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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2013

Falla el control sobre los represores arrestados en domicilio

Marcela Valente
IPS


A pesar de recurrentes violaciones al arresto domiciliario por parte de enjuiciados por delitos contra la humanidad durante la dictadura argentina, organizaciones no gubernamentales igual reivindican el beneficio, pero exigen una mejor supervisin de los tribunales.

La Unidad Fiscal de Coordinacin y Seguimiento de Causas por Violaciones de los Derechos Humanos cometidas durante el Terrorismo de Estado indica que 37,8 por ciento de los 813 detenidos por delitos de lesa humanidad que haba a fines de 2012 cumplen arresto domiciliario.

La detencin en sus viviendas puede ser otorgada por los jueces a procesados o condenados mayores de 70 aos, enfermos terminales o con problemas de salud que no puedan ser tratados en unidades penitenciarias. Pero debido a la falta de control, esta modalidad es violada con frecuencia por los beneficiarios.

"Siempre se conocen casos en los que las vctimas los reconocen y los denuncian, y si no se denuncian ms es porque no se los reconoce", dijo a IPS el abogado Alan Iud, de la Asociacin Abuelas de Plaza de Mayo, la organizacin que busca a hijos de personas detenidas- desaparecidas por la dictadura que rigi en Argentina de 1976 a 1983.

En enero fue visto trasladndose en bicicleta por calles de Buenos Aires el exagente de Inteligencia del ejrcito Carlos Hidalgo Garzn, procesado por ms de 200 delitos de lesa humanidad y condenado por la apropiacin de Laura Catalina de Sanctis, hija de una pareja desaparecida.

Hidalgo fue reconocido por la propia De Sanctis, a quien haba inscrito como hija biolgica suya y que lo denunci ante la justicia. Estaba bajo arresto en un centro geritrico de Buenos Aires, donde viva. El tribunal le revoc el beneficio y lo deriv a un hospital que funciona en la Unidad Penal de Ezeiza, en las proximidades de la capital argentina.

Este mes, el obstetra Jorge Luis Magnacco, condenado por apropiacin de menores y procesado por intervenir en numerosos partos en la Escuela de Mecnica de la Armada, en un barrio residencial de Buenos Aires, donde funcionaba uno de los ms emblemticos centros ilegales de detencin de la dictadura, fue visto caminando por la calle junto a su esposa.

El ingreso de Magnacco a un centro comercial y luego a un local de comidas fue filmado por integrantes de la agrupacin H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio).

El tribunal que le haba otorgado el beneficio decidi tambin revocar el arresto y trasladar al mdico condenado a un complejo penitenciario.

Las organizaciones defensoras de derechos humanos sostienen que no estn en contra del beneficio para casos puntuales debidamente justificados. Sin embargo, coinciden en que el arresto en el domicilio no se puede otorgar sin ningn control o supervisin.

"El juez debera controlar el arresto domiciliario, que no equivale a excarcelacin", aclar Lorena Balardini, coordinadora del rea de Investigacin del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una organizacin humanitaria orientada a temas jurdicos y de derechos humanos.

"Limitar el arresto domiciliario no es una opcin, porque es parte de las garantas del debido proceso para cualquier delito. Pero tampoco se puede dejar al detenido a su libre albedro", seal la experta a IPS. "El problema no es el beneficio en s mismo, sino la desidia en el control", apunt.

Para Balardini, el arresto se revoca cuando se violan las condiciones, porque el detenido hace una salida que no est pactada con el juez. "Este tipo de arresto tiene ventajas porque el detenido est en la comodidad de su hogar, y ello est fundado en criterios legales y humanitarios", sostuvo.

"Esto implica un compromiso de parte de estas personas de cumplir con las reglas del juego, pero, si no se hace, hay que revocar el arresto domiciliario porque esa tambin es una forma de darle entidad al beneficio", indic.

"Pero no hay que caer en la trampa de concluir que el problema es el arresto domiciliario", aclar.

Balardini consider que lo principal es que el imputado est detenido. "La modalidad, si es instrumentada con idoneidad, no es importante. Como organizacin de derechos humanos que trabaja con personas privadas de libertad por delitos comunes, no queremos que esta prctica sea erradicada", advirti.

La abogada tambin alert sobre el riesgo de crear reglas especiales para delitos de lesa humanidad.

"Estos juicios son emblemticos, pero no pueden tener reglas diferentes, porque eso puede ser peligroso para su legitimidad. El derecho penal dispone del arresto domiciliario y es el juez el que decide cundo aplicarlo", subray.

Iud, abogado de Abuelas, coincidi con el criterio. "No estamos en contra del instituto del arresto domiciliario que responde a razones humanitarias que deben ser atendidas caso por caso, pero s creemos que, una vez que se ordena y que est estrictamente justificado, debe haber un control que hoy no existe", denunci.

"Es el juez, o su secretario o personal del tribunal, el que debe encargarse de verificar si se cumple la orden judicial. Puede ser mediante una visita sorpresiva, un llamado telefnico o una guardia eventual. Hay que buscar un mecanismo, porque hoy no hay ningn control, y ellos (los arrestados) lo saben", alert.

Para Iud, el juez no puede escudarse en la falta de recursos, porque bastara un llamado para verificar de manera peridica si se est cumpliendo con la orden.

En caso de no ser posible, debera habilitarse una institucin que se encargue de esta vigilancia. El abogado sostuvo que podra ser el Patronato de Liberados, una asociacin civil que hoy depende del Ministerio de Justicia y que tiene presupuesto del Poder Judicial.

Los procesos contra militares y civiles que actuaron durante la represin tienen a 1.013 personas procesadas y 378 condenadas. Esta ltima cifra se quintuplic respecto de 2008 debido a que se unificaron causas y se aceleraron los procesos, segn datos de la Unidad Fiscal.

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102361



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