Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-03-2013

Hugo Chvez Fras
Cuando el pueblo despierta

Stella Calloni
Rebelin


Del presidente Hugo Chvez, uno siempre recuerda su sonrisa.

Lo recuerdo sonriendo como cuando lo conoc en Caracas en marzo de 1994 y desde entonces admir su fuerte optimismo en cada momento, por ms difcil que fuera.

Haba salido entonces de la crcel de Yare, el 26 de marzo de 1994 por un indulto del ex presidente Rafael Caldera. Lo que nadie recuerda es cmo lo esperaba el pueblo ese da, y son escasos los que hablan de esa silenciosa pero activa presin popular que reclamaba su libertad.

Durante su primera conferencia de prensa al salir de la crcel el 26 de marzo de 1994, se le vea joven,(39 aos) apasionado, muy delgado. Usaba uniforme y contestaba sonriendo a cada maliciosa pregunta con que se lo quera tratar de acorralar, como si fuera un golpista comn.

Entre todos los periodistas extranjeros que estaban all, comprob que ninguno haba ledo su manifiesto cuando el alzamiento rebelde de febrero de 1992, que no fue slo militar porque haba sectores civiles acompaando al grupo rebelde que anunciaba que no estaban dispuestos a disparar contra su pueblo nunca ms.

Y menos an despus de aquel caracazo de febrero de 1989, que marc el rumbo para una Amrica que se rebelara en las calles y carreteras ante la brutal dictadura neoliberal, que arras en los aos 90 y dej temibles e inolvidables huellas.

Adems Chvez hablaba de la antigua corrupcin de gobiernos y altos sectores econmicos de Venezuela, de la enajenacin de las riquezas del pas que hunda al pueblo en la miseria (un 80 por ciento de pobreza entonces) y de la necesidad de una nueva Venezuela soberana y justa, una quinta Repblica y una Amrica unida.

Fue la resurreccin de un viejo sueo de todos los patriotas latinoamericanos: la independencia real, no ficticia, no el neocolonialismo encubierto bajo la pantalla desdibujada de una democracia impuesta y manejada desde la metrpoli imperial.

Recuerdo que me acerqu para pedirle una entrevista: le dije: trabajo en un peridico (La Jornada de Mxico) que respetar lo que hablemos.

De inmediato se estableci una buena corriente (buena onda, como dicen los jvenes argentinos), y como lo estaban esperando en un barrio-que ahora es la comuna 23 de Enero- me pidi que lo acompaara entrevistndolo en el camino.

Andando por esa ciudad laberntica comenzaron a unirnos nombres: Omar Torrijos (general y lder panameo) Juan Velazco Alvarado (general y lder peruano) e inevitablemente el general Juan Domingo Pern (tres veces presidente de Argentina), el sandinismo y tantos otros, como los lderes histricos independentistas en nuestra Amrica y la Revolucin Cubana: el Comandante Fidel Castro Ruz, Ernesto Che Guevara, Ral Castro y los revolucionarios del 59, que eran sus grandes dolos.

Cuando llegamos al barrio, senta como si lo hubiera conocido desde toda la vida. Y ah pude ver el amor del pueblo, la veneracin con que lo saludaban, una veneracin muy cercana, amiga, compaera, camarada, cmplice de caminos.

Fue un da muy hermoso en mi vida de periodista y tambin de lo que he tratado de ser siempre: militante de la verdad, de la palabra, del amor a los pueblos.

De muchas cosas se habl en esas horas, y la entrevista fue publicada en La Jornada de Mxico en dos partes y an qued una cantidad de material muy rico.

No eran las palabras de un golpista latinoamericano tpico. Chvez hablaba de sociologa, de libros como las Venas abiertas de Amrica Latina ( Eduardo Galeano) y tambin de Gabriel Garca Mrquez y tantos otros escritores y luchadores que honran a nuestra Amrica, lo que desconcert a muchos que haban tragado el anzuelo meditico del golpista o gorila.

La imagen de Chvez que yo tena en ese momento era la de una figura que reuna todas las caractersticas de un gran lder popular.

Por supuesto choqu contra montaas, porque los medios se haban encargado de sealar a Chvez como un golpista, unido a lo que llamaban la internacional carapntada etc-etc. Un discurso que no slo aliment a las derechas, sino tambin a alguna izquierda que haba comenzado a sucumbir ante los espejitos neoliberales y todo lo que venda el mercado de las noticias.

En esos momentos Chvez estaba al frente del Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR)200 junto a sus compaeros de 1992. Durante un buen tiempo debi soportar las dificultades de que se entendiera que su proyecto nada tena que ver con las dictaduras que asolaron al Cono sur.

Pronto Chvez se convertira en un lder muy original en sus conceptos, el hombre que recuperara el pensamiento contrahegemnico del mejor pasado: el bolivarismo, que inclua su apasionada pelea por la unidad de Amrica Latina.

Uno de sus pasos importantes fue su viaje a Cuba en 1994 donde lo recibi el comandante Fidel Castro y se inici una amistad maravillosa que cambiara los vientos latinoamericanos. Este encuentro rompi con muchas de las dudas y prejuicios sobre su figura.

En una carrera sorprendente en 1998 fue elegido presidente de Venezuela, lo que sorprendi a la vieja oligarqua local y derrumb los acuerdos de un bipartidismo que se suceda en el poder. Afuera estaba el pueblo.

Heridos de muerte aquellos partidos decadentes, comenz a aparecer la verdad sobre la sorprendente falsificacin democrtica en que se haba vivido ese pas : sindicatos unidos a patronales, como se evidenciara despus, en los intentos de golpe contra Chvez; silencio absoluto sobre luchas populares, guerrillas, y desapariciones forzadas. Una Direccin de Inteligencia como la DISIP en la que trabajaron personajes del terrorismo anticubano como Luis Posadas Carriles (comisario Basilio) y otros criminales de lesa humanidad protegidos por Estados Unidos.

Las mscaras cayeron y eso comenz a golpear la impunidad con que haban manejado a Venezuela tantos aos, mediante una farsa de democracia.

Es imposible reproducir en una pgina todo lo que Chvez logr en estos 14 aos en que gan una eleccin tras otra, a pesar de golpes de Estado, patronales, petroleros, judiciales, intentos de magnicidio, lo que l transform en pasos nuevos para consolidar la revolucin bolivariana. Otra enseanza histrica, de cmo se aprende haciendo.

Su fuerza y audacia revolucionaria, que se revela en su brillante pelea por la verdad cuando dispuso ese Al presidente un encuentro radial domingo a domingo con su pueblo, agriet a un poder meditico terrorista y antipatria y result un hallazgo en la lucha contra la desinformacin.

Y el presidente Chvez lleg un da a la ONU y dijo lo que deba decir. Y Fidel Castro sostuvo emocionado entonces :ya no estoy solo en esto. Y su entusiasmo por la unidad se fue expandiendo y llegaron otros presidentes que reivindicaban ese camino unitario, que fue su sueo primero y que se concret con enormes esfuerzos y coraje en una realidad que desajust los esquemas imperiales,

Bajo su influjo renaci la OPEP, el Movimiento de los No Alineados, todo lo que fuera unidad y fuerzas para resistir a un imperio cada vez ms brutal en su decadencia.

Chvez ense a su pueblo la mirada estratgica para no equivocarse de enemigo nunca, lo cual es un paso indispensable para la liberacin.

Venezuela es otra, pero no slo porque las ganancias petroleras vuelven al pas sino por todo lo que ha rescatado soberanamente, por lo construido que es infinito, por la restitucin de derechos, por las dignidades recuperadas y contagiadas a todo el continente, por la solidaridad continental y mundial, que salv a nuestros pueblos en muchas circunstancias.

Demostr que con la solidaridad s se puede, y la Operacin Milagro, realizada junto con Cuba, cuya medicina enaltece al continente, ha permitido ver, a miles de ciegos en toda nuestra Amrica, que no tenan ninguna esperanza.

La Operacin Milagro se ha dado asimismo en otros aspectos. El mandatario venezolano ayud a que muchos condenados a la ceguera de la ignorancia, la desinformacin y sumisin hayan abierto sus ojos, estn despiertos y enfrenten a sus opresores.

Hugo Chvez es un ser de luz y demostr que cuando las burocracias impiden avanzar, uno debe buscar otros caminos. El los encontr creando las misiones, Robinson, Barrio Adentro, Vuelvan Caras y tantas otras.Y se pudo.

Falta mucho por hacer y es lgico, catorce aos donde adems debi defenderse de los intentos imperiales por destruirlo, no pueden jams terminar con las lacras de dos siglos desde las independencias frustradas, la traicin y el entreguismo, y ms de 500 de dominacin y saqueo.

La creacin de organismos populares, que podan llevar adelante los proyectos que la burocracia nunca podra cumplir fueron de hecho una revolucin: alfabetizacin, salud, educacin, bases extraordinarios de este proceso. Se aade una vasta recuperacin cultural, en un pas donde la TV enseaba a despreciar lo propio y donde la cultura de la colonizacin haba extendido sus redes, tan difciles de quitar cuando contaminan el alma y la conciencia de los pueblos.Venezuela entr al mundo como una buena marea y hasta con la msica, los coros, en todo sonando fuerte.

Nada es igual ahora, nada. Quien conoci Venezuela antes y ve la Venezuela actual no puede dejar de advertir los grandes cambios sucedidos. El logro mayor ha sido recuperar la dignidad de un pueblo, sitiado en sus barrios altos, adonde slo llegaban los polticos a comprar votos y a humillar.

Ese mismo pueblo a slo cuatro aos de que Chvez fuera elegido por primera vez (1998)sali a las calles aquel 11 de abril de 2002, cuando se produjo el golpe de Estado, con un librito de la Constitucin en las manos, baj de los cerros, se extendi como una marea humana por las calles de Caracas y dijo a los militares venezolanos que ah estaban esperndolos para rescatar al presidente, como se hizo el 13 abril de ese ao, derrotando al golpismo manejado por Estados Unidos y escribiendo una pgina gloriosa y nica en la historia latinoamericana.

Y qu decir del Alba (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica) de Unasur, de Mercosur, de Celac, el buen huracn de la unidad de lo que Chvez fue sin duda, el motor, el soplo casi mgico, porque tambin hay magia en las estrategias de la revolucin.

Por eso no me sorprende nada cuando el vicepresidente Nicols Maduro dijo en estos das "Vi a Chvez con la fuerza de siempre", durante una entrevista en La Habana el pasado 31 de diciembre (Telesur).

Maduro inform que el presidente haba pedido informacin sobre la situacin econmica y poltica del pas y tambin sobre las ceremonias de juramentacin de los gobernadores. Cmo no se iba a sentir fuerte el comandante si haba entendido la respuesta extraordinaria de su pueblo tanto el 7 de octubre de 2012 como el 16 de diciembre cuando arras en las elecciones de gobernadores.

Un pueblo, que en medio de esta nueva situacin y estando l ausente, produjo una segunda derrota al imperio que gast millones de dlares para que nada de esto sucediera.

De 23 estados se ganaron 20, entre ellos dos estratgicos.

"El Presidente tiene una fuerza gigantesca y si l est dando esta batalla con esa fuerza, nuestro pueblo tambin, fue otra frase de Maduro que nos lleg como un blsamo.

"El Comandante Chvez nos pidi expresamente que mantuviramos al pueblo informado siempre con la verdad, por dura que ella fuera. Tiene sus tratamientos, es una situacin compleja y durante estos das ha presentado ligeras mejoras y momentos estacionarios", dijo Maduro.

Es bueno saber que el ejemplo de humildad que ha dado Chvez, su humanismo y solidaridad, su grandeza, se ha sembrado en el pueblo venezolano, pero tambin en toda Amrica.

Millones de mensajes de amor circulan en el mundo por las redes, en los barrios humildes de Amrica Latina, entre los trabajadores y estudiantes, los jvenes que estn cada vez ms presentes en este momento histrico que muchos se niegan a ver.

Venezuela constituye un brillante ejemplo del rol terico y prctico que los militares revolucionarios pueden desempear en la lucha por la independencia de nuestros pueblos, como ya lo hicieron hace dos siglos bajo la genial direccin de Simn Bolvar. Chvez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida poltica de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de Amrica. Sobre Bolvar, fuente inagotable de inspiracin ha escrito Fidel Castro el 26 de enero de 2912 al hablar de la genialidad del presidente venezolano, en una extraordinaria reflexin.

Al final recuerda un poema de Pablo Neruda que Chvez repite con frecuencia y que al terminar dice:

"Yo conoc a Bolvar una maana larga en Madrid, en la boca del Quinto Regimiento,
Padre, le dije, eres o no eres o quin eres?
Y mirando el Cuartel de la Montaa, dijo Despierto cada cien aos cuando despierta el pueblo.

El pueblo hoy est despierto, presidente Chvez, y est en vigilia, pero vigilante y fue usted el iluminador en estos despertares.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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