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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-04-2013

Oposiciones comparadas

Ariel Goldstein
Panorama


A pesar de las especificidades nacionales, una caracterstica comn que atraviesa a estos espacios que aspiraron a producir una alternancia en el poder ha sido su devenir no exitoso en la produccin de una alternancia presidencial.

Para estos sectores que, necesariamente por las caractersticas de los oficialismos, tienden a ocupar la derecha del espectro poltico-ideolgico, una importante disyuntiva supone definir su identidad al interior del sistema poltico, entre la impugnacin de lo realizado en su conjunto por los gobiernos -modalidad que propicia una episdica representacin de las expresiones de disconformidad ciudadana, pero revela su frgil consistencia para constituir representaciones dotadas de continuidad temporal- o la incorporacin en sus plataformas de ciertas polticas implementadas durante estos aos. Una rpida comparacin entre lo sucedido en los ltimos aos en Argentina, Brasil y Venezuela -tres de los procesos de mayor antigedad- nos permite aproximarnos a estas disyuntivas, as como desmitificar cierta apariencia de excepcionalidad que revestira el caso argentino.

En Brasil, el Psdb, que ir candidateando a Acio Neves para 2014, ha recurrido al ex presidente Cardoso para la elaboracin de su programa econmico y de campaa (Estadao, 06/01/2013). Sin embargo, el propio Psdb mantuvo oscilaciones con respecto al gobierno de Cardoso por el rechazo social existente hacia las privatizaciones realizadas durante su gestin. Es por ello que, los candidatos tucanos, en los ltimos aos, aseguraban en campaa la continuidad de polticas sociales como el Bolsa Familia en caso de acceder a la presidencia.

En Venezuela, en las ltimas elecciones de 2012, la Mesa de Unidad Democrtica logr unificar con cierta efectividad al espectro opositor, al tiempo que se apropiaba de las demandas del campo adversario. Henrique Capriles parece haber producido una innovacin al apropiarse de demandas del campo chavista y ofrecerse como la continuidad con cambios.

Las ltimas elecciones presidenciales de 2011 en Argentina, no casualmente, en un escenario muy favorable al gobierno nacional, colocaron en segundo lugar con 16% a Hermes Binner, quien construy su espacio de representacin desde la moderacin frente al gobierno y asegurando la continuidad de ciertas polticas. Si bien ltimamente varios analistas han sealado con razn las debilidades de la oposicin argentina, al interior del espacio oficialista, contenido por la amplitud de un peronismo que abarca en su extensin el espectro poltico, se est produciendo un liderazgo como el de Scioli, que representa una amalgama entre continuidad y oposicin, que en otros pases se encuentra delimitada como parte del campo opositor.

En este sentido, es posible constatar un desplazamiento en la construccin de espacios de representacin opositores, que va desde la impugnacin radical de lo realizado por los gobiernos, modalidad dominante aos atrs, hacia una incorporacin de ciertas polticas implementadas. Esto es as porque el consenso social obtenido por las polticas de estos gobiernos no les permite asumir pblicamente un programa de corte neoliberal. A su vez, un programa progresista-socialdemcrata tiene pocas posibilidades de representar desde el punto de vista poltico-ideolgico una alternativa exitosa frente a estos gobiernos. El politlogo brasileo Andr Singer parece haber capturado la disyuntiva que atraviesa el Psdb en una reciente entrevista:

El Psdb precisa ser un partido competitivo, un partido que tenga posibilidades de componer mayora. No se compone mayora, con la formacin de clases de Brasil, con un discurso antipopular. Por eso el Psdb tiene que huir de eso como el diablo huye de la cruz. El Psdb no pode electoralmente asumir su verdadera posicin. Hay una situacin en este momento de esquizofrenia, porque el Psdb tiene una base social muy fuerte en la clase media, es el partido de la clase media, pero no puede vocalizar plenamente los puntos de vista de la clase media.

En vista de estas cuestiones, quizs una marca especfica de los nuevos gobiernos sea la incorporacin de nuevas polticas populares como elemento constitutivo de interpelacin electoral en el sistema poltico: intervencin del Estado en la economa y distribucin de la renta para la asistencia de los sectores desfavorecidos. Es decir, a partir de entonces, quienes deseen obtener un caudal de votos que les permita constituirse en lderes competitivos, deben incorporar como parte de su interpelacin una serie -palabra no casual, pues remite a una articulacin de polticas relacionadas y difcilmente escindibles- de polticas populares en sus plataformas electorales.

Como consecuencia, esto implica que las oposiciones por derecha no puedan expresar su verdadero discurso, es decir, aqul que se corresponde de forma mecnica con la representacin que ejercen hacia determinadas fracciones de las clases acomodadas. Deben, entonces, autonomizar la produccin de representacin por encima de sus intereses de clase o corporativos inmediatos para ser efectivas electoralmente.

Durante los aos 60 y 70 en la regin, la alternativa frente a la que agudizacin de las tensiones sociales como corolario de los procesos de incorporacin popular era el golpe militar, que operaba como una interrupcin de la democratizacin de la democracia y reconstitua el statu-quo ante. Estando actualmente vedada esa opcin por la legitimidad democrtica existente en varios pases de la regin, en la medida en que las posiciones polticas de las oposiciones se mantengan coincidentes con las exigencias corporativas, ocupan un punto irrepresentable en trminos de competencia electoral en el tablero poltico.

Fuente original: http://www.panorama.com.ve/portal/app/push/noticia60431.php

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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