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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-03-2013

Chvez y la Economa Poltica venezolana

Luciano Wexell Severo
Rebelin


 

Aunque e l escenario de los ltimos meses era previsible, pareciera que muy pocos estaban preparados para la muerte de Hugo Rafael Chvez Fras. En este momento de consternacin, perplejidad y profundo dolor ante el desaparecimiento fsico del lder bolivariano, se consider importante publicar este breve texto que contiene un resumen de la evolucin de la economa poltica venezolana desde el surgimiento del petrleo. Las ideas centrales de este artculo salieron publicadas en otras ocasiones y fueron trabajadas con mayor detalle en el libro Economa venezolana 1899-2008, la lucha por el petrleo y la emancipacin, publicado en Caracas, en 2009.

El texto fue dividido en tres partes. La primera hace referencia a los antecedentes de la Revolucin Bolivariana, desde el inicio del siglo XX. La segunda trata de los primeros 14 aos del gobierno actual. Por fin, se presenta una breve seccin que trata del fallecimiento de Chvez, donde se plantean algunas perspectivas de continuidad para el profundo proceso de cambios.

Hace un siglo, el eje central de la dinmica poltica y econmica venezolana es determinado por la contradiccin existente entre los intereses nacionales y extranjeros sobre el petrleo. No hay dudas que, por lo menos hasta 1999, los ltimos han prevalecido sobre los primeros. Aunque durante los aos de Revolucin Bolivariana se haya revelado la gran dificultad de trascender el laberinto del subdesarrollo y de destrabar los mecanismos de la dependencia, sin dudas, Venezuela ha tenido mucho ms conquistas que tropiezos.

100 aos de luchas por el petrleo

La planta insolente del extranjero ha profanado el suelo sagrado de la Patria, afirm el presidente y General Cipriano Castro, en 1903, cuando Venezuela fue invadida por embarcaciones anglo-alemanas, debido a la soberana posicin gubernamental frente a la intransigencia y los desacatos forneos en busca de petrleo. En 1908, Castro fue depuesto de la Presidencia por el General Juan Vicente Gmez, el "Patriarca" eternizado por Garca Mrquez, que gobern a nombre de las compaas extranjeras hasta morir en 1935.

A seguir, habitaron el Palacio de Miraflores los Generales Eleazar Lpez Contreras (1935-41) e Isaas Medina Angarita (1941-45), que aumentaron el poder interventor y planificador del Estado sobre la economa, asumiendo posturas democrticas, progresistas y nacionalistas en temas tan delicados como reforma agraria, recaudacin de tributos y control estatal sobre los hidrocarburos. Por este motivo, Angarita fue destituido con apoyo del imperialismo norte-americano, va golpe promocionado por sectores conservadores de las fuerzas armadas, la Iglesia, las compaas petroleras y la famosa Federacin de Cmaras y Asociaciones de Comercio y Produccin de Venezuela (Fedecmaras). Como resultado, se instal una Junta Revolucionaria de Gobierno (1945-1948).

En 1948, el escritor Rmulo Gallegos, creador de "Doa Brbara" y "Mr. Danger", se torn el primer presidente venezolano electo a travs del voto popular. Gobern solamente 280 das: nuevo golpe emplaz una Junta Militar de Gobierno (1948-1950), presidida por el Comandante Carlos Delgado Chalbaud y compuesta por Marcos Prez Jimnez. En 1950, Chalbaud fue asesinado a balazos. Se instal una nueva Junta de Gobierno (1950-1952), presidida por Germn Surez Flamerich y nuevamente integrada por Prez Jimnez. En diciembre de 1952 el partido Unin Republicana Democrtica (URD) venci las elecciones, pero el resultado del sufragio fue desconocido y Prez Jimnez asumi la Presidencia de forma provisional. En 1953, fue designado presidente de Venezuela por la Asamblea Nacional Constituyente. Vinieron aos de desenfrenadas concesiones petroleras a las transnacionales y de brutal represin a los movimientos populares.

Pese a la postura del mandatario, continu la batalla, terica y prctica, por el control del oro negro, en los campos petroleros, en los nacientes latifundios, en las universidades, en los partidos polticos clandestinos, en las nuevas fbricas y en los cerros que empezaban a llenarse de gente. El 23 de enero de 1958 las fuerzas populares derrocaron a Prez Jimnez, pero a seguir fueron traicionadas: empez el llamado pacto de Punto Fijo, que marc el inicio de la IV Repblica y sus cuarenta aos de intercambio en el poder de dos partidos -el socialdemcrata Accin Democrtica y el socialcristiano COPEI.

En estas cuatro dcadas pasaron doce hombres por la Presidencia; casi todos asumieron posiciones sumisas a las petroleras transnacional es, alejadas del pueblo y demoledoras de la soberana nacional. Se fortaleci e instituy en la vida poltica venezolana la cultura de la corrupcin, del despilfarro, la improvisacin, el oportunismo, es decir, el rentismo econmico y mental -anti-valores que, como vicios, todava continan vivos. Para esto ha sido fundamental la contribucin poltico-ideolgica de los grandes medios de comunicacin y su permanente trabajo en contra de la conciencia nacional, con el objetivo de quebrantar la autoestima popular y perpetuar las distorsiones y privilegios.

Como respuesta al ac mulo de insatisfacciones, ya en 1989, el bravo pueblo promovi el primer movimiento continental de resistencia al neoliberalismo, el conocido Caracazo. Sin embargo, el gran torbellino estall aos despus, en la madrugada del martes 4 de febrero de 1992, con el levantamiento cvico-militar liderado por el Teniente Coronel Hugo Chvez. Ya hace 21 aos, pero nadie se olvid del joven rostro asumiendo completa responsabilidad por sus hechos en cadena nacional de radio y televisin, y yendo a la crcel por dos aos. En diciembre de 1998, sedienta por superar la aguda crisis financiera y moral del pas, la mayora eligi a Hugo Chvez como presidente y lder del proceso de profundas transformaciones estructurales de Venezuela.

Venezuela Bolivariana

As como los dems pases latinoamericanos, d urante 500 aos se consolid la insercin de Venezuela en el sistema internacional como pas satlite de los pases centrales. Sin embargo, desde el descubrimiento del petrleo, cerca de 1910, esa relacin se intensific y la economa venezolana asumi un rol an ms fuerte como proveedora segura de energa para el centro capitalista, sobre todo para Estados Unidos. Dichas condiciones han restringido el desarrollo venezolano y condicionado directamente la deformacin de su estructura econmica. Resultado de ello, a lo largo del siglo XX, se presenta y se agrava la falta de conexin entre los sectores productivos internos, la concentracin de la renta, la dificultad de conformar un mercado interno, la carencia de infraestructura y las debilidades de la industria y la agricultura.

Con la llegada de la Revolucin Bolivariana y la recuperacin del control estatal sobre el petrleo se abrieron nuevas perspectivas para el pas. Venezuela tuvo la posibilidad de utilizar su estratgica riqueza, como notoriamente ha tratado de hacerlo, para recuperar su identidad latinoamericana y para insertarse de forma ms soberana en las relaciones mundiales de poder. Desde 1999, se ha priorizado el impulso a la construccin de un mundo multipolar, el fortalecimiento del eje sur-sur, la integracin de Amrica Latina y la restructuracin de la OPEP. Superadas las primeras batallas por el rescate de Petrleos de Venezuela Sociedad Annima (PDVSA) y por el efectivo control nacional sobre los hidrocarburos, el reto ha sido aplicar de forma eficiente los recursos petroleros para promocionar la diversificacin de la economa, con base en una industrializacin soberana y la dinamizacin de las fuerzas productivas internas.

Desde mi punto de vista, entre 1999 y 2012 la economa venezolana ha tenido por lo menos cinco etapas distintas y claramente definidas. En cada una de las fases se han verificado diferencias considerables en la direccin de los instrumentos de poltica econmica: no existi una forma nica de adopcin de esas acciones; fueron cambiando conforme las circunstancias. Algunas veces fueron establecidas por decisiones del propio gobierno, otras como respuesta a las reacciones de la oposicin.

Esas etapas son las siguientes: 1) 1999 - la toma de posesin mediante un escenario econmico, poltico e institucional bastante desfavorable interna y externamente; 2) 2000 y 2001 - la adopcin de medidas intervencionistas y polticas ms desarrollistas a partir del segundo semestre de 1999; 3) El golpe de Estado y el sabotaje econmico, llevados a cabo por la lite asociada a los intereses transnacionales, entre el cuarto trimestre de 2001 y el tercero de 2003, como respuesta al avance del Estado sobre la economa y la industria del petrleo; 4) La reactivacin econmica a partir del cuarto trimestre de 2003, desde un nivel bastante superior al anterior: el Estado pas a interferir de manera ms decisiva en los temas econmicos (Banco Central, polticas pblicas y, lo ms importante, PDVSA); 5) La llamada siembra del petrleo y el avance rumbo al socialismo, el esfuerzo por un nuevo proceso de industrializacin, el pago de la deuda social y la expansin del poder estatal sobre los sectores estratgicos de la economa. Esa ltima etapa fue temporalmente interrumpida por la crisis internacional, que derrumb el PIB venezolano en 2009 y 2010. En 2011, la actividad econmica ya volvi a los niveles pre-crisis y en 2012 creci un 5,6%.

Aunque en trminos de renta petrolera per cpita el gobierno de Chvez haya contado durante muchos aos con menos recursos provenientes de las exportaciones que las administraciones anteriores, el pas estimul un proceso de siembra petrolera. Dicho proceso se hizo posible por medio de ocho mecanismos: 1) modificacin de la Ley de Hidrocarburos, aumentando la regala cobrada por el gobierno a las compaas petroleras (del 16,6% para el 30% y del 1% para el 16,6%, en el caso de la Faja del Orinoco) y transformacin de los convenios operativos en empresas mixtas con participacin mayoritaria de PDVSA; 2) adopcin del control de tipo de cambio en febrero de 2003, que aument las reservas internacionales de US$ 14 mil millones para los actuales US$ 27 mil millones de dlares (marzo de 2013) y cre las condiciones financieras para la aplicacin de otras medidas; 3) la nueva Ley del Banco Central y la creacin del Fondo Nacional de Desarrollo (FONDEN), que ya cuenta con un monto de casi US$ 48 mil millones para el financiamiento de proyectos sociales, comunitarios y de inversin productiva, con recursos provenientes de PDVSA y de las reservas internacionales; 4) nuevo enfoque del mximo rgano de recaudacin de tributos, el SENIAT, que entre 1999 y 2012 ha aumentado las recaudaciones totales como porcentaje del PIB impactando especialmente sobre las grandes empresas nacionales y las transnacionales, histricamente morosas y evasoras de impuestos; 5) amplio plan de inversiones pblicas en la plataforma de industrias bsicas, con su consiguiente efecto multiplicador y acelerador de la inversin privada en sectores como el de transformacin de insumos bsicos en productos de mayor valor agregado y suministrador de partes para la industria; 6) aportes anuales mil millonarios de PDVSA al desarrollo social del pas, abarcando Misiones Sociales, Ncleos de Desarrollo Endgeno y Financiamiento de proyectos del FONDEN, como mecanismo de emergencia para pagar la inmensa deuda social acumulada durante dcadas, disminuir el desempleo y combatir estructuralmente la inflacin; 7) esfuerzos del Ministerio de Agricultura y Tierras (MAT) para aumentar en ms del 33% la superficie sembrada, activando productivamente centenares de miles de hectreas, con apoyo tcnico, financiero, logstico y la construccin de infraestructura (riego, almacenaje y transporte); 8) intervencin y estatizacin de empresas estratgicas, como las de telefona (Compaa Annima Nacional Telfonos de Venezuela -CANTV, de la estadounidense Verizon), energa (Electricidad de Caracas -EDC, de la estadounidense AES; la planta compresora de gas PIGAP, de la estadounidense Williams Companies; e industrias conexas del sector petrolero), siderurgia (Siderrgica del Orinoco SIDOR y Sidetur, de capitales argentinos y mexicanos), cemento (la mexicana CEMEX, la francesa Lafarge y la suiza Holcim), minera (Las Cristinas, de la empresa canadiense Crystallex), alimentos (plantas procesadoras de arroz y productoras de pasta de la estadounidense Cargill, empresa de Lcteos Los Andes y centrales azucareras), pulpa y papel (de la papelera irlandesa Smurfit Kappa),empresas metalrgicas, adems del Banco de Venezuela, del grupo espaol Santander.

Desde el punto de vista de la integracin regional, Venezuela ha empujado propuestas tan avanzadas que tensionaron la aplicacin de iniciativas novedosas. El eje de las acciones est direccionado hacia la promocin del intercambio basado en la cooperacin y el respeto a la autodeterminacin. Los principales ejemplos de eso son los acuerdos de suministro de petrleo a precios subsidiados con varios pases caribeos y sudamericanos, en el marco de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra Amrica (ALBA). Con base en los insistentes planteamientos venezolanos en los foros internacionales y regionales fueron constituidos el Banco del Sur, la Unin de Naciones Sudamericanas (UNASUR) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos (CELAC). Adems de eso, el pas ingres formalmente al MERCOSUR, estimulando que el bloque regional pueda trascender su limitada perspectiva comercial hacia niveles ms profundos de complementacin. Otra imagen ntida de la combativa postura venezolana fue el entierro de la propuesta estadounidense de anexin, el ALCA, en Mar del Plata, en 2005.

La bsqueda por la siembra del petrleo con todas sus visibles limitaciones expresa la audacia venezolana de buscar la superacin de su condicin de colonia. El pas, pese a los problemas que persisten, demuestra que es posible romper cadenas y emanciparse; sobre todo si se busca empujar la liberacin nacional juntamente con el proceso de integracin regional. Por lo dems, se sabe que el actual proceso de transformaciones estructurales representa ms que un captulo de la guerra por el control del petrleo. En este momento de grandes definiciones, Venezuela propone y promueve avances que pueden definir nuevas condiciones de lucha en los pases perifricos. Es una pelea por la independencia, que comenz hace por lo menos dos siglos y todava est lejos de terminar.

Vale apuntar que el problema venezolano es distinto de los dems pases de la regin: no sufre tanto con la restriccin externa y cuenta con abundancia de divisas. Su principal desafo sigue siendo utilizar los recursos del petrleo de forma eficiente, promocionando la diversificacin productiva en una economa que vive de la renta del subsuelo e importa todo lo que puede. Otra caracterstica que complejiza la accin transformadora es la falta de instituciones funcionales al cambio, as como de tcnicos capacitados comprometidos con el proceso. La respuesta ms acertada parece ser ampliar la industrializacin bajo control del Estado, profundizar la siembra del petrleo, fortalecer el aparato planificador estatal e intensificar la participacin popular en las tomas de decisin.

Desaparicin fsica

La entrega incondicional de Chvez al proceso de transformaciones conmueve. Muchas veces dijo que entregara su vida al pueblo, que dejara su alma y su sangre en la lucha por la liberacin de Venezuela y por la redencin de l os ms humildes. En los ltimos meses, aunque estuviera con una enfermedad terminal, dedic sus das al trabajo incansable y a una campaa electoral presidencial. Habl, salt, bail y cant bajo sol y bajo lluvia. Las imgenes estn disponibles, los videos estn al alcance de cualquiera que los quiera ver mil veces. Adems, estn las denuncias que hace al imperialismo estadounidense, al trabajo sucio de la Embajada yankee en Caracas y al esfuerzo permanente de los agentes de la CIA para eliminarlo fsicamente. Hace pocos das, el presidente encargado Nicols Maduro y la abogada Eva Golinger, autora del libro El cdigo Chvez, acusaron al gobierno de Estados Unidos de haber generado el cncer de Chvez. Un planteamiento de ese tipo puede parecer luntico solamente para los que no conocen la historia de la injerencia de Washington en Latinoamrica.

No se trata de otro mundo ser o no posible, sino de que otro mundo es urgentemente necesario. La obra para transformarlo ser diaria y de muchas generaciones, obviamente sin cualquier garanta de que se pueda alcanzar la meta. Pero, como lo dijo el maestro cubano Jos Mart, no hay otro camino: La libertad cuesta muy cara, y es necesario, o resignarse a vivir sin ella, o decidirse a comprarla por su precio. Son muy pocas las circunstancias de la historia en que la accin de las individualidades puede contribuir de manera significativa para cambiar la realidad. Extraordinariamente existen brechas, espacios y tiempos en los cuales esa posibilidad de intervencin se hace ms realizable. Tiene razn Vctor Hugo al afirmar que No hay nada ms fuerte que una idea cuyo tiempo ha llegado. Chvez ha sabido conducir la apertura de una excepcional brecha; aquella que ya haba vislumbrado Ali Primera.

La lnea trazada por las luchas sociales en Venezuela, as como en cualquier otro pas, no es una recta: sus procesos estn constantemente marcados por avances, retrocesos, momentos de grandes cambios o de paralizacin aparente. Esos permanentes movimientos cuentan con un gran nmero de variables, con sus vectores positivos y negativos, con su interminable juego de fuerzas contrarias. La larga guerra por el control de la mayor riqueza nacional est llena de grandes desafos, buenos y malos, repleta de seres brillantes y mediocres, de hroes y traidores, que transcendieron su individualidad y escribieron la historia venezolana, con espadas, pensamientos, bolgrafos, metralletas y sangre. En el campo nacional, popular y antiimperialista, con sus encuentros y diferencias, han estado hombres como Francisco de Miranda, Simn Bolvar, Antonio Jos de Sucre, Jos Flix Ribas, Ezequiel Zamora, Cipriano Castro, Isaas Medina Angarita, Fabricio Ojeda y miles de otros. No hay dudas que el presidente Hugo Chvez represent a ese polo. Del lado contrario, la oligarqua parasitaria, las transnacionales, el imperialismo y sus estructuras de poder global.

Feliz aquel que le ha tocado el privilegio de vivir la Venezuela Bolivariana. Tuve la alegra de pasar cuatro intensos aos viviendo y trabajando por all, plenamente metido en el torbellino del gobierno de Chvez, junto a compaeros inolvidables y situaciones indescriptibles. Son admirables la conciencia y la capacidad de movilizacin del pueblo venezolano, que histricamente asume un papel de vanguardia en las luchas por la liberacin nacional y por la integracin regional. El historiador uruguayo Vivin Tras afirmaba que el nacionalismo latinoamericano es popular, antiimperialista e integracionista. Y as es. Bolvar fue as, Chvez fue as. Las expectativas para el futuro venezolano son las mejores posibles. Es decir, que haya unidad en las fuerzas bolivarianas, que Nicols Maduro conduzca la continuidad del proyecto emancipador y que Venezuela siga trasmitiendo ese aliento transformador por todos los rincones del mundo.

* Profesor de la carrera de Economa, Integracin y Desarrollo de la Universidad Federal de Integracin Latinoamericana (UNILA), Foz do Iguaz, Brasil. [email protected]

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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