Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2013

No hay izquierda en el PSOE

T. Esege
Rebelin


No han tardado en salir voces defendiendo a Talegn tras ser expulsada de la manifestacin por la vivienda el pasado viernes. Se han apresurado muchos defensores del civismo a criticar la actuacin de la gente all concentrada, y a defender que nada tiene de campaa de lavado de cara lo que sucede ahora en el seno de este partido. Incluso quieren convencer de que en el interior del mismo existe contraposicin entre las bases y la cpula, asegurando que no son lo mismo, insinuando que se puede regenerar desde dentro el socialismo en un partido que representa justamente lo contrario, representa cmo el capitalismo destroz el socialismo desde dentro.

El PSOE no est haciendo ms que seguir el juego con el que llevan ms de 30 aos, ese juego que hace que el partido que nos meti en la OTAN con engaos, salga a manifestarse sin vergenza para gritar no a la guerra, mientras su brazo armado asesina civiles inocentes en Kosovo, el Golfo o Afganistn, para el lucro de las grandes transnacionales de los pases ricos. Y hace esto mientras dice rechazar el terrorismo, como deca rechazarlo mientras creaba los GAL. Pero ya sabemos que el terrorismo de Estado no se mide con la misma vara.

An as se empean en decir que quedan socialistas en el PSOE, en un partido que viene realizando medidas privatizadoras desde los 80, es decir, realizando robos a la clase trabajadora. Podemos recordar solo algunos ejemplos de patrimonios del pueblo vendidos a las garras del sector financiero del que es aliado, como Endesa, SEAT, Argentaria o Telefnica, privatizadas con la ayuda del PP. Pero nada, insisten en que hay izquierda en el PSOE, una izquierda que no tiene problema en militar en un partido que en 1991 encarg a un banquero franquista y consejero de BBVA un informe, el informe Abril Martorell, con el que se defini un programa de privatizacin completo tras la cada del muro en el que el que fue falangista militante dictaba que para que la economa fuese bien haba que privatizar lo ms posible. Y en esas estamos an.

Y a lo mejor a los socialistas de base del PSOE tampoco les importa la responsabilidad de esta organizacin en la privatizacin de la sanidad con medidas como su medicamentazo o con su alianza para aprobar la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestin -votada por el PP, PSOE, CiU, PNV y CC- que es la que da cobertura legal al desmantelamiento de la sanidad pblica actual. Y si CASMADRID y MATUSALN recogen 500.000 firmas para presentar la derogacin de la ley, pues se ignora la voz del pueblo, como se ha hecho siempre. Muy socialista todo como puede observarse.

No menos socialista fue la creacin por parte del PSOE de la ley de doble red que permita la creacin de colegios concertados financiados por las arcas pblicas, comenzando el proceso privatizador que ahora resulta en que la disminucin del presupuesto en educacin hace que las partidas se destinen a estos colegios concertados cerrando los pblicos. Como socialista es tambin aplicar la LOU-BOLONIA, haciendo caso omiso a las masivas manifestaciones, encierros y protestas estudiantiles que se alzaban contra esta medida que convierte la educacin universitaria en un privilegio para quien pueda pagrsela, aumentando las tasas y obligando a la asistencia a las clases, locual impide la compatibilidad con el mbito laboral, obligando a muchos estudiantes y familias obreras a endeudarse para poder acceder a estudios universitarios.

Pero ah no queda la cosa. Resulta que dicen que hay muchas bases en el PSOE que, muy de izquierdas ellas, siguen mantenindose ah con esperanza, a pesar de que su partido firmase con nocturnidad y alevosa la reforma del artculo 135 de la Constitucin, primera y nica, para dar prioridad a la deuda financiera, para salvar a la banca a la que el PSOE ya inyect 30.000 millones en 2008- haciendo que predominen sus intereses frente a las necesidades sociales, vendiendo al pueblo para salvar al capital.

Y esos mismos bancos a los que rescatan son los que desahucian personas dejndolas en la calle. Y ponerse del lado de las multinacionales, en lo que supone un abierto y criminal ataque contra el pueblo, tampoco parece ser suficiente para que esa maravillosa base de izquierdas que dicen por ah que conserva an el partido, salga huyendo de sus filas, como tampoco lo han hecho a pesar de que la cpula se haya negado a aprobar unas medidas de mnimos que la PAH lleva exigiendo cuatro aos, cuando an el PSOE estaba en el Gobierno. Ni a pesar de que en febrero de 2011 o junio del mismo ao, el susodicho partido rechazara dar luz verde de la dacin en pago. Parece ser que es ms importante que se les eche a ellos de las manifestaciones a que se expulse a la gente de sus casas debido a sus polticas capitalistas.

Y si atacar abiertamente a las personas que estn en paro, privndolas del derecho a vivienda a favor del derecho a la opulencia de la clase dominante no remueve conciencias en esas bases revolucionarias, por qu iba a hacerlo la reforma laboral que permiti a los empresarios dejar en la calle a la gente pagando menor indemnizacin y ampli las posibilidades del despido objetivo. O la legalizacin de las ETT y la creacin del Plan de Empleo Juvenil, ms medidas para precarizar e impulsar los contratos basura, ampliaciones legales explotar ms y mejor al obrero.

Y as podramos seguir enumerando las polticas aplicadas por este partido, pero con esta pequea lista de bastar para darse cuenta de que nadie de izquierdas puede quedar militando en el PSOE, nadie de la izquierda consecuente, nadie de la izquierda luchadora. Nadie. Y si hay an quien cree serlo debe replantearse su definicin de izquierda, porque la izquierda se preocupa antes de salvar al pueblo que de intentar salvar un insalvable barco que se hundi hace ms de tres dcadas y que navega desde entonces, conscientemente, en las aguas del capital.

Blog de la autora: http://desdelaparcialidad.wordpress.com/


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter