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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-03-2013

Una chispa bastar para encenderla en el momento menos pensado
La tercera Intifada?

Uri Avnery
zope.gush-shalom.org

Traducido para Rebelin por LB.


Estamos ante la tercera Intifada? Esta pregunta la han formulado esta semana una serie de expertos de seguridad israeles. Pero no slo ellos: sus colegas palestinos estn casi tan perplejos como ellos.

En toda Cisjordania jvenes palestinos lanzaron piedras contra los soldados israeles. Los 5.500 palestinos presos en las crceles israeles participaron en una huelga de hambre de tres das.

La causa inmediata [de las protestas] es la muerte de un joven palestino durante un interrogatorio del Shin Bet. La autopsia no mostr ninguna causa objetiva de muerte. No hubo ataque cardaco, como alegaron al principio (y automticamente) las autoridades israeles y sus lacayos, los llamados "corresponsales militares". As pues, se trat de un caso de muerte por tortura, como creen casi todos los palestinos?

Luego estn los cuatro presos en huelga de hambre (mitigada por infusiones) desde hace ya 150 das. Dado que casi todas las familias palestinas tienen o han tenido al menos uno de sus miembros en prisin, esta huelga genera mucha excitacin.

As pues, ha estallado ya la Intifada?

La incertidumbre de los agentes de seguridad israeles deriva del hecho de que tanto la primera como la segunda Intifada estallaron de forma inesperada. Tanto a los israeles como a los dirigentes palestinos ambos alzamientos les pillaron por sorpresa.

La sorpresa israel fue, digamos... sorprendente. Cisjordania y la Franja de Gaza estaban, y siguen estando, rebosantes de informantes palestinos al servicio de Israel. Dcadas de ocupacin han permitido al Servicio de Seguridad [israel] reclutar a miles de informadores palestinos va soborno o chantaje. Entonces, cmo es que no lo vinieron venir?

El liderazgo palestino, a la sazn en Tnez, estaba igualmente in albis. Tuvieron que pasar varios das antes de que Yasser Arafat se percatara de lo que estaba pasando y comenzara a alabar a los "Nios de las piedras".

La razn que explica la sorpresa es que ambas Intifadas fueron completamente espontneas. Nadie las plane. En consecuencia, ningn chivato pudo advertir de ellas a sus jefes.

El detonante de la primera Intifada fue un accidente de trfico. En diciembre de 1987 un conductor israel mat a varios trabajadores palestinos cerca de Gaza. Se abri la caja de los truenos. La segunda Intifada la encendi una deliberada provocacin israel tras el fracaso de la conferencia de Camp David del 2000.

El ejrcito israel no estaba en absoluto preparado para la primera Intifada. El ministro de Defensa Yitzhak Rabin lanz entonces su famosa consigna ("Rompedles los huesos!"), que algunos comandantes interpretaron literalmente y ejecutaron escrupulosamente. Una gran cantidad de brazos y piernas palestinos acabaron machacados a culatazos.

La segunda Intifada tambin estall de forma inesperada, pero esa vez el ejrcito israel estaba preparado para cualquier contingencia. Las tropas haban sido entrenadas con antelacin. Esa vez no se rompieron huesos, pero los israeles colocaron a francotiradores al lado de los oficiales al mando de las unidades. Cada vez que se acercaba una manifestacin no violenta el oficial israel sealaba al lder del grupo y el francotirador lo mataba. Muy pronto la revuelta no violenta se transform en otra de carcter extremadamente violento.

No s lo que el ejrcito israel ha planeado para la tercera Intifada, pero podemos estar seguros de que incluso si se inicia como una protesta masiva no violenta no seguir sindolo por mucho tiempo.

Hace dos semanas el Canal 10 israel emiti un documental sobre la forma como Ariel Sharon manipul la segunda Intifada.

Todo comenz cuando el primer ministro Ehud Barak autoriz al lder de la oposicin Sharon a visitar el Monte del Templo acompaado por cientos de policas. Sharon era un ateo porcfago, de modo que no haba ninguna motivacin religiosa en aquella visita. Fue una provocacin pura y dura.

Cuando Sharon se acerc a los santuarios musulmanes lo recibieron a pedradas. La polica israel dispar fuego real contra los lanzadores de piedras y los mat. Y as es como naci la segunda Intifada.

Desde sus lejanos cuarteles tunecinos, Arafat no tuvo nada que ver con aquello. Ahora bien, cuando la Intifada estall se adhiri a ella. Los cuadros locales de Fatah tomaron el mando.

Poco tiempo despus Sharon lleg al poder e hizo todo lo posible para atizar el fuego. En el documental se entrevista en profundidad a sus ms cercanos colaboradores y stos revelan que Sharon hizo eso de forma totalmente deliberada.

Su objetivo era provocar un levantamiento general que le diera un pretexto legtimo para reconquistar Cisjordania despus de que algunas partes del territorio cisjordano haban sido entregadas a la autoridad palestina en los acuerdos de Oslo. Y, efectivamente, numerosos ataques suicidas y atentados de diversa ndole le proporcionaron la necesaria legitimacin nacional e internacional para desatar la operacin Muro Defensivo, en la que las tropas israeles volvieron a entrar en todas las ciudades de Cisjordania sembrando a su paso muerte y destruccin. En particular, los israeles saquearon sistemticamente las oficinas de la Autoridad Palestina, incluidas las instalaciones de los ministerios de Educacin y de Servicios Sociales. Arafat fue rodeado y aislado en la Mukata (Recinto) de Ramallah y fue mantenido virtualmente como prisionero durante aos, hasta que muri.

En el documental, los asesores de Sharon reconocen abiertamente que ste ni siquiera contemplaba la posibilidad de una iniciativa poltica para poner fin a la Intifada: su nico objetivo era derrotar a la resistencia palestina utilizando la fuerza bruta. Durante aquella Intifada murieron 4.944 palestinos frente a 1.011 israeles (la anterior Intifada cost la vida a 1.593 palestinos y a 84 israeles.)

Los israeles piensan que los brutales mtodos de Sharon fueron un gran xito. La Segunda Intifada expir.

Habr una tercera Intifada? Y si la hay, cundo estallar? Ha comenzado ya, o ms bien los ltimos acontecimientos solo han sido una especie de ensayo general?

Nadie lo sabe, y menos que nadie nuestras fuerzas de seguridad. No existe informacin fiable procedente de los agentes. Una vez ms, todo es espontneo.

Una cosa est clara: Mahmoud Abbas, el heredero de Arafat, le tiene mucho miedo a la Intifada. Aguard varios das y luego, cuando tuvo claro que no se trataba de un alzamiento generalizado, orden a sus fuerzas policiales entrenadas por los Estados Unidos que intervinieran y acabaran con las manifestaciones.

Ms an: conden pblicamente los estallidos y acus a Benjamin Netanyahu de provocarlos deliberadamente.

Uno de los motivos en los que fundaba esa sospecha es que el viernes la polica israel no impidi a los jvenes palestinos acceder al Monte del Templo ("Haram al-Sharif"), como hacen frecuentemente a la menor sospecha de posibles disturbios.

Formul la pregunta a un crculo de amigos: suponiendo por un momento que Abbas estuviera en lo cierto, cul podra haber sido el motivo de Netanyahu?

Uno respondi: Netanyahu teme que en su prxima visita a Jerusaln Barak Obama exija la reanudacin del "proceso de paz". Netanyahu le dir que, en vista de la nueva Intifada, tal cosa es imposible.

Otro sugiri: Netanyahu le dir al presidente Obama que Abbas ha perdido su autoridad y que, por lo tanto, no es un socio viable.

Un tercero aventur: Netanyahu le dir a la opinin pblica israel que estamos en una situacin de emergencia y que ello nos obliga a formar inmediatamente un Gobierno de Unidad Nacional. Todos los partidos sionistas deben ser empujados a participar por parte de sus votantes.

Y as sucesivamente.

Sea como fuere, la pregunta pertinente es si un estallido espontneo est al caer o no.

Francamente, no lo s. Dudo que alguien lo sepa.

La ausencia de una iniciativa de paz genuina hace probable que en cualquier momento estalle otra Intifada. Cunto tiempo puede continuar la dura ocupacin sin provocar una seria contestacin?

Por otra parte, no parece que la gran masa del pueblo palestino est mentalmente preparada para la lucha. En los territorios ocupados ha surgido una nueva burguesa que tiene mucho que perder. Bajo los auspicios de los EEUU el primer ministro palestino Salam Fayyad ha conseguido estimular algn tipo de economa en la que prospera un buen nmero de gente.

La perspectiva de una nueva ronda de violencia no seduce a esas personas, ni tampoco a la gente pobre, que bastante tiene con tratar de sobrevivir cada da. Para conseguir que estas personas se alcen tendra que producirse un acontecimiento extremadamente provocativo, algo que lo mismo puede ocurrir maana por la maana, dentro de algunas semanas o meses, o nunca.

Abbas acusa a Hamas de fomentar los disturbios en Cisjordania, gobernada por Fatah, mientras que la propia Hamas mantiene al mismo tiempo el alto el fuego en su propio dominio, la Franja de Gaza. En realidad, a ambos regmenes, cada uno en su propia parte de Palestina, les interesa la tranquilidad al tiempo que acusan al otro de colaborar con la ocupacin.

(Hace siglo y medio Karl Marx denunci los esfuerzos de su adversario socialista Ferdinand Lassalle para establecer cooperativas de trabajadores. Marx afirm que desde el momento en que los trabajadores tuvieran algo que perder ya no se levantaran ms. Cuanto peor, mejor, dicen que dijo Lenin.)

Cuanta ms gente en ambos lados hable de la Tercera Intifada , menos probable es que ocurra. Como decan los alemanes, las revoluciones vaticinadas no suceden.

Pero si la ocupacin prosigue sin visos de acabar nunca, entonces algn da la Tercera Intifada estallar sbitamente, justo cuando nadie hable de ella y todo el mundo a ambos lados est pensando en otras cosas.

Fuente: http://zope.gush-shalom.org/home/en/channels/avnery/1362138215/




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