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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2013

Elogio pstumo a Robert Castel

Luis Roca Jusmet
Rebelin


El 12 de febrero muri, a los 79 aos, el socilogo crtico francs Robert Castel. Para l la sociologa era una ciencia que deba estar ligada a propuestas de transformacin social. Es decir, que deba romper lo que Wallernstein denominaba el abismo entre las dos culturas, la cientfica y la humanstica. Esto no quiere decir que como ciencia no fuera objetiva y mostrara los procesos sociales en su dimensin real. Quiere decir que no era ni pura ni imparcial, que es una construccin social inscrita en un tejido social y que bsicamente debe denunciar la ideologa que legitima las relaciones de dominio. Quiere decir que el cientfico social debe comprometerse polticamente por una realidad mejor. Esta era su apuesta y siempre fue fiel a ella. Desde esta postura analiz el orden psiquitrico y se moviliz con los movimientos reivindicativos de presos y enfermos mentales, al lado de gente como Michel Foucuault o Franco Bassaglia.

ltimamente estaba preocupado por la exclusin social, la precarizacin del trabajo y la pedida de derechos sociales de la poblacin. Uno de sus ltimos libros fue Las metamorfosis de la cuestin social, publicado en 1995 y traducido al espaol. Polticamente estuvo siempre del lado de los oprimidos.

Como no he trabajado a fondo la obra de Castel, me voy a limitar, en un pequeo homenaje, a comentar un texto breve que public el Crculo de Bellas Artes de Madrid el ao 2006 en un pequeo libro titulado Pensar y resistir. La sociologa crtica despus de Foucault. El artculo de Robert Castel se titula "Crtica social. Radicalismo o reformismo poltico".

En este artculo plantea varias cuestiones interesantes. En primer lugar la necesidad de una sociologa crtica radical. Radical quiere decir que llega al fondo de las cuestiones y de las relaciones de poder. A ello contribuyeron, continua, de forma significativa Michel Foucault y Pierre Bordieu. Su trabajo en este sentido es fundamental y necesario. En segundo lugar es que si de esta crtica radical se deduce una propuesta radical, es decir revolucionaria. Castel plantea que no. Esto quiere decir que una cosa no implica necesariamente la otra. En el caso de Pierre Bordieu nos explica que comienza con posturas polticas reformistas ( que rechazaban totalmente la ultraizquierda maoista o troskista) pero su anlisis de la violencia simblica le lleva a criticar el reformismo, aunque no articula propuestas polticas claras. El caso Foucault lo concreta menos. Pero yo aadira que su proceso es inverso al de Bordieu. Foucault simpatiza con los maoistas en el post-mayo del 68 y denunciar lo que llamaba la microfsica del poder. Posteriormente relativizar esta crtica y se centrar en la crtica de las relaciones de dominio, que en parte centrar en el Estado, sobre todo por su defensa de los disidentes de los paises del Este. Esto llevar a Foucault, como bien ha analizado Jos Luis Moreno Pestaa, a una posicin poltica reformista, coincidente primero con el sector renovador del socialismo francs ( concretado en Michel Rocard) y despus en la "Tercera va" de Blair ( aunque hay que decir que Foucault no vivi el desarrollo de su gobierno).

En todo caso es interesante conocer la propuesta de Castel. El socilogo defiende un reformismo radical frente a la contrareforma liberal. La revolucin le parece una opcin imposible en Europa. La razn es que los grupos de ultraizquierda ( como los troskistas) ni siquieran hacen poltica, ya que no tienen un programa que pueda aplicarse, no son una opcin real de gobierno. Lo hay que hacer hoy para Castel es resistir la contrareforma liberal y pasar a la ofensiva con propuestas de profundizacin y ampliacin de los derechos existentes. Hay que resistir la lgica del capitalismo y de sus relaciones de dominio a travs de la derecha neoliberal, que quiere desmantelar los derechos sociales conquistados. Se haba conseguido en Europa, dice Castel, un cierto Estado Social, una universalizacin de los derechos sociales y de las protecciones de los trabajadores frente a los riesgos. El trabajo haba sido relativamente desmercantilizado, Lo haba sido al imponerse regulaciones. La lgica del capitalismo se haba limitado. Pensar en una revolucin imposible no es la va adecuada en estos momentos, dice Robert Castel, desde el escepticismo de la vejez. No porque no sea deseable sino porque no es posible. Y no ser realista evita la resistencia efectiva a esta contrareforma de la derecha y el capital.

Materiales para el debate que nos ofreca este viejo luchador. Estemos de acuerdo o no est claro que su punto de vista era honesto y comprometido, como siempre, con los oprimidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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