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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2013

Cuerpos que bailan en cdigos abiertos

sursiendo.com

SurSiendo hilos sueltos


De todas las artes que nos imaginamos al pensar expresiones culturales, la danza (clsica, moderna o contempornea) no haba entrado dentro de nuestra lista de cosas con cdigos abiertos.

El Colectivo AM nos mete en ese mundo de una manera diferente, desconocida por nosotrs hasta hace poco: acogiendo la filosofa colaborativa como estrategia anti-hegemnica, la apropiacin como herramienta artstica y la muerte del/a autor/a y la entrada en escena de protocolos abiertos de creacin. Todas prcticas que de un modo diferente forman parte de nuestros cotidianos.

Una primera concatenacin rpida de protagonistas de esta historia ira de una de nosotrs tomando el taller Polticas de la Esttica. Modos de Produccin y Poder en la Coreografa Contempornea propuesto por el colectivo AM, a su inspiracin en el coregrafo Mrten Spngberg, a este ltimo leyendo al filsofo francs Jacques Rancire y as hacia atrs construyendo conocimiento espiralado, pensndose desde otrs, remezclando construcciones En el camino de cada un se mostrarn otros elementos que, cual apariciones, irn completando el sentimiento terico que nos dej esta experiencia.

Spngberg se considera a si mismo un artista performtico para quien la coreografa es simplemente un medio para la organizacin del tiempo y del espacio, es un campo expandido y existe emancipada de la danza. Para l basta crear una coreografa con solo pensar una representacin de manera coreogrfica. En este sentido su pensamiento es tan radical como democratizador. Su explicacin deriva de su modo particular de llevar la economa marxista a todos los mbitos: cuando el dolar perdi su valor en oro all al inicio de los aos 70, se produce una ruptura entre la danza clsica y moderna (con cnones muy parecidos) y la danza contempornea y conceptual. La coreografa se separa de la danza, toma autonoma y empieza a ser un arte en s misma sin necesidad de presentarse a travs de pasos codificados. Es entonces cuando cualquier expresin pensada coregrficamente se convierte en coreografa. Pero va incluso ms all al considerar que una danza que se llame a s misma contempornea debe dialogar necesariamente con su tiempo, y en este tiempo lo que abundan son los medios virtuales: internet, redes sociales, YouTube, etc etc etc.

Un momento: hemos hablado de democratizacin y horizontalidad en la construccin escnica, fin de la autora, la importancia de la obra puesta en el procesos, de copia y remezcla. Todava estamos hablando de danza? Parece que s, y la apuesta es entonces a cambiar nuestras representaciones sobre este arte.

Quizs a Uds tambin les pase esto de pensar a un/a bailarin/a como personas etreas que casi no tocan el piso, caminan giles, son delgads y excntrics. Pues bien, hay bailarins, coregrafs, performers que buscan romper desde todos los ngulos posibles con esa imagen.

Para tomar sus talleres se requieren cuerpos cotidianos (la vida cotidiana como obra de arte?), es decir, tener un cuerpo. Cuestionan las ideas que surgen de la pura inspiracin y sobre todo lo modos de construccin: esos verticales y jerrquicos a los que el sistema nos tiene (mal)acostumbrads. Se hacen muchas preguntas sobre lo cmos, de esas que nos gustan tanto.

Muchas cosas se estn moviendo en estos tiempos y con ellas muchas personas se estn activando. Cada quien tiene conocimientos, capacidades y habilidades que compartir para la causa. Bailar en cdigo abierto, cuestionando en cada una de sus piezas las representaciones sociales sobre el gusto y la creacin en una institucin tan frreamente inamovible nos record aquello que reza la tica hacker: se puede hacer casi de todo y ser un hacker.

Es una apuesta novedosa y arriesgada, que busca democratizar los cuerpos. Y es que a estas alturas del siglo XXI todava no somos soberans de nuestros propios cuerpos? Cada quien tendr una respuesta que dar. Lo cierto es que sin esa pregunta contestada desde lo ms profundo de nuestra sinceridad no podremos ser sujets activs para construirnos y compartirnos en esos intersticios de procomunes que se establecen en las relaciones humanas, es decir, creyendo que podemos establecer entre nosotrs las reglas por las que queremos vivir nuestras cotidianeidades sin que intervenga un agente externo que regule nuestras vidas.

Desde la dictadura del gusto nos viene, entre otras cosas, aquello de que si algo termina como empieza est bien, es lgico, cierra. Tambin a entender el unsono como algo bello, normal, placentero, armnico, natural (como si en la naturaleza realmente existieran dos cosas idnticas y que fueran a la par). En esos das nos recuerdan que ese unsono de los cuerpos se naturaliz en dos mbitos muy concretos: los cuerpos de la danza y los cuerpos militares. Vaya comparacin! No nos extraa entonces que la danza contempornea se plantee, ante todo, romper con las jerarquas establecidas.

Estamos condicionados a ver el unsono como bello aunque sea una construccin totalmente artificial, y sin embargo al verlo nos decimos me gusta, ah hay mucho trabajo, se nota.

Un momento: Nos da placer algo que tiene trabajo? Quizs ah tambin haya un reflejo condicionado. La palabra trabajo proviene de un elemento de tortura utilizado en la antigua Roma, el tripalĭum (cepo de tres palos) utilizado para inmovilizar y azotar a los reos sublevados. Por aquel entonces la mayora de la poblacin trabajaba en el campo en largas jornadas, soportando fro o calor y pesadas cargas. Trabajar resultaba ser una tortura, requera esfuerzo y sacrificio. La relacin que se estable entonces entre trabajo y tripalĭum no es de pegar sino de sufrir.

Cmo pasamos de la tortura a la veneracin por el trabajo? La cosa se fue suavizando con los siglos pero quizs debamos sus mayores logros a la tica protestante (y porqu no, tambin a la moral judeocristiana).

Por ahora el anlisis que ms nos gusta sobre estas cuestiones est en La tica del hacker y el espritu de la era de la informacin. A l nos remitimos. De por s el ttulo refiere al ensayo del socilogo alemn Max Weber La tica protestante y el espritu del capitalismo. All se explica cmo la idea de trabajo se encuentra en el centro del espritu del capitalismo para el que el trabajo debe realizarse como si fuera un fin absoluto en s mismo. Cuentan que segn el predicador protestante Richard Baxter Dios no se complace en ver a la gente meditar y orar, quiere que hagan su trabajo. Y no de cualquier forma, hay que hacerlo como dios manda. Algo as como un castigo divino, podramos decir.

El trabajo no necesita ser hecho gozosamente como propone la tica hacker. Simplemente necesita ser hecho sin cuestionamientos, con una actitud de atormentada responsabilidad al punto tal de elevar el trabajo a la condicin de lo ms importante en la vida. Vivimos en una sociedad occidental eurocntrica, adultocntrica, androcntrica y trabajocntrica.

Antes del protestantismo el trabajo era entendido por los hombres de bien como un castigo, una sacrificio cruel que deban cumplir los ms desfavorecidos. Al invertir esta idea llegamos a que el cielo se gana trabajando: el cielo es bello ergo trabajar es bello.

La tica hacker desafa a la tica protestante. El jargon file define a los hackers como personas que se dedican a programar de forma entusiasta y creen que sus conocimientos y la informacin que generan debe ser puesta en comn, debe ser valiosa para la comunidad. En este sentido, una persona puede ser un hacker sin tener nada que ver con los ordenadores, basta con disfrutar de una actividad laboral ms all de s misma, basta con entusiasmarse con ella y querer compartirla. En el prlogo del libro Linus Torvals dice que un hacker es una persona que ha dejado de utilizar su ordenador para sobrevivir (me gano el pan programando) y ha pasado a los dos estadios siguientes que l define como vida social y entretenimiento o dedicacin a una actividad que es, en esencia, interesante, fuente de inspiracin y dicha. Esto an en los momentos en los que la actividad no resulta del todo encantadora. La disciplina y el esfuerzo sirven dentro de esta lgica para la creacin de un todo ms grande, mejor y atractivo abierto hacia otrs.

Al hackear la danza acadmica la bsqueda va por el camino de la obra inacabada (o en beta, en lenguaje informtico). La utopa es hacer ahora. En su texto Qu significa ser contemporneo? (vale la pena lerselo completo) Spngberg dice que la contemporaneidad () requiere una profunda reflexin y una gran dosis de ambicin. () Cambiar los modos en los que las cosas cambian es ya un reto mayor e implica arriesgarse a s mismo. Ser por eso que cuestiona la idea de autenticidad al igualarla con lo esttico, impidiendo de ese modo la creacin y el devenir.

En un veloz recorrido histrico por los ltimos 50 aos se posiciona en la incapacidad que tienen muchos procesos artsticos contemporneos para dialogar con sus entornos. Por lo tanto, por qu sigue siendo importante organizar festivales basados en la ciudad (Tanzherbst Bremen), espacios convencionales y establecidos (Stuk) y el formato de diez das (Kunsten Festival des Arts), cuando la poca y la economa nos permiten encontrarnos en un sushi bar en la terminal de Ryan Air de cualquier aeropuerto o incluso comunicar mediante soportes digitales o grupos de chat? Las respuestas no se van a discutir aqu ya que son, en cierta medida, demasiado sencillas de tratar: poder, economa y autora.

Para l, y para estas formas de entender lo contemporneo, la actividad debe creer en lo complejo, conversar con otras disciplinas/herramientas/pensamientos, cuestionar(se) y ser capaz de enmarcar situaciones en las que el artista y el pblico pueden fusionarse en una entidad sin recurrir a convenciones de participacin, sino mediante la oportunidad de acometer la interaccin social y, de este modo, politizar el comportamiento diario. Porque como dice Rancire la poltica no est hecha de relaciones de poder, sino de relaciones de mundos. Ser entonces que para reconocernos creadors sea suficiente reconocernos relacionales?

Si escuchan que AM anda por su cuidad (y esto puede pasar en cualquier lugar de Latinoamrica o Europa) la recomendacin es pasar a conocerls. Si no se encuentran con ells en persona, la invitacin sigue siendo a pensarse y sentirse desde el cuerpo y la mente como una sola cosa que se vive con otrs, disfrutando de nuestras actividades y aportando al procomn.



Fuente: http://sursiendo.com/blog/2013/02/cuerpos-que-bailan-en-codigos-abiertos/


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