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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2013

Resea de Conflicto y reformas en la educacin (1986-2010), de Jose Ramn Rodriguez Prada
Qu pasa con la educacin secundaria en Espaa?Qu educacin tenemos y qu educacin queremos?

Luis Roca Jusmet
Rebelin

Conflicto y reformas en la educacin (1986-2010). Los aos decisivos: de la rebelin estudiantil a las consecuencias de la LOGSE, de Jose Ramn Rodriguez Prada, Traficantes de sueos, Madrid, 2012.


El libro publicado por Traficantes de sueos merecera tener una buena difusin, ya que es un buen documento de trabajo para una reflexin en profundidad sobre la situacin de la educacin secundaria en nuestro pas. Una de las ventajas del libro es que su autor es uno de los actores del conflicto. Esta misma situacin favorable la presento tambin yo como autor de este comentario crtico. Tanto l como yo hemos vivido, como profesores de instituto de izquierdas, la experiencia directa de los discursos y las prcticas de las que habla el libro. Me gustara ms entender este comentario como un dilogo con Jos Ramn Rodriguez Prada que como una simple resea. Sobre todo porque la Ley Wert ha hecho perder la perspectiva a un buen sector de la izquierda. Parece que estamos frente a una ley reaccionaria delante de una educacin que era bsicamente progresista. Seguramente Rodriguez Prada, con el que comparto algunas opiniones y polemizo en otras, estar de acuerdo en este juicio. Me parece que la LOMCE forma parte del proceso que se inici a finales del franquismo y que se ha mantenido hasta la actualidad. Ha habido desplazamientos, pero no rupturas. Es un sistema educativo que ha respondido siempre a las exigencias del desarrollo del capitalismo en nuestro pas. Es una poltica educativa clasista que ha financiado a los centros privados (con el eufemismo de concertados) en detrimento de la educacin pblica. Es una poltica educativa que no se ha enfrentado nunca realmente al poder de la Iglesia en nuestro pas, ni en el tema de la enseanza religiosa en los planes educativos ni en la financiacin de sus centros educativos. Que la Ley Wert empeora las cosas es cierto, pero solo esto. El libro, afortunadamente, nos permite una perspectiva mucho ms amplia y radical que la simple crtica a la Ley Wert.

El libro, claro, riguroso y escrito desde una posicin de izquierda, presenta una serie de hiptesis que me gustara sintetizar bien. Yo creo que son estas: 1) Hubieron unos aos muy combativos de movilizacin de estudiantes y profesores de secundaria.En estas luchas se buscaba la mejora de la enseanza secundaria pblica y de los profesionales que trabajaban en este sector. Las formas de las que se dotaron fueron las asambleas y las coordinarias, o sea la autorganizacin y la autogestin. 2) Los sindicatos eran inicialmente marginales y no dirigieron la lucha. Progresivamente la manipularon al servicio de sus propios intereses. Hay un lobby sindical aliado con las autoridades acadmicas que bsicamente quiere mantener su poder y sus privilegios. 3) La LOGSE fue una ley clasista y reaccionaria condenada al fracaso. Esta era la continuacin y no la ruptura con la la Ley General de Educacin de los ltimos aos del franquismo. Tanto la una como la otra responden a un intento de adaptar las leyes educativas a las necesidades del sistema capitalista, aunque ni tan slo fue efectivo para estos objetivos. El resultado ha sido un fracaso pedaggico y social que ningn gobierno tiene voluntad poltica de corregir. 4) Los gobiernos del PSOE y el PP han potenciado los centros concertados para favorecer los negocios de la Iglesia. Los conflictos puntuales que tena el PSOE con la Iglesia (enseanza de la religin, ciudadana) han tenido un carcter secundario. El PP representa directamente los intereses eclesisticos en la educacin. 5) El futuro es incierto, pero hay que ser pesimista: tanto las polticas educativas del PSOE como del PP tienen un carcter clasista, reaccionario y adems ineficaz. Los intereses creados del capital financiero y de la Iglesia son los que finalmente determinan las polticas de los gobiernos, tanto el central como los autonmicos. 6) Lo deseable sera una educacin pblica a todos los niveles de calidad y en la que no hubiera ningn tipo de selectividad.

Quizs haya otras hiptesis importantes, pero me gustara centrarme en estas para mi reflexin crtica. Hay que decir, de todas maneras, que Jos Ramn Rodriguez Prada ha sabido situar el contexto social, econmico y cultural de cada momento. De todas maneras creo que hay que hacer dos correcciones respecto a sus previsiones. La primera cuando dice que la poblacin inmigrante sgir aumentando. Creo que las ltimas cifras y la propia lgica de la crisis y de su gestin por el gobierno del PP van en sentido contrario. La segunda cuando dice que la tendencia del alumnado es a abandonar los estudios. Por las mismas razones (crisis y su gestin) muchos jvenes continuan estuidando al no tener otras expectativas o incluso vuelven a los estudios cuando se quedan sin trabajo. Tambin se equivoca cuando dice que no hay estudios sobre resultados acadmicos y desigualdad social. Por lo menos, en el caso de Catalua s los hay (el ms conocido es el de la "Fundacin Jaume Bofill") y los resultados son claros. Esta pntuacin me sirve para sealar que el autor est quizs demasiado limitado por conocer la situacin de la comunidad autnoma de Madrid, que en algunos casos es extrapolable y en otros no tanto.

La hiptesis 1 y la primera parte de la 2 hacen referencia a las luchas estudiantiles y del profesorado, sobre todo las del curso1986-7 estudiantes) y 1987-8 (profesores). La hiptesis 3 y 4 hacen un diagnstico sobre el estado de las cosas, a partir de la cual prevee la hiptesis 5. La segunda parte de la hiptesis 2 hace referencia al papel de los sindicatos. La hiptesis 6 formula los deseos del autor.

Empezaremos por el tema de la lucha estudiantil y del profesordo. He de decir que me incorpor al sistema educativo pblico el curso 1987 por lo que no pude conocer de primera mano las luchas de 1986. De todas maneras me parece que hay por parte del autor una idealizacin clara de las luchas estudiantiles. Toda mi experiencia posterior (25 aos) me ha enseado lo que son las luchas de los estudiantes de secundarias. Hay una minora politizada que lleva la iniciativa, otra minora que se resiste porque no quieren perder clases y una inmensa mayora que se deja llevar, la mayora de las veces por el criterio hedonista de no hacer clases. Esto es lo que hay y seguramente no puede ser de otra manera. Los adolescentes de 14 a 18 aos normalmente no estn politizados, en la mayora de los casos ni tan slo saben porque hacen huelga. Esto quiere decir que las huelgas de estudiantes (seguramente podramos generalizar pero me centrar solo en el tema de secundaria) no implican un grado de conciencia y un compromiso de lucha por parte de la mayora de los participantes. No arriesgan nada y lo que pierden slo es valorado por los estudiantes ms responsables, que son una minora. Para los dems perder clases es un premio ms que un castigo. Esto sera un matiz, una duda, que planteo al anlisis algo triunfalista de Rodriguez Prada.

Respecto a la lucha del profesorado, en la que s particip, me parece que su anlisis es bastante fiel, aunque tambin algo optimista. Fue una lucha dura, pero no todos los profesores lo hicieron de la misma manera. Los que seguimos la lucha de una manera coherente perdimos una buena parte de nuestro sueldo aquel ao. Tiene razn tambin cuando habla de la tendencia a la autoorganizacin del movimiento y del papel oportunista d elos sindicatos al intentar dirigirlo. Lo cierto es que CCOO capitaliz en buena parte el movimiento. Pero aquella lucha era para mejorar las condiciones de trabajo, lo cual era perfectamente legtimo, y no para mejorar la enseanza pblica. La relacin entre una cuestin y la otra no es directa, ni mucho menos. Algunos profesores, valga la irona, utilizaron el aumento de sueldo para llevar a sus hijos a la concertada. En todo caso sirvi para conseguir unas condiciones de trabajo dignas (que por cierto ahora vamos perdidendo a apasos agigantados).

Podemos entrar ahora en el diagnstico de lo que ha sido la poltica educativa desde la Transicin, en los sucesivos gobiernos PSOE-PP y en sus aplicaciones autonmicas. En realidad, aunque hay diferencias, podemos hablar de un proyecto global. Este proyecto pasa por : 1) Una Ley de Educacin, la LOGSE, que como dice el autor es una continuacin de la LGE aprobada al final del franquismo. La LOGSE ha sido reformada por sucesivos gobiernos pero nunca cuestionada a fondo. Esta Ley supone ampliar la educacin obligatoria hasta los 16 aos (continuando con lo que haba hecho la LGE hasta los 14 aos). Hay una concepcin pedaggica basada en dar prioridad a los procedimientos ms que a los contenidos y en considerar que hay que pasar de la instruccin a la educacin. Apuesta tambin por la enseanza comprensiva, que plantea que la enseanza obligatoria ha de ser universal. Por atencin a la diversidad se entiendo poner los medios para facilitar este proceso a los que tienen dificultades. Personalmente soy muy crtico con esta ley pero creo que hay que matizar la valoracin negativa del autor del libro. Hay detrs una propuesta pedaggica que se considera progresista : no es discriminatoria porque no separa alumnos. La idea es buena pero la prctica nos ha demostrado que no es viable. No es viable porque los alumnos tienen intereses y capacidades diferentes. Hay que hacer itinerarios flexibles para orientar segn estos intereses y capacidades porque de otra manera segregas al alumno en la propia aula. Dado que los que disean los planes educativos y los que las gestionan no tienen una experiencia de lo que es un trabajo en el aula son capaces de alimentarse de sus propios mitos. Pero es que adems la LOGSE se hizo sin una financiacin adecuada, con lo cual los problemas se agravaron porque no se pudo atende ra la diversidad. Separar no es discriminar en el sentido negativo. Quizs partimos de nuestros propios prejuicios al considerar que es mejor una formacin terica que una prctica. Era necesario una transformacin que dignificase la formacin profesional. Pero esto si significaba una fuerte inversin y el mantener el axioma de la LOGSE si permita justificar al PSOE esta falta de inversin. La LOGSE ha fracasado por la falta de recursos pero sobre todo por unos planteamientos poco realistas. Este fracaso lo han pagado bsicamente los hijos de obreros, que forman parte de la inmensa mayora de los que no tienen el graduado social. De todas maneras hay que analizar diferentes cambios introducidos por la LOE del Gobierno Zapatero, como la posibilidad de una formacin ocupacional a alumnos que repiten primero de ESO sin resultados positivos. Tambin la idea de competencias bsicas como prioridad educactiva merece algo ms que una descalificacin rpida.

Las crticas de los profesores a la LOGSE han sido a veces razonables y a veces no tanto. Mucha veces lo que se reivindicaba era un sistema ms selectivo y una pedagoga ms tradicional. Iniciativas como las de la Red Ires son, en sentido, interesantes porque son propuestas innovadoras. 2) Esto enlaza con el tema de los centros concertados. Lo podemos decir claramente : los centros concertados han sido y son una estafa social. Un estafa social para la inmensa mayora de la clase trabajadora y para el sector de la clase media que cree en la enseanza pblica. Una enseanza pblica de calidad quiere decir centros pblicos con recursos adecuados, tanto humanos como materiales. El dinero pblico debe ir a estos centros. Los centros concertados deben ser una excepcin justificada. Pero deben cumplir con las condiciones de un centro pblico, empezando por la gratuidad. Pero los centros concertados se han convertido en centros privados subvencionados. Es decir, que el estado paga a los que no quieren ir a centros pblicos. Quien sale ganando? Las clases medias y algunos sectores de las clases trabajadoras que se lo pueden permitir que optan por la enseanaza privada. porque optan por la enseanza privada? Porque es selectiva y porque tiene una estructura ms jerrquica. Es una apuesta contra la enseanza pblica, que se condena a ser un un centro asistencial para famlias sin recursos. Lo grave del asunto es que la mayora de dirigentes polticos del PSOE (no hablemos de la derecha porque en este caso son coherentes) e incluso de dirigentes sindicales llevan a sus hijos a la concertada. La concertada ha creado una triple red educactiva : privada para las clases altas (incluso a veces concertada, ya que por lo menos en Catalua se han concertado centros claramente elitistas, del Opud Dei o laicos); concertada para las clases medias y los trabajadores que se lo puedan permitir y pblica para los inmigrantes pobres, las clases trabajadoras no cualificadas y los grupos marginales. Son las clase medias y trabajadoras con posiciones po-lticas de izquierda consecuentes los que han mantenido la pluralidad de alumnos de la pblica. La otra dimensin del problema es, por supuesto, el apoyo explcito a la Iglesia a travs de sus centros educativos. 3) La enseanza de la religin continua siendo una claudicacin del PSOE. Desde un punto d evista laico y republicano est claro que la enseanza religiosa debe impartirse en otros mbitos, es decir en las catequesis.

Respecto al papel de los sindicatos me parece que hay que evitar tanto el elogio como la descalificacin total. Los sindicatos han jugado un papel de resistencia respecto a la arbitrareidad de los gobiernos. Este es su papel positivo, en algunos casos ms claro que en otros. Pero hay que criticarles en su conjunto por falta de imaginacin, por oportunismo y por dogmatismo. Este dogmatismo, sobre todo en el caso de CCOO y STE(s) lo encontramos en su defensa de la LOGSE.

Tambin es muy discutible la propia representatividad sindical, al margen de los centros y con delegados sindicales que se burocratizan acumulando horas. En el caso de Catalua algunos dirigentes sindicales han utilizado estos cargos para colocarse en el Departamento de educacin cuando lo diriga ERC (en el caso de la USTEC) y el PSC (en el caso de la UGT). CCOO no lo ha hecho porque no ha podido (no ha estado ligado a un partido que tuviera poder insticuional) pero sus dirigentes (Lezcano, Gallego) han utilizado su paso por enseanza para colocarse en la burocracia dirigente del sindicato. Otro error de los sindicatos ha sido su defensa del Cuerpo nico de enseanza no universitaria y su rechazo de la promocin docente. Hay detrs un falso igualitarismo, que Rodriguez Parada no critica, aunque s lo hace, sorprendentemente, con el proyecto de desaparicin del cuerpo de catedrticos ( restablecido por el PP). Porqu incluir en el mismo cuerpo a maestros, profesores de secundaria y profesores de FP, con titulaciones y formas de acceso diferentes, y no a los universitarios? Respecto al tema de la promocin docente no se entiende porque es una propuesta que se aplica slo en el sector de la enseanza. Es justo y beneficia a la enseanza pblica los que trabajan mejor y los que lo hacen peor?. Es esta una problemtica compleja en la que hay que entrar, empezando por cuestionar el mismo estatuto de funcionario tal como se entiende hoy.

Otra cuestin es el tema de la formacin, que como bien comenta el autor del libro, es la excusa de mal pagador de las autoridades. Ciertamente que los cursos de formacin han sido pensosos para los profesores en activo y que el CAP ha sido, dependiendo de la Comunidad autnoma, o directamente

un desastre o cuanto menos insuficiente (en el caso que conozco de Catalua). Pero el Mster actual es directamente una forma oportunista de sacar dinero sin dar ninguna preparacin seria.

El ltimo tema al que quera referirme es el de la selectividad. La postura de Rodriguez Prado es absolutamente contraria. Evidentemente la selectividad est mal planteada pero la Universidad tiene una funcin ligada a la investigacin o a un trabajo futuro. Entender la Universidad como un lugar de formacin me parece insostenible, auqnue esto sea otro debate.

De todas maneras hay una reflexin en profundidad sobre lo que es y lo que queremos que sea hoy, desde una perspectiva emancipadora, el sistema educativo. Hay una realidad ambivalente, que es que el sistema educativo de los pases europeos es al mismo tiempo un sistema disciplinario y una conquista de cara a la igualdad de oportunidades. Hay tambin un hecho, que es que hemos pasado de una sociedad disciplinaria (basado en el encierro, una de cuyas fases es la escuela, como bien nos mostr Foucault) a una sociedad de control. Las instituciones, con su nuevos mtodos educativos (formacin permanente, evaluaci continuada) ya intentan hacer esta transformacin. El tipo de educacin que quiere la izquierda emancipadora es algo que necesita un largo y radical debate. La educacin ha de ser pblica, laica y con recursos. Pero esta demanada no es suficiente porque es el mismo concepto de educacin el que debe inventarse.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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