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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2013

La invasin invisible, la invasin silenciosa y la resistencia necesaria

Jos Flix Rivas Alvarado
Rebelin


La expansin del dominio del Capital sobre la superficie mundial, su posicionamiento geoestratgico, cuenta con el apoyo del complejo industrial militar; cuenta con la prctica de la guerra. En Medio Oriente las fuerzas del capitalismo occidental han logrado un gran avance en el control de las reservas de petrleo, gas y agua, entre otros recursos naturales.

Ahora, estas mismas fuerzas, quieren romper el eje del cual forma parte Siria, para poder acceder a Irn y, con ello, mantener a Rusia y a China acorraladas. El dominio militar es decisivo para imponer la civilizacin occidental. As lo visualiz el economista de la modernidad, Walt Whitman Rostow a principios de los aos 50 del siglo pasado, cuando seal que, dado el nivel de desarrollo logrado por la sociedad norteamericana, la misma tena cuatro alternativas a seguir: Continuar ampliando la sociedad del mximo consumo; dedicarse a la sociedad del ocio; desarrollar un sistema asistencialista (economa del bienestar) y, finalmente, ampliar el predominio militar en el resto del mundo.

Rostow, adems de ser uno de los economistas del desarrollo ms emblemtico, se desempe como funcionario del Departamento de Estado en temas relacionados con la guerra. Su atraccin por el teatro de guerra, iba a la par de su dedicacin por recetar las etapas por las cuales un pas debe transitar para lograr el desarrollo econmico a lo american way life.

Sin embargo, hay unas formas de invasin y de guerra que no necesitan, inicialmente, ni un solo tanque de guerra para controlar el territorio. Es una guerra que se desenvuelve en el plano ideolgico, en la confrontacin de las ideas, donde se logra someter y controlar las naciones, destruyendo precisamente su idea de Nacin. Importa destacar la dimensin econmica, y especialmente la dimensin del pensamiento y la ideologa econmica que acompaa a los cambios estructurales que ha experimentado el capitalismo desde la segunda postguerra.

Me refiero a la ideologa neoliberal. sta se ha constituido en un ejrcito invisible de invasin. Empecemos por mencionar las fbricas de neoliberales, es decir, las universidades y los centros educativos de negocios. Estas se empean en obtener a un economista o a un profesional aptrida, porque las nociones de Nacin y de Patria pasan a ser conceptos obsoletos, ante el predominio de la modernidad y la postmodernidad que acompaa al neoliberalismo; para esta ideologa no somos Naciones ni menos an Patrias, somos simplemente mercados.

Los economistas neoliberales y postmodernos, se asemejan aquellos sacerdotes que acompaaron la invasin colonialista espaola en Amrica Latina, en cuanto a que la campaa colonizadora tenan que reducir a los pueblos a punta de espada y mosquete, pero tambin macerando sus mentes con las oraciones en latn. Los economistas neoliberales son los modernos sacerdotes que imparten sus liturgias en un lenguaje religioso y desconocido, que se le ha llamado teora econmica neoclsica. Son portadores de los cdigos de la invasin, son mensajeros del lenguaje de la dominacin.

As que la lucha por el territorio, por parte del imperialismo, empieza o se complementa con el dominio del territorio de las mentes de sus habitantes, hacindoles sentir apasionadamente la necesidad de parecerse al mundo occidental, moderno y lleno de progreso. Para que busquen obsesivamente el estilo de vida y el sistema poltico americano como el modo de vida ms avanzado. Ser mercado emergente es un motivo de orgullo por encima que ser una Nacin. Desintegrar la unidad nacional, sumergir a su poblacin en enfrentamientos sectarios y justificar ideolgicamente este fraccionamiento, es un objetivo primordial para esta invasin invisible.

Es por eso que el neoliberalismo, en nuestro caso, promovi una ideologa de la descentralizacin y de los gobiernos regionales y locales que llevaba a debilitar al Estado Nacional. Igual ocurre con las polticas de apertura y privatizacin, ellas llevan a la reparticin del territorio nacional y de los recursos naturales estratgicos y de los recursos financieros. En el caso de Venezuela, durante los aos 1990, las compaas trasnacionales que controlaron la apertura petrolera, se convirtieron en cabezas de playa; eso lo podemos ver en los contratos de apertura petrolera donde se reduca a 1% la regala para los que explotaran la Faja del Orinoco.

Por supuesto, nuevamente la academia vuelve a ser cmplice de esta invasin cuando se da una reforma del pensum de la escuela de economa de la UCV, se eliminan materias que tienen que ver con la poltica petrolera. De ah que se produce una aparente y tragicmica paradoja: un pas petrolero con economistas que se gradan sin saber nada de la historia cruenta del petrleo.

El Presidente (Hugo) Chvez, desde el principio del Gobierno Bolivariano, se concentr en lograr la recuperacin de la soberana sobre la industria petrolera nacional, como condicin necesaria para la distribucin popular de la renta petrolera. Rescatar la propiedad estatal del recurso natural, orientar la renta petrolera hacia la satisfaccin de las necesidades de la mayora de la poblacin y del logro del desarrollo nacional, llev al Comandante a declararse antimperialista y socialista.

Cuando toma conciencia que el enemigo principal de la humanidad y de la vida es el sistema capitalista, no duda por optar por la revolucin socialista, no duda por estrechar lazos con los pueblos de Amrica Latina y las otras regiones del Sur dominado. No duda en proponer la Unin frente a la desintegracin del proyecto neoliberal que impulsa los tratados de libre comercio.

Un momento cumbre, de este proceso de recolonizacin, fue cuando los gobiernos de los pases del llamado Tercer Mundo, comenzaron a aplicar las medidas econmicas neoliberales, abandonando los intentos nacionalistas y desarrollistas. Esta conversin generalmente suele acompaarse con un tutelaje del FMI y la intervencin de los poderes fcticos del capital financiero internacional en los centros de decisin estatal de los pases dependientes.
Es decir, de entrada esto signific una prdida de soberana para hacer poltica econmica. Curiosamente, gobiernos que haban tenido cierto grado de progresismo son en algunos casos los ms fervientes defensores de estas medidas, y quienes terminan abrindole la puerta al ejrcito invasor, as pas con el partido socialdemcrata criollo (AD), o con el Partido Socialista Espaol, o con otros partidos socialistas. Este posicionamiento internacional cuenta con una base de apoyo constituida por el ala de derecha de stos partidos, la cual empieza a imponer la ideologa neoliberal, justificndose en el pragmatismo y en la necesidad de integrarse al progreso que trae la globalizacin.

La apertura econmica hacia los mercados, signific realmente la desintegracin de lo poco que quedaba de economa interna en los pases perifricos y el sometimiento a mecanismos de dependencia como la deuda externa. El desmontaje de la planificacin estatal, de la capacidad reguladora y estratgica del sector pblico, junto con la aplicacin de medidas de ajustes que perjudican a los sectores laborales y a las clases medias, se convierten en armas letales que empiezan a socavar el apoyo social de stos gobiernos, que en su momento tuvieron un rasgo nacionalista y desarrollista.

El gobierno de Chvez se resisti desde el principio a esta hegemona, e incluso cuando estaba en su peor condicin financiera (en 1999), se neg a elaborar una poltica econmica en complicidad con el FMI. Adems, hizo esfuerzos gigantescos por crear una estructura estatal que respondiera a las necesidades sociales y productivas. De ah, destaco -a manera de ejemplo- la creacin de una red de misiones sociales, de la reforma de la Ley de Hidrocarburos y de la Ley del Banco Central, entre otros cambios institucionales.

Hablando de stos ltimos, los Bancos Centrales, la situacin ms ideal para las aspiraciones neoliberales es terminar dolarizando su economa y desmontando la soberana monetaria. Los casos de la aplicacin de Caja de Conversin en la Argentina de Menem y la dolarizacin de economas como la ecuatoriana y la salvadorea, fueron el experimento mximo de los neoliberales ortodoxos. En todos estos casos se eliminaba de facto al Banco Central. Recordemos que en el caso de la invasin y control de Libia, una de las primeras acciones imperiales fue crear un Banco Central dirigido por los invasores, y de esta forma apropiarse de las reservas internacionales que el rgimen de Gadaffi haba atesorado. La reparticin de este botn cont con la complicidad de los pases desarrollados y del Consejo de Seguridad de la ONU.

A propsito de esto, este lunes, apareci un artculo en el peridico El Universal de un economista norteamericano llamado Steve Hanke, el artculo de titula El fallecimiento de Chvezy de su moneda? (El Universal, 11/03/03, seccin de Poltica, pgina 1-11). Para los que tenemos memoria, Mster Hanke estuvo promocionando, a finales de la dcada del 90, la aplicacin de la Caja de Conversin y de la dolarizacin.

Para ello cont con la complicidad interna de economistas criollos, de PHDs que se convirtieron en defensores a ultranza de este esquema. Ante la confusin ideolgica que logra el neoliberalismo y su ortodoxia neoclsica, no me queda duda que este Pastor monetarista encontrar algunos feligreses locales, y no es de sorprender que encuentre eco en algunos asesores que, por ignorancia o por conveniencia, empiecen a promocionar esta movida del ejrcito de ocupacin invisible: la dolarizacin y la muerte de la moneda nacional.

El control de los recursos naturales y de los territorios geoestratgicos requiere de invasiones que se apoyen en las armas y en los ejrcitos mercenarios. Curiosamente estas invasiones brbaras, que en nombre de la modernidad occidental pulverizan los Estados Nacionales, cuentan con las armas de destruccin masiva del neoliberalismo como ideologa.

Para esta invasin invisible hay que tener una estrategia de resistencia, y desarrollar propuestas creativas. En esto la revolucin bolivariana y el pensamiento de Hugo Chvez ha sido pionera.

*Economista, director del Banco Central de Venezuela. Palabras pronunciadas en el Foro organizado por la Universidad Bolivariana de Venezuela el da mircoles 13 de marzo de 2013


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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