Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2013

Hugo Chvez fue un milagro

Paul Craig Roberts
Information Clearing House

Traducido del ingls para Rebelin por Rodrigo Benito Garca-Retamero


El 5 de marzo de 2013 falleca Hugo Chvez, presidente de Venezuela y lder antiimperialista mundial. Los imperialistas de Washington junto con sus medios de comunicacin, su comit de expertos mercenarios y la adoctrinada poblacin estadounidense exhalaban con regocijo suspiros de alivio. Un 'enemigo de Amrica' se haba marchado.

Chvez no era un enemigo de Amrica, era un enemigo de la hegemona que Washington ejerce sobre otros pases y enemigo de la alianza entre Washington y las camarillas de las lites dominantes que roban a un pueblo al que debilitan y niegan el sustento. Fue enemigo de la injusticia perpetrada por Washington y su poltica exterior, basada en mentiras, agresiones militares, bombas e invasiones.

Washington no es Amrica. Washington es la ciudad natal de Satn.

Chvez fue amigo de la verdad y la justicia y esto le convirti en un ser impopular en Occidente, lugar en el que los lderes polticos consideran que la verdad y la justicia son graves amenazas.

Chvez fue un lder mundial y a diferencia de los polticos estadounidenses fue respetado en todo el mundo no occidental. Recibi doctorados honoris causa en China, Rusia y Brasil, entre otros pases, aunque no en Harvard, Yale, Oxford o Cambridge.

Chvez fue un milagro y lo fue porque no se vendi a los Estados Unidos ni a las lites venezolanas. Si lo hubiera hecho, se habra hecho millonario a base de ingresos petroleros, como la familia Real Saud, y habra sido honrado por los Estados Unidos de la misma manera en que Washington honra a todas sus marionetas: con invitaciones a la Casa Blanca. Podra haber tenido asegurado de por vida un puesto como dictador solo por el hecho de servir a Washington.

Todas y cada una de las marionetas de Washington, desde Asia hasta Europa pasando por Oriente Medio, esperan con ansiedad esa invitacin que demuestra la gratitud de Washington por sus servicios al poder imperialista global que an ocupa Japn y Alemania 68 aos despus del fin de la Segunda Guerra Mundial, y Corea del Sur 60 aos despus de la Guerra de Corea, y que ha situado bases militares y enviado tropas a numerosos pases considerados 'soberanos'.

A Chvez le habra resultado polticamente muy fcil venderse. Le habra bastado con continuar la retrica populista, promocionar a sus aliados en el ejrcito, hacer un nunca antes experimentado incremento de los beneficios a las clases bajas y repartirse el resto de los ingresos del petrleo con las corruptas lites venezolanas.

Pero Chvez era una persona genuina, como lo es Rafael Correa, reelegido por tercera vez presidente de Ecuador, y que se enfrent a los Estados Unidos y concedi asilo poltico a Julian Assange; o Evo Morales, el primer presidente indgena que ha tenido Bolivia desde la conquista espaola. La mayora de los venezolanos vio que Chvez era una persona genuina. Le eligieron presidente en cuatro ocasiones y hubieran continuado eligindole si siguiera vivo y hasta el final de sus das. Lo que ms detesta Washington es una persona genuina que no se deja comprar.

Cuanto ms demonizaban a Chvez los corruptos polticos occidentales y sus medios de comunicacin, ms lo queran los venezolanos. Comprendieron perfectamente que alguien condenado por Washington era un regalo del cielo para el mundo entero.

Enfrentarse a Washington, sin embargo, es costoso y todos aquellos que se atreven a hacerlo son demonizados. Todos se arriesgan al asesinato o a ser derrocados por un golpe de Estado organizado por la CIA, como le sucedi a Chvez en el ao 2002. Cuando las lites venezolanas dirigidas por la CIA dieron el golpe de Estado y secuestraron al presidente fueron el pueblo venezolano que se ech a la calle junto y ciertos elementos militares los que consiguieron ahogar el intento de golpe de Estado antes de que las lites venezolanas acabaran con la vida de Chvez. Esas mismas lites lograran a su vez salvar sus sobornables vidas gracias al comportamiento humanitario que mostr posteriormente Chvez. El pueblo venezolano se levant de forma masiva y espontnea en defensa de su presidente, refutando con ello el mito del Chvez dictador difundido por la Clasa Blanca.

Haciendo gala de su srdida corrupcin, el New York Times tom partido por el antidemocrtico golpe de Estado perpetrado por un puado de elitistas en contra del presidente elegido democrticamente afirmando que la destitucin de Chvez provocada por las lites enriquecidas en colaboracin con operativos de la CIA supondra 'el fin de la amenaza a la democracia venezolana por un aspirante a dictador'.

Las mentiras y la demonizacin continan tras la muerte de Chvez. Nunca le perdonarn por alzarse en defensa de la justicia as como tampoco perdonarn a Correa y Morales, cuyos nombres estn ya sin ninguna duda en su lista de magnicidios.

CounterPunch y Fairness & Accuracy in Reporting (FAIR) entre otros comentaristas polticos, han recogido ejemplos de necrolgicas cargadas de veneno escritas por la prostituida prensa occidental con motivo de la muerte de Chvez, bsicamente celebrando el hecho de que la muerte haya logrado silenciar a la voz ms valiente que ha habitado sobre la tierra

http://www.counterpunch.org/2013/03/08/obituaries-for-hugo-chavez/

http://fair.org/take-action/media-advisories/in-death-as-in-life-chavez-target-of-media-scorn/

Quiz la ms absurda de las declaraciones fuera la de la reportera de economa de Associated Press, Pamela Sampson, la cual afirm que Chvez despilfarr los beneficios del petrleo en 'programas sociales que incluan un mercado estatal de alimentos, subsidios sociales destinados a familias pobres, centros pblicos de salud y programas de educacin', sin duda una forma muy poco acertada de emplear un dinero que podra haber sido invertido en construir rascacielos como 'el edificio ms alto del mundo en Dubai o filiales de los museos del Louvre y del Guggenheim en Abu Dhabi'.

http://www.fair.org/blog/2013/03/06/ap-chavez-wasted-his-money-on-healthcare-when-he-could-have-built-gigantic-skyscrapers/

Para las decenas de millones de vctimas de Washington en todo el mundo - los pueblos de Afganistn, Iraq, Libia, Sudn, Pakistn, Yemen, Somalia, Siria, Palestina, Lbano, Mali, junto con Rusia, China y Sudamrica que esperan un turno de sanciones, desestabilizacin, conquista o reconquista, el discurso que pronunci Chvez el 20 de septiembre de 2006 en la Asamblea General de las Naciones Unidas durante el mandato de George W. Bush, perdurar como el mejor discurso de principios del siglo XXI.

Chvez decide enfrentarse a los lobos, o mejor dicho a Satn, en su propia guarida:

Ayer, el mismo diablo estuvo aqu, en esta misma tribuna, hablando como si fuera dueo del mundo. Huele a azufre todava.

Un psiquiatra no estara de ms para analizar el discurso de ayer del presidente de los Estados Unidos. Como portavoz del imperialismo que es, vino a dar sus recetas para tratar de mantener el actual esquema de dominacin, de explotacin y de saqueo a los pueblos del mundo. Una pelcula de Alfred Hitchcock sera buena como escenario. Incluso propondra un ttulo: `La receta del Diablo'.

La Asamblea General de las Naciones Unidas jams haba escuchado antes semejantes palabras, ni siquiera en los tiempos en que la militarmente poderosa Unin Sovitica estaba presente. Muchos rostros reflejaron una sonrisa de aprobacin pero nadie se atrevi a aplaudir. Demasiado dinero estadounidense para la patria estaba en juego.

Las delegaciones de Estados Unidos y Reino Unido desaparecieron de escena, como vampiros amenazados con la cruz y los ajos, como hombres lobo aterrorizados por balas de plata.

Chvez habl de la falsa democracia que las lites imponen a la fuerza y en algunas ocasiones mediante 'armas y bombas'; 'Qu clase de democracia es esa que ustedes imponen con marines y bombas?' pregunt.

'A donde quiera que mira', dijo Chvez refirindose a George W. Bush, 'solo ve extremistas. Estoy seguro de que te ve a ti, hermano mo, con ese color, y cree que eres un extremista. Evo Morales, el digno presidente de Bolivia, es tambin un extremista. Los imperialistas ven extremistas por todos lados. No somos extremistas, lo que pasa es que el mundo est despertando. Y por todos lados insurgimos los pueblos'.

En dos frases cortas, unas 20 palabras, Chvez defini de una vez por todas lo que ha sido la poltica de Washington durante el comienzo del siglo XXI: 'El imperio teme la verdad, teme a las voces independientes. Nos llama extremistas, pero ellos son los extremistas'.

En Sudamrica y en el mundo no-occidental se ha responsabilizado a Washington por la muerte de Chvez. El pueblo sudamericano es bien consciente de las audiencias del Congreso de Estados Unidos durante los aos 70 en las que el comit Church ( Comit selecto del Senado de los Estados Unidos para el estudio de las operaciones gubernamentales respecto a las Actividades de Inteligencia) sac a la luz los diversos planes diseados por la CIA para envenenar a Fidel Castro.

El documento oficial presentado al presidente John F. Kennedy por el Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos, llamado Proyecto Northwoods, es conocido en el mundo entero y est disponible en internet. El Proyecto Northwoods consista en el montaje de una operacin contra ciudadanos estadounidenses para poder culpar despus a Cuba y de esta forma generar una opinin pblica mundial que aceptase un cambio de rgimen en la isla impuesto por Estados Unidos. El presidente Kennedy rechaz la propuesta por considerarla incompatible con la moral y con un gobierno responsable. http://en.wikipedia.org/wiki/Operation_Northwoods

En Sudamrica va cobrando fuerza la creencia de que es Washington, con sus espantosas estrategias mortferas, la responsable de haber inoculado a Chvez el cncer que padeca, con el fin de eliminar la amenaza que ste representaba para la hegemona de Washington en Amrica del Sur.

Esta creencia nunca desaparecer: Chvez, el ms grande entre los sudamericanos desde Simn Bolvar, fue asesinado por Washington. Verdadera o falsa, esta creencia est ya consagrada. A medida que Washington y el globalismo destruyen ms pases, las vidas de las lites se hacen cada vez ms precarias.

El presidente Franklin Delano Roosevelt supo entender que la seguridad de los ricos pasa necesariamente por la seguridad econmica de las clases bajas y estableci en los Estados Unidos una forma de socialdemocracia que los polticos europeos ya haban reconocido como necesaria para lograr la cohesin social y la estabilidad econmica.

Los gobiernos de Clinton, Bush y Obama han emprendido la tarea de socavar la estabilidad que Roosevelt logr conseguir, de la misma forma en que Thatcher, Major, Blair y el actual primer ministro de Reino Unido han debilitado el acuerdo social entre clases en este pas. Los polticos de Canad, Australia y Nueva Zelanda tambin han cometido el error de entregar ms poder a las lites privadas en detrimento de la estabilidad social y econmica.

Gerald Celente pronostica que las lites no sobrevivirn al odio y la ira que ellos mismos estn generando y sospecho que tiene razn. Se est destruyendo a la clase media estadounidense, la clase trabajadora se ha convertido en proletaria y se est desmantelando el sistema de bienestar social con el objetivo de reducir el dficit presupuestario causado por la prdida de recaudacin fiscal, la deslocalizacin de puestos de trabajo, los costes de las guerras, las bases militares en el extranjero y los rescates financieros. Se est obligando a sufrir pueblo estadounidense para que las lites puedan continuar con sus agendas.

Las lites estadounidenses conocen las consecuencias y por ello han creado un Ministerio de Interior al estilo nazi conocido como Seguridad Interior, armado con suficiente municin para matar cinco veces a cada estadounidense y con tanques que anulan la Segunda Enmienda a la Constitucin http://www.forbes.com/sites/ralphbenko/2013/03/11/1-6-billion-rounds-of-ammo-for-homeland-security-its-time-for-a-national-conversation/

De nada sirven las pistolas y los rifles frente a los tanques, tal y como pudieron comprobar los davidianos de Waco, Texas. La proteccin de las reducidas lites contra el pueblo estadounidense al que estn oprimiendo es la razn por la que se est militarizando polica, bajo control de Washington y armando con aviones no tripulados que pueden asesinar a los verdaderos lderes del pueblo estadounidense que no se encuentran en las cmaras legislativa, ejecutiva o judicial, sino en las calles http://www.globalresearch.ca/the-militarization-of-law-enforcement-in-america-use-of-military-technology-and-tactics-by-local-level-police/5326303

Los campos de internamiento en los Estados Unidos, lejos de ser una teora conspiratoria son ya una realidad http://www.youtube.com/watch?v=FfkZ1yri26s

http://info.publicintelligence.net/USArmy-InternmentResettlement.pdf

La amenaza que el propio gobierno de los Estados Unidos representa para sus ciudadanos fue reconocida el 7 de marzo de 2013 por los senadores Ted Cruz (R-TX) y Rand Paul (R-KY) que presentaron un proyecto de ley para evitar posibles asesinatos de ciudadanos estadounidense a manos de su propio gobierno: 'El Gobierno Federal no podr usar aviones no tripulados para asesinar a ningn ciudadano de los Estados Unidos que se encuentre dentro del pas' a menos que esa persona 'suponga una inminente amenaza de muerte o riesgo de ocasionar lesiones corporales graves a otro individuo. Lo expuesto anteriormente no deber dar lugar a interpretaciones que sugieran que de otro modo la Constitucin permitira el asesinato de un ciudadano de los Estados Unidos en los Estados Unidos sin el debido procedimiento legal' http://www.cruz.senate.gov/record.cfm?id=339952

La 'gente imprescindible' junto con sus presidentes Bush y Obama han comenzado el siglo XXI con muerte y violencia. se es su nico legado.

Toda esa muerte y violencia desatada por Washington regresar a Washington y a las lites polticas corruptas all donde se encuentren. Como dice Gerald Celente, la primera gran guerra del siglo XXI acaba de comenzar.

Paul Craig Roberts fue secretario adjunto del Tesoro para Poltica Econmica y editor asociado de Wall Street Journal. Ha publicado artculos para Business Week, Scripps Howard News Service yCreators Syndicate y ha recibido diversos nombramientos universitarios. Internautas de todo el mundo siguen sus columnas publicadas en internet. Su ltimo libro El fracaso del capitalismo del Laissez Faire y la desintegracin de la economa occidental ya est disponible.

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article34283.htm?utm_source=ICH:+John+Pilger:+The+New+Propaganda+Is+Liberal+-+The+New+Slavery+Is+Digital&utm_campaign=FIRST&utm_medium=email

rBMB



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