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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-03-2013

Un gobierno de cleptocracia institucionalizada
De cmo Bagdad se ha convertido en un nido de corrupcin

Patrick Cockburn
CounterPunch

Traducido del ingles para Rebelin por Sinfo Fernndez


Los iraques no son ingenuos. Experiencias penosas con gobernantes de su pas durante los ltimos cincuenta aos han conseguido que muchos piensen de aqullos que son egostas, avariciosos, brutales e incompetentes. Hace diez aos, algunos confiaban en poder escapar de un estado permanente de emergencia cuando EEUU y Gran Bretaa se preparaban para derrocar a Sadam Husein. Otros recelaban de los iraques que volvan del extranjero y prometan construir una nueva nacin.

Pocos meses antes de la invasin, un funcionario iraqu, entrevistado en secreto en Bagdad, hizo un sombro pronstico: Los iraques exiliados son la rplica exacta de los que nos gobiernan actualmente con la nica diferencia de que los ltimos estn ya saciados porque llevan treinta aos robndonos, dijo. Esos que llegan acompaando a las tropas estadounidenses tienen un hambre voraz.

Muchos de los iraques que volvieron a Iraq tras la invasin dirigida por EEUU eran gentes de altos principios que se haban sacrificado como opositores a Sadam Husein. Pero, una vez transcurridos diez aos, la prediccin del annimo funcionario acerca de la rapacidad de los nuevos gobernantes de Iraq se ha convertido en una total realidad. Como seal un ex ministro: El gobierno iraqu es una cleptocracia institucionalizada.

Es un punto de vista que comparten los iraques que estn en la primera lnea de los negocios en Bagdad. Los precios de los inmuebles en la capital son altos pero hay multitud de compradores. Le pregunt a Abduk-Karim Ali, un agente inmobiliario, quin estaba pagando tanto por las casas. Contest rindose que haba inversores del Kurdistn y Bahrein, pero que la mayora de los compradores con los que l negociaba son los ladrones de 2003, los que tienen el dinero. Quines son?, le pregunt. Me refiero a los cargos del gobierno, dijo el Sr. Ali. Compran las mejores propiedades para ellos mismos.

La corrupcin es increble, dice Ghassan al-Atiyyah, politlogo y activista. No puedes conseguir un puesto de trabajo en el ejrcito o en el gobierno a menos que pagues; no puedes ni siquiera salir de la prisin como no pagues. Quiz un juez te libere pero tienes que pagar por el papeleo, si no te quedars all. Incluso si ests libre, puede que te capture algn polica que ha pagado entre 10.000 a 50.000 dlares por su puesto de trabajo y necesita devolver el dinero. Es una versin iraqu de Catch-22, en la que todo est en venta. Un antiguo preso dice que tuvo que pagar a sus guardianes 100 dlares por una nica ducha. Todo funciona al estilo mafioso: un empresario construy su casa en lo alto de un oleoducto enterrado, hizo una perforacin y se dedic a desviar grandes cantidades de combustible.

La corrupcin complica y envenena la vida diaria de los iraques, especialmente de los que no pueden permitirse el lujo de pagar. Pero la frecuente demanda de sobornos no paraliza en s misma el estado o la economa. El gobierno regional del Kurdistn, que goza de una gran autonoma, es considerado extremadamente corrupto, pero su economa est en auge y su gestin econmica es alabada como modelo para el pas. Para Iraq resulta ms perjudicial el robo de fondos pblicos. A pesar de que se han gastado decenas de miles de millones de dlares, hay continua escasez de electricidad y otras necesidades. Pocos iraques lamentan la cada de Sadam, pero muchos recuerdan que, tras los devastadores ataques areos de EEUU contra la infraestructura iraqu en 1991, se repararon las centrales elctricas utilizando slo recursos iraques.

Hay ms aspectos en la corrupcin iraqu que el robo de los ingresos procedentes del petrleo por una casta criminal de polticos, partidos y funcionarios. Los crticos de Nuri al-Maliki, Primer Ministro desde 2006, dicen que su mtodo de control poltico consiste en asignar contratos a sus partidarios, a amigos indecisos y a opositores a los que quiere ganarse. Pero ah no acaba todo. Los beneficiarios de esta largueza son amenazados con investigaciones y denuncias si se salen de madre, dice un observador iraqu. Incluso quienes no han conseguido contratos saben que son vulnerables y que pueden convertirse en blanco de los rganos anticorrupcin. Maliki utiliza los archivos de sus enemigos como J Edgar Hoover, dice el observador. El gobierno no puede reformar el sistema porque sera como atacar al propio mecanismo por el que se rige. Las instituciones estatales dedicadas a combatir la corrupcin han sido sistemticamente debilitadas, marginadas o intimidadas. Hace cinco aos, un alto funcionario de la embajada de EEUU testific ante el Congreso que el Sr. Maliki haba emitido rdenes secretas para impedir que la Comisin por la Integridad (una comisin independiente del gobierno encargada de enfrentar y evitar la corrupcin) pudiera enviar casos a los tribunales. Si los casos implicaban a anteriores o actuales funcionarios de alto rango del gobierno iraqu, incluido el Primer Ministro la orden secreta supone, literalmente, una licencia para robar.

Pocas cosas han cambiado desde entonces. Las estafas flagrantes continan y adems reciben proteccin oficial. En 2011, Rahin al-Ugaili, el director de la Comisin por la Integridad, desenmascar varias empresas fantasma en el extranjero que los altos funcionarios utilizaban para concederse contratos a ellos mismos. Se hacan pagos por la totalidad aunque esos contratos no se cumplieran plenamente. Un informe del International Crisis Group, una organizacin sin nimo de lucro dedicada a prevenir e impedir conflictos, dice que cuando la Comisin [por la Integridad] intent implicar a los tribunales para les procesaran, se encontr con que el gobierno le bloqueaba todas las vas, obligando a Ugaili a dimitir en protesta. As lo hizo debidamente el 9 de septiembre de 2011, el mismo da en que Hadi al-Mahdi, un destacado periodista crtico con el gobierno y lder de las protestas de la calle, muri asesinado en su casa. Pocas horas antes de que le dispararan en la cabeza, haba escrito en su pgina de Facebook que estaba viviendo aterrorizado y que le haban amenazado con represalias del gobierno.

No todos los funcionarios iraques son corruptos. Pero todos son vulnerables a las acusaciones de anticorrupcin. Esto tiene un impacto paralizador. Un empresario estadounidense explic que estaba negociando con un ministerio en el que pensaba que slo el 10% de los funcionarios aceptaba sobornos. Pero el 90% restante sabe que podran pasar a ser sujetos de una investigacin y, por tanto, lo ms seguro para ellos es coger sus salarios y no hacer nada. El ministerio est totalmente paralizado.

Hay otras razones por las que los directores generales de los ministerios no hacen nada. Kasim, un importante ingeniero del Ministerio de Electricidad, dice: Los directores generales han conseguidos sus puestos mediante conexiones polticas. Controlan los grandes proyectos pero no tienen experiencia a la hora de planificar el futuro, por tanto no hacen nada para evitar que les despidan. Se burla de las promesas oficiales de acabar con la escasez de electricidad, diciendo que esto no suceder en veinte o treinta aos porque estn poniendo demasiado nfasis en la produccin elctrica y no en la transmisin y distribucin.

Las nuevas elites que se benefician del sistema llevan una existencia misteriosa, escondidas tras las murallas de la Zona Verde o atravesando las calles de Bagdad en convoyes blindados. Se cree que la mayor parte del dinero malversado va a parar al extranjero mientras que el resto se guarda en el banco o se invierte discretamente en inmuebles. En Erbil, en el Kurdistn, los empresarios dicen que el mercado de la vivienda se sostiene en parte en el blanqueo del dinero de los inversores de Bagdad. Se dejan caer por aqu con maletas llenas de millones de dinares, dijo alguien.

Hay un montn de dinero en Bagdad pero poco consumo visible. La violencia ha descendido pero el temor a los secuestros es muy real y nadie quiere atraer la atencin mostrando su riqueza. El Sr. Ali, el agente inmobiliario, dice: Conduzco un coche malo para que la gente no sepa que tengo dinero. Los iraques ricos viven en zonas vigiladas detrs de muros y guardaespaldas.

Cuando fui a visitar el mercado de pjaros en Shorja, en el centro de Bagdad, un vendedor me pregunt si quera comprar un cachorro de len o de tigre y me mostr una foto de ellos brincando por su granja en las afueras de la ciudad. Le pregunt quin estaba comprndolos y me dijo que sobre todo lderes tribales, se han puesto muy de moda en estos momentos.

Por qu es tan terrible la corrupcin en Iraq?. Los iraques nos dan una sencilla respuesta: Las sanciones de las Naciones Unidas destruyeron la sociedad iraqu en la dcada de los noventa y los estadounidenses destruyeron el estado iraqu en 2003. El patrocinio basado en el partido, la familia o la comunidad determina quin consigue un puesto de trabajo. Hay muchos ganadores y hay muchos perdedores y todos dependen de que las exportaciones del petrleo iraqu aumenten y los precios se mantengan altos. Slo en una ocasin he visto pnico en el gabinete, dice un ex ministro, y fue cuando se produjo una fuerte cada en el precio del petrleo.

Patrick Cockburn es un periodista irlands especialista en Oriente Prximo y ms concretamente en Iraq; ha obtenido numerosos premios a lo largo de su carrera, siendo el ms reciente el prestigioso Premio Orwell al periodismo poltico, otorgado en 2009. Es autor de varios libros sobre Oriente Prximo, los ms recientes son The Occupation: War, resistance and daily life in Iraq y Muqtada! Muqtada al-Sadr, the Shia revival and the struggle for Iraq.

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/03/05/how-baghdad-became-a-city-of-corruption/ 

 



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