Portada :: Mentiras y medios
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2013

El poder de los medios

Miguel Guaglianone
Barmetro Internacional


Dice la creencia popular que fue Paul Joseph Goebbels, ministro de propaganda de Hitler, quien dijo que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. No existe ninguna constancia que lo expresara exactamente de esa manera, aunque en varios de sus escritos y discursos habla de la forma de mantener siempre un solo concepto y difundirlo y repetirlo constantemente. Lo cierto es que este mtodo, llevado adelante a travs de los medios de comunicacin de masas, ha resultado sumamente efectivo.

Y cuando lo analizamos con detenimiento, vemos que opera a un nivel mucho ms profundo y complejo que el de la mera alteracin de la informacin, como se pudiera creer en primera instancia. En principio, es obvio que parte del engao de los medios de comunicacin globales reunidos en un puado de corporaciones que trabajan asociadas para crear la mayor parte del panorama comunicacional mundial consiste en modificar la realidad, ocultar ciertas cosas, deformar otras y proporcionar como ciertas otras que no lo son en absoluto. Sin embargo, creemos que el poder oculto de los medios directamente ejercido al servicio de mantener un sistema de dominacin sobre las grandes masas, sobre todo de los pases centrales es mucho ms sutil, y tambin est definido por la mxima citada.

El gran poder de los medios de comunicacin, es que ellos constituyen un sistema de persuasin, un sistema de educacin continua, que es capaz de cambiar los sistemas de valores y la apreciacin del mundo de la gente. Los cambios que nos proponen tienen que ver con institucionalizar socialmente los valores del sistema que promueven, y darnos una forma de apreciar la realidad que est determinada por esos valores. Su objetivo est definido por algo que ya hemos escrito antes: La mejor forma de dominacin es hacer que los dominados vean el mundo con los ojos de los dominadores.

La repeticin sistemtica de conceptos y valores transmitidos por los medios como legtimos y valederos, va creando una nueva realidad que los receptores de esos medios van apreciando como la verdadera.

En la Alemania nazi, el genio de Goebbels, a travs de la repeticin sistemtica (y un uso creativo de los medios de comunicacin de la poca) logr consolidar en el pueblo alemn (en el cual ya estaban latentes) algunas verdades que en determinado momento la mayor parte de esa poblacin consider como obvias, como por ejemplo la superioridad aria, las razas inferiores, el peligro judo, o la Alemania sobre todas las naciones.

A casi setenta aos de haber cado el rgimen nazi, estas enseanzas de manipulacin se han perfeccionado (junto al inmenso desarrollo tecnolgico de los medios), y son hoy de utilizacin normal y cotidiana, tanto as que pasan desapercibidas.

Las cadenas corporativas de medios repiten sistemticamente juicios, criterios y formas de actuar que son validadas por ellos mismos y su propia repeticin. Un ejemplo actual podemos verlo con toda la informacin que se transmite referente a Siria, que sea cual sea, siempre comienza o est acotada por la maldad del rgimen de Damasco. Despus de recibir diariamente durante ms de dos aos este juicio de valor, la mayor parte de los auditorios globales estn convencidos, sin volver a pensarlo dos veces, de que el gobierno actual de Siria es muy pero muy malo.

As se repite la situacin frente a todo aquel que los centros de poder consideren peligroso o reluctante. Se hizo con Saddam Hussein (al que de un aliado confiable se le convirti en un monstruo) con Kadaffi, con los gobiernos ms radicales de Amrica Latina, la Venezuela de Chvez, la Bolivia de Evo Morales o el Ecuador de Rafael Correa y con todos aquellos que se opongan a los intereses de las grandes corporaciones y los gobiernos centrales.

Lo ms curioso es que estamos viviendo una poca cada vez ms clara de decadencia del sistema sociopolticocultural imperante. Y esto se refleja tambin en los procesos que venimos describiendo. En principio la repeticin de nuevas verdades se intenta para maximizar su credibilidad partiendo desde situaciones cercanas a lo real. Inclusive los nuevos juicios y valores tradicionalmente son proporcionados a travs de un proceso progresivo. Sin embargo la velocidad de los cambios, los derrumbes estrepitosos, las situaciones de crisis, estn obligando a intentar cambiar las visiones de la gente demasiado rpidamente y hacia propuestas que se han vuelto cada vez ms disparatadas y sin medida.

Un ejemplo claro de esto podemos verlo en acontecimientos actuales que varios compaeros de la comunicacin alternativa han tratado en detalle. Unas nuevas pelculas de Hollywood [1] que descaradamente (a partir de la urgencia mencionada) hacen una apologa de justificacin de acciones tan aberrantes como la tortura o los asesinatos selectivos, aquellos que se hicieran pblicos en la poca de George W. Bush pero que se han vuelto ms sistemticos, ms pblicos y justificados, en este perodo de Barak Obama. Pensamos que no ser tarea fcil convencer, sobre todo al pueblo norteamericano, que los famosos valores de los padres fundadores y los de gran democracia, incluyen la institucionalizacin de la tortura (al mejor estilo de la Inquisicin) o la capacidad del presidente para determinar quienes deben ser asesinados (aunque sean ciudadanos norteamericanos). Esto no ser demasiado creble, a pesar de las declaraciones recientes de funcionarios del gobierno, que aseguran que todas estas acciones estn dentro del margen de las leyes estadounidenses vigentes.

As funcionan las cosas, en la medida que el sistema parece derrumbarse, las monstruosidades y la barbarie aumentan, y por supuesto aumenta tambin la necesidad de justificarlas. Se est llegando as a utilizar los medios de comunicacin para transmitir sucesos y visiones cada vez ms delirantes y bizarras.

Hasta llegar a casos risibles, como en el caso local de Venezuela, dnde un seor que tiene en televisin un programa de anlisis internacional (alguien a quien llaman embajador, no porque esa sea su profesin, sino porque alguna vez ocup circunstancialmente ese cargo) donde pontifica diariamente sobre el panorama mundial. En este programa no slo difunde cotidianamente una imagen de la situacin internacional que llega a ser caricaturesca, con afirmaciones tajantes sobre los preceptos y mandatos de un derecho internacional o una comunidad internacional que existen solamente en el modelo virtual pregonado por este seor y por alguno de los exticos invitados que lleva al programa, sino que intenta por repeticin sistemtica convencer a su auditorio de la validez y vigencia de ese modelo. Este pintoresco personaje ha llegado a afirmar con total conviccin dislates tales como: es que esta gente (los gobiernos latinoamericanos que impulsan la integracin y la soberana) no entiende que en el mundo moderno globalizado, el principio de injerencia ha sustituido al obsoleto principio de soberana.

En definitiva, la buena noticia parece ser que si los medios continan en este camino de haber perdido toda medida sobre la visin que intentan imponer, lo ms probable (y creemos que ya est sucediendo) es que el resultado se manifieste en una prdida de credibilidad creciente en los mensajes transmitidos y en los propios medios, que los est despojando de su poder hipntico sobre las grandes masas del planeta.



[1] Ver EEUU: intervencin y apologa de la tortura, Niko Schvarz, publicado por Barmetro Internacional el 31-01-13

 

Fuente original: http//barometrointernacional.bligoo.com.ve


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