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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2013

Polticas de papel

Susana Merino
Rebelin


El papel naci en China uno o dos siglos A.C. y desde entonces su produccin ha sido tal vez el elemento que ms ha contribuido al desarrollo y a la transmisin de la cultura universal. Actualmente y a pesar de la presencia de Internet, de las redes sociales y del correo electrnico nadie imagina su desaparicin total. Estamos tan habituados a l en nuestra vida cotidiana, no solo a travs de la prensa, las revistas, los libros, los folletos de propaganda, los expedientes administrativos, judiciales, comerciales, sino tambin en los envoltorios, las cajas de cartn, los empapelados como parte "inescindible" de nuestra existencia, que su presencia nos parece normal y nos pasa absolutamente desapercibida, Eso significa que miles de rboles se talan sin solucin de continuidad en casi todo el mundo para alimentar su mercado de consumo. Y en la medida en que crece la poblacin mundial tambin crece el hambre de celulosa, aunque no siempre para transmitir conocimientos e incentivar un sano desarrollo, sino en gran gran medida para incrementar el lucro, el desorbitado empeo en vender, cambiar, desechar artculos que la tecnologa o la moda van imponiendo para satisfaccin y disfrute de algunas minoras.

Un breve recorrido por los pasos que preceden a la llegada del papel a nuestras manos puede darnos una idea de su incidencia muchas veces destructiva en nuestro entorno. Los principales proveedores de la la celulosa, que constituye su materia prima,son los rboles y entre estos algunas especies como las conferas y los eucaliptos de crecimiento rpido, de fibras largas y de gran avidez hdrica. Si se observan sus fibras al microscopio son similares a un cabello humano, con longitudes y espesores que varan segn la especie. Las de pino tienen entre 20 y 25 mm. de longitud, mientras que las de eucaliptos no superan los 0,6 o 0,8mm., y aunque sus contenidos de celulosa son diferentes, el consumo estimado de alrededor de 4.000 millones de rboles al ao exige su plantacin en grandes extensiones de tierra.

La produccin de papel provoca asimismo importantes impactos en el medio ambiente: en primer lugar por la transformacin de los bosques nativos en monocultivos forestales en los que desaparece el sotobosque y con l toda la fauna y la flora autctonas y en consecuencia toda posibilidad de que algunas de esas especies pudieran ser tiles al ser humano en el futuro, y en segundo lugar en la etapa de produccin de celulosa y papel debido a los subproductos generados especialmente por el blanqueo, realizado mediante el uso de qumicos de alto impacto ambiental como el hipoclorito de sodio. Se necesitan 100.000 litros de agua por cada mil kilos de papel producido, agua que en gran parte una vez contaminada se vierte en los ros, motivo por el que la mayor parte de las fbricas de papel, consideradas como una de las industrias ms contaminantes del mundo, se establecen a sus orillas.

La cantidad de rboles utilizada depende del tipo de papel a fabricar pero un clculo superficial permite estimar que se requieren aproximadamente 24 rboles por tonelada de papel. Considerando que el consumo mundial actual es de unos 640 millones de metros cbicos, su materia prima procede de un bosque de alrededor de dos millones de hectreas, plantadas a expensas de otras miles de hectreas de bosques nativos y de tierras cultivables en todo el planeta. Este consumo se ha considerado un indicador de desarrollo econmico y las cifras as lo indican si seguimos considerando el desarrollo como sinnimo de consumo: en la Argentina se estima que llega a los 42 kilos por persona y ao, en los EE.UU. a 300 kilos por persona por ao y en China e India a 3 kilos por persona por ao

Habida cuenta de que segn los guarismos sobre el hambre en el mundo publicados por la FAO una de cada ocho personas padece hambre crnica o est desnutrida, se supone que las tierras cultivables no estn produciendo la suficiente cantidad de alimentos para llegar a todos lo seres humanos, lo que sin duda constituye una razn ms para considerar absurdo destinarlas a otros fines menos prioritarios.

Si agregamos a este dficit los mencionados problemas de contaminacin hdrica producidos por los residuos txicos que genera su fabricacin, no podemos dejar de detenernos a pensar sobre la necesidad de encarar algunas medidas que tiendan a minimizar esos impactos y a reducir su consumo. En alguna oportunidad tuve la curiosidad de realizar un breve recuento de las pginas que, en una revista de unas 200, se hallaban destinadas a publicitar en pginas de formato completo un solo producto. Y el resultado fue que el 40% de las pginas de dicha revista contenan cada una de ellas una foto y alguna referencia publicitaria del producto anunciado ocupando la totalidad de la pgina. Esta comprobacin luego permanentemente corroborada por las ediciones de todos los diarios, especialmente los dominicales, me llev a pensar si es realmente necesario recurrir a la fotografa gigante de un modelo como aval de que el producto que se pretende vender tiene las cualidades que se pregonan. De este modo, como dira Galeano el lenguaje y yo agregara la imagen y cuanto ms gigantesca mejor- fabrica la realidad ilusoria que la publicidad necesita para vender.

Es esta ciertamente una forma de publicidad generalizada peroya es hora de que los consumidores tomemos conciencia de que ese singular derroche no ayuda en la bsqueda de una mejor calidad de vida, sino que al contrario contribuye a reducir las posibilidades de un desarrollo equilibrado en que los recursos naturales y el medio, adecuadamente administrados, garanticen la continuidad y el mejoramiento de la vida en el planeta.

Cada una de esas gigantescas imgenes multiplicadas por millones de ejemplares en el mundo son prueba evidente de la falta de conciencia de quienes solo persiguen el lucro inmediato y tambin el reflejo fiel de la ignorancia con la que millones de consumidores aceptamos el despilfarro de la materia orgnica que por otra parte, transformada en ms papel y en menos alimentos, se le sigue retaceando a una gran parte de la humanidad.

Una posibilidad de comenzar a contrarrestar ese dispendio sera instalar cadenas de mails, de tweets o de alguna otra forma de manifestacin a travs de las redes sociales dirigidas tanto a los industriales como a los anunciantes, a los publicitarios y a la prensa en general sealndoles que los consumidores hemos tomado conciencia de que ese tipo de publicidad conspira contra los genuinos intereses no solo de nuestra generacin sino tambin de las futuras y que es necesario moderar el uso de un recurso tan valioso como el de la materia orgnica forestal ya que su derroche resulta contradictorio con las promesas de bienestar o de placer que pretenden anunciar a travs de los productos que son motivo de esas pantagrulicas propagandas.

Como dice el licenciado Antonio Brailovski los hombre y mujeres pueden y deben proteger el conjunto de la vida que existe en este planeta pero para que ello sea posible deben adquirir las actitudes y los conocimientos necesarios para hacerlo y a mi criterio una de las mejores maneras de lograrlo es observar lo que sucede a nuestro alrededor en nuestra vida diaria y en la manera en que nuestro comportamiento o las modas, usos y costumbres que se nos imponen a travs de la publicidad y las extralimitaciones de la propaganda afectan y comprometen nuestro futuro. selo y trelo como irnicamente titula Eduardo Galeano uno de sus libros es la mejor manera de condenar la supervivencia de nuestra especie, dilapidar cotidianamente grandes cantidades de papel es solo uno de los ejemplos ms evidentes.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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