Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2013

Los egipcios, juguetes en manos de los sionistas

Adel Safty
gulfnews.com

Traducido del ingls para Rebelin por J. M. y revisado por Caty R.


Los planes de Israel de llamar a la reocupacin de la pennsula del Sina, el apoyo a la creacin de un Estado copto en el Alto Egipto y dos Estados sunitas en el Norte y en el Sur.

La gente grita consignas sobre el hambre y la pobreza durante una protesta contra el gobierno en El Cairo, el 22 de febrero de 2013. El presidente Mohamed Mursi, pidi hoy elecciones parlamentarias que comenzarn el 27 de abril y terminarn a finales de junio, una votacin de cuatro etapas en las cuales el lder islamista tiene la esperanza de terminar la turbulenta transicin de Egipto hacia la democracia.

En las agitaciones que siguen conmoviendo a Egipto, los manifestantes portan pancartas que anuncian sus demandas, algunos preguntan dnde estn el pan, la justicia y la libertad social prometida por el nuevo rgimen, otras denuncian al rgimen y piden su cada mientras en otras se promete la revolucin permanente y amenazan con castigar a las fuerzas antirrevolucionarias.

Una de las demandas ms inesperadas fue formulada por un manifestante que participaba en una manifestacin en Port Said. Los manifestantes protestaban contra las sentencias de muerte dictadas por un tribunal de El Cairo contra las personas declaradas culpables de la masacre del partido de ftbol de Port Said. Un reportero de televisin pidi a este manifestante que explicase sus reivindicaciones. La persona denunci la corrupcin y prepotencia del gobierno de El Cairo y agreg enfticamente: Estamos enfermos y cansados ​​ de El Cairo, queremos independizarnos de El Cairo, queremos nuestro propio estado.

Me sorprendi su respuesta. Yo esperaba, dado el contexto, que dijera que quera un nuevo juicio para los acusados oun nuevo gobierno, pero no que quera la separacin de Egipto y un nuevo estado llamado Port Said. Nunca he odo hablar de un movimiento separatista con sede en Port Said que defienda la independencia de El Cairo.

Si bien no soy un creyente en las teoras de la conspiracin, la poltica internacional es bsicamente una lucha continua por el poder, y en la bsqueda maquiavlica del arte del poder hay engaos, mentiras y uso de la fuerza, aunque nunca reconocida pblicamente, que sin embargo sale peridicamente de la clandestinidad en que se mueve la poltica internacional.

A veces el uso llano de la fuerza es, obviamente, una violacin flagrante de los convenios y normas comnmente aceptados, pero no obstante pblicamente y sin vergenza se utiliza para perseguir ilcitos fines polticos. Este fue el caso infame de la decisin del gobierno de Bush de usar la fuerza para invadir Irak, mientraslos medios de comunicacin influyentes le ovacionaron durante el perodo previo a la guerra.

La semana pasada marc el dcimo aniversario de la presentacin infame del entonces secretario de Estado Colin Powell ante el Consejo de Seguridad de la ONU en la que utiliz informacin incompleta y engaosa -en parte plantada por los amigos de Israel en el gobierno de Bush como Douglas Feith en el Departamento de Defensa- de las armas de destruccin masiva y la guerra contra Irak.

El Washington Post opin que era "difcil imaginar que alguien pudiera dudar de que Irak posee armas de destruccin masiva". El New York Times en su editorial seal que Powell "es tanto ms convincente porque... se centr en dar forma sobria y objetiva a un caso contra el rgimen de Hussein".

Ahora que sabemos que no haba armas de destruccin masiva y que la guerra se bas en una masiva campaa de mentiras y engaos, el New York Times ofreci esta evaluacin aleccionadora. "Diez aos despus", escribi, "el discurso de Powell aparece como un testimonio histrico de engao descarado que lleva a una gran carnicera...

Pero la teora de la conspiracin que anim los debates y especulaciones sobre la naturaleza y el propsito de los manifestantes intransigentes en las calles de El Cairo y otras ciudades tiene sus cimientos en lo que este manifestante de Port Said dijo con respecto a que su ciudad desea la independencia de Egipto para fundar su propio estado.

No es precisamente esto lo que el plan sionista quiere para Oriente Medio? El desmantelamiento de los estados rabes de gran tamao en entidades pequeas, dbiles y dependientes en torno a bases confesionales o tnicas, incapaces de desafiar la dominacin y la hegemona de Israel en la regin.

En 1982, el profesor de la Universidad Hebrea Israel Shahak, un activista de derechos humanos israel, tradujo un artculo originalmente en lengua hebrea en el rgano oficial de la Organizacin Sionista Mundial, la revista Kivunim (orientaciones).

El artculo se titulaba: `Una estrategia para Israel en los aos ochenta. Shahak afirma en el prlogo: El plan sionista para Oriente Medio "se basa en la divisin de toda la zona en pequeos estados y la disolucin de todos los estados rabes existentes".

Libia se ha debilitado. Sudn se ha dividido, Irak ha sido neutralizado por las luchas internas exacerbadas por la invasin de Estados Unidos, con el Kurdistn prcticamente como un estado independiente. Lbano es dbil y Siria est siendo destruida. Jordania tiene un tratado de paz con Israel.

No es sorprendente que a Egipto se le conceda una atencin especial. Y as ha ocurrido desde mucho antes de la publicacin del documento de la Organizacin Sionista Mundial. Cuando Jamal Abdul Nasser se convirti en el eficaz lder de Egipto en 1954, mostr una disposicin inesperadamente favorable a los contactos con los lderes israeles, especialmente con el primer ministro Moshe Sharet, con miras a lograr un arreglo pacfico de la cuestin de Palestina.

La disposicin de Nasser para negociar con Israel amenaz el objetivo estratgico del expansionismo sionista que slo podra lograrse por la fuerza y ​​ bajo el amparo de un Israel perpetuamente amenazado de destruccin. La hereja de Sharet, que quera tratar con el lder egipcio Nasser y el inters en un acuerdo negociado provoc la ira del establishment sionista.

David Ben-Gurion desplaz a Sharet, tom las riendas del poder y procedi a conspirar con los franceses y los britnicos el ataque de 1956 contra Egipto. Aunque el ataque de 1956 (tras el ataque israel de 1954 a la guarnicin egipciade Gaza) fracas en destituir a Nasser, puso fin a su participacin en la bsqueda de un acuerdo con Israel.

El debilitamiento de Egipto segua siendo un objetivo central de la poltica israel. Cuando Nasser cay en la trampa de la escalada de la crisis en que Israel amenaz a Siria, Israel lanz su ataque atronador el 5 de junio de 1967. En el espacio de seis das, el ejrcito israel demoli a los ejrcitos de tres pases rabes -Egipto, Siria y Jordania- y ocup el Sina, los Altos del Goln y Cisjordania. Se produjo una guerra de desgaste y la gran ferocidad con la que Israel llevaba a cabo los ataques areos en el interior de Egipto inquiet a Washington. El secretario de Estado William Rogers propuso un plan de paz que fue aceptado por Nasser pero fue rechazado por Israel y finalmente torpedeado por Henry Kissinger, archirrival de Rogers en la Casa Blanca.

Pero fue Anwar Sadat quien dej a Egipto fuera del conflicto y firm un tratado de paz por separado con Israel. As se abri la puerta a Israel para aterrorizar a sus vecinos con impunidad: un ataque areo contra Irak en 1981, la invasin de Lbano en 1982 y en 2006, el ataque areo contra Tnez en 1985 y un sinnmero de agresiones contra los palestinos, ante los que el Egipto de Sadat y su sucesor Hosni Mubarak no pudieron hacer mucho ms que condenar verbalmente los ataques.

El Egipto bajo Mohammad Mursi protest enrgicamente por la ltima guerra contra Gaza, y todos los grupos polticos pidieron la revisin de los Acuerdos de Camp David con Israel. Los estratgicos diseos de Israel son llamar a Egipto a la reocupacin de la pennsula del Sina y desestabilizar a ese pas apoyando el establecimiento de un estado copto en el Alto Egipto y dos Estados sunitas en el norte y en el sur.

Tal vez el manifestante Port Saidque peda laindependencia de su ciudad no era consciente de que involuntariamente estaba promoviendo el diseo sionista.

Adel Safty es un distinguido profesor adjunto de la Escuela de Administracin Pblica de Siberia, Rusia. Su nuevo libro, Might Over Right , est avalado por Noam Chomsky.

Fuente: http://gulfnews.com/opinions/columnists/egyptians-playing-into-zionist-hands-1.1150519 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter