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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2013

Postal de una Hungra racista y ultra

Gustavo Veiga
Pgina 12

La Guardia Hngara, un grupo paramilitar prohibido desde 2009, vuelve a atacar a los gitanos. El gobierno conservador le entreg un premio a un periodista antisemita y mantiene la prohibicin de vivir en la calle a las personas sin techo.


Ciertas postales de la Hungra actual remiten a la Europa de entreguerras, en pleno ascenso del nazismo. Un periodista antisemita de la televisin estatal acaba de ser galardonado por el gobierno conservador del partido Fidesz. La tercera fuerza poltica del pas, el ultraderechista Jobbik, propone que este ao se rehabilite a Miklos Horthy, gobernante aliado de la Alemania de Hitler. La Guardia Hngara, un grupo paramilitar prohibido desde 2009, ataca a los gitanos ataviada con sus uniformes que remedan a las SS. Podran enumerarse ms casos, incluida la propuesta frustrada en diciembre pasado de confeccionar una lista de congresistas judos que llev al Parlamento un representante de la extrema derecha. Si en la Vieja Europa avanzan estas ideas, Hungra es la vanguardia. El pequeo pas del Este vive hoy un rebrote de antisemitismo, que en buena medida se alienta desde el gobierno con algunas distinciones.

El Fidesz del primer ministro Viktor Orban entreg el reconocido premio Tancsics al conductor televisivo Ferenc Szaniszlo, un comunicador que adems de atacar a los judos fue multado en 2011 por llamar a los gitanos primates. La poblacin de ese origen es primera minora en Hungra y en Europa slo se ubica por detrs de Rumania, Bulgaria y Espaa. Una semana despus, el ministro que se lo concedi, Zoltan Balog, exigi que el conductor lo devolviera. Al precio de que ahoguen nuestra patria, no quiero el premio, respondi Szaniszlo. Pero el gobierno tambin distingui a Janos Petras, el cantante de un grupo de rock llamado Karpatia que participa de modo habitual en actos organizados por el Jobbik y compuso el himno de la ilegalizada Guardia Hngara. Doce periodistas premiados con el Tancsics en el pasado anunciaron que lo devolveran en seal de repudio.

Las demostraciones antisemitas no son nuevas en Hungra, pero han gozado de impunidad gracias a la tolerancia y/o respaldo de las tres principales fuerzas de la poltica nacional: el Fidesz, la fragmentada centroizquierda y el Jobbik. El mes pasado, en la Universidad ELTE de Budapest, fundada en 1635, aparecieron inscripciones que decan: Judos, la universidad es nuestra.

Con casi tres aos en el poder, Orban ha ido generando polticas cuestionadas por la Unin Europea. La principal fue la introduccin de varias enmiendas a la Constitucin, que ahora limita las atribuciones del Tribunal Constitucional, impide a los medios de comunicacin privados emitir propaganda poltica durante las campaas electorales, mantiene la prohibicin de vivir en la calle a las personas sin techo y obliga a los estudiantes universitarios becados en Hungra a trabajar en el pas durante un tiempo despus de finalizar su carrera o a devolver el importe de la beca, entre otras restricciones. Amnista Internacional y el Comit de Helsinki por los Derechos Humanos han criticado estas medidas, como tambin el Parlamento Europeo (PE). El belga Guy Verhofstadt, lder de los liberales en el PE, propuso suspender el voto de Hungra en la Eurocmara.

Orban ha respondido que no tolerar imposiciones o que juzguen a su pas con un doble rasero. Es una cuestin de soberana nacional, dijo sin hacerse demasiado problema y amparado en el poder que detenta: tiene mayora absoluta en el Parlamento de Budapest. El Fidesz busca frmulas para legitimarse, incluso hacindole concesiones a la ultraderecha del Jobbik. Una de ellas ha sido la rehabilitacin de Miklos Horthy, el ltimo almirante del Imperio Austrohngaro que gobern el pas entre 1920 y 1944. Firme aliado de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial, particip en la campaa contra la Unin Sovitica y se anex territorios de pases vecinos, como Eslovaquia y Rumania. Recin sobre el final del conflicto se apart de Alemania, fue protegido de Estados Unidos y termin sus das en Portugal durante la dictadura de Salazar.

Con un escenario poltico corrido de ese modo a la derecha, en Hungra se mantiene la hegemona del Fidesz y los neonazis; pese a que bajaron su intencin de voto en las encuestas ms recientes, vienen de obtener un 17 por ciento de adhesin en los comicios de 2010. La Guardia Hngara es la expresin ms acabada de que las ideas del Fhrer se expresan sin pudor. Sus integrantes ponen en duda el Holocausto, hostigan con violencia a los judos y desfilan por las calles enfundados en su uniforme negro. Ilegalizados, se las ingenian igual para realizar su entrenamiento militar en zonas rurales, hacerles la venia a sus superiores en pblico y tomar juramento con el movimiento. Estn sospechados de atacar barriadas de gitanos a los tiros o con bombas incendiarias que provocaron varias muertes.

En Hungra, las expresiones racistas se naturalizaron al calor del poder. El Jobbik, con ese nombre que parece sacado de la saga de El seor de los anillos, no sali de una pelcula de ficcin. Tampoco Orban, el primer ministro que con sus actos de gobierno consolida un nacionalismo cerril que es funcional al lder ultraderechista Gabor Vona. Los dos tienen varias cosas en comn. Y parece que comparten la misma nostalgia por la liturgia del nazismo.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-217105-2013-04-02.html

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