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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-02-2013

El nuevo juguete de Daniel Chavarra

Iroel Snchez
Cubahora


En Completo Camagey , una novela publicada en coautora con Justo Vasco all por el ao 1983, Daniel Chavarra ubica como causa de la deteccin de un agente de la CIA enviado para ejecutar una agresin biolgica contra Cuba , su desconocimiento del habla popular cubana de los aos setenta y ochenta del siglo pasado mientras conversa en un bar habanero.

Esa vocacin lingstica del profesor de Latn y Griego de la Universidad de La Habana , y conocedor de varios idiomas occidentales, que es Chavarra, tambin aflora en los relatos presentes en este volumen titulado Cuentos para ser odos .

El habla de los cordobeses argentinos, que estiran las vocales, de gagos montevideanos, de las prostitutas colombianas que gritan Duro, su merc, de un matn salvadoreo narrando cmo se hizo terrorista, o del modo en que un argentino que se deca sirio libans reencauchado en Chile utiliza las palabras gevn y gevada como comodines, se suman en este libro a la divertida manera en que un grupo de campesinos cubanos aprenden la fontica francesa o un africano emigrado a Alemania machuca la lengua de Shakespeare. El profundo conocimiento que posee Chavarra, no slo acadmico, sino el que le ha deparado el hecho de compartir las ms diversas circunstancias con personajes de variados estratos y realidades sociales, sobre todo en Nuestra Amrica , se mezcla aqu con esa capacidad para convertir ancdotas y personajes salidos de los lugares ms oscuros en protagonistas de historias extraordinarias como la de las tortillas escalonadas que cierra el libro.

Es algo que Chavarra sabe hacer con maestra, como demuestra su novela El ojo de Cibeles, en la que un mendigo y una prostituta estremecen hasta los cimientos la Atenas de Pericles.

Impresiona tambin el modo en que alguien no nacido en estas tierras ha logrado penetrar las esencias del comportamiento cubano, desde lo marginal hasta lo pico, pasando por el testimonio de la relacin del autor con otros protagonistas de nuestra cul tura.

Lo ficcional y lo histrico se mezclan en este libro de manera tal que podemos, de la mano de su autor, asistir al suicidio en Bogot -por amor no correspondido- de la joven guatemalteca Arabella rbenz, leer un inslito relato sobre el intento de Sir Francis Drake de combatir la calvicie de la reina Isabel, o historias de mafiosos reales e inventados, de gordas fatdicas y gulas inoportunas, donde no faltan el humor y el ingenio de seres humildes como un nio limpiabotas, o un profesor que se auxilia de una manguera y enfrenta el burocratismo de sus jefes, llamado Daniel Chavarra.

Estn ac las lealtades del autor a sus contemporneos en su natal Uruguay y tambin a este pas en que se hizo escritor. Por eso en este libro no faltan los datos donde van: que el padre de la muchacha suicidada en Bogot es Jacobo rbenz, el mismo que la CIA derroc en 1954 por hacer una Reforma Agraria, o que quien evoca a Edmundo Dants el Conde de Montecristo- desde una celda en Miami de apenas seis metros cuadrados por dos de alto, es el hroe cubano Gerardo Hernndez , condenado a dos cadenas perpetuas por proteger a Cuba del terrorismo.

No tuve el privilegio de ser alumno de las ya legendarias clases de lenguas clsicas de Daniel Chavarra pero recuerdo con detalle la primera vez que habl con l. Cuando comenzaba a trabajar en el Instituto Cubano del Libro y decidimos rescatar el espacio Sbado del libro , donde cada semana se presenta un ttulo nuevo a los lectores cubanos, Chavarra fue el autor escogido para reiniciar la saga en mayo o junio del ao 2000.

Concluida la presentacin conversamos un rato, y Daniel me confes su desaliento en los aos ms duros de la dursima dcada del noventa en Cuba, junto a su decisin de permanecer aqu, a pesar de que como me dijo, pensaba que slo Fidel crea en aquellos momentos que el pas no colapsara y junto con l las aspiraciones de justicia e independencia que dcadas atrs haban empujado al autor de La sexta isla a echar races en nuestra tierra; me cont tambin de su negativa a complacer a los editores europeos que le pedan renegar de su obra anterior y sumarse a la moda tan aparentemente imposible de evadir en aquellos aos- de denostar de la Revolucin cubana .

No pido panfletos ni apologa de compromiso; y desde luego, no ignoro que en este pas abundan razones para la crtica, por sus imperfecciones, errores, corrupcin en algunos casos, y hasta abusos e injusticias a veces; y yo mismo he escrito de eso en mis novelas, pero nunca con rencor ni mala leche, dijo Chavarra semanas atrs al hacerme el honor de presentar mi libro Sospechas y disidencias , y evoc de modo involuntario aquella vez en que el gran ser humano que es se mostr tras el escritor que muchos admiramos.

Con estos Cuentos para ser odos , el autor de aquellas palabras prueba esa honestidad intelectual que trasluce su postura y lo hace con el sentido ldico, la sabidura lingstica y la cultura enciclopdica que ha sabido poner siempre al servicio de las ideas en que cree.

Como dira Luis Rogelio Nogueras , Hay muchos modos de jugar pero ste que nos regala hoy nuestro querido Daniel Chavarra es de admirar y agradecer.



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