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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2013

El Papa se va sin haber puesto orden en el banco del Vaticano

Ingo Niebel
Gara


Desde que Benedicto XVI anunci su dimisin como Papa, la lnea informativa se centra en especular sobre su sucesor y cuestiones protocolarias derivadas de la existencia de dos papas. Pero la retirada del Sumo Pontfice parece haber hecho olvidar que dejar sin solucionar la espinosa cuestin del banco del Vaticano, el IOR. El Papa se va sin haber puesto orden en el banco del Vaticano.

Cuando en 2005, Joseph Ratzinger sali elegido para el mximo cargo de la Iglesia catlica, el diario sensacionalista alemn Bild public uno de sus histricos titulares: Somos Papa. Los alemanes, que se identifican con este lema, lo estn aparcando ahora, al mismo tiempo que su compatriota de 86 aos, quien dejar vacante el puesto a las 20.00 del 28 de febrero. En este camino les acompaan los medios germanos que especulan sobre posibles sucesores y cuestiones protocolarias. En los ltimos das ha quedado claro que Ratzinger se retirar junto con su secretario personal, el tambin alemn Georg Gnswein, a un monasterio de clausura, situado en el Vaticano, desde donde el apodado Ratzi no podr salir ni publicar ni siquiera oficiar un acto religioso. Segn sus propias declaraciones, l ha tomado la decisin de retirarse en plena libertad. Lo dijo en su discurso de renuncia el lunes, y lo volvi a repetir el mircoles. Parece que para l es importante dejar muy claro este aspecto aunque hasta el momento no existen indicios que hagan pensar que alguien podra haberle forzado a abandonar el cargo.

Sea como sea, los medios de comunicacin solo miran hacia adelante y tambin olvidan lo que escribieron hace un mes escaso sobre el banco del Vaticano (Istituto per le Opere di Religione -IOR-, segn su nombre oficial), cuyo propietario es el Papa. Durante su pontificado no ha conseguido reorganizarlo acorde con las leyes europeas contra el lavado de dinero. Para reconstruir este fracaso de Benedicto XVI no hace falta leer ninguna novela de Dan Brown, basta con navegar en los archivos de medios tan poco sospechosos de profesar la teora de la conspiracin como son el diario alemn Sddeutsche Zeitung y el semanario Spiegel.

A principios de enero ambos rotativos informaron de que los turistas tenan que pagar en efectivo sus entradas y recuerdos en el Vaticano porque el Banco Central de Italia haba prohibido a la filial italiana del Deutsche Bank prestar ms este servicio a la entidad del Papa. La razn de esta decisin es que la Banca d'Italia se est tomando muy en serio la aplicacin de las reglas contra el lavado de dinero y, segn su criterio, el IOR segua haciendo caso omiso de ellas. Casualmente un da despus de la dimisin del Papa se levant esta prohibicin.

 

Ingredientes de thriller poltico

El IOR lleva arrastrando este tipo de problemas al menos desde los aos 70. Entonces qued patente que la entidad haba ayudado a financiar no solo a la oposicin anticomunista en Polonia, sino tambin a la Contra en Nicaragua. Siempre a travs de la CIA y por medio del italiano Banco Ambrosiano que, con ayuda de la mafia italiana, quiso tapar un agujero multimillonario falsificando acciones. No faltaron otros ingredientes propios de thrillers polticos, como la muerte de varios inspectores de Hacienda, adems de las del jefe del Banco Ambrosiano y de su secretaria, que fallecieron el mismo da en lugares distintos, en aparentes suicidios. Con el caso del IOR se vincula tambin la muerte, en 1978 y solo 33 das despus de su eleccin, del papa Juan Pablo I, quien, segn mantienen algunos periodistas, estaba decidido a poner orden en el banco del Vaticano. Por si fuera poco, los hilos conducen hasta la anticomunista logia secreta P-2, a la que ese mismo ao -1978- se afili el entonces joven poltico Silvio Berlusconi.

Despus el IOR logr salir del punto de mira, pero sin cambiar sus dudosas prcticas, tal y como seal el periodista italiano Gianluigi Nuzzi en 2009. Sus revelaciones le costaron el puesto al director del IOR, Angelo Caloia, tras 23 aos al frente de la entidad. Benedicto XVI destituy a todo el Consejo de Vigilancia y situ al frente al banquero Ettore Gotti Tedeschi para poner orden. Pero este financiero, cercano al Opus Dei, tir la toalla en 2012, porque la Justicia italiana le estaba investigando por supuesto lavado de dinero y porque haba recibido amenazas de muerte. Segn medios italianos, estas ltimas procedan de polticos y mafiosos que an tenan cuentas secretas en el IOR. Su sucesor, Ronaldo Hermann Schmitz, era el exdirector del Deutsche Bank en Italia, cuya central en Frankfurt s cobraba los cheques del banco del Vaticano que las entidades italianas no podan aceptar por orden de su Banco Central.

Entonces se habl de una pugna abierta entre el sector del Papa y el encabezado por el secretario de Estado, Tracisio Bertone, exconsejero del IOR y destituido con Caloia. Paralelamente se produjo el robo y filtracin de la correspondencia confidencial de la Santa Sede, el caso Vatileaks. Los medios alemanes e italianos reprodujeron un protocolo sobre unas declaraciones del arzobispo de Palermo, Paolo Romeo, quien en un viaje dijo que el Papa morira antes de noviembre de 2012.

As que Ratzinger tiene el terreno ms que abonado para que sus memorias sean un bestseller. Pero prefiere el aislamiento en un convento. Ante tantas casualidades, que no existen, hace falta mucha fe para creer que solo la edad y la salud le han quitado al Papa las fuerzas para seguir frente a la Santa Sede.

El telogo disidente Kng pide la renuncia de los Papas con 75 aos

El telogo disidente suizo Hans Kng ha pedido, tras la renuncia de Benedicto XVI por razones de salud, que los futuros papas abandonen de manera automtica su cargo al cumplir los 75 aos de edad.

Uno asume que el Papa es una persona y sigue siendo una persona, as como que su cargo no es un sacramento y por ello tiene carcter temporal, manifest al rotativo "Passauer Neuen Presse". A su juicio, la limitacin de edad para obispos establecida en el Concilio Vaticano II debe ser aplicable tambin al obispo de Roma, el Sumo Pontfice.

Hans Kng elogia a Benedicto XVI por su decisin de renunciar, con la que ha dado una clara seal de lo que debe ser un papa moderno y que debe ser contemplada como una desmitificacin del cargo, aunque le critica por su decisin de continuar en el Vaticano tras su renuncia.

Fuente: http://gara.naiz.info/paperezkoa/20130215/388019/es/El-Papa-va-sin-haber-puesto-orden-banco-Vaticano


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