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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2013

Crtica hacia las liberaciones unilaterales
Hace falta un intercambio de presos

Voces por el Intercambio Humanitario de Presos
es.lapluma.net


Sobre la noticia oficial de la liberacin unilateral de los soldados y el polica presos de guerra que las FARC capturaron el mes pasado, queremos hacer algunas observaciones:

La primera observacin versa sobre el carcter mentiroso de los mass-media que se empean en llamar a los soldados hechos presos en combate secuestrados, cuando stos segn el propio DIH (Derecho Internacional Humanitario) tienen estatuto de presos de guerra (porque en Colombia hay una guerra). Lamentablemente, en ocasiones, se pueden observar repeticiones de este lxico que obvia el DIH, en medios alternativos: obviamente el martilleo meditico tiene un largo alcance y no siempre los medios alternativos estn lo suficientemente alertas para no replicar lxicos que distorsionan la realidad.

En los mass-media no van a resaltar de ninguna manera el carcter unilateral de las liberaciones como una muestra de buena voluntad por parte de la insurgencia, eso sera contrario a los intereses de los propietarios de los mass-media. As que cubrirn estas liberaciones unilaterales sin resaltar el carcter unilateral de las mismas, sin decir una sola palabra de que hay miles de presos polticos en las crceles colombianas que esperan un intercambio humanitario. Y, adems de lo anterior, obviamente aprovecharan la cobertura de estas liberaciones (o el smil de cobertura) para envenenar a los espectadores contra la insurgencia. Lo harn como lo han hecho a cada liberacin unilateral realizada por la insurgencia: transformarn un gesto de extrema buena voluntad de la insurgencia hacia los soldados, en horas de propaganda sobre la malvadsima insurgencia, con los habituales eptetos que le endilgan al pueblo insurrecto: de terroristas en adelante.

La reflexin sobre el carcter unilateral de estas liberaciones esta vez quiere ir ms lejos: porque ya es bien conocido el proceder de la oligarqua colombiana y sus medios de propaganda, es bien sabido que los mass-media distorsionan la realidad hasta la saciedad; as que queremos, esta vez, elevar una crtica constructiva hacia ese proceder de la insurgencia de liberar unilateralmente a los soldados, sin exigir intercambiarlos por insurgentes presos (exigencia que s tuvo la insurgencia en el pasado y pareciera hacer abandonado por presiones de la socialdemocracia). Elevar tambin una crtica constructiva, sobre ciertas actitudes asimtricas e injustas que parte de la izquierda colombiana ha ido adaptando como normales. Elevamos una crtica contra la unilateralidad y la degradacin tica que sta conlleva: creemos que ya es hora de alzar la voz por un humanitarismo completo, no un humanitarismo de doble rasero.

La crtica constructiva se eleva desde la izquierda, obviamente, porque las liberaciones unilaterales se repiten, sin que se avizore el intercambio humanitario. Vamos a asistir a lo mismo de siempre: la insurgencia va a caer en ms unilateralidad y va a liberar a los soldados presos de guerra, mientras que el rgimen colombiano nolibera a los guerrilleros presos, al contrario, los tortura, los empuja a la muerte cuando los toma heridos porque les niega asistencia mdica.

En Colombia hay ms de 9.500 presos polticos: entre ellos hay presos polticos civiles (sindicalistas, estudiantes, periodistas, campesinos, etc) y presos polticos de guerra (insurgentes). El estado niega el estatuto de todos los presos polticos y por ende no hay clasificacin de presos (poniendo en peligro sus vidas al insertarlos en patios paramilitares), en clara violacin al DIH. Los presos polticos sufren montajes judiciales y padecen unas condiciones de reclusin inhumanas en las que la tortura es sistemtica. A los presos polticos enfermos o heridos se les aplica la tortura de negacin de asistencia mdica que los conduce a la muerte o a amputaciones. La situacin de los presos polticos de guerra es dramtica. Hay en las crceles colombianas insurgentes carcomidos por la gangrena tras heridas de bala no curadas, finalmente amputados por negacin de la debida asistencia mdica, algunos son incluso asesinados. Tan slo el ao pasado fueron 118 presos fallecidos en crceles colombianas. Decenas de amputados. Y los encarcelamientos polticos contra campesinos, estudiantes, periodistas, sindicalistas (etc.) se incrementan de manera tangible. No est la realidad como para mirar para otro lado.

Por ello, pedir siempre para los unos y nada para los otros, resulta indignante. Si hay un conflicto en Colombia es precisamente porque hay tremendas desigualdades sociales y porque una casta enriquecida considera a las mayoras como inferiores; entonces ver ahora que hasta las insurgencias entran en esa lgica unilateral que reserva el humanitarismo de la libertad solo para soldados y policas, sin obtener a cambio la libertad de los presos polticos de guerra, al menos de los heridos y enfermos, es un desastre tico sin par.

Aqu no se cuestiona el debido trato humanitario a todo preso de guerra; se cuestiona es el doble rasero en cuanto a los pedidos de libertad para unos y otros. Obviamente que los soldados presos de guerra que capturan en combate las insurgencias deben ser tratados de manera humanitaria, y as lo hacen, como se ha podido constatar por la salud de los liberados. Las insurgencias siempre curan las heridas de bala de los soldados que son apresados; no como hace el Estado colombiano que deja infectarse las lesiones (causando amputaciones, dolores, degeneracin corporal y muerte), al negarle la debida curacin a los presos polticos de guerra. El campo popular, la izquierda colombiana e internacional debe alzar su voz por los presos polticos y por los presos polticos de guerra: que cese la tortura, y que sean tambin liberados en un intercambio.

La labor de los que se afanan con tanto ahnco en ese sentido unilateral est normalizando una injusticia: no es normal que la vida y libertad de un polica o soldado valga ms que la de un guerrillero o que la de un sindicalista: valen lo mismo, y por eso se pide intercambio de presos, es lo nico justo, no esa unilateralidad que sigue apuntalando la injusticia social al darle ms valor a los que hacen la guerra al servicio del gran capital (soldados y policas) que a los que se han insurreccionado desde el pueblo contra el saqueo multinacional y la represin Estatal (militar-paramilitar).

Se comprendan algunas liberaciones unilaterales que hizo la insurgencia como gestos de buena voluntad; pero ya se demostr hasta la saciedad esa buena voluntad... ya van ms de 14 liberaciones unilaterales, algunas de decenas de presos de guerra, y mientras tanto el rgimen colombiano no libera al primer preso poltico. Eso no es justo, eso es perpetuar el drama de desigualdad y castas por el cual existe el conflicto, es absurdo.

Entonces se eleva una crtica, constructiva, a la insurgencia y sobretodo a esa parte deizquierda que con tanto ahnco presiona a las insurgencias cada vez que toman un preso de guerra, con mil comunicados a diestra y a siniestra, mil exigencias, a cul ms humanitaria cuando en realidad no es humanitaria la valoracin asimtrica de la vida humana. Duele ver que los mismos sectores de la izquierda que se rasgan las vestiduras cada vez que la insurgencia toma un soldado preso de guerra, apenas si hacen pedidos tibios (ah s no son exigencias) al estado colombiano, para ver, si algn da, los deja entrar a una crcel. Piden tibiamente entrar a una crcel (cuando lo hacen), en vez de exigir la libertad de los presos polticos; en cambio s le exigen a las insurgencias la libertad de los presos de guerra: Por qu cometen esa injusticia? Es realmente dramtico.

Cabe acotar que esta crtica se hace hacia esos sectores de la izquierda que han adoptado parte del doble rasero de la derecha como suyo propio: que valga ms la libertad de un soldado preso de guerra que la de un insurgente preso de guerra. Tal vez no dimensionan que el sistematismo de unilateralidad tiene un significado poco alentador para el intercambio humanitario.

De los sectores de la derecha, militaristas y asociados a la oligarqua es una obviedad que no se puede esperar nada ms que el doble rasero (sus medios masivos difunden el humanitarismo clasista hasta la saciedad). Pero de ciertos sectores de la sociedad colombiana, sectores ms progresistas, s queremos esperar que no desoigan este llamado a la equidad. Piedad Crdoba y CPP deberan exigir, con el mismo ahnco la liberacin de los presos polticos. Al menos, con el mismo ahnco. Y luchar por un intercambio. Tal vez la crtica constructiva pueda destrabar procesos de reivindicacin por los presos polticos. Procesos que se han estancado en las mil negativas del gobierno; pero tambin, hay que reconocerlo, en la tibieza con que se eleva la reivindicacin por los presos polticos por parte de la misma izquierda (tibieza en relacin con la reivindicacin de libertad para los soldados). La misma crtica va a ciertos compaeros, ms a la izquierda incluso, que parecen conformes con las eternas liberaciones unilaterales, mientras agonizan y mueren los presos polticos en las crceles-tortura. Aquellos que tienen un poder parlamentario, o meditico, deberan emplearlo ms por los presos polticos; por ahora tenemos a un sector progresistaque se ahoga en pronunciamientos en los que la reivindicacin por los presos polticos brilla por su ausencia, cuando deberan, al menos, sistematizar que cada vez que se le pida (por comunicado, alocucin) una liberacin a la insurgencia se le pida una liberacin al estado en intercambio. Se extiende esta crtica a ciertos medios de los que se espera, an, que cubran la noticia sobre las liberaciones de soldados haciendo mencin a la existencia de la contraparte silenciada: miles de presos polticos. Del CICR (otro participante activo de esta unilateralidad), decir que se esperan, todava, los pronunciamientos del CICR por los presos polticos, que eleve la voz exigiendo el respeto al DIH en la clasificacin de presos, en la debida asistencia sanitaria, etc.

Que haya Intercambio Humanitario de Presos, es lo nico realmente humanitario y justo, lo otro es normalizar las castas, enviar el mensaje de que los presos del pueblo en las mazmorras del rgimen no valen un intercambio.

Por si la injusticia de considerar que unos humanos valen ms que otros y liberar a los soldados sin exigir a cambio la libertad de los presos polticos no basta para evidenciar el carcter injusto de esta unilateralidad, estas liberaciones unilaterales cuestan vidas humanas.

Se espera, al menos, que esta vez, en estas operaciones de liberacin unilateral, los aviones del rgimen no asesinen a los guerrilleros que vayan a hacer la liberacin, o los encarcelen como ya ha ocurrido. En una de las ltimas liberaciones unilaterales tomaron presa a una muchacha guerrillera, Rosalba, que condenaron a 50 aos de crcel. Es tremendamente injusto, y es solo un ejemplo de vida humana perdida en esas operaciones. No debera existir sino el justo intercambio de presos, y no liberaciones unilaterales en las que adems resultan muertos y presos ms guerrilleros, es un absurdo e injusto proceder.

La Unilateralidad normaliza el sistema de castas colombiano y degrada la tica: el intercambio de presos es lo nico humanitario y que brinda posibilidades de respeto mutuo fundamental; punto de partida indispensable para la justicia social, es decir para avizorar una paz duradera.

El intercambio humanitario s es una justa bandera del campo popular, hay que retomarla; no nos dejemos ms embaucar por los cantos de sirena clasistas que martillean los medios masivos, que solo ven humanos a los soldados y policas que defienden los intereses del gran capital, mientras que deleznan los sufrimientos de miles de presos polticos.

Voces por el Intercambio Humanitario de Presos, 14 de febrero de 2013


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