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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2013

Hay mujeres que no inspiran

Roberto Quesada
Rebelin


Si la inspiracin no viene a m salgo a su encuentro, a la mitad del camino. Sigmund Freud.

Ya s, de inmediato habr muchas mujeres que digan: Tambin hay hombres que no inspiran, y es cierto, pero hoy el tema se centra en una o dos mujeres, porque no s si son dos en una.

Y para mi este articulo significa un reto, podr concluirlo sin estar inspirado? Llegar el lector/a hasta el segundo prrafo sabiendo de antemano que estoy escribiendo desanimado, ms bien con una sabrosa pereza? (tal vez sea porque es Semana Santa y en mi pas solo decirlo ya es sinnimo de estar a la orilla de la playa, en La Ceiba, echado en una hamaca, escuchando las historias de familiares y amistades con quienes desde hace tiempos no nos vemos, no lejos de all un fogn o estufita casera en donde se fre el pescado, las tajaditas de pltano verde y la msica de alguien rebanando el repollo). Qu vida!

Salgamos del ensueo y volvamos a la realidad de este aburrido tema, ms bien (o ms mal?) desafo que me he impuesto. Y aqu vendr otra pregunta: Si no le apasiona, no le inspira, por qu lo hace, por qu lo escribe?. Cosas de la terquedad inherente al ser humano, como que aunque no quiera ser capaz de hacerlo. Sobre todo por la peticin de amistades y fans de si no voy a referirme a esta persona y su cruzada. Y este puede ser un reto para usted tambin, que aunque no quiera lo lea completo, y para coronar con xito haber llegado a la meta, que tambin deje su opinin.

Bostezo. Miro por la ventana para saludarme un radiante sol en Nueva York, aunque hace fro. Esa misma Nueva York en donde vivieron los escritores Jos Mart, Federico Garca Lorca y tantos ms, as como pintores de la talla de Diego Rivera. Es mi turno de vivir en la gran urbe de hierro, la belleza construida por pensamiento y manos humanas, por supuesto, sin arrebatarle todo a la madre natura como lo demuestra su foresta en el Central Park. Otra vez parece que estoy tratando de huirle al tema que me ocupa o que me quiere ocupar.

Es que ha andado por all, cacareando como en una granja rural de nuestra Patria Grande Latinoamericana, una mujer que viene de la isla de la fantasa Cul otra? Cuba. S, solo esa isla fantstica ha podido hacerle frente a ms de medio siglo de bloqueo comercial impuesto por las garras duras de ese pequeo pero poderoso grupo del imperio estadounidense. Porque debe de diferenciarse entre ese grupo y el pueblo estadounidense, as como de los polticos nobles, que s los hay, y que se contraponen a la barbarie y voracidad de unos pocos.

Se llama Yoani Snchez, creo. Aunque yo la rebautizara como Yoyoani, pues es ese Yo sinrazn, ese ego desmedido que la ha llevado a explotar el oportunismo, no se fen de su pinta de mosquita muerta. Autovictimizarse para exhibir su yo, ese Yo-yo, de Yoyoani. Dicen que es bloguera, me parece un imperdonable error ortogrfico: es bloquera. Y no precisamente de la Seleccin Nacional de bsquet o voleibol de Cuba. No, bloquera del Drink Team de Miami, esa antigua disidencia cubana, ebria de pesadillas contrarrevolucionarias.

Extraamente los hondureos/as nunca nos metimos contra esta gente cubana de Miami, quiz porque era obvio que el gobierno cubano posee gran capacidad para defenderse, para desmentir la caravana de mentiras que desde all han brotado desde hace ms de medio siglo. No obstante, ellos si se metieron con nosotros, y son responsables directos del caos en que hoy se hunde mi pas.

La otra mujer que no inspira, Ileana Ros-Lehtinen, junto a los los Diaz Balart, Otto Reich y otros cubano-mayamenses, unidos a unos venezolano-mayamenses como Robert Carmona y Alejandro Pea (Pena) Esclusa, se reunieron y aplaudieron al iletrado Innombrable (lo digo con certeza porque con Roberto Micheletti nos conocemos muy bien, tanto que l sabe que s que con dificultad puede leer un rtulo de la calle y que lo nico que lo ha impulsado en este mundo es la avaricia y el deseo de sobresalir a toda costa y coste, sin mritos), para que encabezara el golpe de Estado del 28 de junio del 2009 en Honduras. Apoyaron moral y econmicamente el golpe, que ha dejado a su paso que no ha pasado cantidad de compatriotas asesinados, saqueo de las arcas del Estado, dolor mucho dolor, y miseria.

Lo de este grupo ha ido mucho ms lejos que la ideologa. A eso no puede llamrsele ideologa sino enfermedad: Obsesin, odio, impotencia. Y la culpa de que se encuentren en ese estado clnico la tiene el comandante Fidel Castro, por estratega, por lcido, por creativo, por adelantrsele siempre al enemigo, por haber vivido una vida realizada como pocos en este mundo. Estudiante revoltoso, abogado que se autodefiende, guerrillero enmontaado, comandante en jefe, presidente y ahora un feliz anciano filosofo-escritor. A cualquiera enloquece que el enemigo cumpla su ciclo completo, intacto. Pero esa no es culpa de Honduras, nada que ver.

Al convencerse de que su eterna guerra contra la revolucin cubana fue perdida, optaron, a manera de desquite, de afilar sus garras y ensaarse con otras personas y pases solo por el hecho de ser amigos de Cuba, de ah su rabia y odio contra el comandante presidente Hugo Chvez, otro que se fue invicto, como dijera el presidente Ral Castro. Y por eso colaboraron para destruir un pequeo pas, Honduras, que iba por buen camino hacia la dignidad de la justicia social.

Sobre quin es que iba escribir hoy? Ah, ya, ya me acuerdo. Acerca de Yoyoani, quien anda en una cruzada anticubana, pero no tiene caso hacerle mucho caso, pues se nota que no est preparada, tomemos como ejemplo lo que dijo, no en la ONU sino en un pasillo de esta organizacin: despierten de ese largo letargo que han tenido en relacin con el Gobierno de Cuba y empiecen a reconocerlo como lo que es, una dictadura. Esa no es ninguna novedad, Yoyoani, parece que quien ha estado dormida eres t. Desde hace tiempos se sabe que en Cuba existe una dictadura del proletariado.

Por todos lados aparecen fotos de Yoyoani con ese grupo que apoya golpes de Estado en Amrica Latina, qu credibilidad puede tener? A quin puede inspirar? He escrito lo ms mal que puedo el presente, sin usar recursos literarios ni regodearme con el lenguaje, todo para que lo defectuoso del mismo haga posible que sea desechado, que Yoyoani no vaya a presumir, incluyndome en algunos de sus libelos auto propagandsticos, diciendo que mi frtil pluma la ha bendecido, aunque sea escribiendo en su contra.

Yoyoani pasar, como dicen en mi pueblo, tal llamara de tusa. Lo que no es talento, es efmero. Y seguramente ella lo sabe. Buen provecho, por ahora.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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