Portada :: Chile :: A ms de 40 aos del golpe de Estado
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2013

A cuarenta aos: crnica de un golpe de estado (VII)
Chacarillas: El diseo dictatorial

lvaro Cuadra
Rebelin


1.- El discurso de Chacarillas: Refundacin

Hoy resulta claro que la dictadura militar encabezada por Augusto Pinochet posey un carcter fundacional de la vida poltica e institucional en Chile. El diseo bsico de ese pas anhelado se materializ en una Declaracin de Principios de la Junta de Gobierno y se hizo pblico en el cerro Chacarillas en julio de 1977, frente a un grupo de jvenes del Frente Juvenil de Unidad Nacional. Aquella noche, entre antorchas que recordaban los paganos aquelarres del nacional socialismo, el dictador declaraba: Para un adecuado enfoque de este problema, es conveniente reiterar una vez ms, que el 11 de septiembre no signific slo el derrocamiento de un Gobierno ilegtimo y fracasado, sino que represent el trmino de un rgimen poltico-institucional definitivamente agotado, y el consiguiente imperativo de construir uno nuevo

Es interesante destacar que la nocin de un nuevo orden jurdico institucional se bas explcitamente en el autoritarismo. El mismo Pinochet les explica a sus proslitos: En esa perspectiva, advertimos ntidamente que nuestro deber es dar forma a una nueva democracia que sea autoritaria, protegida, integradora tecnificada y de autntica participacin social, caractersticas que se comprenden mejor cuando el individuo se despoja de su egolatra, ambicin y egosmo Ms all de la grotesca demagogia de estas palabras, resulta claro que el eje sobre el que se construy la llamada Constitucin del ochenta es, precisamente, la nocin de democracia autoritaria. Como bien sabemos, es esta carta constitucional la que todava rige el destino de los chilenos hasta el presente.

En el diseo pinochetista queda fuera de toda consideracin seria el derecho de las personas, de hecho, declara sin ambages: Slo una amarga experiencia reciente, que estuvo a punto de conducirnos a la guerra civil, nos ha hecho comprender que los derechos humanos no pueden sobrevivir en un rgimen poltico y jurdico que abre campo a la agresin ideolgica del marxismo-leninismo, hoy al servicio del imperialismo sovitico, o a la subversin terrorista, que convierte a la convivencia social en una completa anarqua En la tesis dictatorial, los derechos humanos quedan suspendidos cuando los movimientos sociales reclaman sus derechos, o dicho de otro modo, cualquier manifestacin de una demanda democrtica se traduce como una agresin ideolgica. En la actualidad basta pensar en la llamada Ley Hinzpeter para advertir la plena vigencia de esta visin autoritaria.

Ante la demanda de organismos internacionales y muchos gobiernos democrticos del mundo por las graves violaciones de derechos humanos en el Chile de Pinochet, el dictador, con un cinismo de antologa, responde: Resulta incomprensible que toda restriccin a determinados derechos de las personas se enjuicie como una presunta transgresin de los derechos humanos, mientras que la actitud dbil o demaggica de muchos gobiernos frente al terrorismo no merezca reparo alguno en la materia, aun cuando es evidente que ella se traduce en una complicidad por omisin, con una de las formas ms brutales de violacin de los derechos humanos

2.- El discurso de Chacarillas: Plan

La dictadura militar se propuso instituir una democracia autoritaria en que las fuerzas armadas fuesen las garantes del nuevo orden. A diferencia del estado democrtico liberal, se trata de fundar un orden jurdico institucional protegido, o mejor dicho, una democracia protegida: Protegida, en cuanto debe afianzar como doctrina fundamental del Estado de Chile el contenido bsico de nuestra Declaracin de Principios, reemplazando el Estado liberal clsico, ingenuo e inerme, por uno nuevo que est comprometido con la libertad y la dignidad del hombre y con los valores esenciales de la nacionalidad

Para llevar adelante su empresa, el dictador traz un plan que culminara en la actual carta fundamental: Recuperacin, transicin, consolidacin. Interesa hacer notar que el presente de Chile responde a la ltima etapa del plan pinochetista, es decir: los principios de una junta militar se han institucionalizado. De suerte que se puede sostener que, en estricto rigor, el orden dictatorial no ha sido superado. Como sostena el dictador: Simultneamente con lo anterior, que implicar el paso de la etapa de transicin a la de consolidacin, corresponder aprobar y promulgar la nueva Constitucin Poltica del Estado, nica y completa, recogiendo como base la experiencia que arroje la aplicacin de las Actas Constitucionales. La etapa de transicin servir as para culminar los estudios del proyecto definitivo de la nueva Carta Fundamental

En aquel acto se encontraba toda una generacin de extrema derecha que hoy participa del gobierno: Cristin Larroulet, Patricio Melero, Juan Antonio Coloma, Joaqun Lavn, Andrs Chadwick y muchos artistas y figuras de la poca. El capital y el terror engendraban a los hijos de Chacarillas, mientras la DINA secuestraba, torturaba y asesinaba chilenos dentro y fuera del territorio nacional. En aquellos aos, todos ellos soaban con un nuevo orden poltico para el pas, aquel, precisamente, que hoy administran en calidad de ministros, legisladores, alcaldes o empresarios.

3.- El discurso de Chacarillas: Proyeccin

Una democracia protegida que restringe la participacin ciudadana unido a una amplia libertad econmica amparada en el principio de subsidiariedad siguen siendo hasta hoy los conceptos fundamentales del as llamado modelo chileno. La llegada de la Concertacin de Partidos por la Democracia no alter, en lo fundamental, este diseo matriz. Los partidos polticos de los ms diversos cuos ideolgicos decidieron mantener inalteradas las reglas del juego y acomodarse en una democracia de los acuerdos, desactivando toda movilizacin social o sindical, ampliando las posibilidades de negocios, en definitiva y como suele decirse administrando el modelo.

Esta paisaje que ha caracterizado nuestra vida poltica los ltimos veinte aos se aproxima bastante al que haba previsto la dictadura militar y su particular concepcin de la participacin social: /Una democracia /  De autntica participacin social, en cuanto a que slo es verdaderamente libre una sociedad que, fundada en el principio de subsidiariedad, consagra y respeta una real autonoma de las agrupaciones intermedias entre el hombre y el Estado, para perseguir sus fines propios y especficos. Este principio es la base de un cuerpo social dotado de vitalidad creadora, como asimismo de una libertad econmica que, dentro de las reglas que fija la autoridad estatal para velar por el bien comn, impida la asfixia de las personas por la frula de un Estado omnipotente

Insistamos, este es el fundamento ltimo del modelo chileno amparado en el orden constitucional pinochetista. Esto explica el celo obsesivo de la derecha en preservar la obra del general Pinochet, oponindose a todo cambio sustancial a la constitucin y, desde luego, a todo reclamo ciudadano por una Asamblea Constituyente. La Constitucin del ochenta es, finalmente, la frmula jurdica e institucional que construy la derecha de mano de los militares para evitar por muchos aos ms la amenaza a sus privilegios. El desafo para los demcratas del presente y del porvenir es, justamente, poner fin a este orden injusto, excluyente y antidemocrtico.

 



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