Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-03-2013

El paso del sueo a la pesadilla, para los pueblos de la Unin Europea

Alberto Rabilotta
Alainet


Con la imposicin del diktat de la Troika a Chipre, la Unin Europea disip las pocas dudas que existan sobre quin dirige y sale beneficiado de la poltica para mantener la unin monetaria.

Ni durante el rescate de la deuda griega o espaola, para citar dos casos, las criticas de economistas y polticos hacia la Unin Europea (UE) y la Troika (Comisin Europea, Banco Central Europeo y FMI) fueron tan unnimes sobre la cuestin de fondo, el papel hegemnico que juega Alemania, como en el caso de Chipre.

El euro o la vida?


En diarios, portales y blogs, muchos economistas en Estados Unidos y Europa, ven la solucin a la crisis en Chipre aplicada por la Troika como un paso que la UE dio hacia su propia destruccin: La leccin de Chipre es que Europa est polticamente en bancarrota () Durante la semana pasada, Europa, o mejor dicho los lideres de la UE, se han hecho a s mismos un dao que jams podrn reparar (theautomaticearth.com, 26 de marzo 2013).

Chipre debe salir del euro. Ahora mismo. La razn es bien directa: seguir en el euro significa una increblemente severa depresin que durar largos aos mientras (Chipre) intenta crear un nuevo sector exportador. Abandonar el euro, y dejar que la nueva moneda se devale, dar una gran aceleracin a esa reconstruccin (Pal Krugman, The New York Times).

Los buenos, los malos y el extremadamente feo (aspectos del acuerdo de Chipre): El acuerdo de la Troika introdujo la ms alarmante dimensin, el definitivo final de cualquier esperanza de una genuina unin bancaria en toda la eurozona (Yanis Varoufakis, economista griego).

Chipre descubre que no todas las naciones son iguales, y que la primaca la tienen los intereses de las ms grandes naciones de la eurozona (Christopher Pissarides, Nobel de economa y asesor del Presidente de Chipre, Financial Times 28 de marzo 2013) Haz lo que yo digo, no lo que yo hago

Que el Nbel Pissarides tiene razn no cabe la menor duda. Esas grandes naciones de la eurozona, con sus grandes bancos que especularon y salieron ganando con los rescates del BCE, son las que ahora estn negociando un acuerdo de libre comercio UE-Canad, que la agencia Canadian Press (CP) analiza a partir de un borrador de las negociaciones (Weaker bank rules part of Canada-EU trade talks, 27 de febrero 2012).

El borrador citado por CP deja en claro que el tan afamado sistema bancario canadiense el nico de los pases del G7 que resisti a la crisis del subprime porque no se derrib el muro que separa las actividades de depsito de las operaciones de riesgo, y porque se mantuvo un sistema de supervisin muy efectivo-, est en la mesa de negociaciones porque la UE no quiere excluir los servicios financieros del mbito de las exigencias de desempeo. Dicho en palabras ms profanas, los bancos de la UE quieren estar donde se pueden sacar ganancias ms rpido y fcilmente.

Canad, segn la CP, est resistiendo frente a los intentos de la UE para debilitar la supervisin de las instituciones financieras que salvaron a los bancos canadienses de la crisis, y para ello adopt una estrategia cautelosa: Ottawa solo permitir abrir su mercado financiero a la UE si las autoridades canadienses conservan el poder de bloquear las actividades de negocio que pudieran poner en riesgo el sistema financiero. Pero, agrega la informacin, la cautela canadiense est chocando contra el agresivo empuje europeo (de los centros financieros en Alemania, Gran Bretaa, Francia, Holanda, entre otros) que busca obtener la proteccin total para sus inversores.

Con palabras que todos entenderemos, las naciones fuertes de la UE quieren demoler la totalidad o parte de las salvaguardas y la supervisin que son la fortaleza del modelo bancario canadiense para poder incursionar sin control en las actividades financieras de riesgo, con los inversionistas europeos protegidos de cualquier sancin o reaccin de parte de las autoridades o intereses canadienses.

La periferia controlada con los grilletes de la deuda


Por eso no sorprende lo que escribe el periodista alemn Jakob Augstein, de que el drama sobre Chipre ha clarificado que la crisis en la zona euro (ZE) est desarrollndose como una lucha sobre la hegemona alemana en Europa. En la superficie, (ngela) Merkel y (su ministro de Finanzas Wolfan) Schable parecen estar trabajando para estabilizar la economa. En realidad, estn vinculando a las otras naciones con los grilletes de la deuda (Der Spiegel, 25 marzo 2013).

Augstein cita al antroplogo estadounidense David Graeber, quien en su libro Debt: The First 5,000 Years seala que si la historia muestra algo, es que no hay mejor manera de justificar relaciones basadas en la violencia, y hacer que estas relaciones aparezcan como morales, que reposicionndolas en un lenguaje de deuda, sobre todo porque hace inmediatamente aparecer a las vctimas como si estuvieran haciendo algo errneo.

Hasta el ministro de Relaciones Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn, critic a Alemania por buscar la hegemona de la eurozona, y de paso objet la crtica del modelo de negocios de Chipre (similar al de Luxemburgo), porque Alemania no debe, bajo la cobertura de tecnicismos financieros, estrangular los modelos econmicos de otros pases.

Asselborn apunt que los pases grandes, como Alemania, Francia y Gran Bretaa, no pueden argumentar que solo sus centros financieros son necesarios y que se debe terminar con los situados en otros pases (Reuters, 28 de mayo 2013)

Sin duda al ministro Asselborn no le gust lo que el ministro de Finanzas de Francia, Pierre Moscovici, dijo a quienes lo criticaban por haber dado su acuerdo a la poltica que se aplic en Chipre: a todos aquellos que dicen que estamos estrangulando a todo un pueblo Chipre es una economa casino que estaba al borde de la bancarrota.

El economista chipriota Christopher Pissarides, en su artculo en el Financial Times (28 de marzo 2013), rechaza la definicin de que Chipre tena una economa casino y recuerda que despus de la invasin de Turqua en 1971, Chipre perdi la mayor parte de su base agrcola e industrial y que entonces se decidi hacer de los servicios para negocios y el turismo el principal sector exportador, para atraer negocios del Oriente Medio, de la UE y de Rusia mediante acuerdos sobre la doble tributacin fiscal, polticas de inmigracin relajadas y bajos impuestos para las empresas.

Premio Nbel del 2010 y desde enero pasado asesor del presidente de Chipre, Pissarides afirma que para la Troika el problema es que los grandes depsitos bancarios que llegaron a Chipre inflaron el sector bancario hasta dimensiones insostenibles, aproximadamente ocho veces el PIB. Pero esta proporcin destaca el economista- sigue siendo inferior que la de Luxemburgo, y no muy diferente de las de Malta e Irlanda.

Tambin seala que el plan de la Troika parte del supuesto enunciado por el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfan Schable, de que ese modelo de negocios es insostenible y que el sistema bancario chipriota debe achicarse de 50 a 60 por ciento en los prximos cinco aos.

Pissarides subraya que la Troika no dej pasar la oportunidad y liquid los dos grandes bancos de Chipre, el Laiki Bank y el Bank of Cyprus, que haban invertido mucho en los bonos soberanos de Grecia y necesitaban capital para seguir operando, y afirma que es ah donde el proceso de toma de decisiones de la Troika deviene desconcertante y la visin de los padres fundadores de la moneda nica se convierte en una burla.

Para el economista Yanis Varoufakis -en su anlisis titulado El bueno, el malo y el extremadamente feo (aspectos del acuerdo de Chipre)-, es bienvenido que el costo de los fatuos banqueros chipriotas se le haya cargado a los depositantes que asumieron riesgos, pero uno no deber sorprenderse si este episodio en Chipre que dur una semana, termina siendo registrado en los anales de la historia como el punto de viraje principal: como el momento en la historia en que Europa pas la barrera de lo aceptable.

Varoufakis recuerda que el nuevo presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dijo en trminos bien claros que el acuerdo con Chipre abra el camino para que los prximos acuerdos de rescate sean tales que la UE nunca necesitar incluso considerar la recapitalizacin directa de los bancos que se desmoronan, lo que puntualiza el economista- constituye la sentencia de muerte tanto de los acuerdos de recapitalizacin directa alcanzados en la UE en junio del 2012, como de cualquier unin bancaria que tenga sentido. El mensaje es claro: cada uno por s mismo!, y Varoufakis aade que tambin se entierran los planes de usar las facilidades con el BCE para desacoplar los bancos de la crisis de la deuda pblica.

Para el economista griego, la combinacin de (a) la negacin de la necesidad de consolidar la deuda pblica, (b) el descarrilamiento de cualquier unin bancaria que tenga sentido y, (c) la mano dura con la cual Chipre fue tratado durante la semana pasada, implica un nuevo y horrible estado de las relaciones en Europa. Hasta ahora, quienes apoyaron la austeridad y la manera como Alemania manejaba la crisis de la ZE en los pases deficitarios (incluyendo a Francia), venan argumentando que se necesitaba seguir a Berln y a Frncfort para inspirar suficiente confianza en aquellos que controlan los cordones de la bolsa (mostrar la voluntad de poner la casa en orden), antes de que pasaran de los inevitables eurobonos a la lgica de la unin bancaria, y a lo que fuera necesario para alcanzar una mayor unin poltica y econmica.

Pero lo aplicado en Chipre, concluye Varoufakis, revela lo equivocado de tal visin. Los pueblos de la periferia (Irlanda, Portugal e incluso Grecia e Italia) aunque no les gustara inclinaron su cabeza frente a la austeridad y la prdida de las leyes laborales y sociales que los protegan, y a pesar de eso los poderes en Berln y Frncfort siguen alejndose de los movimientos hacia la unificacin, adoptan un creciente autoritarismo, polticas que dividen y empujan la ZE precisamente en la direccin opuesta a la necesaria para retomar la sustentabilidad poltica y econmica.

Hasta el periodista Jean Quatremer, del diario francs Libration, escribe que el gobierno de Berln parece incapaz de controlar su enorme poder, y que si en tiempos de Merkozy (la alianza del ex Presidente Nicols Sarkozy con la Canciller ngela Merkel) hubo apariencia de que las decisiones se tomaban de manera conjunta, con el rechazo del actual Presidente Franois Hollande de pegarse a Merkel, ha quedado expuesto lo que realmente son las instituciones europeas: la hoja de parra que impide que los ciudadanos europeos vean la voluntad de Alemania.

Y aade que Alemania decidi resolver la crisis del euro en sus propios trminos, y que la pretendida superioridad de la visin econmica de Merkel est llevando a que Alemania pierda todos sus amigos, aunque todava no sean sus enemigos.

Muchos analistas consideran que la receta usada con Chipre no tiene nada que ver con salvar a Chipre sino ms bien con su destruccin, destacando que no hay la menor duda que la posicin de Alemania y de sus aliados son los causantes del dficit democrtico dentro de la UE. Pissarides concluye su artculo expresando que para Chipre el futuro es realmente sombro. No es claro lo que nos caer encima la semana prxima, ni de dnde llegar.

El punto de ruptura?


En trminos polticos lo sucedido en Chipre, y las reacciones de los polticos de Alemania y dems grandes naciones de la UE, ya ha llevado a un cambio decisivo en la posicin poltica del Partido de Izquierda (Parti de Gauche) de Jean-Luc Mlenchon, quien por primera vez plantea el tema de la UE y del euro en trminos de ruptura.

Preguntado sobre las medidas urgentes a tomar, Mlenchon, ex candidato a la presidencia por el Frente de Izquierda, dijo al diario LHumanit que en el centro de todo: compartir las riquezas a favor del trabajo, efectuar la transicin ecolgica del sistema de produccin. Para ello, hay que golpear el corazn de los problemas, a Europa. Marcar una ruptura sobre tres puntos. Primero, la relacin franco-alemana: totalmente desequilibrada, funcionando para ventaja exclusiva del capitalismo alemn. Despus, el euro. Nosotros siempre defendimos la idea de que la moneda nica poda ser un punto de apoyo para una poltica progresista, pero llegamos al punto en el cual ese discurso es inoperante por la obstinacin de los dirigentes europeos. En fin, el arco Mediterrneo. No ha llegado el momento de darnos cuenta que tenemos otro centro de gravedad que Alemania, del otro lado del Mediterrneo?.

Para la agencia Bloomberg, la saga de Chipre dar municiones a los lderes populistas a travs de todo el sur de Europa que estn diciendo que a las elites polticas que manejan esta crisis les importa un bledo los ahorristas ordinarios. Italia tiene el sistema poltico atascado, los votantes griegos estn sealando un creciente apoyo al partido Syriza que quiere renegociar los trminos del programa de rescate de Grecia.

Eslovenia va derecho a un pedido de rescate y, segn Carsten Brzeski, economista del Grupo ING en Bruselas, la prueba de fuego ser cuando el problema de Chipre empiece a afectar a economas ms importantes, como Espaa e Italia.

Segn el FMI, para refinanciar su deuda pblica en el 2013, Eslovenia deber emitir obligaciones por un valor de tres mil millones de euros, algo muy costoso para ese pas dado que la tasa de inters sobre esos bonos salt de 4.5 a 6.4 por ciento como resultado del rescate chipriota.

Segn la economista Yves Smith (nakedcapitalism.com del 29 de marzo 2013), la prxima confrontacin sobre rescates bancarios y reformas estructurales ser en Eslovenia: Es una cuestin abierta la posicin que el nuevo gobierno de centro-izquierda (en Eslovenia) adoptar en cualquier negociacin. La Presidenta Alenka Bratusek puso en claro que quiere darle prioridad al crecimiento, no a la reduccin de la deuda. Pero esto no cuadra con la posicin de Alemania. Eslovenia y Alemania pueden entrar en una disputa sobre las reformas requeridas en Eslovenia a cambio de la asistencia. Si Eslovenia intenta resistir a la Troika, ciertamente encontrar un fuerte rechazo, como sucedi con Chipre. Y otra demostracin de fuerza bruta no pasar desapercibida en Italia y Espaa.

Los rescates y las polticas de austeridad que los acompaan estn causando verdaderos desastres sociales y econmicos en un creciente nmero de pases de la UE. Incluso economas grandes, como la de Francia, estn yendo hacia una recesin por el aumento del desempleo y las bajas en el consumo y la produccin industrial.

La imposicin de la hegemona alemana sobre la UE, un proyecto en el cual el euro es la pieza clave porque concentr el poder financiero y llev al endeudamiento que est poniendo los grilletes en un creciente nmero de pases, ha convertido en pesadilla el pasado sueo de una UE prspera y con contenido social.

Alberto Rabilotta es periodista argentino-canadiense.


Fuente: http://www.alainet.org/active/62862


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter