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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2013

El dirigente del SAT, Andrs Bdalo, interviene en la Academia de Pensamiento Crtico de Socialismo 21
La gente ha de autoorganizarse y pasar a la accin directa

Enric Llopis
Rebelin


Calada la gorra de estrella roja (en homenaje al Che Guevara), y con un discurso fresco y apasionado, Andrs Bdalo dice verdades. Usa el lenguaje franco del jornalero. Transmite la palabra sincera de la tierra. La del campo de Andaluca que, en su opinin, prcticamente no ha cambiado desde los tiempos de la II Repblica. El responsable del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) en Jan y miembro del Consejo Local de IU en esta ciudad, Andrs Bdalo, ha defendido en la Academia de Pensamiento Crtico de Socialismo 21 la lucha permanente en la calle y la autoorganizacin de la gente en pueblos y barrios; es hora de pasar a la accin directa.

Predica con el ejemplo. Milita en el SAT, el sindicato ms represaliado de Europa, sobre el que pesan actualmente (sobre sus dirigentes y afiliados) ms de 500.000 euros en multas y peticiones de ms de 150 aos de crcel, segn las cifras de la organizacin. Adems, 500 militantes del sindicato tienen abiertos procesos judiciales. Todos los dirigentes del SAT han sido multados o han pasado por los calabozos.

El currculo de Andrs Bdalo es coherente con esta historia de accin directa-represin que acompaa al sindicato desde sus orgenes. Fue condenado a dos aos de prisin por participar en un piquete informativo durante la huelga general de 2002. En el ao 2005, tom parte en la ocupacin pacfica de la Consejera de Agricultura andaluza, para pedir la cesin de 3.000 hectreas de tierra del Marqus de Medinilla. Bdalo fue brutalmente golpeado, condenado a dos aos de prisin y multado.

Adems, por entrar en Mercadona el pasado verano, con el fin de recoger alimentos en carros y repartirlos entre las familias menesterosas, la polica lo detuvo en su casa (delante de su hijo) y se lo llevaron junto a otros compaeros a los calabozos. Algo hemos hecho que les ha molestado, pens en ese momento. Actualmente se encuentra en libertad provisional.

De dnde sacan la fuerza interior los militantes de este sindicato, que cuenta con 15.000 afiliados en Andaluca, para dar la batalla? Histricamente, la lucha del movimiento obrero es lo que ha permitido la conquista de derechos; tambin hay que tener muy claro que a las personas no se les mide por lo que dicen, sino por lo que hacen. Por eso, todos hemos de luchar, de manera organizada, sin dejarnos arrastrar por lderes. Un trabajador nunca puede ser un elemento pasivo, concluye el responsable del SAT en Jan. En tiempos de crisis muy grave, la lucha autoorganizada incluye la creacin de redes bsicas de solidaridad: comedores sociales, huertos urbanos, servicios mdicos y educativos, entre otros.

Tras el negro barbecho de la dictadura, de inmediato se reabri la cuestin agraria. En 1976 se constituy el Sindicato de Obreros del Campo (SOC), ante una situacin sangrante e insostenible de hambre, emigracin, paro y miseria, recuerda Bdalo. Se reivindicaba la tierra para el que la trabaja y la reforma agraria. El sindicalista hace balance: No hemos conseguido tanto como nos hubiera gustado; hay que tener en cuenta que el sistema nos divide. Por ejemplo, en la dcada de los 80 nace el Plan de Empleo Rural (PER), una limosna con la que el PSOE consigui dividirnos y atenuar el movimiento de ocupacin de tierras; con el mismo objetivo, la Junta de Andaluca promueve el reparto de tierras por lotes individuales.

Pero a la vista queda el gran referente, Marinaleda. All se cre un ejrcito de jornaleros muy unido y que combata duramente por la tierra. Enfrente tenan a la guardia civil y al duque del Infantado, gran terrateniente, tres veces grande de Espaa y amigo personal del monarca, explica Bdalo. Sin llegar al ejemplo de este municipio sevillano, se han desarrollado otras experiencias de calado. En marzo de 2012 se ocup la finca pblica de Somonte, en Crdoba, para ponerla en produccin. En julio tambin se ocup una finca militar en Osuna (Las Turquillas), de la que se les desaloj 20 das despus, pero volvi a ser ocupada.

Se dira que el ancestral hambre de tierras y la penuria de la clase jornalera permanecen como siempre. Que la historia se ha paralizado en el campo andaluz. La situacin ha cambiado muy poco, explica el dirigente del SAT y miembro de Socialismo 21. Explica de modo categrico que con el PSOE se han repartido menos tierras que durante la dictadura; adems, en las mejores tierras provincias de Sevilla, Crdoba y Jan- tenemos metidos a los grandes terratenientes, burgueses y toreros del pas. Es el caso de la Casa de Alba, con sus 35.000 hectreas en todo el estado y 3 millones de euros anuales de subvenciones europeas; para colmo, personajes como Duran i Lleida critican las ayudas del PER, pero nada dicen cuando los latifundistas se gastan las subvenciones europeas, en algunos casos, en piscinas y campos de golf. En Andaluca hay un clima y unas tierras de primera calidad, pero el problema es que se hallan en manos de especuladores, concluye.

Tampoco un gobierno de coalicin entre PSOE e IU en la Junta de Andaluca ha conducido a transformaciones sustanciales. El prximo 28 de febrero el SAT participar junto a otras 45 organizaciones sociales, como el 15-M o Stop Desahucios, en un asalto pacfico al Parlamento de Andaluca para protestar por los recortes y contra el pago de la deuda. Muchos militantes de base del PSOE e IU estn cabreados porque no se est dando una poltica de recuperacin de los servicios pblicos privatizados, en materia de sanidad y educacin, ni est impulsndose la tan necesaria reforma agraria, explica Andrs Bdalo. La demoledora crtica del SAT se extiende a las cpulas de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT.

Desde que en 2008 aflorara la crisis, el SAT desencaden una campaa de movilizaciones para sealar a los responsables. Ocuparon bancos en Sevilla y Granada; la mayor inmobiliaria de Andaluca, en Osuna (Granada); el aeropuerto de Mlaga, la estacin del AVE en Crdoba y Canal Sur, entre otras acciones. Pero el poder aprende, explica Bdalo, y ahora utiliza mecanismos diferentes a los que usaba en los 80. En cualquier movilizacin te identifican y despus te multan, a lo que sigue en muchos casos el embargo de cuentas y de viviendas. Subraya el sindicalista que la represin ha generado mucho miedo en la gente. Adems, cuando convocamos una accin, la polica siempre llega antes que nosotros; y esperan el menor incidente para machacarnos. Ahora bien, nosotros nunca buscamos el enfrentamiento. El nico objetivo que nos mueve es desarrollar la protesta.

El pasado verano muchas personas ajenas a la militancia de izquierdas conocieron a Snchez Gordillo y a Diego Caamero, dirigentes principales del SAT. Con una estrategia muy meditada, el sindicato organiz la expropiacin de alimentos en dos grandes supermercados (Carrefour y Mercadona), para repartirlos entre la poblacin ms necesitada. As pretenda denunciarse cmo el despilfarro de productos coexiste con la miseria y el paro masivo de la clase obrera andaluza. Y la accin surti efecto: el Ministro del Interior tuvo que dar la cara. La protesta se sald, pese a todo, con 20 condenados a cinco aos de crcel.

A las expropiaciones sigui una marcha a pie por toda Andaluca, que pretenda hermanar en la lucha a pueblos y ciudades. Al llegar a una ciudad grande nos reunamos varios miles de personas; pero los medios no nos daban cobertura, afirma Andrs Bdalo. Uno de los ejemplos ms emotivos se produjo en Cdiz, cuando salieron a recibirnos los trabajadores de los astilleros, que tambin estaban en lucha. La respuesta del estado tampoco se hizo esperar: 50 procesados ms, con multas y penas de prisin.

Pero la represin no empaa los logros de las movilizaciones. Al contrario. Con las multas, juicios y penas de prisin, se ha conseguido, segn Andrs Bdalo, sacar a la luz una grandsima solidaridad llegada de todas las partes del mundo. Por ejemplo, con afiliaciones solidarias de fuera de Andaluca o miles de autoinculpaciones por las expropiaciones de los supermercados. Son los riesgos de practicar un sindicalismo de corte anticapitalista y asambleario.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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