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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2013

Pilar Urbano: El rey trajo la democracia a Espaa. A lo mejor Felipe tiene que traer la monarqua federal
A prueba de desmentidos: el rey Juan Carlos tiene las horas contadas

Emilio Pizocaro
Rebelin


A pesar del desmentido de la casa real el actual rey Borbn tiene las horas contadas. La gran maniobra para salvar a la Monarqua, descabalgando a Juan Carlos de la Jefatura de Estado, est en pleno desarrollo. Cuando se producir? Es solo de una cuestin de tiempo y oportunidad.

La abdicacin, que hasta hace poco era un secreto de palacio, ha empezado a ventilarse en pblico porque la crisis poltica de Espaa no puede esperar. Y ms grave; los poderes fcticos, incluida la embajada norteamericana, siguen dado seales de nerviosismo por el desgaste de la clase dirigente hispana, incluida la corona. Y como en poltica la fuerza que tiene la iniciativa, generalmente gana la partida, los conspiradores han resuelto saltar al ruedo preparando a la opinin publica para la real abdicacin.

Ms all de desmentidos oficiales la trama tiene su origen en los propios pasillos del palacio de la Zarzuela. El conocido periodista Jos Antonio Zarzalejos, otrora director del diario monrquico ABC, se encarg de colocar las primeras banderillas desde su peridico digital El Confidencial sentenciando en primera pgina El rey baraja ya la Abdicacin (ver enlace:  http://www.elconfidencial.com/opinion/notebook/2013/02/23/la-invitacion-a-zarzuela-que-confirmo-la-noticia-10777/).

Las sorpresas no terminan aqu. Aunque para algunos parece increble la mano que mueve la cuna de esta conspiracin palaciega es nada menos que la reina Sofa.

Para entender esta afirmacin es conveniente leer una entrevista a Pilar Urbano, del 30 de enero recin pasado. La periodista, una especie de vocera oficiosa de la reina, explica; El reto del prncipe ser hacer frente a la demanda de redefinir el Estado, a cmo se distribuye territorialmente Espaa. Esto ya fue apuntado por el Rey en su ltima entrevista. El rey trajo la democracia a Espaa. A lo mejor Felipe tiene que traer la monarqua federal y hacer que la Casa Real sea ms transparente. Porque el rey no puede ser un misterio divino. Tenemos que saber donde est.

A Pilar Urbano hay que tomarla en serio, miembro numerario del Opus Dei, es amiga de la reina y ha escrito un libro sobre ella. En la mencionada entrevista desliza perlas como esta; Las monarquas tranquilizan a los poderosos porque dan estabilidad. Todas estas cosas se discuten en el Bilderberg. Un rey en una Espaa en crisis da ms garanta de estabilidad que una repblica, donde puede venir otra persona distinta. (ver enlace: http://www.teinteresa.es/espana/Don-Juan-Carlos-Historia-tapadillo_0_856715559.html)

No es extrao que Pilar Urbano traiga a colacin al club Bilderberg. La Reina Sofa es miembro permanente del mencionado club, que rene anualmente a las lites del mundo financiero, industrial, poltico y de la prensa.

Para entender la importancia de esta referencia habr que recordar que, segn documentos desclasificados de la CIA, el club Bilderberg fue, en su poca, el lobby ms activo que presion a Franco para que nombrase al entonces prncipe Juan Carlos como sucesor al frente de la Jefatura del Estado, reinstalando la monarqua en Espaa.

Hoy quieren repetir la historia. Lo dice Pilar Urbano! el rey trajo la democracia y el Prncipe nos traera una monarqua federal y con ello la solucin a la crisis territorial de Espaa.

Como se puede apreciar se trata de un programa poltico en toda regla y de carcter estratgico. Al parecer el estado mayor de las poderes internacionales estaran dando por amortizado al rey y a los polticos de la transicin. Habra llegado la hora de una segunda transicin tutelada y digitada desde el poder constituido. Esta maniobra de alta poltica estara destinada a desplazar del poder simblico a polticos corruptos que ya son un estorbo a los poderes fcticos.

Estara llegado el momento de poner fin al espectculo que ofrece diariamente los polticos profesionales. Habra que terminar con el culebrn de airear pblicamente aquellas impudicias e inmoralidades que estn colocando en peligro los fundamentos del rgimen. La sucesivas campaas del diario El mundo responde a estos intereses.

Con estos antecedentes es ms fcil comprender las declaraciones de Pere Navarro i Morera, primer secretario del Partido Socialista Cataln, quien ni corto ni perezoso solicit la abdicacin del rey, aviso el prximo reinado de Felipe y el advenimiento de una monarqua federal. Esta es, la madre del cordero, de la manifiesta indignacin de figuras de la vieja guardia como Alfonso Guerra. Tambin explicara la correosa actitud de Carme Chacn y el silencio de Felipe Gonzlez. Lo claro es que la crisis est instalada en las filas del PSOE y su magnitud es todava desconocida.

Si los hechos confirman la apuesta poltica de este extrao tro de emisarios compuesto por Zarzalejos-Urbano-Navarro estamos hablando de palabras mayores.

Lo que esta pasando es simple; el alto mando de los poderes fcticos, es decir las altas finanzas, han lanzando un globo sonda para observar como se mueven los actores detrs del escenario meditico. El resultado de esta indagacin definir el momento de jugarse por una recambio de las elites polticas para salvar sus intereses en una Espaa atenazada por una crisis sin fin. En el fondo se trata de audaz maniobra en el tablero de ajedrez de la poltica que impedira nuevamente la instauracin de una verdadera democracia exigida los movimientos sociales y una creciente mayora de la poblacin.

La abdicacin del rey Juan Carlos, con el plan que conlleva, puede que no se produzcan tal como lo seala el tro de emisarios o tenga importante modificaciones en su camino regenerador de la monarqua Sin embargo ms all de especulaciones periodsticas, el solo enunciado de los trascendidos deja al descubierto las maniobras de la clase dirigente; su pragmatismo y su elaborado pensamiento estratgico.

Mientras esto ocurre en el bando enemigo, la izquierda institucional y los movimientos sociales carecen de todo pensamiento estratgico. Este hecho de la causa pone de relieve la urgencia del momento; necesitamos contar con una estrategia y tctica adecuada para la revolucin democrtica. Lamentablemente el movimiento ciudadano que emerge poderoso, llenado calles y avenidas, hasta ahora, no tiene un camino y orientacin capaz de enfrentar con xito la prximas batallas contra las maniobras del poder constituido.

Emilio Pizocaro es periodista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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