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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-02-2013

Vaticano
Volver a las races

Osvaldo Bayer
Pgina 12


El Papa. El gran tema de los ltimos das. Se siguen discutiendo las causas de su renuncia. La nica explicacin es: no tena otra salida. Los problemas de la Iglesia Catlica son innumerables. Y para sanear toda esa antigua estructura de siglos, la nica forma de seguir adelante era una sola: cambiar todo. Y para el papa Ratzinger, eso era imposible. El es un ultraconservador nato. La crisis del catolicismo en su propio pas, Alemania, es tan grande en la actualidad que para buscar una solucin deban aplicarse medidas que iban contra su pensamiento y filosofa de siempre. Repetimos, Ratzinger es un ultraconservador y no poda ahora ir contra esos principios de toda la vida. Y, justamente, los cardenales italianos conservadores lo eligieron Papa a l porque crean que, con sus pensamientos tericos, el alemn iba a vencer todas las ofensivas de la izquierda catlica. Ms, con la crisis que est viviendo el catolicismo alemn en estos momentos se hacen necesarias ya mismo medidas de cambio fundamentales. Pero no, el camino de Ratzinger era: ante los problemas, rezar, pedir al Seor su benevolencia, pero seguir el mismo camino. Aunque finalmente, no vio salidas. Tena que jugarse. Tena que tomar verdaderamente el poder y modernizar la Iglesia desde sus bases. Ms, a su edad y con el cardenalato conservador que lo rodeaba, era imposible. E hizo lo impensado para un Papa; renunci. Y aqu no se equivoc. Deja el caos que no pudo ni quiso sanear desde la base. Y les deja el cadver a los que vienen. La realidad lo dice: no hay otro camino para la Iglesia Catlica actual que modernizarse. Avanzar, acompaar a los que luchan por un mundo sin violencias, injusticias ni guerras. Empezar, para ello, con su organizacin interna.

Terminar, por ejemplo, con la irracionalidad de la exigencia de la castidad para sus sacerdotes. El amor debe ser el sentimiento fundamental de la vida del ser humano. Acabar con el mito de que slo los hombres pueden ser los representantes de Dios en la Tierra. Por ejemplo, antes, a las mujeres no se les permita participar en la vida poltica. Ahora, s. Y han demostrado que hasta pueden ser mejores que los hombres. Aqu, en Alemania, ha quedado demostrado que la actual primera ministra, Angela Merkel, es la mejor gobernante que ha tenido Alemania en ese cargo, desde los tiempos de Adenauer. Lstima que sea conservadora, opinan muchos. Y el tercer cambio entre otros muchos sera acabar con esas representaciones un tanto fuera de poca, con esos disfraces y bonetes cada vez ms grandes y esas sotanas que les cubren el cuerpo. Y que sigan el ejemplo de esos curas obreros que vestan como trabajadores comunes, con total sencillez y ninguna pompa. Adems, acabar con esos rezos y exclamaciones tan teatrales e irracionales como aquella de Dios, ten piedad de nosotros o Dios, en su infinita bondad. Porque entonces habra que preguntarse: por qu Dios, en su infinita bondad, permite las guerras y la muerte por hambre de miles de nios en el mundo? No, la Iglesia Catlica debe alejarse definitivamente del camino actual. El nico futuro de progreso y triunfo sera que tome el camino de aquellos obispos como Angelelli y De Nevares (a quienes conoc mucho y convers largo con ellos) que dedicaron sus vidas a un verdadero apostolado: luchar desde las bases contra las injusticias sociales. Para que todos tengan trabajo y techo dignos y se acaben las injustas diferencias sociales, los conflictos, las guerras. Es decir, las verdaderas diferencias de total injusticia e irracionalismo que vive actualmente y ha vivido siempre el ser humano. Disminuir lo injusto de todos los das. Ir a las verdaderas enseanzas de Cristo Jess, que era un hombre cualquiera pero con los ideales justos y no el hijo de algn Dios y menos de una virgen. (Esto, lo de la virginidad de Mara, es un insulto al acto de procreacin, una de las cosas ms hermosas y apreciadas de la vida, siempre que se haga por amor y no por violencia.)

Basta a eso de arrodillarse y rezar, no. Hablar en voz alta y denunciar las injusticia de la sociedad. Todo queda demostrado con este hecho cierto e indiscutible: mientras un alemn fue Papa, dejaron de pertenecer a la religin catlica miles de alemanes. Y esto se debe precisamente al haberse comprobado los miles de casos de abuso sexual de nios en las escuelas catlicas por parte de sacerdotes y hermanos. No slo aqu, sino tambin en Estados Unidos, Canad y otros pases con esa religin. Hechos que fueron reconocidos por las propias iglesias locales. Adems, se sum, en este pas, la negativa de dos hospitales catlicos de atender a una mujer violada que haba solicitado la pldora del da despus para impedir un posible embarazo. El motivo de la negativa fue que un hospital catlico se niega a apoyar toda clase de abortos. El escndalo fue tan grande que tuvo que salir al paso el cardenal de Colonia, Meissner, a declarar que la negativa haba sido un error y que a partir de ahora se iba a atender a toda mujer violada y, en el caso de comprobarse la violacin, se le suministrara la citada pldora. Pero igual, este paso atrs no alivi en nada la indignacin de todos los sectores de la sociedad alemana. El cardenal Meissner y otros obispos alemanes salieron entonces a declarar que en Alemania se haba preparado una campaa anticatlica que se igualaba al pogrom de la Alemania nazi contra los judos. Esto agrav ms la situacin. La reaccin fue peor. No se trata de lo mismo. Se considera un deber para la sociedad terminar con los delitos contra la infancia y dar ayuda a la mujer violada. El mismo papa Ratzinger, durante su mandato, fue observando y censurando esos inexplicables casos de pederastia. Y en algunos de sus ltimos sermones, insinu que era necesario debatir el tema y buscar una solucin: asumi que la Iglesia, en su futuro, deba adoptar reformas. Aqu se vea que estaba abandonando su posicin ultraconservadora. El, que siendo obispo estuvo contra la Teologa de la Liberacin. Pero luego, en su pontificado, parece que fue aprendiendo la leccin.

La Iglesia Catlica necesita una total renovacin, as no tiene futuro. Ojal que el prximo Papa comprenda la nueva poca que se abre y haga lo que dej de hacer o no pudo hacer el papa Benedicto. Pero, claro, siguen estando en el poder inmediato los cardenales ultraconservadores. La masa mundial de catlicos que quiera un verdadero cristianismo deber moverse ya mismo y hacer conocer los cambios necesarios. No dar curso a la eleccin de un Papa elitista sino a la de uno de los tantos telogos progresistas que fueron surgiendo en las ltimas pocas. Sin ellos, no hay futuro para el catolicismo. Que Ratzinger sea la ltima experiencia del intento de conservar un sistema que se ha quedado en el tiempo. Acercarse a la Teologa de la Liberacin significara un paso adelante, una actitud positiva para esa religin y para el progreso del mundo.

Volver a las races. Seguir el ejemplo de tantos mrtires que dieron su vida por un sentimiento que proclamaba la solidaridad, la convivencia de los seres humanos y la mano abierta como nica frmula de llevar adelante el pensamiento de Jess, para un mundo de paz y sin injusticias.

Fuente original: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-213945-2013-02-16.html



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