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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2013

Violenta represin a la protesta de campesinos cafeteros y cacaoteros
Amargo caf, amargo cacao

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


Le vamos a decir al presidente Santos que esto no es una partida de pquer. Esto es una cuestin de hambre, de ruina, una pobreza que no habamos sentido nunca... Por todas nuestras familias y nuestros hijos, por nuestros abuelos, por nuestros padres, que trabajaron el caf y le dieron plata a este pas durante 150 aos, le preguntamos al Gobierno y a esa burocracia cafetera: Dnde est esa plata? Y seguro no podrn responder
(Francisco Herrera, dirigente cafetero de Apa, Risaralda) [1].

Colombia, por ms de un siglo, ha sido sinnimo de excelente caf en todo el mundo. Pero su caf tambin esconde una amarga historia de violencia y de miseria; desde los tiempos de la Violencia el eje cafetero y otras zonas productoras de caf como el Viot en Cundinamarca o Tolima, fueron duramente golpeadas debido a la presin por la tierra. En las ltimas dcadas, de la mano de la destruccin de la economa campesina, por las armas de la violencia oficial y paraoficial as como del aperturismo neoliberal, los pequeos y medianos cafeteros se han sumido en una situacin miserable. Esta situacin ha sido exacerbada por el abandono del sector campesino, mientras el Estado firma Tratados de Libre Comercio que arruinan al agro y beneficia a manos llenas con toda clase de beneficios y aportes a los agroindustriales, a los grandes terratenientes y a las empresas minero-extractivas multinacionales.

Como resultado palpable de esta poltica deliberada en contra del pequeo y mediano campesino cafetero, la proporcin total del caf en las exportaciones colombianas baj dramticamente del 60% en 1986 a un magro 6% para el 2007; en 1993 Colombia exportaba 17 millones de sacos de caf, mientras que en el 2012 apenas se exportaron 7,7 millones [2]. Hoy, la situacin es tan desastrosa, que el costo de venta del caf no alcanza a cubrir los costos de recoleccin y secado: acorde a ciertos clculos, el costo de produccin de una arroba de caf es de $65.000 y el precio de venta es $58.000; segn otros clculos, el precio est a $504.000 por carga (125 kgs), mientras los costos de produccin son del orden de los $650.000 [3]. Como se aprecia, la situacin es francamente insostenible.

La actual crisis del sector cafetero, que se arrastra y agudiza desde hace ms de dos dcadas, exacerbada por el aperturismo neoliberal y los acuerdos de libre comercio, se explica, segn los cafeteros, por tres factores principales Primero, por la disminucin de la produccin (mientras casi todo el caf de consumo interno se est importando); Segundo, por la baja en el precio del caf (en Diciembre del 2011 la carga se venda a $1.100.000; en Febrero del 2012 estaba a $650.000 y en estos momentos est a $490.000); Tercero, por la revaluacin del peso frente al dlar, consecuencia de la hegemona del modelo minero-extractivista, lo que ha conllevado prdidas superiores a los $2.100.000.000.000 a los pequeos y medianos cafeteros [4].

Si bien el gobierno dice que ha sido el que ms ha ayudado a los cafeteros, los campesinos se quejan que esta ayuda solamente sirve para beneficiar a los grandes productores y que los medianos y pequeos no ven un peso; dado el antecedente de Agro Ingreso Seguro, sabemos que el gobierno colombiano tiene vocacin de Robin Hood perverso que roba a los pobres para dar a los ricos. Debido a esta situacin, en Febrero del 2012, en Pereira, se constituye el Movimiento Nacional por la Defensa y la Dignidad Cafetera (MNDDC); en Agosto se movilizan ms de 20.000 cafeteros en Manizales por un pliego de ocho puntos que en lo fundamental piden transparencia en el manejo de los fondos de asistencia tcnica, mayores recursos y facilidades crediticias, precios estables y mejores, as como manifiestan su oposicin al modelo econmico actual (Tratados de Libre Comercio y modelo extractivista) [5]. A esta movilizacin, siguieron movilizaciones multitudinarias de los cafeteros durante los meses de Octubre y Noviembre. Es despus de todas estas tentativas fallidas de los pequeos cafeteros por ser escuchados y tomados en consideracin, que el MNDDC llama a un Paro Cvico Nacional Cafetero, de carcter indefinido, para el lunes 25 de Febrero, paro al cual tambin se sumaron los cacaoteros. Que no diga el gobierno de Santos que este Paro Cvico lo pill desprevenido. Tras fracasar una reunin de ltima hora el domingo 24 de Febrero, a la cual no se presentaron los dirigentes cafeteros por considerarla una falta de respeto, en una alocucin Santos se refiri cnicamente al paro como inoportuno, injusto e inconveniente [6].

Pese a las amenazas, chantajes y amenazas del gobierno, as como a la oposicin de la Federacin Nacional de Cafeteros, cuya burocracia se chupa todos los recursos que deberan ser destinados a los campesinos pobres, el paro ha sido todo un xito, movilizando a miles de campesinos y recibiendo el respaldo de las comunidades y comerciantes locales en los departamentos de Risaralda, Quindo, Caldas, Huila, Cauca, Cundinamarca, Santander y partes de Antioquia, Valle del Cauca y Tolima. La respuesta del Estado a las demandas de cafeteros y cacaoteros ha sido el recurso a la fuerza bruta, a la represin. En la carretera de Barrancabermeja a Bucaramanga, durante una movilizacin de unos 4000 campesinos cacaoteros, el ESMAD arremeti con granadas aturdidoras, balas de goma y gases. Como resultado de la violencia policial, el campesino Ramiro Amado, de Cimitarra, sufri la amputacin de una de sus manos al estallarle una granada policial -hecho que qued registrado en toda su brutalidad en un video (disponible en nota al pie de pgina). En Huila, Garzn, se reporta tambin un campesino asesinado (an no identificado) [7].

Esta violencia se da en medio de las declaraciones del gobierno de que el paro estara infiltrado por las FARC-EP o que detrs de l habran, no justos reclamos de los campesinos, sino siniestros intereses de otra ndole, polticos [8]. Como es tpico del gobierno colombiano, la protesta social se ha vuelto un problema militar, un problema de seguridad interna: as lo atestigua el involucramiento del Ministerio del Interior y de Defensa en el seguimiento a la protesta para evitar las vas de hecho [9]. Por nuestra parte, saludamos que ante la amenaza y la violencia los campesinos conserven intacta su determinacin de luchar por el bienestar ms de medio milln de familias que dependen del caf y que actualmente estn totalmente desamparadas, siendo agredidas constantemente por el impulso al gran Capital rentista que caracteriza al rgimen colombiano en su fase uribista-santista.

La actual protesta demuestra que las directivas dciles, domesticadas, corruptas, burocratizadas en los gremios no pueden frenar la dinmica arrolladora que asume la lucha de clases en Colombia. Liderazgos y movimientos alternativos se gestarn ah donde la cooptacin crea tener todo bajo control. En vano el oportunista y pantallero de Uribe, que posa ahora de paladn de los cafeteros [10], tratar de canalizar la protesta en respaldo para las prximas elecciones los cafeteros no tienen tan mala memoria y saben que l es responsable como nadie de la crisis del sector. El grito de los cafeteros y cacaoteros, por otra parte, encuentra eco en grandes sectores del agro colombiano, incluidos los cocaleros, arroceros, corteros y otros sectores que ya comienzan a agitarse al calor de esta movilizacin. Algo est ocurriendo en el campo colombiano, donde las banderas de la reforma agraria renacen al calor de propuestas como las zonas de reserva campesina y donde variadas expresiones de resistencia son alimentadas por la misma violencia del rgimen.

Esta movilizacin es parte de un malestar generalizado que recorre a Colombia: un malestar que tiene sus races hondas clavadas en el modelo impuesto a sangre y fuego en las ltimas dos dcadas. Aunque el gobierno intente excluir, a toda costa, la discusin del modelo econmico de las negociaciones de paz en La Habana, es imposible referirse al agro sin tener en consideracin al modelo. Pero los cafeteros y cacaoteros demuestran en la prctica que si el modelo no se tocara en la mesa, la movilizacin social en las calles y el campo colombiano se encargarn de poner la discusin a la orden del da. Aunque en su infinita ingenuidad Santos crea que los problemas de la lucha de clases en Colombia puedan confinarse a una mesa de negociaciones, el pueblo colombiano demuestra que la transformacin profunda del pas pasa por la construccin cotidiana de alternativas, de resistencias, de nuevos horizontes polticos. Y estos vientos que hoy soplan a favor del pueblo no podrn ser, una vez ms, contenidos mediante la violencia. Algo est pasando en Colombia...

NOTAS:

[1] http://www.elespectador.com/noticias/nacional/articulo-406649-el-paro-no-una-partida-de-poquer
[2] Richani, Nazih Colombia: Predatory State and Rentier Political Economy, Labour, Capital and Society 43 (2), 2010, p.134 ; Ver tambin http://www.prensarural.org/spip/spip.php?article10266
[3] http://www.elespectador.com/noticias/economia/articulo-403215-cafe-espera-de-otro-salvavidas ;
[4] http://prensarural.org/spip/spip.php?article10266
[5] Ibid. Los puntos de la agenda son: Precio remunerativo y estable; promocin de la siembra del caf para evitar la importacin del grano; No al aumento de la contribucin cafetera; control a los precios y la calidad de los insumos para el caf; informe de los recursos o activos que manej la Federacin y el Fondo nacional del caf y que el gobierno defina cul es la entidad que debe seguir atendiendo la asistencia tcnica de la produccin cafetera; subsidios para el control de roya y broca; atencin a las deudas de los caficultores; no a los TLC, especialmente con Estados Unidos y luego se agreg el punto de No a la explotacin de la Gran Minera.
[6] http://www.elespectador.com/noticias/economia/articulo-406697-el-paro-cafetero-inconveniente-innecesario-e-injusto-santos
[7] http://prensarural.org/spip/spip.php?article10312 Ver video con la lesin del campesino Ramiro Amado http://www.sanvicentedechucuri.com/video----esmad-ataca-a-campesinos-presentes-en-la-marcha-nacional-agropecuaria.--feb.-25-de-2013---sanvicentedech.html
[8] http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-406902-farc-se-incorporaron-al-paro-cafetero-minagricultura ; http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-406549-presidente-santos-asegura-existen-intereses-politicos-detras-del
[9] http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-406740-gobierno-respeta-protesta-cafetera-no-tolerara-vias-de-hecho
[10] http://www.elespectador.com/noticias/politica/articulo-406713-uribe-admitio-si-respalda-el-paro-cafetero

(*) Jos Antonio Gutirrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con Amrica Latina y Colombia, colaborador de la revistaCEPA(Colombia) yEl Ciudadano(Chile), as como del sitio web internacionalwww.anarkismo.net. Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugus, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orgenes Libertarios del Primero de Mayo en Amrica Latina" (Quimant ed. 2010).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante unalicencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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