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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2013

El plan de Washington para provocar a Corea del Norte

Stephen Gowans
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En un artculo de The Wall Street Journal del 3 de abriltitulado EE.UU. reduce su demostracin de fuerza en Corea, los periodistas Adam Entous y Julian E. Barnes revelaron que la Casa Blanca aprob un detallado plan, denominado the playbook, para aumentar la tensin con Corea del Norte durante las maniobras conjuntas del Pentgono con Corea del Sur.

Las maniobras, que todava continan e involucran el envo de una cantidad considerable de sofisticado equipamiento militar estadounidense a corta distancia de Corea del Norte ya constituyen una fuente de considerable tensin en Pyongyang y representan lo que el especialista en Corea, Tim Beal, llama guerra sub-crtica.

Las maniobras, de dos meses, dirigidas contrala Repblica Democrtica Popular de Corea y realizadas cerca de all, obligan a las fuerzas armadas norcoreanas a entrar en estado de alerta, una situacin agotadora y terriblemente costosa para un pequeo pas cuya economa ya est daada por amplias sanciones. Corea del Norte estima que las sanciones y la agresin militar de EE.UU. han causado un dao incalculable a su economa (1).

El playbook fue desarrollado por el Comando Pacfico del Pentgono para aumentar las maniobras que comenzaron a principios de marzo y se discuti en varias reuniones de alto nivel en la Casa Blanca, segn los periodistas del Wall Street Journal. El plan prevea vuelos a baja altitud de bombarderos B-52 sobre la pennsula coreana, que tuvieron lugar el 8 de marzo. Unas semanas despus dos bombarderos B-2 con capacidad nuclear lanzaron cargas ficticias sobre una instalacin de misiles sudcoreana. Los vuelos se realizaron deliberadamente a plena luz del da a baja altitud, segn un funcionario de la defensa de EE.UU., para producir el efecto amenazador deseado. Podramos volar de noche, pero la idea era que lo vieran (2). Hace unos das, el Pentgono envi dos aviones de guerra de alta tecnologa F-22 a Corea del Sur, tambin como parte del plan playbook para intimidar a Pyongyang.

Segn Entous y Barnes, la Casa Blanca saba que los norcoreanos reaccionaran con la amenaza de tomar represalias contra EE.UU. y Corea del Sur.

En un artculo del 29 de marzo, Barnes escribi que funcionarios de la defensa reconocieron que los oficiales militares norcoreanos estn particularmente agitados por los vuelos de bombarderos debido al recuerdo de la destruccin causada desde el aire en la Guerra de Corea (3). En aquella guerra, la Fuerza Area de EE.UU. demoli todos los objetivos de ms de un piso. Tambin lanz ms napalm del que lanz despus en Vietnam (4).

La realidad, por lo tanto, es exactamente contrariala narrativa formulada en los medios de masa occidentales. Washington no ha reaccionado ante la beligerancia y las provocaciones norcoreanas con una demostracin de fuerza. Al contrario, Washington planific deliberadamente una demostracin de fuerza con el fin de suscitar una furiosa reaccin norcoreana, que entonces se calific de beligerancia y provocacin. Las provocaciones, planificadas de modo fro y calculado, procedieron de Washington. Las reacciones de Corea del Norte han sido defensivas.

Ante la necesidad de explicar por qu Corea del Norte, un cero a la izquierda en comparacin con EE.UU., provocara deliberadamente a un coloso militar, los periodistas occidentales, citando a analistas annimos, han urdido una risible ficcin sobre el uso de las amenazas militares de Pyongyang como una carta de cambio para conseguir ayuda de Occidente, como refuerzo para su tambaleante economa mal administrada. El papel de las sanciones y de la incesante amenaza de intervencin militar de EE.UU. se deja de lado como explicacin de las dificultades econmicas de Corea del Norte.

Sin embargo, las revelaciones de Entous y Barnes hacen que ahora la historia sea menos verosmil. Los norcoreanos no han desarrollado un programa nuclear, no han invertido dinero en sus fuerzas armadas y no han reafirmado su decisin de enfrentarse directamente a la agresin de EE.UU. y Corea del Sur para mendigar ayuda de Washington. Lo han hecho para defenderse de provocaciones framente calculadas.

Segn miembros de la redaccin del Wall Street Journal, la Casa Blanca ha reducido sus provocaciones por el momento, por temor a que puedan conducir a un error de clculo norcoreano. En lenguaje directo y callejero, Washington desafi a Corea del Norte a un"juego de gallina" y lo interrumpi cuando qued claro que no se desarrollara segn sus intenciones.

Notas

(1) Segn la Agencia Central Coreana de Noticias, 26 de marzo de 2013, el dao humano y material causado a la RDPC hasta 2005 totaliz 64.959.854 millones de dlares estadounidenses.

(2) Jay Solomon, Julian E. Barnes and Alastair Gale, North Korea warned, The Wall Street Journal, 29 de marzo de 2013.

(3) Julian E. Barnes, U.S. pledges further show of force in Korea, The Wall Street journal, 29 de marzo de 2013.

(4) Bruce Cumings. The Korean War: A History. Modern Library. 2010.

gowans.wordpress.com

Fuente: http://www.globalresearch.ca/washingtons-playbook-for-provoking-north-korea/5329905

rCR



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