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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2013

Y qu hace un fascistoide como se en el congreso de una organizacin sindical obrera como sta?

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Ricardo Rodrguez es agente de Inspeccin Fiscal y escritor. En Crnica Popular [1] se aproximaba a la figura y a las recientes declaraciones del patrn de patrones, del jefe de la gran patronal espaola, la CEOE, la misma organizacin que tiene como vicepresidente a un chulo de playa que defrauda al fisco, no paga sus compromisos con la Seguridad Social, mientras se jacta de todas sus hazaas blicas y sigue meditando y sigue aferrado a su cargo.

Recuerdo brevemente algunas ideas y argumentos de RR: El jefe de la patronal solt tres tpicos tabernarios y todos camos en la provocacin. De nuevo logr que hablsemos de lo que a la lite empresarial le interesa que sea el asunto del da: los funcionarios vagos, los parados gorrones y los jvenes que quieren la vida regalada. Sorprende que a estas alturas continuemos siendo tan cndidos.

No slo fue eso: Sus recomendaciones son simples. Mandar a los funcionarios a casa con un subsidio es la reproduccin exacta del sistema de cesantas del siglo XIX, que es justamente el de la Administracin corrupta del caciquismo que denunciaba Larra, entre otros. Conviene recordar una vez ms que la Espaa del vuelva usted maana era la de la poca en que los funcionarios podan ser mandados a casa a placer por cada Gobierno de turno, y que, para evitar esa inoperancia, se ide la seleccin de los funcionarios en procedimientos objetivos segn los principios de publicidad, igualdad, mrito y capacidad.

RR apunta una idea de inters: No estara de ms que a nuestros grandes empresarios se les sometiera a exmenes de naturaleza similar a los que han de superar los empleados pblicos. Igual nos evitbamos muchos sustos. Y otra crtica ms que tampoco tiene desperdicio: En lo que a las estadsticas se refiere, la supresin de aquellas cuyo resultado no gusta, como pudiera ser la Encuesta de Poblacin Activa, entra dentro de las prcticas habituales de cualquier dictadura que se precie. Para la CEOE la informacin pblica y en general la democracia son un engorro, un gasto superfluo. Lo importante no son los datos, como no lo es el significado de las palabras, sino saber quin manda, que dira Humpty Dumpty.

Quin manda, efectivamente, este es de nuevo el punto esencial, y con qu medios lo hace. La respuesta no parece complicada.

Y por qu entonces un sindicato obrero invita a un individuo de esta infame talla politica a su congreso? Cmo es posible -sin que olvide las manifestaciones crticas, que tambin se dieron- que se aplauda la presencia, e incluso la intervencin, de un individuo que ha insultado a millones de ciudadanos-trabajadores y qu representa la organizacin que representa? Qu cosmovisin sindical se esconde detrs de esos aplausos, tras ese reconocimiento?

El Congreso de CC.OO, adems, salvo error por mi parte, se celebr en una sala dedicada a la memoria de Marcelino Camacho, un luchador inquebrantable que, en esta ocasin, hubiera vomitado probablemente.

PS: Ricardo Rodrguez plantea en su artculo otras preguntas de enorme inters. Estas por ejemplo: Recuerdan ustedes alguna propuesta de la CEOE, una sola, de mejora en la organizacin de la produccin industrial, alguna idea para aprovechar mejor la capacidad de los equipos tcnicos, alguna reforma que no vaya de incrementar directamente su beneficio por empobrecimiento de los trabajadores? De manera ms general, en qu consiste en Espaa la actividad empresarial exactamente?, en conseguir del Estado la posibilidad de pagar salarios ms bajos, despedir ms barato, pagos de subvenciones y rebajas de impuestos y cotizaciones sociales, amn del regalo de trozos del sector pblico a medida que arruinan los sectores econmicos que se les haban regalado antes? Finalizado el franquismo, y an en los ltimos lustros de la dictadura, las Administraciones pblicas les cedieron miles de millones de plusvalas en el sector inmobiliario, a costa del derecho a la vivienda de millones de ciudadanos, a costa de la quema del territorio y la destruccin del entorno natural y a despecho del artculo 47 de la Constitucin. Con una advertencia que no debera caer en saco roto: Hicieron reventar el sector inmobiliario y, con l, dinamitaron la totalidad de la economa. Ahora exigen cobrarse la suculenta pieza de la educacin y la sanidad, sobre la que harn barbecho si se les consiente.

Nota:

[1] Parasitismo empresarial: A propsito de las coces de Joan Rosell

http://www.cronicapopular.es/2013/02/parasitismo-empresarial-a-proposito-de-las-coces-de-joan-rosell/

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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