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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2005

Prlogo a "Ernesto Che Guevara, hombre y sociedad. El pensamiento econmico del Che", de Carlos Tablada
Un libro salvado del mar

Celia Hart Santamara
Editorial Ciencias Sociales


Y poderte decir lo que aqu no he podido decirte

Hablar como un rbol, con mi sombra hacia ti

Como un libro salvado del mar

Como un muerto que aprende a besar

Para ti, para ti

Silvio Rodrguez

En Glosas al pensamiento de Jos Mart, Julio Antonio Mella, el ms intenso de todos los cubanos, seal:

Hace mucho tiempo que llevo en el pensamiento un libro sobre Jos Mart, libro que anhelara poner en letras de imprenta. Bien lejos de todo patriotismo, cuando hablo de Jos Mart siento la misma emocin, el mismo temor que se siente ante las cosas sobrenaturales.

Este libro, segn mi ver, est an por escribirse.

Por fortuna el Che no ha corrido la misma suerte. El libro de Carlos Tablada es al menos uno de aquellos libros que debi ser escrito, que nos hacen sentir al Che en combate, pertinaz y til, lejos de todo el ecumenismo y la retrica con que en ms de una ocasin, ms bien en muchas ocasiones, nos quieren ofrecer al Che. Estamos frente a uno de esos libros en los cuales no habla el autor, sino el alma del protagonista.

Mi relacin con estas letras es algo peculiar. Me lo he ledo ahora recientemente. De tal suerte que para m este libro est recin sacado del horno de la historia. Se escribi ayer. Me siento cuajada de asombro y felicidad, pues es un libro que utiliza las categoras econmicas con el slo pretexto de presentarnos a una criatura con la dosis ms elevada de coherencia y compromiso frente al ms noble de los empeos humanos: la revolucin.

Entonces permtanme narrarle una primera experiencia personal.

En 1986, despus de haber estado por tres aos en la Alemania del Este estudiando Fsica, llegu a La Habana sin aceptar el socialismo. La ex-RDA era sin embargo un ejemplo del bien vivir. El sistema era satisfactorio para los ms exigentes. Los beneficios materiales de aquella sociedad eran excelentes. El transporte, el poder adquisitivo, el sistema de salud, la educacin. Sin embargo, pocos eran los jvenes que no vieran en la vecina RFA motivos para tratar de emigrar, chocolates ms sabrosos, jabones ms olorosos... Se extendi una mxima que deca que mientras ms cosas y mejores, ms socialismo. Luego me enter que era esa una mxima de Stalin cuando deca que la URSS era superior al capitalismo porque produca ms acero.

Como justamente el Che seal, aquel sistema estaba fuera del hombre. El 5 de diciembre de 1964 afirm:

Y por ejemplo, aquella cosa tan interesante, yo no s si ustedes siguen bien la poltica internacional, pero aquella cosa tan interesante que el compaero Jruschov haba dicho en Yugoslavia, que incluso mand a gente a estudiar y qu s yo. Pues eso que l vio en Yugoslavia y que le pareci tan interesante en Estados Unidos est mucho ms desarrollado porque es capitalista. (...) En Checoslovaquia y en Alemania ya se empieza a estudiar tambin el sistema yugoslavo para aplicarlo.

Para disear un sistema tal, lo supe despus, el dinero y sus categoras eran lo ms oportuno. No se precisaba una nueva manera de relaciones humanas para producir. Y ese sistema, que no precisaba del hombre, se cre mucho antes, desde que Coln decidi que la Tierra era un globo (la globalizacin por cierto viene desde entonces).

Decid en aquel verano revelador de 1986 que no sera partidaria de una sociedad semejante. Eso era para m el socialismo... Era supuestamente, como me dijeron muchos valiosos compaeros al marcharme a Europa que viajara en la mquina del tiempo, que Cuba dentro de unos 30 aos sera una Repblica Democrtica Alemana tropical.

Adems de todo esto estudi Fsica. La Fsica entre otras ventajas te obliga al menos a una lgica elemental y al uso ineludible de la estadstica. Era lo mismo, con ms o menos cantidad de jabones y chocolates lo que suceda en todos los pases socialistas que tuve oportunidad de visitar.

Si para all ira la sensible tierra de Mart y por aquel pattico estado vegetativo no se haba quitado Fidel jams su traje de guerrilla, a m por lo pronto, que me sacaran de la lista. La falta de compromiso, la alienacin de la juventud, el fetichismo por los bienes del enigmtico Occidente eran el objetivo a alcanzar. Entonces ms me vala la pena volver a la Revolucin francesa y a las ideas de Rousseau, y sentir que el Octubre de 1917, fue un episodio menor y mal calculado.

No estoy exagerando. Pertenezco a una generacin de cubanos que se hizo joven dentro de la mayor apologa al socialismo real (por llamarlo as). La apologa llegara al lmite de mandar a decenas de miles de jvenes a terminar su formacin acadmica en aquellas sociedades socialistas y hacerles ver que aquello sera el futuro de la patria.

Pertenezco precisamente a esa generacin nacida en la dcada de los emblemticos sesenta dentro de la Revolucin cubana y que tuvo que decidir en los noventa, al cumplir 30 aos, hacerse militante de un partido comunista, cuando decenas de millones de camaradas en otras latitudes hacan precisamente lo contrario.

Somos de la generacin que crey ver en un primer inicio que la perestroika, la glasnot, y todas esas tristes apariciones significaban la lucha contra las sociedades burocratizadas de la Europa del Este. Aquel sueo se desvaneci y en medio de las mayores penalidades econmicas de una isla lanzada a su suerte, muchos de nosotros pensamos que el mundo se divida entre las leyes del mercado o en aquella crcel ideolgica y dogmtica que luego supe llamarla estalinismo. Fue una de las peores tempestades ticas en la historia del hombre.

No terminar de agradecerle a mi padre que me diera dos viejos libros que relataban los avatares del bolchevismo traicionado. Qu falta me hubiese hecho el libro de Tablada en aquel entonces!

Justo antes de la muerte total, como si se tratase del llamado veranillo de otoo de los moribundos aparece el libro de Tablada, escoltado por el proceso de rectificacin de errores y tendencias negativas, no de Cuba, sino de la prctica socialista mundial. Mas eso no lo supe hasta hace muy poco.

Porque en aquella desesperacin juvenil no tuve quizs la grandeza de alma o la pericia para saber que en ese mismo ao, en uno de los discursos ms luminosos y necesarios de Fidel Castro se estaba decidiendo la suerte del socialismo. Como un ltimo grito el proceso de rectificacin de errores y tendencias negativas estaba dando la ltima luz de esperanza a la prctica de la hazaa de Lenin. Porque no es verdad que en Cuba se empez a fabricar un socialismo a la cubana. Si de algo carece el socialismo, si algo lo distingue de manera cualitativa de todos los sistemas anteriores, es no contenerse en fronteras. Nuestro socialismo, como a veces he escuchado, es una gran paradoja, pues el socialismo naci para ser internacional. Ese proceso que se hizo en la ligera isla de Cuba, fue el nico proceso sincero de rectificacin para el socialismo del siglo xx.

Un libreto de aquel hermoso episodio, por salvar la prctica socialista, fue el libro de Carlos Tablada, el cual despus de muchas vicisitudes para su publicacin haba sido distinguido con el premio Casa de las Amricas 1987.

En nombre de esa generacin ideolgicamente desesperada, aturdida por el estalinismo, confundida con la perestroika es que le agradezco formalmente a Carlos Tablada que haya salvado este libro del mar.

S, porque lo que hizo Tablada fue salvar estas letras de la tempestad, posedo por el fantasma del Guerrillero Heroico, que quiso dejar sentado precisamente en aquel momento, prembulo del desastre del socialismo, que las ideas de Marx eran viables, que la Revolucin de Octubre pudo triunfar, pero que aquella revolucin fue traicionada.

Porque a pesar de ser un libro de categoras econmicas, es un libro ideolgico, de combate, es libro que tal vez debi publicarse mucho antes, all cuando fuimos vencidos por el clculo econmico y pensbamos, como mis colegas alemanes, que la sociedad socialista era producir mejores jabones.

Porque an se sigue difamando al Che, incluso entre camaradas.

Por un ala, muchos militantes aluden a l como un ejemplo de foquista valiente, que no conoca los mtodos leninistas de lucha y que su pensamiento econmico en el perodo de transicin se reduca a exagerar los valores morales. Lo sentencian a ser un gran revolucionario, pero incapaz de entender la realidad social a la que se orillaba, que en el mejor de los casos haba cursado un esculido ABC de teora marxista, y que supeditaba la transicin al socialismo al trabajo voluntario.

Aprovecho el espacio para referirme tangencialmente a esto, pues es motivo de dolor profundo que militantes del mundo no logren an asumir al Che como un creador ms del marxismo: De dnde se extrajo la palabra foquismo? Dice Nstor Kohan en el libro Ernesto Che Guevara: Otro mundo es posible que puede ser a partir de un ensayo antolgico del converso francs Rgis Debray.

Pero, no est mal la palabra, aunque estoy segura que muchos no han perseguido el origen ltimo de la misma. La definicin ms seria que puedo encontrar de foco es la geomtrica. Los focos son los que en ltimo caso definen los puntos del plano que constituyen una elipse. La elipse es una figura de trascendental importancia para nuestra existencia. Baste recordar ac la Primera Ley de Johannes Kepler, el brillante astrnomo alemn del siglo xvii. Los planetas giran alrededor del Sol en rbitas elpticas en las que el Sol ocupa uno de los focos de la elipse. Muy bien! Si es as el foco del Che Guevara, es nada ms y nada menos que el equivalente al Sol gracias al cual giramos llenos de luz y calor elpticamente.

Y los de la esquina opuesta, sin tan siquiera levantar la voz ante tanta mentira, o al menos ignorancia, le compran una cmoda corona de espinas y lo inscriben en el Congreso de la Historia en la frase sacada de contexto soar lo imposible sin mencionar los verbos hacer y luchar. Estos son los nuevos reformistas, con cierto barniz de revolucionarios, a los que todo les molesta, partidos, historias, compromisos.

Y es imperdonable. El Che fue el hombre en esta Tierra que ms cerca estuvo de ser verdaderamente prctico. No s si habr soado lo imposible en alguna noche de esto. Lo que s cre fue un sistema de ideas econmicas, ticas y polticas que dudo que algn poltico haya podido hacer ms pertinente con la realidad de su tiempo y lugar.

Sin tener yo conocimiento de economa, el libro de Tablada me hace entender a la perfeccin la contundencia de las aportaciones del Che. El sistema socialista no slo se deber definir por el destino social de los bienes, sino de qu forma se obtienen, cuales relaciones sociales establecen los hombres en el instante de la produccin. Aunque esto es marxismo elemental, no es comprendido en todo su alcance.

La Nueva Poltica Econmica (NEP) de Lenin, en este sentido, fue mucho ms que un paso atrs, segn mi ver, es prcticamente medio sendero atrs, de donde difcilmente se hubiese logrado regresar.

Deseo proponerles un modelo sencillo:

Vamos a imaginarnos que un Convento de Monjas haya cado en desgracia econmica. Y entonces la Superiora convoca a las novicias ms hermosas a que se prostituyan para obtener dinero. Eso s! El dinero proveniente de tal actuacin, lo que sin dudas y por esencia las futuras esposas de Cristo llamaran como el Diablo, actuacin por lo cual precisamente ingresaron en el Convento, sera utilizado de manera honrada en la restauracin de la capilla, en comprar mejores vestuarios a los santos, en propina para los pobres, etc. Las novicias entonces estarn usando lo que odian por sus propios principios para salvar lo que aman. Terminarn estas como vulgares rameras o como monjas salvadoras del Convento?

Si usamos las leyes del mercado para construir una sociedad cuyo objetivo es negarlas, cul ser la sociedad que estamos construyendo? El socialismo tiene que ser renovador, no slo en la forma de distribuir las riquezas, debe ser ms que nada, un sistema diferente para poder obtenerlas. Una nueva forma de relacionarnos durante el proceso productivo.

De esa verdad se dio cuenta el Che. Es lo que nos narra este revolucionario, apasionado y locuaz Ernesto Guevara a travs de la tinta jugosa de Carlos Tablada.

Pues dnde se dijo que para producir el hombre se desprende de su subjetividad, su nobleza, su altruismo, antes de entrar a la fbrica? El hombre tiene estmago y sexo de igual manera y en igual proporcin que corazn y cerebro. Y de lo que se trata es que el corazn y el cerebro controlen, dispongan, usen las leyes y no viceversa.

Y ahora... que todo es verdad, que el Che tena razn, que ya el Convento imaginario se ha convertido en el mayor prostbulo del mundo.... qu importancia pueden tener en la prctica las ideas del Che en cuanto a la edificacin del socialismo?

Ms que nunca y de manera urgente este libro pasa a ser libro de combate y no de recuerdos que nos pongan a llorar maldicindonos por el poco caso que le hicimos todos al Che.

Los pueblos empiezan de nuevo a acomodarse a la izquierda, a veces por mero instinto.

En Venezuela ha triunfado una revolucin, y seguro lograr superar an ms su carcter y transitar a ser socialista definitivamente, para evitar una conversin lamentable en una caricatura de revolucin, para citar nuevamente al Che. Para esto los venezolanos tienen un liderazgo definido, incorruptible con los pies en la tierra y el alma en los pobres y en Nuestra Amrica. Sugiero a mis hermanos venezolanos utilizar el libro de Carlos Tablada, si quieren saber cmo aspiraba a construir el socialismo uno de sus ms serios constructores. Ellos no tienen que lidiar con modelos preconcebidos de la izquierda (agotados, destruidos y descalificados por sus propios errores), tienen, sin embargo, la tarea de sabiamente arrasar con los impuestos por la derecha, los cuales ahora inician el largo camino de la extincin. En la tierra de Bolvar estn a tiempo de comenzar por el verdadero principio.

Ahora no tendremos ms el campo socialista, aquel que tanto tiempo nos hizo perder. De nuestros fracasos ya no podremos culpar a la URSS o al PCUS. Ninguno existe. Han pasado a ser memoria en el mejor de los casos. Esta vez no tenemos oportunidad de volver a equivocarnos, lo que antes fue ingenuidad o desconocimiento, hoy sera mera estupidez, que la historia no va a perdonarnos.

Si con el grito de Socialismo o Muerte decidimos nuestra eterna protesta de Baragu para resistir los embates del imperialismo, en 1987 el discurso de Fidel en conmemoracin al xx Aniversario de la cada del Che constituye, segn mi modo de ver, la Protesta de Baragu frente a los mtodos imperantes del socialismo en aquel entonces, y dejamos bien claro cul era la nica manera de retomar el camino. El libro de Tablada constituy su mejor plataforma parafraseando a Antonio Maceo con aquello de No, no nos entendemos... ni con la restauracin capitalista ni con el estalinismo que no es la sociedad que quisieron hacer verdad los mejores bolcheviques. Tengo la secreta sospecha que la burocracia estalinista y las reformas capitalistas son aliadas estratgicas. A veces me temo si no son la misma cosa. Que como dijo el Che, Lenin de vivir ms hubiese condenado a la Nueva Poltica Econmica al basurero, que de Nueva... no tena ni el nombre. Ms bien debera llamarse VPE. Que si Lenin no lo hubiese hecho, la NEP lo hubiese hecho con l.

Esa funcin tuvo el libro embrujado de Carlos Tablada en julio de 1984, despus de quince aos investigando y escribindolo. Una protesta internacional a nombre de Ernesto Guevara. Tres aos despus el libro se convertira en un verdadero orculo.

Algn da, cuando se pueda contar la historia del socialismo sin llorar demasiado, habr que colocar en sitio de honor el proceso de rectificacin de errores concebido e iniciado por Fidel Castro y el mejor guin para eso ser este libro de Carlos.

Mas hoy, a veinte aos de aquello... nos toca reorganizar la guerra. Mucho antes de lo que pensbamos empiezan las ideas socialistas a colocarse en el fiel del futuro de los pueblos. Hoy este libro y el Che empiezan a convertirse en los clsicos ms cercanos y oportunos con los que contamos.

Las puertas del socialismo se empiezan abrir hoy en Amrica Latina. Bienvenido! El Che Guevara es ya imprescindible, quizs uno de los pocos que ense con la pluma, el fusil y la conduccin de hombres. Un revolucionario que supo conquistar el poder para el proletariado y para todos los desposedos, supo ejercerlo de manera brillante y supo dejarlo para cumplir con el internacionalismo. Estoy esperando que me pongan un ejemplo de alguien que haya hecho lo mismo.

Pues el Che que march a Bolivia fue el mismo que trabaj en el Ministerio de Industria, porque su pensamiento es uno solo. Porque la construccin del socialismo implica la revolucin mundial. No existe otra va. Por eso el Comandante Guevara es uno de los revolucionarios ms integrales de toda la historia. Entendi que aun con las puertas que se abran en Cuba para la construccin del socialismo, esto no sera verdad si se restringa a un solo pas. La nica revolucin que produce un cambio certero de la sociedad es la que se profundiza da a da a la vez que se extiende a otros pases.

Lo dice Carlos Tablada en su libro, tal cual lo hubiese dicho el Che:

Che tambin pensaba que Cuba, sin la Revolucin latinoamericana, tena muy pocas probabilidades de llevar a su fin lo que su pueblo se haba propuesto de alcanzar, una sociedad superior en la escala humana en cuanto a la libertad, acceso a la cultura, a la educacin, al bienestar material para todos, a una sociedad distinta a la capitalista, y a los regmenes del socialismo real.

Y lo dice de manera magistral Fernando Martnez Heredia en su magnfico prlogo a la edicin prncipe de Casa de las Amricas: Esa dimensin indispensable, sin la cual no hay verdadera marcha hacia el socialismo y el comunismo.

Y claro est en El socialismo y el hombre en Cuba:

El revolucionario, motor ideolgico de la revolucin dentro de su partido, se consume en una actividad ininterrumpida que no tiene ms fin que la muerte, a menos que la construccin se logre a escala mundial.

Aun as, creo recordar que les dijo a sus hijos que despus de eso se iran a la Luna.

Sin hombre nuevo no hay socialismo que construir, sin internacionalismo muchsimo menos.

Las ltimas rdenes del Comandante Che Guevara pueden estar en clave.

Esa bala que estremeci al mundo, la escuch Len Trotsky envuelto en las inmejorables pginas de la Historia de la Revolucin Rusa, ocultas en la mochila de combate que le haba ocupado el enemigo unos meses antes junto a sus medicinas para el asma.

Fue el estallido de una nueva era.

Hace unos 14 mil millones de aos naci nuestro Universo con un inmenso grito. El que fue bautizado como Big Bang. El grito del nacimiento fue detectado en 1960 por poderosos radiotelescopios y se le llam eco del Big Bang. Con esos equipos podemos escuchar el alumbramiento del mundo.

Con el estallido de una bala en una pequea escuela boliviana naci otra era ideolgica. La era donde el Che se converta en bandera de todos, de absolutamente todo movimiento realmente revolucionario.

Toda una generacin escuch ese grito, y en gran medida le fue fiel. Silvio Rodrguez fue uno de los mejores portavoces de aquel acontecimiento. Lo defini como la era que estaba pariendo un corazn.

Hoy, si somos capaces de afinar los telescopios del compromiso, y somos capaces como nos orientaba Silvio de dejar la casa y el silln, podremos tambin escuchar la radiacin de fondo de esta nueva era.

Lo que ocurri el 9 de octubre de 1967 ser escuchado en los prximos aos, cuando el mundo perciba, como la radiacin de fondo, que no hay otra solucin ms sensata y viable que el socialismo. Es adems la ms apasionante de las soluciones.

Nuestro objetivo, el de los revolucionarios, es potenciar esos radiotelescopios y mostrar ese sonido al mundo. Este libro es uno de los mejores intentos.

Decir que el Che fue un idealista, en el sentido comn que se le da a esta palabra, es una fanfarronera... en el mejor de los casos, en el peor... la mejor arma del enemigo para seguir considerando al Che un Quijote peleando contra los Molinos de Viento. Basta ya! El Che fue a las ideas socialistas lo que Miguel de Cervantes a la literatura...: Cervantes ridiculiz las historias de caballeras y naci as la novela moderna y contagiosa. El Che nos ofreci un marxismo de carne y hueso, real y til. Libre de la retrica manualista y especulaciones inciertas que monopolizaban prcticamente todos los Partidos Comunistas de aquella poca.

Si a esto se agrega el escolasticismo que ha frenado el desarrollo de la filosofa marxista e impedido el tratamiento sistemtico del perodo, cuya economa poltica no se ha desarrollado, debemos convenir en que todava estamos en paales y es preciso dedicarse a investigar todas las caractersticas primordiales del mismo antes de elaborar una teora econmica y poltica de mayor alcance.1

Aunque por supuesto Gramsci fue quien por primera vez le confiri importancia decisiva a la cultura en la construccin del socialismo, el Che es quizs pionero en entender que sin una nueva moral, un nuevo espritu especficamente en el productor de bienes materiales no se construye la nueva sociedad.

El hombre nuevo fue la gran obra del Che Guevara. Lo grita en este libro. Y como todas las verdades son concretas, a decir de Lenin, esta del Che es elemental.

La moral socialista no la concibe como adorno, como el trabajador que llega a casa despus del trabajo y escucha a Verdi. No. Ese hombre nuevo, esa moral nueva es la que se necesita para producir, ella forma parte de la fuerza productiva. Al menos eso es lo que yo siento al leer este libro supuestamente de economa. Este libro que transpira al Che, que se lee con lgrimas en los ojos, y que a diferencia de tantos folletos y lecturas parcializadas debera ser texto obligado para estudiantes de bachillerato. Si se lee a Carlos Tablada se entiende al Che y de verdad que no hay una manera ms natural de entender a Carlos Marx y sus categoras econmicas que entender los apuntes del Che Guevara, se lee despus a Carlos Marx como el segundo captulo de la novela.

Esta es otra de las virtudes de este libro que lleg a m tan tarde. Se convertir en un clsico obligado. Por supuesto no lo digo yo, el mundo lo empieza a decir, no en balde es esta la edicin 30 con medio milln de copias vendidas y muchas fotocopiadas pasadas de mano a mano.

Paradjicamente es lo que hubiesen pretendido los manualistas, que uno corriera a leerse los clsicos luego de leer sus patticos escritos. O no? O es que no les interesaba a los responsables del socialismo real que leysemos a los clsicos?

Despus de sentir al Che, en voz de Carlos Tablada, uno siente imprescindible el captulo I de El capital.

Ya por ltimo quiero volver a otra experiencia personal.

Me contaron que hace muchos aos Carlos Tablada visit la casa de mi madre. Mi casa (la nica casa que he reconocido como ma) quedaba al lado del mar. En la terraza siempre soplaba el fresco aun en el da ms caluroso. All sentados los dos, siendo yo una nia, Carlos Tablada le prometi a mi madre que continuara escribiendo este libro. Yo no recuerdo el episodio, pero me parece ver flotar el cabello espeso de Carlos y ver moverse las manos blancas de Yey cuando hablaba con seriedad. Hayde no saba prcticamente nada de economa, y menos an del debate antolgico entre clculo econmico y sistema presupuestario. De lo que Hayde saba como pocos era de intuir una empresa. Casi nunca se equivocaba cuando su corazn decida que algo podra ser importante. Esto implicaba que muchas veces no hubiese una explicacin exacta a la defensa de El pensamiento econmico de Ernesto Che Guevara. Pero yo, que viv a su lado hasta que decidi que no era oportuna su existencia, les puedo entregar una pista: Los proyectos enamorados y casi imposibles eran a los que le conceda los crditos de xito. Nunca la vi entusiasmada con algo que ya estaba formado, con un ministerio, o un departamento, o un libro cuya publicacin sera obvia. Le hizo jurar a Carlos que lo terminara, que encontrara detractores invisibles y poderosos, pero que no lo fuera a abandonar.

El Che constituy para mi madre la imagen misma de cmo el Cielo est en la Tierra.

Una cosa no le perdon nunca y es haber sido suficientemente machista para no llevrsela con l a Bolivia a compartir juntos el asma. El Che se lo haba prometido en la Sierra Maestra, le dijo que tomaran mate.

Es curioso como me contaba mi madre la historia con una molestia muy visible. Desde niita tuve que entender que ni con mucho ramos mi hermano y yo lo ms importante para ella, que haba algo difuso y mgico que superaba a sus hijos, su trabajo, su vida al lado de mi padre, la obra que construa Fidel y su pueblo. Ese propsito era la Revolucin en el mundo. Tampoco tuvo que leer a Marx o a Trotsky para entender que el Moncada fue tan slo el inicio de una lucha planetaria. As era esta mujer irreverente y convulsa que le hizo jurar al joven Carlos que no cejara en el propsito de hacernos sentir al Che en combate con los demonios tristes de la prctica del socialismo real.

Me cuenta Carlos que yo estaba al lado de mi madre cuando l se lo prometi.

Estoy casi segura que en esta incontenible felicidad que me ha embargado al leer al Che a travs de la paciente pluma de Carlos, vuela secretamente el fantasma de Yey. Por esta felicidad, la verdadera y no la felicidad esculida de la seguridad material; para que yo no me confunda ms, para que siga en el sendero de la revolucin sin dudas, segura de la interminable victoria, es que mi madre le hizo prometer no dejar que se aflojara Carlos en la escritura de un libro que sabemos cuntos muros tuvo que derribar.

Entonces yo le agradezco en nombre de mi madre haber cumplido su promesa. Le agradezco tambin haber seguido siendo aquel jovencito que luch contra aquellos poderes ocultos. S que Hayde est feliz, pues la he sentido innumerables veces en estas asombrosas letras.

Hayde pens mucho en esta felicidad que le embarga a aquella niita al sentir que el Che ha salido de los carteles y de las camisetas y estar con nosotros en los difciles aos que le esperan a esta maltrecha generacin a la que pertenezco.

Porque en este libro misterioso Carlos Tablada le ha dado voz al hombre ms necesario del mundo, y es entonces mi hroe por haber salvado su libro del mar.

La Habana, 18 de mayo de 2005.

* Cuba, 1963. Licenciada en Fsica y M. Sc. Fsica Universidad tcnica de Dresden, Alemania (1982-1987). Autora de artculos cientficos. Actualmente es Investigadora del Museo Abel Santamara. Ha publicado numerosos ensayos y artculos de ciencias sociales en diversos idiomas, en revistas y en Internet.

1 Guevara, Che... El socialismo y el hombre en Cuba, Ob cit. Tomo I pg. 278.



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