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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2013

Un pequeo homenaje a Karl Marx a los 130 aos de su muerte
Actualidad de la dictadura del proletariado, luego de la democracia

John Brown
Iohannes Maurus


Le debo a mi querido amigo, Jnatham Moriche, la ocasin para esta reflexin. Para rendir homenaje a Marx, a los 130 aos de su muerte, colg en su pgina de Facebook esta cita, a la que sigue mi respuesta:

Esta acumulacin originaria viene a desempear en la Economa poltica ms o menos el mismo papel que desempea en la teologa el pecado original [...]. De este pecado original arranca la pobreza de la gran masa que todava hoy, a pesar de lo mucho que trabaja, no tiene nada qu e vender ms que a s misma y la riqueza de los pocos, riqueza que no cesa de crecer, aunque ya haga muchsimo tiempo que sus propietarios han dejado de trabajar (Carlos Marx, El Capital, cap. 24)

Yo completara la cita de Marx diciendo que la dictadura del proletariado es al materialismo histrico lo que es el Apocalipsis a la teologa, la introduccin a un mundo sin "pecado original", donde los efectos de la acumulacin originaria, a saber la desaparicin de los comunes, la expropiacin de los trabajadores, el monopolio de los medios de produccin por las clases que gestionan el capital hayan desaparecido. Marx era perfectamente consciente de la correlacin directa entre dictadura de la burguesa y dictadura del proletariado. Se trata de definir un plano histrico real en el que se despliegan dos violencias, es decir dos formas de actuacin poltica al margen de toda legalidad, de toda norma preconstituida: la violencia que genera y reproduce la situacin "normal" propia del capitalismo (la acumulacin originaria, indefinidamente repetida) y la "violencia" que recupera, al margen de toda legalidad burguesa, los comunes y saca del mercado a la mercanca fuerza de trabajo para introducir el trabajo vivo, a los individuos productivos reales, en la comunidad democrtica.

Esto no es por lo dems, un problema de trminos, sino de conceptos. Nos lo recordaba el maestro Louis Althusser muchos aos atrs en su folleto de 1977 sobre el 22o Congreso del Partido Comunista Francs (1976). Para Althusser, la dictadura del proletariado es ante todo un concepto, un concepto del materialismo histrico y no una consigna poltica. Cuando en este Congreso, el PCF "abandona" la dictadura del proletariado, est deshacindose de un bagaje molesto que lo asociaba al desprestigiado legado del "socialismo real", pero al mismo tiempo, abandona toda una concepcin de la realidad y de la historia que nada tiene que ver con ese socialismo sino con la teora de Marx, y de hecho, con uno de sus aspectos estratgicos. Vale la pena citar el texto en que Marx mismo nos muestra la necesidad para quien quiera acabar con el capitalismo, de intervenir en ese plano real que se sita ms all del derecho, de la economa y de las formas polticas burguesas: "Por lo que a m se refiere, no me cabe el mrito de haber descubierto la existencia de las clases en la sociedad moderna ni la lucha entre ellas. Mucho antes que yo, algunos historiadores burgueses haban expuesto ya el desarrollo histrico de esta lucha de clases y algunos economistas burgueses la anatoma econmica de stas. Lo que yo he aportado de nuevo ha sido demostrar: 1) que la existencia de las clases slo va unida a determinadas fases histricas de desarrollo de la produccin; 2) que la lucha de clases conduce, necesariamente, a la dictadura del proletariado; 3) que esta misma dictadura no es de por s ms que el trnsito hacia la abolicin de todas las clases y hacia una sociedad sin clases..."(Carta de Carlos Marx a Joseph Weydemeyer, 5 de marzo de 1852).

Althusser es perfectamente consciente de esto. Como spinozista, sabe que una decisin de una autoridad poltica jams podr modificar la verdad de una demostracin. El "abandono" de un aspecto fundamental del descubrimiento de Marx es sencillamente un disparate, pues se usa para distanciarse del stalinismo esa manipulacin de la verdad que caracteriz al rgimen sovitico -ya a todas las dems teocracias- en sus peores momentos: "Todo esto -nos dice Althusser- se jug naturalmente por encima del concepto, es decir del sentido terico del concepto de dictadura del proletariado. Puesto que el "abandono" de un concepto terico (que -lo recordaremos por si acaso- no es pensable por s mismo, aisladamente, sino que hace cuerpo con un conjunto de otros conceptods) no puede ser objeto de una decisin poltica. Todo materialista sabe desde Galileo que la suerte de un concepto cientfico que refleja objetivamente un problema real con mltiples aplicaciones, no puede ser objeto de una decisin poltica. Se puede "abandonar" la dictadura del proletariado: la volveremos a encontrar en cuanto hablemos del Estado y del socialismo"."

Efectivamente, la dictadura del proletariado vuelve por la ventana cuando se la expulsa por la puerta. En cuanto se plantea seriamente el problema del Estado y el de la transicin al comunismo (socialismo). Volviendo a la metfora teolgica que hemos introducido en respuesta a la de Marx, como en el Apocalipsis, esta transicin no se har sin una lucha contra el Anticristo en sus diversas formas. La abolicin de todas las clases, que es obviamente la condicin sine qua non de la democracia, slo puede ser el resultado de ese combate apocalptico sin norma moral ni legal comn a los contendientes que es la dictadura del proletariado. Tal vez la etimologa sea aqu til. De hecho, la raz griega del trmino "democracia", gobierno o ms bien poder (kratos) del "demos", de la parte de los ciudadanos libres excluida por su desposesin, que en latn se llama "proletariatus", nos muestra que la dictadura del proletariado no es sino la democracia misma en su fase prelegal, preconstitucional, polmica, antagonista. No olvidemos que la "dictatura" era en la Roma republicana una fase breve de suspensin del derecho destinada a combatir la usurpacin de poder de una persona o de una clase con ambiciones tirnicas en detrimento de la Repblica. Temer a la "dictadura del proletariado" es no solo ignorar una tesis fuindamental del materialismo histrico, sino participar del temor que tienen todas las oligarquas antiguas y modernas, incluidas las "socialistas", a la propia democracia.

Fuente:
http://iohannesmaurus.blogspot.be/2013/03/actualidad-de-la-dictadura-del.html


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