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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2013

Peligros de la defensa antimisil de los Estados Unidos en Asia-Pacfico.
Al borde de una guerra nuclear?

Leyde E. Rodrguez Hernndez
Rebelin


El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Charles Hagel, anunci, el 15 de marzo de 2013, que el Pentgono reforzar el sistema de defensa antimisiles en la costa occidental de su pas, con 14 nuevos interceptores antibalsticos en tierra. Una parte de estos medios se ubicarn en la base militar de Fort Greely, en el estado de Alaska; y otros en Vandenberg, California, en un plazo de hasta dos aos y a un costo total de ms de 200 millones de dlares.

Segn esas declaraciones, el objetivo es incrementar las capacidades para derribar en vuelo cohetes de largo alcance enemigos antes de que estos lleguen al territorio continental estadounidense. Esta concepcin, tpica de la guerra fra, est respaldada por unos 30 interceptores en Alaska y Vandenberg, pero la administracin de Barack Obama haba demorado desde 2009 la instalacin de los nuevos medios. La declaracin estadounidense tuvo lugar tras la reciente advertencia de la Repblica Popular Democrtica de Corea de lanzar un ataque preventivo contra los Estados Unidos; despus de que a instancias de la nacin nortea y otras potencias, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobara ms sanciones contra Pyongyang por su programa nuclear.

En estas notas, el lector podr darse cuenta que este conflicto no es nuevo, y que, por sus serias implicaciones geoestratgicas, hace peligrar la paz y la estabilidad mundial, porque la ms mnima guerra en la regin Asia-Pacfico, podra convertirse en una catstrofe nuclear de imprevisibles consecuencias para la humanidad.

Para comenzar, hay que resaltar que la Repblica Popular China, que histricamente rechaz los planes estadounidenses de militarizar el espacio csmico, fue una de las primeras naciones opuestas al Sistema Nacional de Defensa Antimisil (SNDA), y a los intereses de extenderlo a la regin asitica una especie de miniguerra de las galaxias- con el objetivo de proteger a los aliados de los Estados Unidos en esa zona del planeta. La poltica exterior china fue invariable en los temas relacionados con el desarme y contra la carrera armamentista desde la dcada de los aos 80 del siglo XX, cuando los Estados Unidos iniciaron la Iniciativa de Defensa Estratgica (IDE) o Guerra de las Galaxias, en los tiempos de la administracin de Ronald Reagan.

Para China el establecimiento de un sistema de armas nucleares en el espacio result muy delicado. Su consecuencia principal sera unas relaciones sovitico-norteamericanas aun ms tensas, lo cual aumentara el peligro de guerra mundial. La creacin de armas espaciales acrecentara la precisin de las armas nucleares como no nucleares, y las tcnicas militares se aplicaran en nuevas direcciones. i

El gobierno chino de la poca percibi que la expansin hegemnica estadounidense y el proyecto de defensa antimisil constituan una amenaza para la seguridad y para la estabilidad mundial. Estas acciones del Pentgono representaron las ansias de supremaca absoluta de los Estados Unidos, lo que en el mbito militar acabara con el equilibrio estratgico, desencadenara una nueva carrera armamentista y minara la seguridad internacional, porque los estados recurriran al rearme para protegerse de la superpotencia mundial.

Desde el anuncio por la administracin Clinton del SNDA y el Sistema de Defensa Antimisil de Teatro (SDAT), los lderes polticos y militares chinos no perdieron oportunidades para denunciarlo y exigir la eliminacin completa de las armas nucleares. China consider que si negociaba la eliminacin completa de las armas nucleares, proceso que sera largo, no habra necesidad de establecer ningn sistema antimisil. De no ser as, China no podra quedarse con los brazos cruzados. ii De este modo, China solicit a la administracin Clinton que tuviese en cuenta a la opinin pblica internacional y desestimara la continuacin del despliegue de los sistemas antimisiles.

Con la insistencia de la diplomacia china y europea en los organismos internacionales y la presin del factor tecnolgico, Clinton se vio compulsado a postergar el despliegue del SNDA, antes de abandonar sus responsabilidades en la Casa Blanca. Es importante tener en cuenta que Clinton haba otorgado a la potencia asitica la condicin de socio estratgico. Sin embargo, el fallo de Clinton a favor de suspender el controvertido sistema, aunque constituy una victoria de todos los gobiernos, incluida China, dur muy poco tiempo. Con la llegada al poder de George W. Bush, la visin sobre el SNDA cambi sustancialmente y fueron desodos los argumentos de los estados opuestos a las defensas antimisiles.

Los crculos militaristas estadounidenses impusieron una poltica exterior de fuerza en aras de afianzar, por un largo perodo, el rango de superpotencia de los Estados Unidos. Se percataron que ninguna potencia del sistema internacional podra enfrentar o cuestionar de modo decisivo, en los prximos 25 aos, el enorme podero militar de los Estados Unidos. El creciente fortalecimiento tecnolgico y logstico del ejrcito chino, todava no contaba con capacidades reales que contribuyeran a frenar, en una posicin de igualdad de fuerzas, las agresivas acciones militaristas estadounidenses.

A pesar de la retrica de los Estados Unidos de que el programa del SNDA y el SDAT solo proporcionaran una defensa adecuada a Taiwn, Japn, Corea del Sur y Australia, ante los peligros de ataques de los llamados estados villanos, China consider que el sistema antimisil estaba ms bien dirigido contra su territorio y fuerzas armadas. Por su vulnerabilidad tendra que protegerse mediante la expansin de sus fuerzas estratgicas. Se pens que poda dotarlas de ojivas nucleares mltiples, si los Estados Unidos desarrollaban la estrategia antimisil.

Evidentemente, China temi el efecto de estos sistemas en el balance de poder regional, por la sencilla razn de que su puesta en funcionamiento constitua una clara desventaja en materia de confrontacin militar con los Estados Unidos en el sensible caso de Taiwn: la provincia separatista considerada, por razones histricas y culturales, parte indivisible de su territorio continental, sin renunciar a su reunificacin con la aplicacin del principio de Una sola China esgrimido, desde el ao 1949, por el histrico lder Mao Zedong.

Un rea de indiscutible conflicto en las relaciones chino-norteamericanas fue la objecin de China al SDAT, con la participacin de Taiwn y Japn. Esta situacin, el bombardeo estadounidense que, por error, destruy la embajada china en Belgrado, en medio de la agresin de los Estados Unidos y la OTAN contra Yugoslavia, en el ao 1999, y la crisis del avin espa que viol el espacio areo chino, exacerb la conflictividad de las relaciones chino-estadounidense y paraliz el dilogo que sobre desarme desarrollaban ambas potencias. Para poder reactivar las conversaciones bilaterales de desarme, las autoridades chinas expusieron dos razones relacionadas directamente con la estrategia antimisil: el cese de la venta de armas a Taiwn y el retiro de la idea de cubrir ese territorio con un escudo antibalstico, que sera una versin reducida del diseado para el territorio continental norteamericano. Los chinos valoraron en ese sistema una amenaza directa contra su integridad nacional.

Las motivaciones para el despliegue del SDAT trataron de justificarse en un estudio de los estrategas del Pentgono sobre la capacidad de China para cruzar, en caso de un ataque militar, en solo cinco minutos las 95 millas del estrecho de Taiwn. Con este escenario, el gobierno de los Estados Unidos provey a la isla separatista de novedosos armamentos. Por ejemplo, de un sistema de radares llamado Strong Net que proporciona la advertencia a los 90 segundos del comienzo de la ofensiva y de radares de alto rango que incrementaron la efectividad de los misiles Patriot taiwaneses, lo que demostr la preparacin de la nsula para una guerra.

Sin embargo, China hizo pocas pruebas de su fortaleza militar en la regin. Solo recurri a ellas durante las crisis provocadas por los dirigentes separatistas isleos o debido a la agresiva intromisin de los Estados Unidos en el conflicto. En los aos de la guerra fra, y tras el deshielo en las relaciones Este-Oeste, China confirm sus capacidades de potencia en las acciones diplomticas emprendidas y en el manejo del poder destructivo de sus fuerzas armadas. Por otro lado, instigada por los Estados Unidos, la isla separatista, en su inferioridad territorial y demogrfica, busc dotarse de un sistema antimisil para reforzar su condicin de punto clave en el balance de poder imperialista en el Asia-Pacfico, regin que, por su importancia econmica en la era de la globalizacin, activ los intereses geoestratgicos de los Estados Unidos.

No puede perderse de vista que, en la retrica y el pensamiento estratgico estadounidense, China representa una amenaza latente a la estabilidad de la regin del Pacfico asitico, porque es una potencia con intereses vitales an por resolver en lo relacionado con Taiwn y el mar meridional, adems le molesta el papel hegemnico de los Estados Unidos en la zona. En las percepciones norteamericanas, a China le agradara cambiar a su favor el equilibrio de poder en Asia. De ah que, con la implantacin del SDAT, las relaciones de China con los Estados Unidos, y su enclave Taiwn, entraron en una crisis de graves consecuencias, porque la potencia asitica tuvo legtimo derecho a desplegar misiles en su territorio para evitar la separacin de la isla. La entrada de Taiwn en el SDAT represent una alianza militar con los Estados Unidos, afectando las relaciones entre las dos potencias nucleares.

Este sistema antimisil, que en una primera fase estuvo conformado por Japn, Corea del Sur, Taiwn y Australia, entrara en funcionamiento en la primera dcada del siglo XXI. Los Estados Unidos buscaron reforzar su presencia poltica y militar en la prometedora regin Asia-Pacfico, con la presencia de unos 100 000 efectivos en sus bases militares, en Japn 50 000 iii . y en Corea del Sur 37 000, los cuales en una situacin de conflicto blico encontraran proteccin asegurada en el SDAT.

El temor de las naciones asiticas a este proyecto militarista parti de la histrica alianza de los Estados Unidos con Japn, una suerte de apndice de la OTAN en el lejano oriente. En el ao 1999, el parlamento nipn vot una ley dirigida a reforzar la participacin militar de Japn en el seno de la alianza. Esta iniciativa fue mal acogida por China y rechazada por otras naciones del rea. Con esta decisin del rgano legislativo nipn qued claro que el futuro de las relaciones de los Estados Unidos con Japn constituye la piedra angular de la seguridad asitica. iv

La idea del presidente William Clinton de transferir a Asia un SDAT, para enfrentar la supuesta amenaza de un grupo de pases que desean romper el equilibrio de poder regional, tuvo receptividad en Japn, y sugiri solidificar la estrategia estadounidense hacia el Este asitico, a travs del mantenimiento de sus posiciones militaristas en el rea. De este modo, los Estados Unidos se mostraron proclives a proporcionar mayor apoyo a sus operaciones militares con el fin de que Tokio contribuyese con el peso financiero de esas misiones, expandiendo sus fuerzas militares, a despecho del artculo 9 de la constitucin pacifista y de las preocupaciones de los pases vecinos vctimas del pasado colonialista nipn.

No puede soslayarse que, desde las ltimas dcadas del siglo XX, para los Estados Unidos fue prioritario el fortalecimiento del lugar de Japn como garante de los intereses econmicos y polticos occidentales en Asia, y la intencin de tenerlo preparado para compartir las tareas de seguridad vinculadas con su estrategia en las proximidades de las islas japonesas. v

Corea del Sur result otro coligado incuestionable de los Estados Unidos que integrara el SDAT. Con el pretexto de que Corea del Norte lanz, en junio de 1993, el primer misil balstico No-Dong-1 de un alcance de 1000 km y luego, en 1998, dispar, de forma sorpresiva, un misil balstico Taepo-Dong-1que sobrepas el territorio de Japn, el ejrcito estadounidense continu el desarrollo de las maniobras militares en los lmites fronterizos con Corea del Norte, y, desde 1998, cambi su campo de batalla simulado para incluir un ataque aplastante contra ese pas, debido a las evidencias sobre la vulnerabilidad de sus tropas, acantonadas en el sur, a un sorpresivo ataque de los misiles balsticos de Pyongyang.

Y en el Ocano Pacfico, en la isla de Guam, el ejrcito norteamericano despleg, en agosto del 2000, decenas de misiles cruceros en ntida seal de la capacidad de sus fuerzas misilisticas para alcanzar en muy pocas horas cualquier punto en la regin Asia-Pacfico. En junio de 2001, el ejrcito taiwans efectu con xito una prueba de los misiles Patriot, con el lanzamiento de tres misiles desde la base de Chiupeng, ubicada al sur de la isla. Estos fueron los primeros misiles de este tipo desplegados fuera del territorio continental de los Estados Unidos.

Con esta escalada, a pesar de los contactos y negociaciones al ms alto nivel entre las dos Coreas, para la reunificacin y la desnuclearizacin de la pennsula, los Estados Unidos persiguieron perpetuar el clima de tensin en la pennsula y las amenazas de guerra contra China, lo que certific la persistente mentalidad de guerra fra contra la nica regin del sistema internacional que concentr varios estados socialistas tras el derrumbe de ese sistema social en el Este de Europa.

La administracin de W. Bush consider a China un rival estratgico que no sera amenazado, pero s controlado y contenido. Los estrategas militares de los Estados Unidos se adelantaron a predecir que en el escenario asitico del ao 2025, los conflictos, sobre todo con China, representarn, a largo plazo, el mayor reto para la seguridad nacional. Una estrategia eficiente y realista de los Estados Unidos hacia China propuso combinar el mantenimiento de la interaccin econmica a la vez que se contiene su podero y sus aspiraciones en materia de seguridad. vi

En ese contexto, el estado de las relaciones chino-estadounidenses dependieron, en gran medida, de las acciones que los Estados Unidos proyectaron en respaldo a la poltica separatista de Taiwn, y los intentos de desplegar el Sistema de Defensa Antimisil de Teatro (SDAT), con el cual se pretendi la proteccin de la nsula y los aliados de los Estados Unidos en Asia-Pacfico.

Despus de que Corea del Norte aument la tensin con el lanzamiento de una prueba de siete misiles en el Mar de Japn, el 5 de julio de 2006, los Estados Unidos dieron el visto bueno para la instalacin de un sistema de defensa antimisil en el sur de Japn, con el objetivo de mantener el poder militar disuasorio de los Estados Unidos en la regin y fortalecer la seguridad nipona.

Por primera vez, los Estados Unidos desplegaron en Japn misiles tierra-aire destinados a defender al pas asitico y a sus fuerzas estacionadas en l. El sistema consisti en la instalacin de unas 24 plataformas de lanzamiento de misiles Patriot Advanced Capability-3 (PAC-3), en la base norteamericana de Kadena del archipilago de Okinawa, en el extremo sur del pas. Los misiles PAC-3 fueron diseados para interceptar en el aire otros proyectiles en la ltima fase de su trayectoria, cuando ya han regresado a la atmsfera y descendido a altitudes de unos 12 kilmetros.

Los PAC-3 complementaron a los Standard Missile-3 (SM-3), que fueron instalados, en el ao 2008, en barcos estadounidenses y japoneses dotados de un sistema de seguimiento y captacin Aegis, con la misin de interceptar misiles cuando an se encuentren fuera de la atmsfera. Con estos dos misiles y el sistema Aegis, con un radar capaz de registrar hasta cien blancos simultneos y detectar misiles nada ms ser disparados, se complet el controvertido sistema antimisil que blindara los cielos japoneses.

 

En octubre del 2008, Israel acord con su aliado de la OTAN las bases para el emplazamiento de un radar antimisil y la presencia permanente de militares de los Estados Unidos en el territorio hebreo. Este fue un nuevo paso de la militarizacin indirecta de Asia, que apunt al acorralamiento de Rusia, China y sus aliados. Washington tambin cont con sus sistemas antimisiles en Japn, Alaska, California, Groenlandia y las Islas Aleutinas, en el mar de Bering. Es decir, desde Europa del Este, a Medio Oriente, y hasta el Extremo Oriente: todo bajo el control de los famosos sistemas de defensa antimisiles.

Algunas de las provocaciones estadounidenses en la pennsula coreana fueron las siguiente: en un primer momento, a finales de julio del 2010, tras el hundimiento de la corbeta antisubmarina surcoreana "Cheonan" vii , los Estados Unidos y Corea del Sur pretendieron hacer ejercicios navales en el Mar Amarillo, pero, como recibieron las fuertes advertencias de China, lo trasladaron al mar del Japn. Luego Corea del Sur hizo sus propios ejercicios navales en sus costas occidentales. Y desde el 16 al 26 de agosto de ese ao, los Estados Unidos y Corea del Sur continuaron con sus provocaciones, esta vez en el Mar Meridional de China. Estos ejercicios navales se denominaron "Ulchi Freedom Guardian" y contaron con la participacin de 30 000 soldados estadounidenses y 56 000 soldados de Corea del Sur.

Los Estados Unidos pretendieron conformar una especie de OTAN en Asia con la participacin de Corea del Sur, Japn y Australia. Incluso, en un trmino propagandstico, hicieron alardes de sus relaciones de cooperacin con Vietnam, sin tener en cuenta que all persiste el sndrome del "genocidio yanqui" de los aos 70 del siglo XX.

En ese contexto, China advirti a los Estados Unidos que respete su rea de influencia. Sus opciones abarcan las 200 millas martimas sobre el mar frente a sus costas, pero los estadounidenses reclamaron que son aguas internacionales y exigieron la libre navegacin en la zona. Desde Washington, se pretendi imponer sus intereses en la regin, porque existe cierta desesperacin por contener a China y aislarla del mbito de naciones que conforman la Asociacin de Naciones del Sudeste Asitico (ASEAN).

Un "informe anual" del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, emitido el 16 de agosto de 2010, critic los avances de China en materia defensiva. La defensa de un pas es una opcin nica y exclusiva de esa misma nacin sin injerencia de otras, pero la clase poltica estadounidense insisti en la emisin de juicios sobre la seguridad interna del gigante asitico, lo que constituy una injerencia externa en sus asuntos internos.

Y fue de esa manera, porque la administracin Obama corrobor la importancia geoestratgica de la regin Asia-Pacfico, para los intereses de los Estados Unidos. Al punto de concebir el intervencionismo militar en esa regin de forma permanente con el despliegue de un contingente de 2 500 infantes de marina en Darwin, Australia, entre los aos 2011 y 2012. Al margen de las importantes relaciones econmicas y polticas con Australia, el Pentgono planific una significativa presencia militar en este pas, recibiendo el rechazo de China, porque el acuerdo militar con Australia vulner sus intereses pacficos que son contrarios a la expansin de alianzas militares en la regin. Ese destacamento militar en Darwin, aument la influencia de Washington en el Pacfico Sur, y estrech su alianza con Camberra, en medio de una velada estrategia de contencin hacia la Repblica Popular China.

Esto ocurri mientras los Estados Unidos anunciaba el cierre de la guerra en Iraq y la transicin en Afganistn, lo que le permitira concentrarse de forma vigorosa en la zona Asia-Pacfico, un mercado de enormes posibilidades de bienes y servicios, mientras Europa estaba devorada por la crisis econmica. Las motivaciones estadounidenses en la regin Asia-Pacfico, tambin se relacionaron con una presencia militar por pretensiones geoestratgicas, siempre justificadas con el argumento de las garantas de seguridad.

Esta tesis qued ratificada con la firma de un acuerdo con Filipinas, an en contra de la voluntad popular, para mantener all sus marines, as como en el esfuerzo del Pentgono de perfilar una arquitectura de seguridad en la regin, acorde con las necesidades estratgicas de los Estados Unidos en el siglo XXI.

Con la misma concepcin, los Estados Unidos increment su presencia militar en la base sudcoreana de Kunsan, donde agreg nuevos aviones cazas de combate y tropas militares. Washington justific esa accin con el pretexto de una reafirmacin del compromiso de crear una fuerza disuasiva para defender a Corea del Sur. Se dispuso la construccin de una base naval estadounidense en la isla sudcoreana de Jeju, la cual permitira la presencia de portaaviones nucleares y otras fuerzas similares en territorio sudcoreano, perturbando la paz y la seguridad en la zona. Lo anterior dio continuidad a las maniobras militares anuales que desarrollan, desde hace dcadas, los ejrcitos de Corea del Sur y los Estados Unidos, en medio de un clima de verdadera tensin y amenaza contra Corea del Norte.

El expansionismo militar estadounidense provoc que China tomara sus propias medidas de fortalecimiento militar. Una campaa de ensayos de misiles en el Mar Amarillo lanz especulaciones sobre la obtencin de un arma que podra cambiar las reglas del juego estratgico en la regin, pues se trat de un liquidador de portaaviones capaz de enfrentar la hegemona naval de los Estados Unidos en el Pacfico occidental. Este misil balstico antiportaaviones (ASBM, siglas en ingls), denominado Dongfeng 21-D, podra hacer ms complicado el despliegue de un grupo aeronaval estadounidense en el mar de China, en caso de crisis en torno a Taiwn. China despleg cinco nuevos satlites Yaogan, en apoyo a esa nueva arma. Los expertos reconocieron que el lanzamiento de un misil balstico contra un barco podra tener graves consecuencias porque, en caso de un error de clculo, el adversario podra parecerle un ataque nuclear con ese tipo de arma. viii

El avance de China en el terreno cientfico y militar le permiti el lanzamiento al espacio del primer mdulo de lo que ser su primera estacin cientfica espacial. La nave, bautizada con el nombre de Tiangong-1 o Palacio Celestial, despeg con xito desde una plataforma en Jiuquan, en el desierto de Gobi. A fines del 2011, China haba lanzado al espacio unos 20 cohetes y 25 satlites, cifras que evidencian el creciente desarrollo del pas asitico en esta esfera de competencia entre las principales potencias mundiales.

China es la segunda potencia econmica mundial, ser tambin un influyente protagonista de la poltica internacional para el 2030-2050, y deber comenzar a remodelar el sistema internacional junto a otras potencias: Brasil, Rusia, India, Sudfrica, entre otras que, posiblemente, iran sumndose al grupo BRICS, que ya contiene en su seno la configuracin multipolar de las relaciones internacionales del siglo XXI. Eso no implicara, en las prximas dcadas, una salida de los Estados Unidos del juego de la poltica mundial, sino que el sistema internacional ser ms equilibrado, como no lo ha sido desde hace 250 aos, y que occidente est perdiendo su lugar central. Desde el punto de vista histrico, estas evoluciones representan el regreso a la configuracin de relativa igualdad internacional que prevaleci antes de la revolucin industrial europea.

Pero, aunque China juegue a un efectivo equilibrio del poder en la regin, el plan de Obama se puso en marcha. Y fue mucho ms amplio y militarista que el de su predecesor, con el fin de inclinar a los pases asiticos hacia la rbita de influencia de los Estados Unidos. Con Obama, al margen de la retrica del cambio, se ejerci sutiles presiones sobre China por la cuestin de Taiwn. Los portaaviones de propulsin nuclear dotados de decenas de aviones de combate, con bases permanentes en Japn, estuvieron activos para controlar la zona.

Aunque Washington asisti con impotencia a la consolidacin de la Organizacin de Cooperacin de Shanghi (OCS), todo pareci indicar que seguira aumentando su rol injerencista en la regin Asia-Pacfico, en su tentativa de recrear una unipolaridad estratgico-militar -ya casi inexistente-, y restablecer los vnculos de dominacin sobre otros estados soberanos en esa parte del sistema-mundo, al riesgo, incluso, de llevar el conflicto con Corea del Norte al borde de una guerra de carcter nuclear, en las condiciones del rearme actual de los principales actores polticos en la regin Asia-Pacfico.

Notas:

1 Es autor del libro: De Truman a Obama: Poder, Militarismo y Estrategia Antimisil de los EEUU. http://www.amazon.com/dp/B00BUGDRXU   http://www.editorialetraviva.com

i Referencias a las declaraciones chinas tomadas de China propone desarme nuclear. EFE, Beijing, serie 246, 13, julio, 2000.

ii China desarrolla un programa espacial que estar en condiciones de dotarse de una estacin capaz de efectuar investigaciones civiles y militares. El ambicioso proyecto incluye la posibilidad de situar a un hombre en la Luna. China destina mayores partidas de su presupuesto para gastos militares y la construccin de modernos equipos de defensa, lo cual inquieta a los Estados Unidos. A fines del 2011, China lanzara unos 20 cohetes y 25 satlites. Vase de Paul Bracken, Llegar China a ser la superpotencia mundial nmero 1? Time, Washington, 17, mayo, 2000.

iii La prefectura de Okinawa ocupa el 0,6 % de las bases militares de los Estados Unidos en Japn. Sobre las bases militares de los Estados Unidos en el rea, Vase de Robert Harkavy. Bases Abroad: The global foreign military presence, Stockholm, Oxford University Press, 1989.

iv Teng-Hui, Lee. Garantas de seguridad en Asia y las relaciones Taipei-Pekin. Noticias de la Repblica de China, Beijing, 26, junio, 1999.

v Vase de Amos A. Jordan y William J. Taylor. American Security and Process. Johns Hopkins University Press, 1981, Pp.358-359.

vi Vase de Condoleezza Rice, La promocin del inters nacional. Foreign Affairs. (En espaol), enero-febrero, 2000.

vii El hundimiento de la corbeta antisubmarina surcoreana "Cheonan", el 26 de marzo de 2010, fue obra de los servicios secretos estadounidenses. A travs de Global Research se conocieron los detalles de lo ocurrido, publicado en un artculo de Wayne Madsen, periodista investigador que trabaja en Washington DC, que divulg informaciones de fuentes de inteligencia en el sitio web: Wayne Madsen Report.

viii Vase de Arnaud de la Grange, Les tats-Unis et la Chine se mesurent en haute mer, Le Figaro, Paris, 25 de julio de 2010, p. 7.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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