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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-04-2013

El vdeo de Irak, los derechos humanos, y una guerra que no debi ser

Arturo Maira Rodrguez
Rebelin


El 16 de marzo del presente ao, el diario El Pas public un video, en el que se ve a un grupo de militares patear brutalmente a dos personas que se encuentran indefensas en el suelo. Todo parece indicar que el suceso se produjo en el ao 2004 en la base espaola de Diwaniya (Irak) donde se acuartelaba la brigada Plus Ultra, y que las dos personas torturadas eran iraques.

El vdeo, repugnante y vergonzoso como pocos, visibiliza un hecho, que a mi modo de ver, nuestra sociedad no debe dejar pasar sin un debate en profundidad.

Lo primero que llama la atencin es la ferocidad, desprecio a los detenidos, y sensacin de impunidad que trasmiten los militares. Nada en las imgenes se produce con sigilo o precaucin. Parecen estar en su casa, a su aire, en el cumplimiento de su deber. Las quejas y lamentos de los hombres en el suelo parecen excitarlos ms. Los militares patean y patean el cuerpo de los detenidos. La agresin es feroz, y puede ser mortal. No les importa. El ltimo comentario que se oye as lo confirma. Ninguno de ellos, cinco o seis, hace el menor gesto para detener la tortura. Una vergenza para cualquier ser humano.

Lo que muestran las imgenes no parece un hecho casual, repentino, sin decisin previa. Tampoco parece la primera vez. Son bastantes militares, no dudan, la accin transcurre rpida pero ninguno parece tener prisa. Uno de ellos graba desde el principio. Cada uno parece cumplir su cometido. Estn en una base militar, en un pas extrao, en guerra, donde el control debe ser extremo, y no muestran ninguna alarma ni prisa. Hacen mucho ruido.

De acuerdo con lo difundido por el mismo diario al da siguiente de la publicacin del vdeo, el Ministerio de Defensa investiga las deplorables imgenes de soldados espaoles maltratando a prisioneros en la base de Diwaniya (Irak) en 2004 para comprobar su autenticidad, tratar de identificar a los autores y ver si se pueden depurar responsabilidades.

A la vista de lo anterior se pueden hacer las siguientes reflexiones:

En relacin con los hechos filmados en el vdeo

Lo que se ve en el vdeo es bastante ms que un maltrato deplorable, es una tortura brutal, realizada sobre personas indefensas, tendidas en el suelo, y sin la menor capacidad de reaccin. No parece tener ningn propsito inmediato que no sea el de causar el mayor miedo, dao y sufrimiento posible.

Si el hecho se produce en la base espaola de Diwaniya, los detenidos deben estar en una zona bajo estricto control. Es difcil suponer que un grupo de soldados sin recibir rdenes de algn oficial responsable pueda realizar una accin de estas caractersticas. La responsabilidad por tanto afectara tambin y de forma muy importante a sus superiores.

La publicacin del vdeo en uno de los medios de comunicacin ms importantes del pas ha causado adems de una fuerte conmocin, cierta sorpresa inicial, que se ha ido diluyendo a medida que los medios nos han devuelto a la memoria noticias, denuncias de torturas, y procedimientos judiciales abiertos hace casi diez aos, que se cerraron por falta de inters de todos, cuando nuestras fuerzas armadas dejaron Irak.

En relacin con las circunstancias que rodearon la presencia de las tropas espaolas en Irak

El gobierno espaol de la poca envi a las fuerzas armadas a Irak sin mandato de la ONU, y sin una causa real que justificase la intervencin en una guerra. Simplemente, se siguieron los deseos e intereses de los Estados Unidos.

En esta situacin de acomodamiento a la gran potencia, las condiciones para mimetizar los procedimientos, y conducta en zona de guerra del ejercito norteamericanos estaban dadas.

En relacin con los Estados Unidos, y su respeto de los derechos humanos en situaciones de guerra

El ejrcito norteamericano, a lo largo de las ltimas dcadas, no tiene un buen historial de respeto a los derechos humanos de la poblacin civil y combatientes enemigos en zona de guerra. Las guerras de Vietnam e Irak especialmente, han dado lugar a conductas bochornosas en este sentido. La situacin actual en la Base de Guantnamo sigue avergonzando al mundo.

Los medios culturales americanos, especialmente su cine, han sido muy crticos con la formacin de sus soldados en academias y escuelas militares, as como con su proceder en relacin con el respeto a los derechos humanos en guerra.

Directores de cine de la talla de Stanley Kubrick (La chaqueta metlica), Terrence Malick (La delgada lnea roja), Oliver Stone (Platoon), o Francis Ford Coppola (Apocalypse now) entre otros, muestran la formacin o el entrenamiento de sus soldados en retaguardia, y su conducta al frente del enemigo.

La formacin trata de destruir la personalidad previa de los candidatos a soldados, degradndolos hasta lmites intolerables, para hacer crecer en ellos la personalidad colectiva del soldado norteamericano, brutal, sin personalidad propia ni formacin tica, y listo para exterminar al enemigo, militar y a veces civil, al que se presenta como despreciable.

En relacin con la conducta en guerra, casi siempre una guerra odiada y despreciada por los propios soldados, la matanza de My Lai durante la guerra de Vietnam constituye un ejemplo extremado pero que no podemos olvidar. El 16 de marzo de 1968 el teniente Calley y su seccin violaron a las mujeres y a las nias del poblado, y mataron a todos los habitantes de la zona, mujeres, ancianos y nios incluidos. El nmero de muertos se estim entre 347 y 504.

El Gobierno de los Estados Unidos ocult todo lo que pudo la masacre, que no se conoci en los medios de prensa hasta el 13 de noviembre de 1969, un ao y medio ms tarde. El teniente Calley fue juzgado y condenado por los actos de My Lai, pero solo permaneci tres aos bajo arresto domiciliario pues fue indultado por el presidente Richard Nixon.

La pelcula Platoon de Oliver Stone dedic una de sus escenas a recrear un hecho inspirado en esta matanza.

Estados Unidos no reconoce a la Corte Penal Internacional y pugna por inmunizar del procesamiento por crmenes de guerra a ciudadanos estadounidenses. El ex presidente George W. Bush rechaz firmar cualquier tratado relacionado con este tema, y tambin retir la firma del Estatuto de Roma.

Washington ha firmado acuerdos bilaterales de inmunidad con 60 pases, en su mayora pases pequeos, con democracias frgiles y economas dbiles entre los que se encuentran Butn, El Salvador, India, Nepal, Colombia y Sri Lanka. A los pases que se negaron a firmar estos tratados, el gobierno estadounidense les retir la ayuda militar, as ocurri con Brasil, Uruguay, Croacia, Lituania y Malawi, por nombrar algunos.

En relacin con las leyes y tribunales internacionales que protegen los derechos humanos en situacin de guerra

Los Convenios de Ginebra y sus Protocolos adicionales son tratados internacionales que contienen las principales normas destinadas a limitar la barbarie de la guerra. Protegen a las personas que no participan en las hostilidades (civiles, personal sanitario, miembros de organizaciones humanitarias) y a los que ya no pueden seguir participando en los combates (heridos, enfermos, nufragos, prisioneros de guerra) i.

Los Convenios I a IV de 1949 fueron firmados por Espaa en 1952; los protocolos adicionales I y II, en 1989 y el III (sobre un nuevo distintivo, adems de la Cruz Roja y el Creciente Rojo), en 2010.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional ha promovido el desarrollo de un sistema de jurisdicciones internacionales, complementarias de los tribunales nacionales, a fin de encausar a los acusados de genocidio, crmenes de guerra y crmenes contra la humanidad. Ese sistema tiene dos vertientes: por un lado, se basa en el establecimiento de tribunales ad hoc y otros tribunales internacionalizados que se establecen despus de un conflicto; por otro lado, se basa en la recientemente creada Corte Penal Internacional. ii

La Corte Penal Internacional puede conocer cuatro crmenes entre los que se encuentran los crmenes de guerra (art. 8) iii.

Un crimen de guerra es una violacin de las protecciones establecidas por las leyes y las costumbres de la guerra, integradas por las infracciones graves del Derecho Internacional Humanitario cometidas en un conflicto armado y por las violaciones del Derecho Internacional. El trmino se define en gran medida en el Derecho internacional, incluyendo la convencin de Ginebra. Los malos tratos a prisioneros de guerra y civiles iv y los genocidios son considerados crmenes de guerra. v

En la pgina web de la Corte Penal Internacional y en su apartado Legal texts and tools. Elements of Crimes, se establece la distincin entre Crimen de guerra de tortura, y Crimen de guerra de tratos inhumanos.

Entre los seis elementos que definen el Crimen de guerra de torturas estn los siguientes:

1. Que el autor haya causado grandes dolores o sufrimientos fsicos o mentales a una o ms personas.

2. Que el autor haya causado los dolores o sufrimientos con una finalidad tal como la de obtener informacin o una confesin, castigar a la vctima, intimidarla o ejercer coaccin sobre ella o por cualquier otra razn basada en discriminacin de cualquier tipo.

El elemento 2 no est incluido entre los que definen el Crimen de guerra de tratos inhumanos, siendo el resto de elementos idnticos, por lo tanto es el elemento distintivo entre tales supuestos.

Resumen

A modo de resumen expongo las siguientes consideraciones:

Los hechos visualizados en el vdeo del Pas pueden constituir un delito de crimen de guerra, tal y como se contempla en los Convenios de Ginebra, y en los textos legales del Tribunal Penal Internacional.

El contenido del vdeo parece un hecho premeditado, realizado sin sigilo en una base militar en zona de guerra, donde el control por parte del mando debe ser constante y muy estricto.

La presencia de tropas espaolas en Irak se produjo sin un mandato especfico de la ONU, sin una causa real que justificase la intervencin, y con un sentimiento en contra de la mayora del pueblo espaol. Sus motivos fueron una poltica irreflexiva de seguimiento de la poltica norteamericana del presidente George W. Bush, y un supuesto deseo de nuestros gobernantes de mejorar nuestra situacin y prestigio en el mundo.

El ejrcito de los Estados Unidos tiene un historial negativo en relacin con el respeto a los derechos humanos del personal civil y militar en zonas de guerra. Adems su gobierno no reconoce al Tribunal Penal Internacional, con lo cual sus soldados son impunes internacionalmente en relacin con un posible incumplimiento de los Convenios de Ginebra y las leyes del citado tribunal.

El Ejrcito Espaol subordinado al Norteamericano en Irak, pudo sufrir, conscientemente o no, de cierto mimetismo en cuanto a conducta y reglamentos en combate. Del poderoso siempre emana un deseo de imitacin, potenciado en este caso por la conducta de nuestros gobernantes.

El incumplimiento de las leyes que limitan los desastres de la guerra son histricamente ocultados por los ejrcitos y los pases que lo producen. Esta poltica de ocultamiento de la verdad es terriblemente daina de cara a evitar enormes sufrimientos adicionales de la poblacin civil y militar, y no contribuye ciertamente a crear un mundo democrtico y justo. El Ministerio de Defensa y la justicia espaola segn corresponda, deben tomar las medidas necesarias para investigar sin cortapisa alguna los hechos visualizados en el vdeo, y cualquier otro que se haya denunciado o se denuncie en el futuro en relacin con la actuacin de nuestro ejrcito en Irak.

La formacin e instruccin de los soldados en derechos humanos y en las leyes y convenios internacionales que los amparan en situaciones de conflicto o guerra, as como de las responsabilidades y penas que se deriven de su incumplimiento, son esenciales para nuestro pas, por lo que debe ser potenciados y controlados por el Parlamento.

Notas:

i Texto tomado de la pgina web del Comit Internacional de la Cruz Roja.

ii Texto tomado de la pgina web del Comit Internacional de la Cruz Roja.

iii De Wikipedia. Corte Penal Internacional. Crmenes.

iv El subrayado es del autor.

v Wikipedia. Crimen de guerra.

Arturo Maira Rodrguez. Capitn de Navo Ingeniero retirado.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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