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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2013

Mujeres indgenas, capitalismo y Buen Vivir

Lucila Choque
Codpi


El papel de las mujeres indgenas en los procesos de transformacin que vive toda el Abya Yala ha sido histricamente invisibilizado, y hoy se quiere seguir negando, en aras del paradigma supuestamente moderno de mujer: blanca, homognea, liberal, sin familia y que odia ser madre. Sin embargo, es recuperando estos saberes ocultos por el patriarcado y la Colonia, que se avanza en la construccin del Vivir Bien, en un camino que no es hacia delante, sino que debe necesariamente partir de las races y de la tremenda riqueza identitaria y cultural que han conseguido conservar los pueblos y las mujeres en resistencia.

A continuacin, reproducimos un fragmento del captulo escrito por la boliviana Lucila Choque y denominado "Las mujeres en Bolivia y sus movilizaciones por el "Vivir Bien", del libro Transiciones al hacia el Vivir Bien, o la construccin de un nuevo proyecto poltico en el Estado Plurinacional de Bolivia, coordinado por Katu Arkonada y editado por la CODPI.


Bolivia atraviesa una transicin conocida como el Pachakuti, es decir, el eterno retorno, un tiempo que no es pasado, ni presente ni futuro sino donde las generaciones se encuentran y los hitos histricos trascienden el umbral del rito y lo simblico. Al mismo tiempo, no es un tiempo finito porque la vida trasciende hasta a la muerte.

Este momento o quiebre lo denomino momento constituyente (herida abierta) porque an no se cerr: Bolivia quiere constituirse como territorio, fruto de las movilizaciones sociales de los sectores ms empobrecidos, ante el desgaste de las polticas pblicas implementadas por el modelo neoliberal. Esto tiene su origen en la memoria, es decir, ha trascendido ms de 500 aos y por eso tiene un carcter histrico no positivista. Es un tiempo que no tiene la intencin de describir los hechos sino que de recuperar: en la memoria no fctica del pueblo se levanta un invisible proyecto de liberacin, an por aparecer.

Es en este escenario humano que aparece la emergencia de la figura del sujeto histrico como protagonista. Son los pueblos indgenas originario campesinos, quienes se hallaban mantenidos en el oscurantismo que le haba asignado el Estado-nacin boliviano nacido en 1825.

La aparicin de estos actores colectivos, ahora en un mercado moderno, con rostro de informales, obreros/as, indgenas originarias campesino/as, tiene un sujeto al cual casi no se le menciona, que se halla ms oculto an: la mujer est ms invisible, est convertida en sombra. En historia de mujeres no hay una mirada solo a una parte de ella, sino a ella en los colectivos de mujeres, que han hecho trascendencia estos ltimos aos en Bolivia.

Los actores que emergen traen consigo sus visiones, como las del Vivir Bien, de dnde procede?, cmo se hace realidad? son algunas preguntas con las que ahora pretendemos ver desde las luchas movilizadoras de las mujeres en sus familias y su comunidad, y as escudriar en nuestra historia aquello que ahora la Constitucin boliviana constituy como un nuevo desafo: el Vivir Bien.

Abramos ahora nuestras voces.

 

 

 

La economa y su relacin con el Vivir Bien

Estos ltimos aos en Bolivia se abri una gran discusin sobre la dominacin de la humanidad sobre la naturaleza, el problema de la tierra o el territorio, de la dominacin que existe tambin hacia los propios pueblos y sus territorios, as como el problema de identidades. Esta problemtica en general no la vive solo nuestro pas sino que es un problema latinoamericano, as como el problema territorial es un problema mundial porque tiene que ver con el sistema de produccin capitalista que se impuso en el planeta como dominador, el cual utiliza a la naturaleza como mercanca bajo la premisa de producir solo para generar riqueza a travs del empobrecimiento de muchos pueblos y sus territorios. Aunque coexisten otras maneras de produccin invisibles como el Vivir Bien, ocultada por la modernidad, sin embargo existe otro gran problema sublimizado que no sale a discusin en las polticas pblicas, ni en el Estado: la dominacin moderna del cuerpo de la mujeres, quienes estn subsumida en sus clases sociales en el mercado moderno, en sus pueblos y naciones y en sus identidades, marginadas de sus territorios a nivel estructural.

Sera una equivocacin analizar esta problemtica de la modernidad solo desde el plano del mercado liberal o neoliberal. El problema en la situacin de las mujeres va ms all: la subjetividad eurocntrica ha forjado un ideal de mujer homogeneizada a travs del Estado-nacin, ella est afectada por el aprendizaje de nuevos hbitos de comer, vestir, y vivir (situacin que llega principalmente a las mujeres separadas de su comunidad), y donde la figura de la mujer es considerada y utilizada como mercanca es decir, como un objeto vendible, con roles vendibles y no como un sujeto de transformacin o vida propia. Se la enfoca ms desde el plano del simbolismo de la sexualidad comercial, por lo que se ha creado un paradigma de mujer creado a semejanza del mercado capitalista.

Sin embargo, no es la nica realidad, aunque los medios de comunicacin se empean en homogeneizar el pensamiento hacia un paradigma nico de mujer, como modelo universal: una mujer alta, delgada, moderna, liberal, de ojos claros, blanca, mejor si es rubia, que desconoce sus races y se moderniza a travs de una sola lengua universal como el ingls, no tiene familia, odia ser madre y tiene un apetito insaciable por la ropa, los cosmticos, la moda, la ciruga y los hombres y/o las mujeres.

Esta ansiedad es un espejismo creado por el mercado capitalista para sostener una red de consumo hacia necesidades falsas, inclusive sin importar su procedencia y cunto sudor y trabajo podra contener una mercanca. El capitalismo al crear necesidades insatisfechas irreales ha vaciado de contenido la humanidad de las mujeres en la mirada de los hombres, sobre todo para forjar un nuevo ideal de humanidad, que va en contra de s misma, que va hacia una muerte finita con un final doloroso. Se clasifica a las mujeres como vulnerables (mujeres pobres e ignorantes) y delicadas, como las que salen en las revistas, y las TOP modelos conocidas en Bolivia como las magnficas.

No hay una misma procedencia en las mujeres, no somos iguales desde los territorios (el lugar de nacimiento y la clase a la que pertenece), pese a que el capitalismo, por medio de teoras como el multiculturalismo o teoras feministas como la liberal o de gnero, ha impulsado crear y lograr derechos individuales para las mujeres con la consigna de exigir al capitalismo ms leyes para las mujeres, creando la famosa igualdad de oportunidades, que las mujeres accedan a la igualdad a travs de la competencia entre ellas para llegar al final a ser seres iguales. Esto no es ms que un campo de batalla competitivo entre mujeres, acaso esto no ser volver ha homogeneizarnos en la sociedad moderna?

En Bolivia y Amrica Latina la realidad es otra, hay mujeres de distintas nacionalidades y pueblos con diferentes lenguas y vestimentas y formas de comer y trabajar as como de disfrutar del tiempo. Tienen otra concepcin vivida en sus cuerpos, en su realidad con su familia y su comunidad, a pesar de las polticas neoliberales impuestas.

Es en este escenario que se abre la posibilidad de debatir sobre la figura femenina indgena originaria campesina; sus saberes guardados en sus memorias a travs de sus familias extendidas; el ayllu y sus comunidades; sobre su territorio, y sobre el sometimiento de esta mujer, cubierta de definiciones desde afuera, en un mercado moderno que la sublimiza como un ser vulnerable, carente de accesos a espacios de decisin, desprotegida de polticas pblicas.

Cmo se entiende que nuestros pueblos, que son una gran mayora poblacional, fueran sometidos a travs de instituciones creadas por su tipo de Estado, como fue el Estado colonial, pensando y actuando hacia la mujer indgena de la misma forma que la modernidad?

Un Mallku, me dijo un da la mujer originaria, es como un animalito que sirve solo para el sexo, las wawas y la cocina, por eso no saben nada y por eso es difcil que participen. Me pareci no creer que su propio comunario pensase as de la mujer, sin embargo, haba otro Mallku que me deca sin las mujeres nada sera la comunidad. Encontramos as en la subjetividad de los propios comunarios de pueblos indgena originario campesinos un parecido en la visin que tienen de la mujer moderna. Sin embargo, este sincretismo es mucho ms complejo porque ronda lo espiritual.

Cuando se aborda la problemtica en la que se encuentra la mujer indgena originaria campesina y las mujeres que se han desvinculado de sus territorios viviendo en los cinturones perifricos (la chola, la birlocha o la chota)1 comprendemos que es mucho ms fuerte su problema de identidad ya que est cruzada por el acceso a polticas pblicas y a la vida.

Sin embargo, aunque el cuerpo de la mujer se halla atravesado por una historia de dolor, ha logrado resistir. Pese a que en la Colonia el conquistador la arranc de su comunidad y la llev a la fuerza a las ciudades forzndola a una identidad extrada de la secularizacin bblica, esta identidad no dur mucho. Tal como me relat German Choquehanca en una entrevista: en el Coloniaje las mujeres indgena originarias campesinas no se dieron por vencidas a las enseanzas de los espaoles, no cambiaron en total sino que por no morir cedieron a sus apetitos sexuales pero nunca lograron la pertenencia desde sus cuerpos a la visin moderna del conquistador, porque fue ms fuerte el sentimiento a una fuerza histrica llamada Vivir Bien.

Segn Gudynas, un uruguayo, la propuesta del Buen Vivir es el resultado de experiencias vividas y sentidas por los pueblos latinoamericanos y africanos pero desde una mirada de desarrollo desde el cual problematizan los conceptos convencionales del capitalismo occidental consumista, y se plantea como un nuevo debate a nivel mundial ligado al desarrollo.

Esta es una preocupacin de varios intelectuales en Bolivia y Amrica Latina por querer rescatar una visin como modelo y creo que eso es un error, en el que yo misma ca hasta hace poco, pero que nuestros pueblos nunca lo asemejaron con el concepto de desarrollo menos como modelo de vida. Al contrario, el Vivir Bien o el Bien Vivir es parte de una filosofa integral o sistema de visin opuesta por completa a la forma embrionaria del capital/ trabajo, y se da desde nuestros pueblos inherente al territorio, a su cultura, a ritos y simbolismos; los cuales no son vistos como folklore sino como la produccin de vida con la naturaleza, con quienes te miras como a ti misma. Para entender esto es necesario vivir con nosotras/os, y solamente as podran entender el Vivir Bien, comer lo que comemos, de qu manera comemos biolgicamente y espiritualmente, cmo cuidamos nuestra salud, cul es el espejo en el que nos miramos, producir y trabajar en familia. Para esto s se realiza una combinacin o sincronizacin con el capitalismo, pero no es igual, a esto la han mal llamado usos y costumbres.

La emergencia de la pobreza resultado del modelo de desarrollo capitalista no se halla relacionada con el constructo territorial, al contrario, los modelos de desarrollo las han separado en lo urbano y lo rural, entendiendo a este ltimo como lo atrasado. Sin embargo las grandes ciudades han hecho su aparicin en base a procesos de consecuencias coloniales, por ejemplo: la utilidad del agua, convertidas en cloacas, la misma energa elctrica que se utiliza sin ninguna regulacin por parte de polticas pblicas, asentamientos nuevos de ciudades sobre ros subterrneos, explosiones poblacionales que emigran hacia las ciudades pensando encontrar una vida digna.

Entonces los modelos de desarrollo que ha creado el capitalismo han desequilibrado en Amrica Latina la vida de su humanidad. Ante esto, se han elaborado nuevas polticas, llamadas de ajuste estructural, las cuales se crearon a partir del Decreto Supremo 21060 en Bolivia, rearticulando los territorios a partir de Municipios.

El desarrollo como tal es un modelo de vida que fue impuesto en el Abya Yala desde 1492 para separar dos visiones de humanidad: una llamada el Centro del Mundo, superior abstracto, como Europa y Estados Unidos; y otra inferior mundana natural, como Amrica Latina, Asia y frica. Estos continentes subdesarrollados deben imitar la grandeza de estos continentes modernos, deben aprender a vivir como ellos, pese a que nuestros pueblos hemos tenido siempre otras formas propias del Vivir Bien.

Sin embargo, la nueva constitucin poltica del Estado plurinacional ha constitucionalizado el Vivir Bien, y por tanto ahora es un reto pensar en cmo profundizar la vida como una nueva emergencia transformadora.

Lucila Choque, mujer aymara, es docente de la Universidad Popular de El Alto y la Universidad Autnoma Mayor de San Andrs (Bolivia). Ha escrito numerosos artculos y participado en trabajos en torno a racismo, patriarcado y descolonizacin.

Nota:

1 Hace referencia, desde Silvia Rivera, a cmo es descrita la mujer en Bolivia dentro de su misma poblacin.

Fuente: http://codpi.org/index.php?option=com_content&view=article&id=164:mujeres-indigenas-capitalismo-y-buen-vivir&catid=28:propuestas&Itemid=61

 

 



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