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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2005

La agricultura ecolgica globalizada no es agroecologa

Pilar Galindo
CAES


En sus principios, la produccin y el consumo ecolgicos no cuestionan la lgica mercantil propia de la agricultura industrial, ni tampoco su modo de distribucin globalizada. Su discurso no tiene en cuenta el hambre de mil millones de personas, ni la desaparicin de la agricultura familiar y campesina. El crecimiento del consumo ecolgico, con el apoyo de los gobiernos y la complacencia de los sectores sociales con alto poder adquisitivo, es alentado por las multinacionales de la alimentacin, sobre todo por las cadenas internacionales de distribucin a travs de las grandes superficies y por los suministradores de insumos[1] y tecnologa a unos productores ecolgicos cada vez de mayor escala, ms competitivos. Su coexistencia pacfica con la produccin industrial de alimentos y los transgnicos reduce las posibilidades de territorios y alimentos libres de contaminacin gentica y qumica. En esa nivelacin violenta de condiciones de produccin para el mercado global, [email protected]
peque@s [email protected] ecol[email protected] estn [email protected] a desaparecer.

Este modelo de agricultura ecolgica se desarrolla sin cuestionar un escenario social definido por los siguientes rasgos: a) generalizacin de la comida basura y proliferacin de trabajos basura y de una vida basura para mucha gente; b) despilfarro de recursos naturales y contaminacin crecientes; c) aumento de la pobreza y la falta de condiciones de vida digna para muchas personas; d) consumismo desaforado e indiferente de mil millones de incluidos, causa de la desigualdad y la exclusin de la mayora de la humanidad. En este contexto, apostar por la agricultura ecolgica para quien pueda pagarlo, adems de insuficiente, es injusto. Propagar la comida ecolgica en base a las multinacionales de la distribucin, extiende un nicho de mercado ecolgico de lite, para no abordar los problemas de la globalizacin alimentaria.

Sin oponerse a la modernizacin capitalista de la agricultura y la alimentacin para el mercado global, no hay alternativa al hambre y la comida basura, a la contaminacin y destruccin ecolgicas y a la prdida de autonoma de los pueblos para cuidar de los recursos indispensables para la vida. Aunque una dimensin de la globalizacin alimentaria es la produccin a gran escala, la otra es la distribucin y el consumo.

La soberana alimentaria es la autodeterminacin de los pueblos para ejercer su derecho a la alimentacin desde sus propios medios ecolgicos, sociales, culturales y econmicos. Crear las condiciones para su desarrollo, implica asumir nuestra responsabilidad en la forma actual de alimentacin, promover una alianza estratgica entre [email protected] del campo y la ciudad y basar la seguridad alimentaria en el dialogo con las necesidades de [email protected] en mltiples direcciones: campo-ciudad; [email protected]@s; aut[email protected]; Sur-Norte; naturaleza-especie humana, etc.

<b>Agroecologa y consumo responsable: la teora de una prctica de 10 aos</b>

Los grupos autogestionados de consumo (GAK) llevamos una dcada fomentando una relacin directa entre productores y consumidores del campo y la ciudad, en una responsabilidad compartida. Promovemos unas relaciones de cooperacin agroecolgica, empujando desde los mrgenes del mercado global. La mayor dificultad est en la transformacin de una relacin social que tambin es econmica, pero sobre todo, en el cambio de conciencia, actitudes y prioridades para ajustar nuestras palabras a nuestros hechos y para crear las condiciones de reproduccin de estas experiencias. Algunos rasgos que abordan estas cuestiones desde nuestra prctica, son:

1)Produccin agroecolgica campesina y consumo agroecolgico autogestionado no son posibles la una sin el otro. Esta relacin directa entre [email protected] y [email protected] no es tctica, instrumental y annima, sino estratgica, sustancial, personalizada y basada en la confianza.

2)Apoyo mutuo entre [email protected] y [email protected] desde: a) el respeto y la autonoma de cada parte; b) la responsabilidad, reciprocidad, igualdad de derechos y centralidad entre ambos (equidad en el intercambio; situaciones de desigualdad, puntuales); c) la trasparencia y el dilogo entre ambas partes; d) la libertad de funcionamiento, organizacin interna y coalicin con [email protected] para producir y distribuir alimentos sanos, en cantidad y variedad suficiente y a unos precios razonables.

3)Agroecologa y consumo responsable contempla: a) seguridad y soberana alimentaria; b) dimensin econmica desde la necesidad recproca (precios pactados toda la temporada, suficientes para peque@s [email protected] y asequibles para [email protected] de pocos recursos); c) dimensin ecolgica (austeridad, temporada, proximidad, reutilizacin de envases); d) dimensin social-laboral-tecnolgica; e) el mximo protagonismo y participacin posibles de [email protected] integrantes del proyecto en todas sus fases y lugares; f) la mxima informacin y transparencia y simtricamente, mximo respeto a los acuerdos compartidos; g) tomar partido ante las polticas gubernamentales que defienden o atacan la seguridad y soberana alimentarias; h) participar, desde la autonoma y el respeto a la pluralidad, en la coordinacin con otros colectivos sociales activos en el terreno de la produccin y consumo de alimentos en clave agroecolgica.

4)El crecimiento no es slo en tamao, tambin en participacin en las tareas y los principios, en perfeccionamiento de la distribucin, en cantidad, calidad y variedad de los productos. Un proyecto social no puede mantener sus principios ms all de una dimensin en que la economa, las estructuras organizativas y la eficacia se imponen. Tampoco es viable sin el tamao mnimo que garantice la viabilidad econmica y social en sus distintas fases y una distribucin de las tareas. Hay que mantener la tensin entre incorporar a sectores sociales ms amplios y no degradar los principios. La sensibilizacin y la participacin son claves.

5)El transporte, sobre todo el interno en la gran ciudad, es una dimensin del proyecto agroecolgico a todos los efectos.

6)Participacin en los MMSS. Nuestra actividad se enfrenta a las polticas del capitalismo global y a sus efectos en las formas de alimentacin. Sin unir ambas cosas slo tenemos el inters individual de agruparnos para comer mejor. Sin la participacin consciente de los proyectos sociales pequeos y reales, los movimientos antiglobalizacin no podrn dejar de ser marginales o burocrticos.

Pilar Galindo, GAK del CAES (Junio-05)

[1] Se llaman insumos o inputs a los medios de produccin y auxiliares para la produccin cuando proceden de fuera de la explotacin (fertilizantes, semillas, energa, etc). La produccin ecolgica debera tender a una mnima utilizacin de insumos igual que una mnima generacin de residuos, todo lo contrario de lo fomentado por la agricultura industrial y ahora por la agricultura ecolgica en las mismas manos de las multinacionales que impulsan el comercio mundial, en este caso, para el nicho comercial de consumidores ricos que desean dejar la comida basura, indiferentes a que la mayora se vea abocada a seguir comindola o a no comer.


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