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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2013

El espritu constituyente

Ral Prada Alcoreza
Rebelin






En el Captulo Sexto, Tribunal Constitucional Plurinacional, del ttulo III de la parte correspondiente al rgano Funcional del Estado, el artculo 196 dice:

I.El Tribunal Constitucional Plurinacional vela por la supremaca de la Constitucin, ejerce el control de constitucionalidad, y precautela el respeto y la vigencia de los derechos y las garantas constitucionales.

II. En su funcin interpretativa, el Tribunal Constitucional Plurinacional aplicar como criterio de interpretacin, con preferencia, la voluntad del constituyente, de acuerdo con sus documentos, actas y resoluciones, as como el tenor literal del texto.

La voluntad constituyente se refiere a lo que tambin se nombra como espritu constituyente. Qu es el espritu constituyente? Ciertamente se trata de una metfora cuando se habla del espritu; la metfora se remite no slo a la voluntad, sino al sentido de lo escrito. Tambin se refiere al contenido subjetivo del texto constitucional. Ahora bien, el espritu no se desajusta, no se desentiende del cuerpo escrito, no entra en contraposicin con la escritura. Precisamente es el significado del significante, si recurrimos a Ferdinand de Sausurre. Lo curioso del uso oficial de este artculo es que se pretende remitir el espritu constituyente al texto constitucional aprobado en Oruro. Se puede decir que el espritu constituyente de ese texto era precisamente que el conteo de la secuencia permitida por la Constitucin comenzaba desde la promulgacin de la nueva Constitucin. El texto se cambi en el Congreso convertido en constitucional, que revis el texto aprobado en Oruro; el texto dice:

Los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitucin sern tomados en cuenta a los efectos del cmputo de los nuevos periodos de funciones.

Cul es entonces el espritu del constituyente? De cul de los textos? Si volvemos al texto de Oruro, entonces, la consecuencia necesaria es que se debera volver a todo el texto aprobado en la ciudad del Pagador. La consulta al Tribunal Constitucional tendra que ser sobre hacer vlida la Constitucin aprobada en Oruro e invalidar la Constitucin aprobada en el Congreso. Si no se hace esto, entonces hay una comprobada incoherencia y manipulacin al slo quererse remitirse a un artculo de los 411 aprobados y promulgados. Quermoslo o no el texto constitucional aprobado por el 64% del pueblo boliviano es el que contiene el artculo 196 citado. Entonces el sentido buscado debe ser el del escrito de la Constitucin promulgada. No hay donde perderse. Este sentido es o no la voluntad del Constituyente? No, pues la Constitucin aprobada en Oruro tena otro contenido. El 30% de la Constitucin aprobada en la ciudad del Pagador fue cambiado. Entonces lo que dice este artculo no es lo que expresaba la voluntad del Constituyente. Se cambio por los acuerdos polticos en el Congreso. El sentido dado a este artculo y otros cambiados es otro, distinto al espritu constituyente. Qu se hace en este caso para interpretar la Constitucin promulgada? El pargrafo II dice que la interpretacin debe darse con preferencia, de acuerdo a la voluntad del constituyente, contando entonces con sus documentos, actas y resoluciones, as como el tenor literal del texto. Esto se entiende como que el uso de los documentos, las actas y resoluciones no debe desfasarse del tenor literal del texto. De cul texto? Obviamente del texto promulgado, no del aprobado en Oruro, aunque este texto haya perdido en la parte interpretada el espritu del constituyente, sustituido por el sentido del acuerdo poltico, expresado en el artculo 196.

Se puede desconocer lo escrito en el texto promulgado? No, sin un referndum que plantee el retorno a la Constitucin aprobada en Oruro. En este caso se volvera a la voluntad del Constituyente expresada en el texto de Oruro. As tendra que ocurrir con los otros artculos cambiados por el Congreso constitucional. Qu clase de voluntad se encuentra en el artculo 196 de la Constitucin promulgada? La voluntad de los congresistas. Al final se transfiri la voluntad de los constituyentes a la voluntad de los congresistas; despus, el texto aprobado en el Congreso, fue ratificado por el referndum constituyente. Este fue el resultado del decurso de la construccin dramtica del pacto social, quermoslo o no.

Desde todo punto de vista no es aconsejable ni comprensible lo que hacen los voceros del gobierno y de la mayora de Asamblea Legislativa, embrollar la interpretacin de la Constitucin promulgada. Es meterse en una encrucijada al desconocer el texto promulgado. Por este camino, ponen en peligro la misma Constitucin. Esto lo hacen con fines electorales. No les import interpretar a su manera, sin respetar el espritu constituyente, cuando aprobaron y promulgaron leyes que resultaron inconstitucionales. Como dijimos en otro artculo[1], llama la atencin que al oficialismo le importe el debate constitucional y haga alusin al espritu constituyente en el tema de la reeleccin, cuando esto no aconteci para nada cuando se trataron las leyes que deberan ser fundacionales.

Si a un constituyente de mayora le preguntaran con qu Constitucin se queda, con la aprobada en Oruro por la Asamblea Constituyente o con la aprobada en La Paz por el Congreso Constitucional? Con seguridad respondera con la aprobada en Oruro por la Asamblea Constituyente. Quines descartaron el espritu constituyente? Los del Congreso Constitucional. Esta fue la estrategia del gobierno. Nunca se pregunt a los constituyentes qu es lo que se debera hacer antes del referndum constituyente. Con una falta total de consideracin a la Asamblea Constituyente, al poder constituyente, el poder constituido, el ejecutivo y el Congreso, decidieron revisar la Constitucin aprobada por los constituyentes y efectuar los cambios que les parecieron convenientes, en el marco de acuerdos polticos. Ahora, estos mismos que decidieron descartar el espritu constituyente piden volver a esta voluntad para interpretar el artculo 196 de la Constitucin promulgada. Quin entiende este comportamiento?

El argumento de interpretar desde el espritu constituyente no est bien fundamentado, tampoco es honesto. No miden las consecuencias, sobre todo la de poner en peligro la validez de la misma Constitucin promulgada. Tampoco les interes el espritu constituyente a la hora de elaborar, aprobar y promulgar leyes, que resultaron inconstitucionales. Slo les interesa la reeleccin. El peso de la decisin poltica gravita en este tema. Esta inclinacin devela su compulsin electoral; se encuentran muy lejos de una preocupacin por las transformaciones estructurales e institucionales, muy lejos de la interpretacin integral de la Constitucin y de su aplicacin. No se dan cuenta que no est en cuestin la posibilidad de reeleccin del presidente; lo que se discute es el modo como se habilite la misma; forzando una interpretacin estrambtica o acatando la Constitucin. Esta conducta no parece ser un apoyo efectivo al presidente para su reeleccin, sino todo lo contrario. Lo empujan a una situacin inconstitucional, des-cualificando su postulacin, debilitndola desde la circunstancia de des-legitimacin. La excesiva muestra de llunkirio termina mermando la fuerza de una reeleccin. Por qu inclinarse hacer las cosas torcidas? No es mucho mejor que el pueblo termine decidiendo en un referndum la reforma parcial a la Constitucin? No es acaso este comportamiento que espera el pueblo de un presidente que responde a la Constitucin, sobre todo al sistema de gobierno constitucional que es el de la democracia participativa? Por qu generar conflictos desgastantes?

Este problema no es generado por la reeleccin del presidente, sino por la reeleccin del vicepresidente. El Congreso del MAS slo eligi a Evo Morales Ayma como candidato a la presidencia; la candidatura a la vicepresidencia estaba pendiente. La astucia de la mayora de la Asamblea Legislativa es mandar una consulta al Tribunal constitucional donde se incluye al vicepresidente. Con esto zanjan el tema del vicepresidente saltando el Congreso del MAS.

No sabemos qu va a responder el Tribunal Constitucional. Su dilema es grave; o resuelve confesar la subordinacin al ejecutivo y validar un proyecto de ley interpretativo estrambtico e inconstitucional, o resuelve interpretar la Constitucin como corresponde, asumiendo las condicionantes establecidas en la Constitucin promulgada. Aunque el Tribunal Constitucional nos tiene ya acostumbrados a resoluciones ambiguas, sta resolucin pendiente no parece fcil de zafarse. Est en juego la existencia misma del Tribunal Constitucional, de una manera o de otra. Si resuelve lo primero, habr evidenciado su condicin inconstitucional al subordinarse al capricho del ejecutivo; si resuelve los segundo, es probable que el ejecutivo decida liquidarlo o, en todo caso, arrinconarlo, ponindolo como en suspenso.

El senador por Cochabamba Adolfo Mendoza saca una tesis semntica inslita, dice que si bien la letra del artculo 196 establece que los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitucin sern tomados en cuenta a los efectos del cmputo de los nuevos periodos de funciones; el espritu de este escrito quiere decir que los mandatos anteriores a la vigencia de esta Constitucin no sern tomados en cuenta a los efectos del cmputo de los nuevos periodos de funcin. Es decir, todo lo contrario[2]. En otras palabras el senador sugiere que el espritu del cuerpo escrito es precisamente lo contrario de lo expresado en la inscripcin literal. A esto se reduce el espritu del constituyente. Este malabarismo y prestidigitacin es digna de un mago; no importa lo que est escrito, lo que importa es la interpretacin de acuerdo al espritu constituyente, aunque se diga que tiene que estar de acuerdo al tenor literal del texto.

Ahora bien, este malabarismo semntico es sntoma de algo, es sntoma de la forma cmo se ejerce mayora en el Congreso, en las polticas pblicas, en la prctica poltica oficialista. Se cree que la mayora absoluta otorga impunidad, otorga potestad como para cambiar las reglas lgicas y lingsticas, que se puede acudir al espritu constituyente cuando conviene y cuando no conviene no, que se puede hacer de todo pues el poder produce verdades. Se puede volver al texto constitucional aprobado en Oruro en un artculo sobre la reeleccin y no en los otros artculos de la Constitucin. En otras palabras, se puede hacer lo que se quiere, de acuerdo al inters poltico del momento. Esta forma de hacer poltica es decadente; expresa la degradacin de una prctica de gobierno, de la prctica poltica oficial, que desprecia adems el sentido comn de la gente, no slo desprecia a la opinin pblica. Se puede demostrar lo contrario de lo que est escrito en la Constitucin promulgada. Estas demostraciones espantosas tienen que ser escuchadas por el pblico, con la pretensin, adems, de que sean aceptadas. Lo que llama la atencin de todo esto, no es slo que se efecte este malabarismo semntico, sino que despus de decirlo se sientan satisfechos, como despus de haber cumplido una labor. Qu clase de labor es esta? El objetivo principal es conservar el poder; en esto no hay sorpresa, lo hacen todos los gobiernos, de derecha o de izquierda. Lo que sorprende es que se busque conservar el poder, cosa que es comprensible, con los argumentos ms inslitos. Hay un exceso de actuacin ante el jefe, una bsqueda estridente de llamar su atencin, de decirle yo estoy contigo en todo, en tus aciertos y en tus errores, que para m no son errores, sino una muestra de tu grandeza. Puedo hacer lo que sea por ti, adulterar una interpretacin, manipular el significado de lo escrito, de tal manera que diga lo contrario. Este llunkirio que de por s es desagradable e indigno, es la muestra de que se ha perdido todo principio de realidad, toda coherencia discursiva; se ha cado ya no en la retrica poltica sino en una adulacin sin lmites y en una desbordante manipulacin sin ningn decoro y aprecio por la lgica. No es necesario caer en esta degradacin para lograr la reeleccin del presidente.

Cul es el inters de los llunku que medran a la sombra del caudillo? Mantener la proyeccin de su sombra que los cubre. Se constata el inters de la clase poltica oficial de mantenerse, de conservarse en sus puestos, de seguir ejerciendo en los espacios de dominio ganados. Poco importa lo que pase con el proceso de cambio mismo; se soslayan sus contradicciones y se opta por la propaganda, de la que parecen convencidos. Se puede llegar a comprender que este pragmatismo vulgar, este realismo poltico, que cada vez ms se parece al oportunismo, haya reducido el proceso de cambio a la mera conservacin del poder y la eterna campaa electoral. Lo que no se comprende es que no avizoren, estos voceros oficiales, que lo que hacen al final, de la forma grotesca como lo hacen, vulnera y debilita su objetivo, conservacin del poder. Esta prctica no slo que no es legal, no es constitucional, sino que deslegitima, resta credibilidad, descalifica la misma funcin de gobierno y el ejercicio de la mayora del Congreso. Este exceso est dems para cumplir con el objetivo, conservacin del poder, concretamente lograr la reeleccin.

Dejemos estos contrasentidos ah, en su propia desesperacin. Volvamos a la reflexin sobre el espritu constituyente, que es lo que ciertamente se debe rescatar en la interpretacin y aplicacin de la Constitucin.

Interpretacin desde el espritu constituyente

Para Henri Bergson el espritu tiene que ver con la duracin y la memoria, con la cualidad y la subjetividad; en trminos ms amplios con la intuicin, que para Bergson es el mtodo de precisin de la metafsica[3]. En el caso que nos toca, el espritu constituyente, el espritu se acerca a la voluntad; lo que quiso decir el constituyente, el sentido que quiso darle al texto constitucional. Este espritu se encuentra expresado en el prlogo, en los 11 primeros artculos y en la estructura integral de la Constitucin. En el prembulo se escribe:

Dejamos en el pasado el Estado colonial, republicano y neoliberal. Asumimos el reto histrico de construir colectivamente el Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, que integra y articula los propsitos de avanzar hacia una Bolivia democrtica, productiva, portadora e inspiradora de la paz, comprometida con el desarrollo integral y con la libre determinacin de los pueblos.

Los dos primeros artculos de la Constitucin son fundacionales:

Artculo 1.- Bolivia se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrtico, intercultural, descentralizado y con autonomas. Bolivia se funda en la pluralidad y el pluralismo poltico, econmico, jurdico, cultural y lingstico, dentro del proceso integrador del pas.

Artculo 2.- Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indgena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinacin en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonoma, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidacin de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitucin y la ley.

El espritu constituyente se encuentra en la constitucionalizacin de los derechos fundamentales y los derechos de las naciones y pueblos indgenas originarios, adems de contener, implcitamente en el postulado del vivir bien, los derechos de los seres de la madre tierra. El espritu constituyente responde a cuatro modelos fundacionales; el modelo poltico de Estado plurinacional comunitario y autonmico; el modelo territorial que se configura en el pluralismo autonmico, teniendo como su caracterstica fundamental las autonomas indgenas; el modelo econmico, que se abre al horizonte de la economa social y comunitaria, comprendiendo las condicionantes ecolgicas, prohibiendo la exportacin de materias primas, definiendo a los recursos naturales como no mercantilizables, destinados al vivir bien; el macro modelo civilizatorio del vivir bien, que articula los modelos anteriores y se defini, en la Conferencia de los Pueblos contra el Cambio Climtico de Tiquipaya-Cochabamba, como modelo alternativo al capitalismo, a la modernidad y al desarrollo. El espritu constituyente se encuentra en el entramado de competencias autonmicas, exclusivas, privativas, concurrentes y compartidas. El espritu constituyente se encuentra en el pluralismo jurdico, que comprende tres jurisdicciones, la ordinaria, la indgena originaria campesina y la agroambiental. El espritu constituyente se expresa en la definicin del sistema de gobierno como de la democracia participativa, el ejercicio plural de la democracia, directa, representativa y comunitaria; as mismo, como consecuencia, en la participacin y control social; en la construccin colectiva de la ley, de la decisin poltica de la gestin pblica. El espritu constituyente se encuentra en la exigencia de la equidad de gnero y la alternancia. Tambin podemos decir que el espritu constituyente se encuentra en la transversal de interculturalidad.

Como se puede ver, este es el espritu constituyente explicitado en el texto constitucional, este es el espritu constituyente que ignoran el gobierno, la Asamblea Legislativa, los voceros oficialistas. Slo se refieren al espritu constituyente cuando quieren imponer una forma de reeleccin que no se encuentra en la Constitucin promulgada. Hay otra forma de reeleccin posible, incluso si se busca realizarla por tercera vez. Pero esto es lo que no se quiere. Qu clase de espritu es este? Obviamente no es el espritu constituyente convocado; se trata del espritu de resentimiento de la consciencia desdichada[4]. Los voceros oficiales sustituyen el espritu constituyente por el espritu de resentimiento de la consciencia desdichada. El malabarismo semntico e interpretativo de los voceros deriva en esta suplantacin espiritual. Nada ms canallesco para exorcizar el espritu constituyente.

Retomando nuevamente el tema sugerente del espritu constituyente, que el acontecimiento subjetivo del acontecimiento poltico que es la Constitucin, es la constitucin de la duracin, de la memoria, de la cualidad histrica de la percepcin poltica de las multitudes, del proletariado nmada, de las naciones y pueblos indgenas originarios, del pueblo boliviano. Se da como un plegamiento subjetivo e imaginario; pliegue, despliegue y repliegue de la constitucin subjetiva descolonizada, emancipada y liberada. Es este espritu el que tiene que animar a la interpretacin de la Constitucin, en la aplicacin de la Constitucin, que transmite el mandato de la abolicin del Estado-nacin y la construccin del Estado plurinacional comunitario y autonmico. Esto es precisamente lo que no hace el gobierno, la Asamblea Legislativa, los rganos del Estado; han optado por restaurar, consolidad y defender el Estado-nacin, dispositivo colonial del sistema-mundo capitalista y del orden mundial de la dominacin imperial. Con qu moral pueden hablarnos del espritu constituyente?

[1] Ver de Ral Prada Alcoreza Reeleccin del presidente: Discusin leguleya o constitucional? Bolpress 2013; La Paz.

[2] Esta tesis la sac a relucir dicho senador en un debate en la Red A, en el programa del comunicador Jhonn Arandia. El programa fue televisado la noche de 27 de febrero de 2013; La Paz.

[3] Ver de Henri Bergson: Essai sur les donnes inmdiates de la conscience/ Ensayo sobre los datos inmediatos de la conciencia (1889); Le Rire/ La risa (1899); Matire et mmoire/ Materia y memoria (1896); L'volution cratrice / La evolucin creadora (1907); L'nergie spirituelle / La energa espiritual (1919), Les deux sources de la morale et de la religion / Las dos fuentes de la moral y de la religin (1932).

[4] Ver de Ral Prada Alcoreza Consciencia desdichada y dialctica colonial; Bolpress 2013; La Paz.



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