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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-03-2013

Chvez y los medios colombianos
Las cachorras (Hush-hush puppies): No saben lo que dicen... pero lo dicen!

Jos Francisco Puello-Socarrs
Rebelin


Desde el fallecimiento de Hugo Chvez no ha cesado el tsunami de artculos y declaraciones, posiciones e interpretaciones, en torno a su figura: el hombre, el poltico, el padre, el presidente, el amigo, el enemigo, el dspota, el dictador, entre otros tantos calificativos. Incluso su imagen, invocada por sus seguidores como angelical, y convocada demonaca entre sus ms acrrimos contradictores, marca al menos dos horizontes polmicos sobre lo que despierta hoy el extinto ex presidente de Venezuela.

Sospecho que esta explosin de escritos ser una tendencia inmarcesible de aqu en ms porque, se quiera o no y sin importar desde el lugar que se le mire, la referencia histrica hacia Chvez resulta en este momento imposible de soslayar y ser obligante para quienes pretenden en algn momento decir algo sobre los tiempos contemporneos mxime cuando se trate de Amrica Latina y el Caribe.

Ahora bien, ms all de las simpatas o antipatas que provoque, haya provocado y siga provocando el extinto lder venezolano, la trgica ocasin (en mi opinin, la muerte es una tragedia) tambin ha sido aprovechada para desplegar una siniestra y vil campaa de mentiras, tergiversaciones, deformaciones y mal-informacin por parte de un tipo de periodismo al que califico no encontrando mejores trminos para hacerlo y suponiendo que as tambin lo calificara la vctima de la cascada de improperios como cachorro: periodistas que sin ningn tipo de pudor exhiben pblicamente su limitada formacin y sus precariedades en lo que tiene que ver con sus capacidades intelectuales y profesionales para no entrar directamente en los terrenos ms movedizos de la moral y la tica.

Reforzando esa alegora, son periodistas que teniendo en cuenta los registros de su desempeo permanecen estacionariamente en un estado subordinado de simples cras, sin an desarrollarse hacia una fase adulta; no les llega y, al parecer, nunca les llegar - la mayora de edad como en algn momento reflexion un filsofo moderno. Y es que la opinin privada cuando se lleva a los espacios pblicos implica un mnimo de responsabilidades, especialmente y entre otras cosas, un mnimo de racionalidad y verosimilitud, de lo contrario se tornara un verdadero peligro que va en contra de las mismas sociedades. Si se quiere y para ponerlo en otros trminos: en privado uno est facultado para decir lo que quiera, por ms descabellado o ligero que sea; pero en pblico no. No se puede decir cualquier cosa.

Desafortunadamente, para la buena salud que debera reinar en el debate abierto, plural y responsable en la esfera de la comunicacin pblica, no lo olvidemos: uno de los requisitos indispensables para construir autntica Democracia, la gran mayora de cachorros gozan de varias tribunas en el espectro que se autoproclama informativo.

Dos ejemplos recientes describen a la perfeccin el desvergonzado pedigr de ste, el periodismo de la desinformacin.
Lo constituyen dos columnas aparecidas en el diario colombiano El Tiempo (edicin del 9/03/2013) y escritas, una por la espaola radicada en Colombia, Salud Hernndez (http://bit.ly/YevJfA) y la otra por la colombiana Mara Isabel Rueda (http://bit.ly/YWqIW0), dos cachorras habites de los medios de comunicacin masivos criollos prensa y radio, y ltimamente han irrumpido en blogs y las redes sociales del tipo Facebook y Twitter - y que ahora de manera oportunista osan analizar (abro y cierro comillas) la muerte de Chvez.

De entrada los ttulos de los mal llamados artculos de opinin: S hay muerto malo dice por un lado Rueda mientras que por el otro Hernndez agita: Se fue el pirmano, ya destilan la animadversin de este estilo de podredumbre periodstica al que este diario colombiano autodenomina columnistas de opinin.

Pero basta una lectura superficial valga decir que no existe otro modo de aproximarse a esas lneas ya que ninguno de los dos escritos tiene una pizca de profundidad para verificar las falaces sentencias que intentan presentarse como texto y en el cual los argumentos, el contenido, en ltimas, su verosimilitud, evidentemente brillan por su ausencia. Tambin por la falta de decencia intelectual y profesional, habra que aadir.

1

La columna de Rueda es tal vez la ms abusiva, en el sentido de abusar de todo, empezando por el lenguaje. Insustancial, como la que ms, y extraordinariamente charlatana. Eso s, se encuentra adornada de advenedizas expresiones sin sentido que, creer ella ingenuamente, le otorgaran algn hlito de impacto, contundencia o sofisticacin a su nota.

Por ejemplo, es todo un misterio saber qu significa: simpata necroflica (sic), una desafortunada expresin con la cual pretende iniciar sus denuncias contra las interpretaciones desviadas que, en su opinin, muchos analistas en Colombia realizaron en torno a la muerte de Chvez. Primero, porque este segundo supuesto trmino no sera necroflico (sic) como escribe Rueda - sino necrfila. Errores imperdonables para la gente que supuestamente vive de la pluma; recomendamos a esta cachorra que si no se va a tomarse el tiempo de visitar un diccionario en fsico o va internet, por lo menos active el corrector automtico de errores de escritura, incorporado en su respectivo procesador de texto. Increble. En segundo lugar, el psiquiatra alemn Krafft-Ebing, quin s investig el tema de la necrofilia, la cual trata sobre una enfermedad consistente en la atraccin sexual hacia los cadveres debe estar revolcndose en su tumba gracias a los despropsitos de esta cachorra. No sabe siquiera sobre lo que est escribiendo. En todo caso la invlida y desafortunadsima expresin al parecer tiene como objetivo directo atribursela al Ministro de Defensa venezolano, para ella un chafarote, por la ridiculez de sugerir enterrar a Chvez al lado de Bolvar. Exista una manera decente de expresarse y hacer conocer su indignacin sobre este tema sin destruir la gramtica, la psicologa, y otras tantas cosas ms? Seguramente, pero como ya lo coment, el pudor es una palabra inexistente, incluso pensara en estos casos: prohibida, dentro de este estilo de periodismo.

Enseguida, discute las versiones que segn ella algunos analistas en Colombia no dice quines postulan acerca que: el mundo perdi al intrprete de los ideales de Bolvar... (ya predeca Bolvar que iba a ser vctima de sus caricaturas) [Nota: en dnde? Lo calla]; o que Chvez fue, ante todo, un caudillo con ideas precisas y claridad conceptual.

Sobre Chvez se podra decir cualquier cosa menos que no fuera un hombre con claridad ojo: en el sentido ms riguroso de ambas palabras de ideas y conceptos, polticos especficamente. En los que l crea y adscriba, por supuesto. Esto s muestra y demuestra el ms grosero desconocimiento del pensamiento de Chvez por parte de Rueda. Las evidencias en este aspecto sobran. Empezando por los libros que l mismo escribi, como las miles de conferencias, los cientos de discursos en Venezuela y fuera de su pas, adems de millones de vdeos que consignan las lecturas de Chvez en torno a la historia universal, la Latinoamericana, la teora poltica, etc. Y es que Chvez a pesar de ser un hombre extraordinariamente ocupado, segn se comprueba casi con unanimidad en las biografas que se han publicado, tanto las crticas como las que se consideran apologticas, era un lector empedernido. Y de varios temas. Slo en el terreno de las ideas y los conceptos mundo en el cual la cachorra Rueda nunca ha puesto un pie - Chvez desarrollaba (no simplemente recitaba frases, cuidado con esa diferencia) con gran rigor y maestra, teoras contemporneas que, incluso, muchos cientistas sociales an no conocen ni manejan en relacin con pensadores diversos como Mszros, Wallerstein, Anderson, Chomski y hasta Zizek, por citar slo unos cuantos ejemplos que han traslucido en casi todas sus intervenciones pblicas; tambin y sobre todo del pensamiento de histricos latinoamericanos y caribeos como Jos Francisco de San Martn; Jos Gervasio Artigas, y obviamente Simn Bolvar, tema en el cual considero es un gran intrprete, ms all que en algunas cosas seguro debido a mi propia e irresponsable ignorancia sobre varios escritos de Bolvar yo mismo no estuviera completamente plegado con varias de sus perspectivas.

Lectura seria, sistemtica y rigurosa: una actividad que en lo sustancial, intuyo, ha esquivado la gran mayora de su vida Rueda. Me pregunto cuntas biografas sobre Hugo Chvez habr ledo (ni si quiera le exigimos analizado, no somos tan entusiastas) esta cachorra. Porque si ella va a aventurarse a descifrar a este personaje, o cualquier otro, por lo menos, tendra que informarse previamente e intentar conseguir informacin verosmil; en ltimas, conocer lo que va a contradecir. Pero aqu Rueda habla desde el des-conocimiento, como la absoluta mayora de cachorros. Se trata de una opinin que exime impunemente la realidad y carece de razn y racionalidad, de hecho, se inspira en un instinto ms bien caverncola. Y es que se sabe desde hace siglos! - no se puede emitir un juicio sobre algo que no se conoce (Kant dixit!).

La cachorra pretende ratificar - en todo caso - su afirmacin diciendo: Si de algo careca Chvez era de ideas precisas y de claridad conceptual! Acaso no pas de amenazar con mandarnos sus tanques a ser nuestro nuevo mejor amigo? Insostenible. Qu tiene que ver una cosa con otra? Es ms. Si analizara polticamente y en profundidad el cambio, para ella ininteligible, de tanques hacia amigos, tendra por el contrario que aplaudirlo, incluso sin estar de acuerdo con ese trnsito. Pero estas solas resoluciones dan cuenta de que las credenciales de la ignorancia de Rueda siguen rodando y no se detienen en el mal uso del lenguaje, la gramtica, la psicologa, la historia y la teora poltica sino que tambin se resbalan en el terreno de la Poltica misma. Ya recordaba Bertold Brecht que esta es la peor y la ms peligrosa de las ignorancias. No sorprende.

Pero stos, los despotismos de la comunicacin, no terminan aqu. Rueda, la cachorra, rueda despus hacia el anlisis econmico sobre Venezuela, en una suerte de combinacin asaz vulgar entre historia y futurologa. En este tpico dice nuevamente cualquier cosa y se torna, tal vez, el ms repulsivo. Eso s, no aporta una cifra con la cual pueda revalidar sus supuestas aseveraciones. Lo que ms sorprende pasar lo mismo con el artculo de Hernndez es que le hubiera bastado leer un artculo de la Revista Dinero, de la Casa Editorial del diario para el cual ella escribe y una publicacin de la que puede asegurarse todo, menos que sea revolucionaria o pro-chavista, para despejar dudas, y, al menos, haberse informado medianamente sobre la economa venezolana bajo la versin de sus mismos pares laborales e ideolgicos (http://bit.ly/16eOfJe). Ni siquiera le exigimos que compre en algn lado un libro sobre la economa venezolana. Simplemente que visite una pgina web de su mismo lugar de trabajo.

Aqu la desinformacin raya en la chabacanera. Incluso, una vez ms, propone: Si yo fuera venezolana y necesitada, estara furiosa de que Chvez le estuviera regalando la riqueza petrolera de mi pas a Cuba para sostener el comunismo de los Castro, lo mismo que a Nicaragua y a unos paisitos del pacto Petrocaribe. Venezuela nunca regal petrleo. Falso. Al contrario de lo que propone la cachorra Rueda, lo que existen son polticas de solidaridad (aunque si Rueda no quiere entender lo que significara esa palabra, porque le es extraa, digamos entonces, poltica pura de decisiones geoestratgicas; si se quiere, ambas) y Petrocaribe, valga decir: iniciativa de Venezuela, venda petrleo a los pases no exportadores de hidrocarburos de esta alianza bajo el mecanismo de pago preferencial, es decir, a un precio por debajo del que dicta el mercado mundial, cosa que es distinta a regalar. Obviamente, ya lo mostramos, la ignorancia del lenguaje le impide pensar en una y otra cosa. Tambin la mediocridad, aqu s, no por falta de claridad sino por la incapacidad de ideas y conceptos de Rueda. Esta informacin no es secreta ni las fuentes vetadas al pblico: una simple visita a Wikipedia insisto - resuelve el acertijo.

Pero si de regalos y solidaridades se trata, la cachorra desconoce (esconde deliberadamente?) una noticia de la Cadena Caracol de su pas (es que no se informa ni siquiera desde el par de noticieros que existen en Colombia que se cuentan con los dedos de la mano y sobran! Ese no es su trabajo?), monopolio que nunca ocult su antichavismo pero que publica una nota del 7 de marzo de este ao (seccin internacional), tan slo a unas horas despus de la muerte de Chvez: El petrleo de Chvez dej huella entre los ms necesitados en EEUU (http://bit.ly/ZEjtEi). All se reproduca una declaracin de Joe Patrick Kennedy II (Citizens Energy Corporation), hijo de Robert F. Kennedy que fue enviada a EFE, donde JP Kennedy II sentenciaba:

[Chvez] se ha preocupado profundamente por la abyecta falta de las ms bsicas necesidades de los pobres en Venezuela y otros pases en todo el mundo () Gracias al liderazgo del presidente Chvez, cerca de 2 millones de personas en EEUU han recibido asistencia gratuita en forma de calefaccin. Nuestros rezos van al pueblo de Venezuela, a su familia y a todos los que recibieron el calor de su generosidad. (http://bit.ly/ZEjtEi)

Entonces Chvez tambin sostena el capitalismo de lo que l mismo llamaba El Imperio, regalndoles el petrleo de los venezolanos? Prefera al Imperio de los Bush-Obama ms que al Comunismo de los Castro porque a los primeros les regalaba el oro negro y a los segundos se los venda aunque a un menor precio? Chvez siempre diferenci entre el pueblo usamericano y el gobierno y sus lites. Esa distincin conceptual la tena ms que clara. Otra vez, lo de Rueda: insostenible adems de manipulador. Esto sin entrar en la discusin de quin efectivamente le regalaba el petrleo a los Estados Unidos, desde luego, antes de Chvez.

Estaramos demasiado tiempo intentando enumerar la cantidad de errores, mentiras, falacias, tergiversaciones, deformaciones y dems horrores en el texto de Rueda. Aunque hay que reconocerle dos cosas. La primera: esta improvisacin tiene, sin lugar a dudas, un lugar privilegiado como guinness record de la infamia. No saba que alguien podra ser capaz de tanta torpeza en un mismo espacio el cual slo cuenta con 700 palabras! (Pero finalmente lo comprob cuando revis el texto de Salud Hernndez, a continuacin). La segunda: reconocer que, por lo menos, hacia el final, es sincera ya lo ha hecho entre lneas en muchas otras oportunidades pero no lo declara an frontalmente - sobre el lugar de enunciacin que ella personifica en el periodismo de cachorros:

() el nico comentario sincero de toda esta fanfarria hipcrita producida por la muerte de Chvez fue el de lvaro Uribe, que escribi en Twitter: Respeto a los designios del Seor. Que, traducido al espaol, significa: Dios sabe cmo hace sus cosas. (http://bit.ly/YWqIW0).

2

El artculo de Hernndez, por su parte, Se fue el pirmano, se declara desde un principio como un error en s y por s mismo.

Al igual que la otra cachorra, en lo que parece ser una patologa en esta especie de periodistas, se hace un uso desastroso de los recursos literarios: sea la metfora sea la alegora (an no logro descifrar qu pretenda la autora) confunde pirmano con incendiario.

Seguramente Hernndez pensar que ambos son trminos que significan lo mismo; pero no. No son sinnimos y difcilmente son intercambiables. Intuyo que Hernndez intentaba la operacin de trasladar esa enfermedad psicolgica de paso, sucede lo mismo con Rueda, lo veamos, sin mostrar respeto alguno hacia aquellas personas que efectivamente la padecen pero otorgumosles el beneficio de la duda en una suerte de metfora para describir la estructura en las actitudes polticas, segn ella: incendiarias, de la personalidad de Chvez O tal vez pens en construir una alegora? Un smil? Ambas? Sabr la diferencia entre una metfora, una alegora, un smil? Sabemos de antemano la respuesta pero no es el punto de la discusin. En todo caso, el dficit (ciertamente imperdonable porque se supone que, repito, estas cachorras supuestamente viven de la pluma) puede resarcirlo leyendo un diccionario o, ms fcilmente, buscando por Google, de hecho, con una simple visita al portal Wikipedia. Cinco minutos en internet - les aseguro, quiero ser insistente con esta recomendacin - pueden ser cruciales para empezar a abandonar la negra noche de la ignorancia y disfrutar de un poco de luz, no importa si es tenue, en el camino hacia la auto-superacin. Al parecer ni siquiera en estos detalles las cachorras se toman en serio su trabajo.

De otra parte, es un exceso adjudicarle una personalidad incendiaria a Chvez. Bien es cierto que por momentos Chvez tuvo actitudes fuertes y nada protocolarias (tengo en mente unas declaraciones de Chvez sobre Israel que si bien por el contenido, en mi opinin, eran justas, la forma como se expresaron no fueron muy afortunadas, por decirlo de alguna manera). Pero, a lo largo y ancho de Amrica Latina y el Caribe cientos de acadmicos, especialistas en el anlisis de discurso han tratado ese tema en particular y con probada seriedad. En el balance, ninguno de ellos parece validar que lo incendiario es la esencia de la personalidad de Chvez. Si fuera esa su actitud, habra que revisar las palabras del incendiario Chvez, justo despus del golpe de Estado que le propinaron a l como Presidente y a la decisin soberana del pueblo venezolano durante 2002. Creo que slo ese discurso, realizado en una situacin realmente espinosa, se puede estimar todo menos considerarlo incendiario. Entonces se falsea (por lo menos aqu y parcialmente) la tesis de Hernndez y tendr que retractarse de sus afirmaciones, o cuando menos, matizarlas. En esto, los ejemplos sobran para seguir falseando fulminantemente las engaifas de esta cachorra ya que el balance autorizado no deja mentir; la nica que lo hace en este punto, como en otros - es Hernndez.

Lo cierto es que la intentona de Hernndez por incursionar y reinventar el terreno de la psicologa poltica, las letras y recursos literarios simultneamente la ha conducido - al igual que Rueda - hacia otro fracaso. Uno ms que tendran que sumar a la larga lista de errores (y horrores conceptuales en teora poltica, social y econmica, pero dejemos esto para ms adelante) que pululan en la gran mayora de sus notas de opinin. Pero, insisto, ste es un problema que puede tornarse frvolo. La gente escribe con el estilo que ms le place, cuestin que considero aceptable. Eso s, la ancdota resulta ser bastante curiosa ya que esta cachorra aunque radicada en Colombia tiene procedencia espaola, lugar donde precisamente redactan, editan y distribuyen el Diccionario Real de la Lengua Espaola (el cual tambin tiene un sitio en la red y con acceso gratuito!, si es que esta herramienta est ausente en casa). Pero suele suceder que en casa de herrero

En seguida Hernndez repite una vez ms la retahla de falsedades de siempre, incluyendo, que la megalomana y desmedida ambicin de poder de Chvez le hicieron dilapidar su innegable carisma y liderazgo y la mejor bonanza petrolera que haya existido. Tampoco presenta cifras para que alguien se entere en qu consiste la mentada dilapidacin. Esto comprueba que Hernndez no se ha enterado que tal bonanza no fue un producto de la naturaleza ni una casualidad csmica. Tuvo como trasfondo una decisin poltica para construirse pacientemente con la remergencia de la OPEP en un proceso en el cual Chvez, entre otros, fue tal vez la pieza clave ms ascendente. En fin. Como no lo sabe como en el caso la aseveracin en torno al petrleo que hiciera Rueda -, una vez ms, dice cualquier cosa. Sin embargo, llama la atencin otro punto en particular del escrito de Hernndez.

Se trata de otra calumnia que no slo vincula despus de muerto - a Chvez en singular y al Estado venezolano en general sino que muestra el talante de esta cachorra, ya que sin sonrojarse desconoce las sentencias judiciales, el Estado de Derecho, la Constitucin Nacional, entre otras cosas, en Colombia, irnicamente en el pas que la acoge (y que hasta le permite decir disparates en pblico).

Hernndez afirma que: () Chvez fue un pirmano que aliment el fuego de las Farc, les proporcion un santuario, los cubri con una urea de fuerza poltica y los financi segn consta en los correos de Ral Reyes- (resalto y subrayo).
Como todo el mundo sabe al parecer la nica que no, es esta periodista cachorra que hace aos la Sala de Casacin de la Corte Suprema de Justicia en Colombia determin:

6.- Reafirmando el Estado de Derecho que concibe la Constitucin Poltica, la Corte aprehendi el contenido probatorio logrado durante la "Operacin Fnix", y tras confrontar su recaudo con las normas constitucionales y legales que regulan la materia, incluidos los tratados internacionales suscritos por Colombia, concluy que en ese ejercicio las autoridades que realizaron el operativo desatendieron el "debido proceso" que gobierna la produccin de pruebas en el exterior, traspasaron las fronteras y de facto, las recogieron, lo que determin que la Sala declarara que el contenido demostrativo de esos elementos es ilegal; por eso aplic la clusula de exclusin prevista en el artculo 29 de la Carta; pues reitera que el proceso, el recaudo probatorio, su legalidad la ofrecen la Constitucin, la Ley y los Tratados y Convenios internacionales sin ninguna otra consideracin (subrayo y resalto).

Comunicado de la Sala de Casacin de la Corte Suprema de Justicia de la Repblica de Colombia del 25 de mayo de 2011, disponible en lnea en El Tiempo http://bit.ly/X0Z0YI.

En este punto: o Hernndez miente despticamente o su argumento pretende constarlo, basarlo, en la ilegalidad y en llamamientos para desconocer el debido proceso, la Constitucin, en sntesis sumirnos en la arbitrariedad antidemocrtica. Una y otra situacin, son, desde luego, bastante graves.

Otra vez lo decimos: nadie en sus cabales pretende que esta especie de periodistas lea, investigue, mucho menos revisen las sentencias judiciales (deberan hacerlo antes de referirse a algo). Pero, por lo menos deberan intentar disimular su evidente mezquindad y raspar algo de lo que produce el mismo lugar donde trabajan y contagiarse de un mnimo de consistencia con las versiones que avalan sus patrones. El comunicado, un resumen que se lee en mximo 3 minutos, fue publicado por El Tiempo el mismo da de su anuncio, y an est disponible en lnea. La otra posibilidad es que Hernndez presente las denuncias y especialmente las pruebas sobre lo que dice con tanta seguridad. No se puede argumentar con base en rumores, patraas o chismes, tan tpicos del periodismo hush-hush de la farndula. Sin embargo aqu lo hacen suyo aunque en temas que s resultan trascendentes. Irresponsablemente manipulador.

En el nico punto en que parcialmente acuerdo con Hernndez son tres palabras consignadas donde afirma: necesitamos ms Lulas (sic). Definitivamente. En esto la cachorra espaola tiene razn. Pero aado, necesitamos ms Lulas y ms gente como Lula. As se refiri Luiz Incio Lula Da Silva en relacin con Chvez:

() Yo pienso que no todos los siglos logran producir un hombre de la calidad de Chvez, no todos los das un pas logra elegir una persona que tiene un compromiso diferente con su Pueblo [2:45 3:25] Yo pienso que las ideas de Chvez, de la misma forma que las ideas de Bolvar perduraron tanto tiempo, las ideas de Chvez van a perdurar por muchos aos porque Amrica del Sur vive un momento excepcional y Chvez tiene mucho que ver con eso[4:15 4:36]

Finalizando su intervencin dice el ex presidente brasileo:

() Compaero Chvez, si t no hubieses existido, deberas volver a nacer porque el mundo necesita de gente como t [6:09 final] (http://bit.ly/X1mYTH).
Sabe Hernndez quin es, qu piensa, Lula? Se habr enterado Hernndez de esta declaracin de Lula? Lo dudo. Una versin escrita fue publicada en el New York Times y existe un vdeo colgado en el sitio www.youtube.com, disponible tambin en la cuenta Twitter de Lula; ergo no es un documento clasificado de acceso imposible, al revs.

Esta sola muestra revela que no me cansar de remarcarlo - las cachorras opinan sin leer; incluso, cosa que resulta la ms de las veces bastante fcil: sin escuchar, sin ver, sin verificar. Mucho menos, no somos tan optimistas ni le pedimos peras al olmo, investigar la(s) realidad(es) para luego, ah s, proponer su propio punto de vista. Eso s, se autoproclaman como analistas, periodistas, comunicadores pero no llegan siquiera a opinlogos.

Son simplemente [email protected] [email protected] cuales, como alguna vez justamente dijera Jos Vasconcelos: repiten con inconsciencia de loro y, ms grave an, con servilismo de descastados.

3

El debate, no obstante, tiene un trasfondo mucho ms sublime. Qu calidad de informacin, insisto, prerrequisito para la progresiva democratizacin de las democracias realmente existentes, se est produciendo y ofreciendo a las sociedades, a los pueblos?

Este tipo de situaciones se constituyen, aqu s, en hechos profundamente antidemocrticos, por decirlo suavemente. Cuando desde los monopolios comunicativos tan tpicos en Amrica Latina y el Caribe, sobre todo se generan de manera directa y discrecional informaciones que inclusive - no son siquiera interpretaciones, versiones, puntos de vista (desde luego, todos ellos aceptables y completamente vlidos, reivindicando una especie de pluralismo de las posiciones lo cual no impide reconocer que son perspectivas en lucha) sobre diferentes asuntos de inters general sino que, por el contrario, se trata de la ms aciaga y sistemtica industria del engao y la mentira, la deformacin y la desinformacin en las que se combinan todo tipo de arbitrariedades, se trata de un camino que se siembra hacia el peor de los escenarios. En ese caso resulta ms que urgente demandar popular, social y polticamente la democratizacin ms amplia y profunda de todos los medios de comunicacin (radiales, escritos, etc.) hoy por hoy existentes. Una necesidad inminente, sobre todo, en contextos como el colombiano donde para nadie es un secreto - el grado de monopolizacin en la propiedad de los medios y, por lgica y consecuencia obvia, de las voces, se encuentra gravemente comprometida. En esto las cifras y estadsticas disponibles no dejan mentir; ni siquiera relativizar este diagnstico.

Para terminar con Venezuela, nadie puede desconocer que, como todas las realidades, la venezolana con Chvez, no estuvo no est ni estar desprovista de contradicciones. Eso s, estuvo plagada de muchas ms, sin l. Venezuela hoy no es un Paraso de Mermelada. Pero tampoco es el Infierno de aceitunas que muchos intentan convencer, aunque se les ha hecho cada vez ms difcil interponer nos en diferentes temas, sobre todo en los que importan a las grandes mayoras empobrecidas, ante varias realidades que son imposibles de negar. S, considero en lo personal, la virtud del proceso en el que se vio involucrado Chvez, y que no depende nicamente de l, estuvo en entender que el rumbo salvaje del capitalismo era preciso rectificarlo y, ms all, desandarlo. Slo el tiempo lo dir. Pero hoy, analizando la vorgine de situaciones globales y su posible desarrollo hacia el futuro, la decisin tomada en Venezuela no slo ser valorada por su virtud sino que es una esperanza fundamental a seguir.

Finalmente, me permito un rpido acto de contricin. Me excuso de antemano. Soy consciente que opt por la va ms cmoda al dirigirme el eslabn ms dbil, soso y pigmeo de esta especie de periodismo, las de las digmoslo as Hush-hush Puppies. Tambin pido al Seor que perdone a estas cachorras porque, definitivamente: no saben lo que dicenel problema sigue siendo que, sin embargo, lo dicen! (Zizek dixit!).

Pd. No es una curiosidad ociosa la alusin de ambas cachorras en intentar describir polticamente a Chvez y afines como una enfermedad, adems, de orden psicolgico, una patologa, en uno de los casos, con contenidos sexuales, cuando l mismo muere fruto de una enfermedad. Las que estn gravemente enfermas son ellas: enfermas de rabia pero eso suele sucederles a los [email protected]



(*) Jos Francisco Puello-Socarrs es Docente e Investigador de la Escuela de Poltica y Gobierno de la Universidad Nacional de San Martn en Buenos Aires (Argentina).



Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




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