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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2013

Obsolescencia a la caona

Eduardo Montes de Oca
Rebelin


Benito Muros, espaol, pec de ingenuo al intentar lo que alguien calific de sueo de todo emprendedor: producir y vender un buen producto y a ser posible no engaar a los consumidores. Bueno, ms bien sueo de los nimbados de buena fe que los hay, no?-, o de los adormecidos al comps de letanas sobre la acrisolada naturaleza del Sistema.

El caso es que el hombre se dio a la tarea de crear las Oep Electrics, dizque las primeras bombillas provistas de garanta por cinco lustros y reparables, con 70, 80, 100 aos! de uso, o sea, exentas de la obsolescencia programada, socorrido modo de fabricacin que obliga a la reposicin harto frecuente, en aras de dividendos no precisamente del cliente, que a todas luces no siempre tiene la razn.

Imagino la expresin de Benito cuando, de acuerdo con A. Carlos Gonzlez, de spiritudepok (tomado de www.negocios1000.com), se presentaba en el programa Repor de TVE con un ringlero de amenazas contra su persona, de entre las que sobresala, por rotunda, la que terminaba de esta guisa: Si usted recapacita y no lo hace, sus deudas en Banco BBVA sern retiradas y obtendr grandes beneficios en el pas donde usted diga. Si por el contrario usted decide seguir adelante con sus planes de comercializar su producto, se embargarn sus bienes, y su vida y la de su familia sern aniquiladas.

La amiga que me enva el texto, en mensaje electrnico como destinado a atizar angustias existenciales, se pregunta si no resultar este uno de los tantos bulos circulantes en la tolerante, desaprensiva internet, y raudo le contesto que el hecho concreto representa otra manifestacin de esencias. Por tanto, devendra vlido incluso si inventado, como smbolo de una realidad ms que tangible. As se comportara el capital ante las previsibles prdidas en una industria que, solo en Espaa, durante el boom de la construccin colocaba en oferta la friolera de 20 millones de bombillas cada 12 meses.

Los ltimos datos provienen tambin de Gonzlez, que sugiere el debate, pues vemos claramente cmo funciona este mundo lleno de intereses econmicos al precio que haga falta. Si hace 30 aos alguien hubiera dicho que se estn fabricando productos para que se rompan a posta, le hubiesen tachado de loco o conspiranoide. Teniendo en cuenta que hablamos de una bombilla, esto nos da la respuesta de qu ocurre con las energas alternativas, con los motores que no necesitan gasolina y [con] la aniquilacin de estudios mdicos que van por buen camino en la cura de ciertas enfermedades El mundo se vuelve loco. Qu ser lo siguiente, que los polticos roben? Solo faltara eso.

Pasando por alto que tal vez aqu se le confiera un holgado beneficio de la duda a los mandamases, coincidamos en la insania de una formacin socioeconmica cuya lite, de acuerdo con Clive Hamilton citado por Chris Hedges en la digital Rebelin- definitivamente no abordar con racionalidad la devastacin del ecosistema, por factores acotemos- como la aludida obsolescencia programada, inscritos en la lgica de la maximizacin de ganancias. Lgica que impide distinguir en lontananza.

S, porque, continuando con Hamilton, para eliminar cualquier esperanza falsa respecto a las consecuencias de una variacin climtica no atajada a tiempo se requeriran un conocimiento intelectual y uno emocional. El segundo, de ms ardua adquisicin, ya que la especie ha permanecido renuente a la aceptacin de la propia muerte. Ronald Wright, otro entendido trado a colacin por Hedges, llama a reajustes en la civilizacin a nivel integral, para vivir en un mundo finito. Sin embargo, no lo estamos haciendo porque llevamos mucho bagaje, demasiadas versiones mticas de una historia deliberadamente distorsionada y un sentimiento profundamente enraizado de que ser moderno se reduce a tener ms. Esto es lo que los antroplogos llaman una patologa ideolgica, una creencia autodestructiva que provoca el colapso y la destruccin de las sociedades. Estas sociedades continan haciendo cosas realmente estpidas porque no pueden cambiar la manera de pensar. Y en este punto nos encontramos nosotros ahora

Quines? Pongamos nombres, por favor. El capitalismo, al parecer solazado en asuntos de poca monta, como impedir que una bombilla dure demasiados aos, y en amenazar a ingenuos perdn: a emprendedores como Benito Muros, lanzado contra eso mismo, un muro, en su afn por cumplir con el sofisma del mercado para el ser humano. Como si en verdad al cliente se le otorgara siempre la razn. Habr respondido a mi amiga?

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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