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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2013

El Estado nico en Palestina
Problema de judaizacin o de mera existencia de Israel?

Ibrahim Alloush
The Free Arab Voice

Traducido del rabe para Rebelin por Antonio Martnez Castro.


El discurso contra la judaizacin de Israel se canaliza por dos caminos: el inconsistente camino de la negociacin y el otro firme de la resistencia.

Hay quien parte del rechazo a la judaizacin de Israel para terminar defendiendo la postura de un Estado para todos sus ciudadanos, o un Estado binacional, y considera que esta solucin es una respuesta a las pretensiones de conferir una pura identidad juda al Estado de Israel. Este camino conduce a: 1- Negar la identidad rabe de Palestina por considerar que pertenece a todos sus ciudadanos, incluidos los invasores, o al reconocerle una identidad compartida juda y rabe. 2- Exigir que se conviva con el invasor dentro del marco de los derechos del ciudadano, con lo que se reemplaza la estrategia principal de liberacin por una lucha contra la discriminacin racial. 3- Adoptar medios pacficos en la lucha alindose con los judos progresistas. Amn!

Consideran que el proyecto de un nico estado es ms realista que el de unos territorios palestinos dispersos que ocupen la superficie equivalente a la de las fronteras del 67, es decir, los 6200 kilmetros cuadrados de los que habla Mahmud Abbas. Los defensores de un nico estado aportan argumentos sobre la inviabilidad del estado palestino: aducen que la construccin del muro racista y expansivo ha frustrado dicho proyecto, que es imposible establecer un estado en cantones dispersos, que los israeles no van a permitir la creacin de un estado palestino que se convierta en una base contra ellos, etc.

La verdad es que los dos proyectos basados en negociaciones, el de los cantones y el de un nico Estado, coinciden en que hay que convivir con los judos en Palestina, en que hay que renunciar al derecho histrico de una Palestina rabe y en que hay que abandonar la lucha armada y el objetivo de liberar la tierra. Desde este punto de vista la diferencia entre ambos proyectos es similar a la diferencia que hay entre el partido Laboralista y el partido Likud en el seno de la entidad sionista, o a la que hay entre el partido Republicano y el Demcrata en Estados Unidos. Pues lo importante en ambos proyectos es que surgen como oposicin a la va de la resistencia, a la liberacin de la tierra y a su carcter rabe. De hecho ambos pasan por anular los tres artculos ms importantes del Pacto Nacional Palestino, antes de ser revisado, que proclaman que Palestina es rabe, que la lucha debe ser armada y el sexto punto del Pacto que no reconoce como palestinos a los judos llegados a Palestina despus de iniciado el proyecto sionista. sta, por supuesto, es la postura natural que se espera de cualquier pas frente a sus invasores.

Por el contrario, aquellos que rechazan la judaizacin de Israel desde la base del carcter rabe de Palestina, empiezan por negar el derecho de Israel a existir como Estado y como sociedad colonial ocupante, antes de meterse en el laberinto de la judaizacin con el que se pretende arrastrarnos con fuerza dentro del sistema poltico israel para intentar hacerlos menos racistas. La judaizacin del Estado es el resultado de una poltica normalizadora que proclama que el problema reside en el carcter judo del Estado y no en la propia existencia del Estado cuya identidad estamos tratando aqu.

En casos extremos, encontramos entre los partidarios de un Israel nico, democrtico y no racista quien considera que los islamistas son el equivalente rabe palestino de los rabinos judos, de forma que la cuestin nacional palestina se transforma en el problema de separacin de poderes entre la religin y el estado dentro de Israel y en la cuestin de cmo reducir el racismo, pacficamente, por supuesto, siguiendo el ejemplo sudafricano que, por otra parte, slo es aplicable al caso palestino en la medida en que el mtodo de Mahatma Gandhi es aplicable a Iraq. Ms de la mitad de los sudafricanos no eran refugiados fuera de su pas. La cuestin en Sudfrica adopt un cariz ms humanitario que el cultural que se debate con fuerza desde finales del siglo XIX por la identidad rabe o del Antiguo Testamento de nuestro pas.

Es evidente que quien adopta la frmula de un nico Estado renuncia con ello al carcter rabe de Palestina y se adscribe a un proyecto que, de hecho, situa a Palestina en algn lugar del espacio, entre Saturno y Mercurio, como si no formase parte de la nacin rabe y del mundo islmico. La idea de un nico Estado tiene sentido y extrae su fuerza moral del ltimo grito en el mundo de la moda de la globalizacin y la tendencia imperialista a nivel global que apadrina los lemas de los derechos humanos y la pluralidad poltica para encubrir la disolucin de identidades y superar los obstculos nacionales que las empresas transnacionales encuentran a su paso. Este proyecto no tiene ningn sentido en Palestina donde el imperialismo mundial respalda de lleno al proyecto sionista.

Lo dicho no se contradice con la dimensin poltica, frente a los aspectos ideolgicos y religiosos, de la expresin judaizacin de Israel. La entidad sionista quiere disear un contexto negociador con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y los regmenes rabes que imponga sus condiciones de antemano para que la gente se haga a la idea del transfer, es decir, la expulsin de los palestinos del 48, ya sea por la fuerza cuando lo vean posible, ya sea incorporndolos a los cantones del Estado palestino desmembrado. Pretenden cerrar el camino a cualquier discusin que verse sobre el derecho al retorno, quitarlo de la mesa de negociacin y rebajar los costes que deben afrontar ante cualquier acuerdo por mnimo que fuese. As el resultado negociado slo puede ser ridculo, no se puede llegar a un resultado negociado digno con el enemigo sionista. Los derechos se obtienen luchando y el derecho al retorno va unido a la liberacin. Lo ms triste es que la entidad sionista arrastra a todos a negociar sobre su ltima exigencia de la judaizacin de Israel porque se ha dejado de plantear la existencia misma de Israel.


NdelT: Este artculo hace alusin a la Conferencia Together for One Democratic State que tendr lugar en Stuttgart entre el 10 y el 12 de mayo de 2013 y en el que judos progresistas, rabes liberales y el grupo de la izquierda antiimperialista europea defender la propuesta de un nico estado y a la que asistirn: Asaad Abu Khalil, Joseph Masaad, Samah Idriss, entre otros. http://www.antiimperialista.org/one_democratic_state_conference_II_stuttgart

Fuente: http://www.freearabvoice.org/arabi/maqalat/yahodeyyetAlDawlaAmWjodoha.htm




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