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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2013

El cine ruso vuelve a ser social

Rafael Poch
La Vanguardia

Las pelculas presentadas en Berln acusan el cambio generacional y cierto regreso al intelectual comprometido en Mosc | Ken Loach recuerda el impulso tico que dio origen al Welfare State con su The Spirit of 45.


Los cineastas rusos, vuelven a ser sociales? Si hay que juzgar por las dos pelculas rusas presentadas este ao en el festival de Berln, parece que estamos ante un cambio generacional que presagia la segunda revolucin rusa. Se trata de Za Marksa (A favor de Marx), de la directora Svetlana Bskova (Mosc, 1965). Su pelcula es una comedia sobre la formacin de los nuevos sindicatos independientes en Rusia.

Para devolver la dignidad a la gente, hay que asustar al poder, dice Bskova. El ttulo de su pelcula delata lecturas de Althusser (Pour Marx), explica el productor e intelectual orgnico de la obra, Anatolii Osmolovski, segn el cual el objetivo de la pelcula es devolver el debido respeto a la clase obrera.

La intelligentsia rusa le hizo la cama a la restauracin capitalista de Boris Yeltsin en los aos noventa. Ahora los nietos de los estalinistas y los hijos de los oportunistas se rebelan contra su legado. An no son narodnikis, pero comienzan a ir al pueblo, como hicieron aquellos en el XIX. Bskova dice haber recorrido muchas fbricas y localidades de provincia, asistiendo a muchas asambleas obreras. De ah sac a sus personajes, lderes obreros an con cierta cultura sovitica, que son eliminados fsicamente por sus patrones si se atreven a desafiar el estado de cosas. Con Yeltsin queran que Rusia fuera como all, siendo all, Suecia, Alemania o Estados Unidos, pero result que el all verdadero se pareca mucho ms a Mxico y el Brasil de antes, con muy poco estado de derecho y muchos muertos en las cunetas por exigirlo.

El ser determina la conciencia, dijo Marx, y he aqu, que al calor de la nueva realidad social rusa, de flagrante injusticia, de abuso, corrupcin y violencia, una nueva generacin de cineastas llega a la conclusin que sus abuelos abrazaron: el arte es el fundamento de la protesta poltica, dice Osmolovski.

La otra pelcula de este despertar social ruso ha sido Dlgaya Schastlvaya Zhizn (Una larga y feliz vida) de Boris Jlbnikov (Mosc, 1972). Y estamos en lo mismo: el joven administrador de lo que queda de un koljoz, una granja cooperativa, se enfrenta a la corrupcin, un drama rural de clara lectura social. Se confirma que algo est cambiando en Rusia.

En la vieja Europa occidental atravesada por la crisis ha sido el britnico Ken Loach quien ha trado a Berln la necesaria memoria de los orgenes del Welfare State con su pelcula documental fuera de concurso, El espritu del 45. Cuando idelogos de la actual involucin, como el Presidente del BCE, Mario Draghi o la canciller Angela Merkel, abogan o propician, respectivamente, su desmantelamiento, Ken Loach recuerda su gnesis histrica.

Al regreso de la guerra, la nacin britnica tena claro que no quera volver al pas de los aos 30, un panorama de pobreza, desempleo y estricto clasismo. Por eso se dio la victoria a los laboristas y se iniciaron las nacionalizaciones de los sectores clave, transporte minera, energa, y se instaur el sistema de seguridad social. Sobre esas bases se levantaron los treinta gloriosos: las mejores tres dcadas de la historia moderna europea. Loach regresa a aquella poca con un documental, que debera ser obligatorio en colegios.

La pelcula recuerda cmo surgi, con qu ideas de solidaridad y justicia social, lo que ahora se recorta. La intencin del director es clara: contribuir a alertar sobre los derechos socio-laborales que ahora se restan en una poca en la que, como dice uno de los sindicalistas entrevistados, el capitalismo est maltrecho, pero su ideologa triunfa.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/cultura/20130216/54366803790/cine-ruso-social.html


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