Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2013

Se est muriendo Europa?

Iln Semo
La Jornada


En 1935, Edmund Husserl pronunci sus dos famosas conferencias en la Sociedad Cultural de Viena acerca del estado de la crisis europea de aquel entonces. Crisis que desembocara en el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Ambas quedaron recogidas en la ltima obra del pensador judo austraco bajo el ttulo ya clebre de La crisis de las ciencias europeas y la fenomenologa trascendental. Imbuido todava por la amarga memoria de la Primera Guerra Mundial, Husserl vea al viejo continente despendose por el vrtigo de una nueva catstrofe. Y en un ejercicio de crtica prcticamente existencial se preguntaba:

Si la historia no tiene otra cosa que ensearnos que todas las formas del mundo espiritual, todas las condiciones de vida, los ideales, las normas sobre las que descansa la existencia del hombre, se forman y disuelven como las olas pasajeras, que siempre fue y ha sido as, que una y otra vez la razn se transforma en un sinsentido y el bienestar en la miseria, cmo podemos entonces vivir en este mundo. donde el acontecer histrico no es ms que una concatenacin infinita de progreso ilusorio y amargo desasosiego?

El desplegado que publicaron hace poco (Europa o el caos, El Pas, 21/1/13) un puado de significativos intelectuales (Julia Kristeva, Umberto Eco, Antonio Lobo Antunes, Claudio Magris y Peter Schneider, entre otros) preocupados por el proceso de implosin y desgaste en el que ha entrado la unificacin europea, comienza evocando el espritu de las conferencias de Viena de Husserl con una dramtica sentencia:

Europa no est en crisis, est murindose. No Europa como territorio, naturalmente, sino Europa como idea

La idea de una Europa convencida de que poda edificar un orden que conjugara la prosperidad y la productividad con las condiciones de la vida democrtica estara deshacindose, en primer lugar, frente a una moneda nica que no ha hecho ms que balcanizar la utopa de una nueva e indita forma poltica, la Comunidad de naciones. Pero sobre todo estara sucumbiendo, segn las palabras del mismo desplegado, en la indiferencia frente al renacimiento de una derecha irracional que ha estigmatizado a los pases que hoy atraviesan por crisis maysculas, como son los del grupo de PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia, Espaa). Las siglas (cerdos en ingls), que se han vuelto convencionales en la opinin pblica, lo dicen ya todo.

El sueo de Maastricht de 1991, que finalmente consista en edificar una sociedad que se apartase por igual tanto del desgarrador modelo estadunidense como del pasado inadmisible de las sociedades controladas por el Estado, estara vinindose abajo, no slo por la voracidad de un sistema bancario que ha escapado al escrutinio de todas las instituciones reguladoras europeas, sino por el racismo creciente que ha encontrado en la inmigracin reciente de frica, Amrica Latina y el mundo musulmn al chivo expiatorio de una crisis cuyos orgenes estn en los mecanismos centrales del sistema mismo. Por el chovinismo de la Liga del Norte de Italia o de las fuerzas que siguen a LePen en Francia, y que han convertido a los dilemas de la unificacin en el pasto de cultivo de un nuevo hipernacionalismo.

Pero si el diagnstico de la crtica situacin europea parece del todo agudo y preciso, las soluciones que propone esta franja del pensamiento europeo se antojan ms bien como una opcin defensiva, casi regresiva se podra decir.

Europa se dice se viene abajo por culpa de esta interminable crisis del euro No existe una ley de hierro que dice que para que haya una moneda nica tienen que haber un mnimo presupuesto, reglas contables, principios de inversin, es decir, polticas compartidas?... El teorema es implacable. Sin Federacin, no hay moneda que se sostengaYa no queda otra opcin: la unin poltica o la muerte.

Ms all del dramatismo, por cierto totalmente documentado por la realidad misma, la pregunta sera de qu se habla cuando se habla de unin poltica? Todos los intentos de unificacin europea a lo largo de los siglos XIX y el XX fracasaron precisamente en el intento de una de sus grandes potencias tratando de unificar al universo europeo. La novedad actual es esa nueva forma llamada comunidad. Una forma inconcebible, si se le anida en la inconcebible ilusin de que el mercado puede proporcionar las identidades que precisamente el mercado quita. Tal vez no es la idea de Europa en general la que est feneciendo. Est muriendo la idea de una Europa en manos del fetichismo de una moneda y el control de la tecnocracia bancaria. Lejos de evocar las formas del pasado (la Federacin), tendra acaso que percatarse de que no existen las reglas ni la experiencia para llevar a buen puerto el extraordinario experimento social que tiene en sus manos.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/02/16/opinion/018a2pol



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