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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2013

El estado de crisis permanente

Andrea Fumagalli
alfabeta2.it

Traducido por Nemoniente.


Si Atenas llora, Esparta no re. Los pases europeos mediterrneos ya han vertido amargas lgrimas. En 2012 la imposicin forzosa (o mejor dicho, golpista, en el caso de Italia) de polticas de austeridad provoc un empobrecimiento que no tiene precedentes de la postguerra a hoy. Pero ni siquiera a Sparta, es decir a Alemania, le va bien. Lo que est ocurriendo es el inicio de un crculo vicioso en el que los pases econmicamente ms fuertes se ven envueltos en una espiral recesiva que se autoalimenta continuamente. Tras resistir dos aos a la crisis de la deuda europea, aprovechndose del debilitamiento del euro que ha permitido exportaciones ms competitivas fuera de la eurozona, ahora tambin Alemania empieza a mostrar los primeros signos de una posible crisis. El gobierno alemn ha revisado a la baja las estimaciones de crecimiento previstas para el 2012 y 2013, acercndose a niveles de estancamiento, cayendo por primera vez las ventas al por menor.

En 2013 entramos en el sexto ao de la crisis. Ni siquiera la gran crisis de 1929-30 dur tanto. A partir de 1933 (tras cuatro aos) la economa estadounidense comenz a recuperarse. En esa poca, la salida de la crisis se vio favorecida por la definicin de una nueva governance social y poltica llevada a cabo, si bien parcialmente y a menudo de modo contradictorio, mediante nuevos mecanismos de acumulacin y valorizacin que el advenimiento del paradigma taylorista haba producido.

Actualmente no se entreve nada de esto. Es evidente que la governance capitalistica impuesta por los mercados financieros ha fracasado, an habiendo obtenido grandes resultados al plasmar y definir las nuevas modalidades de valorizacin y las nuevas formas de mando y jerarqua actuales. Tal governance consista en nuevas funciones econmicas asumidas por los mercados financieros, con el paso de una economa monetaria de produccin (aquella del paradigma taylorista-fordista) a una economa financiera de produccin (aquella del biocapitalismo cognitivo): redefinicin continua de la unidad de medida del valor (una vez que el patrn oro cay con el colapso de Bretton Woods) y, por tanto, financiacin de la inversin privada; asegurador social de la vida como resultado de la financiarizacin, y consecuente privatizacin, de los sistemas de bienestar; instrumento de crecimiento econmico y regulador de la distribucin de la renta gracias a los procesos de expropiacin de la cooperacin social y a su endeudamiento, y multiplicador financiero de la demanda final.

La condicin para que tal governance pudiese garantizar estabilidad era una continua, ilimitata expansin de los propios mercados financieros, capaces de producir (plus)valor siempre superior a los efectos mudables y negativos sobre la demanda causados por la creciente concentracin de las rentas y por la expropiacin de la riqueza social producida por el comn. Dado que esta condicin no puede persistir indefinidamente, la inestabilidad estructural que se deriva slo puede ser polticamente y socialmente gobernada recurriendo a shock exgenos, dictados por la emergencia de turno. En otras palabras, la governance se da en la emergencia. A principios del siglo xxi la emergencia era la guerra al terrorismo. Hoy la emergencia se da por la propia crisis de los mercados financieros y por los Estados europeos. La crisis deviene instrumento de governance y, por tanto, es permanente. Esto significa que la emergencia ha terminado y la crisis se convierte en norma.

El estado de crisis permanente significa que estamos ante una crisis de la valorizacin capitalista. A pesar de los intensos procesos de restructuracin organizativa y tecnolgica que han ampliado la base de la acumulacin, imponiendo detras del chantaje de la necesidad la puesta en valor de la vida, del tiempo de vida y de la cooperacin social humana, la valorizacin actual, precisamente porque se basa solamente en la expropiacin externa de la vida y del comn humano, sin ser capaz de organizarlo, no se transforma en aumento de plusvalor. El proceso de financiarizacin s ha permitido una poderosa acumulacin, pero no ha sido capaz de traducirse en valorizacin directa y real. Esta es la contradiccin central que est en la base de la crisis actual. A pesar de todos los intentos (desde la adulacin, desde el imaginario, al chantaje, el castigo, a la mercantilizacin total), la vida humana puesta en valor produce de todas formas un excedente que escapa al control capitalista, un excedente que no se transforma en valor econmico, es decir, que no es posible medir en trminos capitalistas.

En un contexto semejante no es posible ninguna poltica reformista, lo que se traduce tambin en crisis poltica e institucional. No existen condiciones para definir un nuevo New Deal compatible con la actual economa financiera de produccin, a diferencia de lo sucedido en los aos Treinta del siglo pasado. La salida de crisis slo puede darse en un contexto postcapitalista. Pero de esto hablaremos ms adelante.


Fuente original: http://www.alfabeta2.it/2013/02/22/lo-stato-di-crisi/

Fuente de la traduccin: https://n-1.cc/blog/view/1605011/el-estado-de-crisis-permanente



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