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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2013

Los telogos no tienen vocacin de poder

Roberto Herrera
Rebelin


Benedicto XVI no es el primer Sumo Pontfice en la historia del cristianismo que renuncia a seguir ejerciendo su poder tripartito en la tierra. No obstante, su dimisin ha generado muchas preguntas entre el rebao de mortales creyentes, agnsticos y ateos acerca de los verdaderos motivos de su renuncia al cargo de mximo representante de Cristo en la tierra, de su negativa a continuar gobernando el estado independiente del Vaticano y desempeando el papel de padre espiritual de todos los siervos de la Iglesia Catlica Apostlica y Romana.

En su decisin no hay un pice de voluntarismo. Todo lo contrario, ha sido un proceso racional previamente profundizado y bien meditado. Prueba de ello son los argumentos expuestos pblicamente por el mismo Santo Padre al anunciar su abdicacin. El Papa Benedicto XVI est consciente que en el mundo de hoy, sujeto a rpidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de san Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario tambin el vigor tanto del cuerpo como del espritu, vigor que, en los ltimos meses, ha disminuido en m de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado".

En efecto, el mundo globalizado est cambiando vertiginosamente y el peso del lastre histrico que arrastra la Iglesia Catlica Apostlica y Romana afecta su capacidad de accionar y reaccionar adecuadamente a las exigencias de la sociedad moderna. No son pocos los feligreses que han perdido la confianza en la curia frente a los innumerables delitos comprobados de pedofilia y pederastia cometidos por prelados de bajo, medio y alto nivel de la iglesia catlica. Deca su santidad Benedicto XVI en la homila celebrada en la Plaza de San Pedro, el domingo 24 de abril de 2005 que .apacentar quiere decir amar, y.amar significa dar el verdadero bien a las ovejas, el alimento de la verdad de Dios, de la palabra de Dios; el alimento de su presencia, que l nos da en el Santsimo Sacramento.. Pero estos malos pastores en lugar de amar a los hombres en el sentido eclesistico del verbo, utilizaron el poder de la sotana y la mitra para abusar sexualmente de nios y de adolescentes.

Las violentadas ovejas en consecuencia, abandonan en manada el redil del Seor. Esta actitud tiene repercusiones no slo ecumnicas sino tambin econmicas en pases como en Alemania, donde el diezmo est regulado por las leyes y equivale al ocho por ciento en los estados federados de Baviera y Baden-Wurtemberg, y el nueve por ciento del salario bruto del contribuyente en el resto del pas.

Son muchos los temas sociales como el papel de la mujer en el sacerdocio, el celibato, la eutanasia, el aborto, la educacin sexual, la anticoncepcin, la prevencin de enfermedades sexuales y la injusticia socio-econmica de los pases pobres, es decir aspectos de la vida moderna, sobre los cuales la Iglesia no tiene una respuesta adecuada y coherente con los tiempos modernos.

Las luchas de poder en el Vaticano son un secreto a viva voz y son tan o ms viejos que los pergaminos que narran la historia de confabulaciones y crmenes de la casa Borja en la Santa Sede. El estado independiente enclavado en el corazn la ciudad de Roma es el teatro de operaciones por excelencia de polticos vidos de poder camuflados con mitra y con bordn.

Para gobernar la barca de san Pedro, es decir el estado del Vaticano, se requiere efectivamente del vigor del cuerpo y del espritu, pero no solamente eso, sino que para conducir el gigantesco trasatlntico en que se ha transformado con el devenir de los aos la barcaza del apstol pescador de Genesaret, se necesita tener vocacin de poder.

El alemn Joseph Alois Ratzinger es un hombre de libros, un intelectual, un erudito que ha dedicado toda su vida a investigar y a estudiar la dicotoma de la fe y la razn. Es un sabio pensador cristiano que ha preferido vivir en clausura los ltimos aos de su vida, alejado del mundanal ruido del rebao cristiano, sumergido en sus libros, confiando en que los polticos de prpuras sotanas del Vaticano resolvern los problemas existenciales de la Iglesia Catlica, Apostlica y Romana en el siglo XXI.

Si la abdicacin a la Santa Silla ha tenido como causa real y verdadera la avanzada edad , el desgaste corporal y espiritual de Benedicto XVI en los ltimos meses, es de esperar que los prncipes de la iglesia nombren a un cardenal relativamente joven, con vocacin de evangelista y que adems sea un buen timonel. De lo contrario, la nave cristiana continuar haciendo aguas hasta lentamente encallar. Que dicho sea de paso es la gran preocupacin del telogo Joseph Alois Ratzinger.

Existe ese cardenal?

Blog del autor: http://robiloh.blogspot.com

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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