Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2013

El proceso bolivariano en perspectiva latinoamericana
Chvez y la expansin de lo posible

igo Errejn
La Directa


 

Cuando Hugo Chvez gana las elecciones presidenciales en Venezuela el 6 de diciembre de 1998 es un personaje desconocido en el mejor de los casos para las izquierdas europeas y latinoamericanas desconfianza comparado, por ejemplo, con la fascinacin que produca el neozapatismo como paradigma de intervencin radical exterior al Estado-, cuando no visto con por su biografa militar, por el rol decisivo de su carisma popular y por enarbolar un discurso que no se mova en una gramtica clasista ni en los marcos tradicionales de la izquierda. Por el contrario, el poder poltico construido emanaba de una resignificacin bolivariana de los referentes histricos de la Independencia que interpelaba a los amplios sectores empobrecidos y marginados como el corazn de una refundacin nacional contra las viejas y desprestigiadas lites poltico-econmicas, en un terreno marcado por la desestructuracin social, la crisis de los referentes ideolgicos y la conflictividad sociopoltica en la que se fragu la voluntad destituyente.

El Gobierno de Chvez abri de inmediato un proceso constituyente revolucionario, redefini el pacto social venezolano y emprendi una verdadera guerra contra la miseria y por la inclusin social que literalmente ampli el demos venezolano. En ese trnsito, enfrent la resistencia frrea de los antiguos grupos dominantes del Estado, que desplegaron contra l Gobierno de Chvez todo el repertorio destituyente ensayado en el continente y que fracas contra todas las expectativas, gracias a la audacia poltica, el control del petrleo, el apoyo crucial de parte importante de las Fuerzas Armadas y una pasin poltica de masas que lo sustentaba.

Durante la mayor parte de este proceso, el Gobierno bolivariano era una anomala en Amrica Latina, una experiencia solitaria y a contrapelo de un relato histrico hegemonizado por el pensamiento liberal-conservador segn el cual se haba acabado el tiempo para la utopa de la poltica como transformacin radical. Hoy, en gran medida gracias a las batallas de Chvez y el pueblo venezolano, el escenario es muy distinto.

Sin embargo, en el momento de su muerte Amrica Latina, y no slo Venezuela, ya es otra. Prcticamente todos los jefes de Estado del subcontinente acudieron al funeral de Chvez a mostrar sus respeto, mostrando que hay ya una esfera poltica propia con criterios diferentes a los norteamericanos y europeos; los procesos de integracin regional avanzan, con tensiones y solapamientos pero en una direccin convergente para construir un espacio geopoltico en un mundo multipolar; el escenario poltico subcontinental, en fin, est marcado por una primaca relativa de una narrativa posneoliberal, soberanista, progresista, integracionista- que, con importantes diferencias y acentos nacionales y destacadsimas excepciones, nutre los procesos populares y el giro a la izquierda de los gobiernos regionales.

Para que este cambio de poca haya sido posible han sido fundamentales las experiencias de avanzada que, como la venezolana en primer lugar -pero despus la boliviana o la ecuatoriana-, han abierto brecha y han quebrado la fatalidad de los rdenes oligrquicos y excluyentes y el diseo neoliberal para Latinoamrica. Lo han hecho atrevindose a transitar el camino impuro y complejo de las transformaciones estatales.

Con las irrupciones de masas y la llegada de actores polticos inditos a los diferentes gobiernos nacionales, se produca un desplazamiento en el escenario de confrontacin poltica: de contra el Estado a dentro del Estado: por ocupar sus plazas principales, por transformar su morfologa, por transformar su orientacin social y romper sus condicionantes patriarcales, coloniales, capitalistas, depredadores del medio-, por generar un nuevo sentido comn de lo exigible y esperable del Estado. Se abra as una suerte de guerra de posiciones en las que las coaliciones sociales plebeyas heterogneas que haban conquistado los Ejecutivos hacan frente ahora las resistencias de las lites en los Estados oligrquicos heredados y sus entramados civiles. Esa disputa, librada por el conflicto pero tambin por la seduccin y ampliacin del campo propio con sectores antes aliados subalternos de los rdenes oligrquicos, es el trnsito en el que se fragua el bloque histrico nacional-popular que conduce el nuevo ciclo poltico realizando transformaciones econmicas, polticas y culturales que trascienden la alternancia electoral.

Estos procesos son inditos, en el sentido de que no hay brjulas ni recetas en los manuales de las izquierdas. Es difcil encontrar referentes similares de trnsitos de tan largo recorrido en la transformacin estatal, en tan poco tiempo y en condiciones de conflicto poltico democrtico. Se trata por ello de experiencias polticas emancipadoras que avanzan, con lmites y ngulos muertos. Porque al mismo tiempo que han tenido y tienen que enfrentar las tareas de redistribucin inmediata y urgente de la riqueza, deben transformar el Estado heredado mientras se expande su insercin en el territorio y su capacidad para prestar servicios especialmente a los sectores ms olvidados, deben romper la matriz primario-exportadora y cambiar la base productiva estrecha propia de las economas de enclave siendo al mismo tiempo ecolgicamente sostenibles, deben conquistar la soberana nacional y la integracin regional, producir junto con el tejido comunitario formas de democracia y autonoma ms avanzadas y generar una nueva cultura popular e intelectual que acompae y haga irreversibles las conquistas jurdicas y polticas en marcha. Todo ello rindiendo cuentas en las elecciones con ms frecuencia y mayor intensidad que en ningn proceso poltico conocido, y en medio de una elevada conflictividad frente a las viejas lites. En su avance complicado y contradictorio en estos retos histricos, han ido conquistando vidas ms dignas para las mayoras sociales y expandiendo el horizonte de lo polticamente posible.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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