf
[5] La crnica la conquista romana de Julio Csar La Guerra de Las Galias es un arquetipo de desinformacin y propaganda. Ver al respecto a Alejandro Pizaroso. Nuevas Guerras Vieja Propaganda (De Vietnam a Irak). Ediciones Ctedra. Madrid 2005. Pag. 48
[6] Freud. Psicologa de Las Masas. Alianza Editorial. Madrid 1991. Pag. 150,151.
[7]
Miguel Roiz. La Sociedad Persuasora. Control Cultural y Comunicacin de Masas. Ediciones Paidos Ibrica S.A. Barcelona 2002. Pag.149.
[8] Stanislav Andreski. Las Ciencias Sociales Como Forma de Brujera. Taurus Ediciones S.A. Madrid 1973. Pag.37
[9]
Las preguntas eran: Se sinti usted relajado ayer? Fue usted tratado con respeto ayer? Sonro usted el da de ayer? Experiment estos sentimientos mucho el da de ayer? Qu tal el disfrute de la vida? Gallup: Venezuela es el Segundo Pas Ms Feliz del Mundo. Agencia Bolivariana de Noticias Diciembre 20 de 2012. http://www.avn.info.ve/contenido/gallud-venezuela-es-segundo-pa%C3%ADs-m%C3%A1s-feliz-del-mundo
[10]
El fraude en este tema es un tema poco investigado pero que va emergiendo en su justa dimensin como recurso manipulatorio. Ver Consejo Nacional Electoral (Colombia). Prensa. Sancionaran Fraude en las Encuestas electorales. Julio 19 de 2011. http://www.cne.gov.co/CNE/SANCIONARIAN-FRAUDE-EN-LAS-ENCUESTAS-ELECTORALES------.news


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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