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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2013

Suiza ante laxos controles a mercenarios

Ray Smith
IPS

El gobierno suizo present un proyecto de ley para regular la industria militar privada, pero crticos sostienen que es intil.


El 24 de marzo de 2010 fue incluida una nueva empresa en el registro comercial de Basilea. Su nombre era Aegis Group Holdings AG. Pocos meses despus, el 2 de agosto, se seal que el grupo haba tomado control sobre Aegis Defence Services Ltd., con sede en Londres.

Aegis se describe a s misma como "una empresa lder" en el rea de "la seguridad privada y el manejo de riesgos". Como tal, brinda servicios en todo el mundo, incluidos pases devastados por guerras, como Iraq y Afganistn.

La reubicacin de la compaa tom por sorpresa al gobierno, y tambin al pblico. Se prev que ms empresas militares privadas se mudarn a Suiza intentando sacar provecho de la estabilidad poltica del pas, los bajos impuestos y su imagen pacfica y neutral.

Las compaas militares privadas no difieren legalmente de ningn otro proveedor de servicios de seguridad, y las firmas activas en zonas de conflicto son difciles de identificar en el registro comercial. El Departamento Federal de Justicia y Polica estima que en el pas operan 20 de esas empresas.

Suiza tiene una larga historia de enviar agricultores pobres como mercenarios a campos de batalla europeos. A fines de la Edad Media, los cantones suizos asumieron el rol de mediadores. El declive del negocio de los mercenarios empez en el siglo XVIII y finaliz con la introduccin de la Constitucin federal suiza en 1848. A partir de 1859, ya no estuvo permitido combatir en campos de batalla extranjeros.

Desde entonces, la "neutralidad" se convirti en un elemento fundamental de la poltica exterior de Suiza y, de un modo mitolgico, en una pieza clave de su identidad colectiva. Muchos vieron la llegada de Aegis como una amenaza a la neutralidad del pas.

Los polticos suizos impulsaron la creacin de un nuevo marco legal para el registro y la extensin de licencias a empresas de seguridad privadas. Josef Lang, entonces consejero nacional y una de las principales figuras del Grupo para una Suiza Sin Ejrcito, reclam una prohibicin nacional para las compaas militares privadas.

La ministra de Justicia, Simonetta Sommaruga, anunci el 23 de enero una "prohibicin a las compaas mercenarias". Dijo que Suiza ya no servira como base para actividades que violaran los derechos humanos. Pero lo que se anunci como una "prohibicin" result ser una regulacin intil.

El proyecto de ley prev la notificacin y prohibicin de ciertas actividades, pero no de las compaas de seguridad privadas en s mismas. Prohibe que firmas o grupos empresariales con sede en Suiza "participen directamente en hostilidades dentro de un conflicto armado en el exterior".

En pocas palabras, "esto significa que la nueva ley permite a las llamadas compaas de seguridad actuar dentro de conflictos armados en el exterior y participar indirectamente en las hostilidades", dijo Josef Lang.

"Cualquiera que piense que en el fragor de la batalla alguien puede diferenciar entre participacin directa e indirecta no tiene idea de cmo son las batallas actuales", agreg.

Ulrich Petersohn, investigador del Centro para los Estudios sobre Seguridad, dijo que, en el derecho internacional, la definicin de "participacin directa en hostilidades" es vaga y est sujeta a debate.

"Y dnde termina la autodefensa?", pregunt. "Obviamente, hay una zona en penumbra".

Petersohn tambin plante un dilema realista: "Qu se aplica cuando es atacado un complejo militar custodiado por personal de compaas militares privadas?".

El nuevo proyecto de ley tambin prohibe a esas empresas "realizar cualquier actividad que aliente a cometer violaciones serias a los derechos humanos". Al respecto, Lang pregunt: "Acaso eso significa que est permitido alentar violaciones leves a los derechos humanos?".

El poltico del Partido Verde cree que la ley no puede obligar a Aegis a irse de Suiza. "Ellos simplemente prometern no participar directamente en hostilidades en zonas de conflicto, y no hacer nada para alentar violaciones serias a los derechos humanos". No est claro cmo pueden las autoridades suizas controlar las actividades de los mercenarios en el terreno.

Albert A. Stahel, director del Instituto de Estudios Estratgicos con sede en Wdenswil, cerca de Zurich, cree que es posible que se reduzca el atractivo que presenta Suiza para las empresas militares privadas, pero que las que ya estn presentes en el pas no sern limitadas.

"El Consejo Federal debera haber propuesto a priori una prohibicin clara a las compaas militares privadas, declarando claramente que no toleramos a ninguna empresa que participe en guerras", dijo a IPS.

Petersohn tampoco ve que estn por imponerse limitaciones legales significativas para Aegis. "Sin embargo, el arma ms afilada del proyecto de ley es que se puede presentar demandas en base a sospechas".

Las empresas estn ansiosas por evitar la publicidad negativa, y esto puede ponerlas bajo presin, sostuvo Petersohn.

Lang cit como ejemplo la estricta regulacin de Noruega. "En vez de prohibir ciertas actividades prcticamente indefinibles, sera ms factible aplicar un criterio ms controlable. Las empresas noruegas no tienen permitido ingresar armas a otros pases", dijo.

En el plano internacional, Suiza, junto con el Comit Internacional de la Cruz Roja, lanz un proceso que condujo, en 2008, al Documento de Montreux. Este texto intergubernamental firmado por 44 estados contiene una compilacin de buenas prcticas, pero no es legalmente vinculante.

Inesperadamente, la ley propuesta por el gobierno suizo no adhiere a las buenas prcticas sugeridas. El Documento de Montreux promueve medidas para garantizar la transparencia en autorizaciones como la del control por parte de los rganos parlamentarios. El proyecto suizo deja fuera toda medida de transparencia.

No obstante, de aprobarse, la ley obligara a las compaas militares privadas que operan en Suiza a firmar el Cdigo de Conducta Internacional para Proveedores de Servicios de Seguridad Privada (ICOC-PSP, por sus siglas en ingls), un marco autorregulatorio que han firmado 592 de este tipo de empresas.

Segn Stahel, este enfoque es intil, porque no hay mecanismo para imponer sanciones. Petersohn tiene esperanzas de que esos cdigos puedan conducir al desarrollo de normas que impliquen cierto grado de obligatoriedad.

El ICOC-PSP es funcional principalmente a la imagen de sus empresas firmantes, y mantiene a distancia a otros proveedores de servicios. Petersohn enfatiz que las violaciones al cdigo de todos modos corren el riesgo de dar lugar a campaas de denuncia.

El parlamento suizo debatir el proyecto de ley, pero no se espera que lo vuelva ms severo. "Se dio un paso en esa direccin. Sin embargo, el vaso todava est apenas medio lleno", dijo Stahel.

(FIN/2013)

Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102378


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