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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-04-2013

De cmo el ejrcito de EEUU intenta ocultar la huelga de hambre en Guantnamo, segn Shaker Aamer

Kevin Gozstola
The Dissenter

Traducido para Rebelin por Sinfo Fernndez


El prisionero britnico Shaker Aamer lleva ms diez aos encarcelado en la Baha de Guantnamo, pero an no ha sido acusado de delito alguno ni sometido a juicio. Se ha aprobado su liberacin pero all sigue an detenido. Y es uno de los ms de cien presos retenidos en Guantnamo que han iniciado una huelga de hambre.

Aamer habl recientemente con su abogado Clive Stafford Smith, que es el director ejecutivo de una asociacin benfica de carcter jurdico, Reprieve, con sede en el Reino Unido. Smith present una declaracin ante un tribunal estadounidense con la informacin que Aamer le haba transmitido.

Ayer, este blog cubri los malos tratos a que Aamer y otros presos estn siendo sometidos por participar en protestas no violentas. Aamer le describi a Smith cmo una Fuerza de Respuesta para Emergencia (ERF, por sus siglas en ingls) estaba sacando a la fuerza a los prisioneros de las celdas. Describi su situacin en la celda de aislamiento a la que le han trasladado y en la que resulta imposible dormir, y de cmo el turno de noche en la prisin se ha convertido una pesadilla porque los guardas se dedican a hacer ruidos muy fuertes para mantener despiertos a los presos. Aamer le dijo tambin a Smith que los guardias estn ahora utilizando la prctica de ponerle una correa de perro a los presos (Lase el escrito completo aqu) .

Ahora, a partir de la declaracin , y para poder conocer ms datos de la huelga de hambre que empez a primeros de febrero, centrmonos en lo que Aamer le dijo a Smith acerca de que el ejrcito estadounidense est tratando de ocultar el alcance de la huelga de hambre.

El 19 de marzo, Aamer inform que dos generales visitaron el Campo Cinco, donde Shaker se encuentra. No estaba seguro pero pensaba que uno de los dos individuos podra haber sido el General John F. Kelly, que es el jefe del Mando Sur de EEUU. Iba rodeado de un squito y, antes de su llegada, prepararon una ambulancia con doctores, enfermeras y una camilla dentro. Iban con ropas de civiles. Llevaban todo tipo de equipamiento, incluido un tanque de oxgeno.

En la camilla haban colocado a un hombre con apenas barba y que no era uno de los detenidos [nfasis no aadido]. Este detenido no llevaba esposas. Le sujetaron a la camilla para evitar que se cayera. Y fue conducido hasta la ambulancia delante de los generales y despus llevado al hospital.

Fue toda una actuacin en un intento por impresionar a los generales de lo bien que estaba marchando todo, afirm Aamer. l crea que en caso de que se hubiera cuestionado, los militares podran decir que haba sido un simulacro.

Cada dos o tres das llegaban visitantes al campo. Aamer cree que esto es parte del esfuerzo para convencer a la gente de que se trata bien a los prisioneros. Por el da todo est ms tranquilo pero los peores abusos tienen lugar por la noche.

Aamer aadi otro aspecto del esfuerzo para ocultar lo que realmente est sucediendo y que implica un cambio en la forma de abordar los temas relativos a las comidas:

Normalmente, informa Shaker, la comida que no se consume se saca fuera. Ahora, se deja en la seccin metida en recipientes para ocultar el hecho de que los detenidos se estn negando a comer. Puede que esto se est haciendo, piensa l, para conseguir que el olor de la comida tiente a los prisioneros y vuelvan a comer. Despus, todos los alimentos rechazados se tiran a la basura, para que los civiles que preparan los alimentos vean que los contenedores vuelven vacos y as no pueda informarse de la cantidad de comida que no se est tomando

Nadie, que tenga una posicin de autoridad, est trasladando las quejas de los prisioneros, aunque Aamer ha pedido ver al oficial responsable en mltiples ocasiones. Podra ser sta una forma de ocultar el alcance de las denuncias? Los oficiales, si no escuchan y no saben nada, pueden negar lo que est pasando.

El Pentgono reconoce que al menos hay 30 prisioneros que estn haciendo huelga de hambre. Segn Carol Rosenberg, del Miami Herald, esta cifra es reflejo del hecho de que el ejrcito slo define que un preso est en huelga de hambre si ha perdido bastante peso corporal y se ha saltado al menos nueve comidas consecutivas.

Aamer y los abogados defensores de los presos de Guantnamo tienen que depender de una definicin que no se dise para encubrir el nivel de resistencia en la prisin. Tanto Aamer como los abogados han informado de que hay 130 prisioneros en huelga de hambre.

Aamer aade que de los 66 prisioneros del Campo Cinco, se ha reconocido que hay 45 que estn en huelga. A Aamer slo recientemente se le reconoci que estaba en huelga. Tambin, segn su testimonio, hay muchos prisioneros que tienen problemas con los niveles de azcar en sangre y siete prisioneros ms que estn en el hospital.

Las autoridades juegan con el peso de los presos y ahora estn utilizando una gran escala. A los presos se les pesa con grilletes y a menudo despus de que les han hecho beber una gran cantidad de agua. No se les deja ver el peso para que no sepan lo que estn escribiendo. Segn Aamer, se han producido milagros; por ejemplo, un preso que pesaba 57,6 kilos la pasada semana, tras una semana sin comer, al pesarle de nuevo le dijeron que ahora pesaba 63,5 kilos.

Rosenberg informaba el 1 de abril de que a once de los cautivos se les estaba alimentando suplementos nutricionales mediante tubos que iban serpenteando desde la nariz hasta el estmago. Dos estaban hospitalizados con goteo intravenoso, as como con tubos de alimentacin. El viernes, el ejrcito cont 37 cautivos en huelga de hambre.

Aamer le dijo a Smith que hay entre seis y diez presos que estn cayendo cada da debido a que sus niveles de azcar en sangre son demasiado bajos. El ejrcito, en vez de alimentarles a la fuerza con el mtodo del tubo y una silla, los est atando a una tabla. Entonces se les dice que tomen una mezcla de agua con miel o les dejarn en la tabla durante varias horas hasta que se la tomen.

Aamer pesa alrededor de 71,6 kilos. Ha perdido 14,5 kilos. Ahora pueden verse las costillas en su pecho y, debido a que su cuerpo ha sufrido inmensamente durante los ltimos aos, est tomando dos o tres cucharaditas de miel al da para tratar de aminorar el peor impacto de la huelga de hambre. (Nota: No parece que el ejrcito le est forzando a tomar la mezcla de agua con miel.)

Todo lo anterior se est haciendo para tratar de convencer al mundo que todo marcha estupendamente y que quien est preocupado puede quedarse tranquilo. El Pentgono no quiere que se sepa que la mayora de los presos estn participando en la huelga de hambre. Por tanto, se inventan una definicin que pueda imposibilitar averiguar que los presos estn ofreciendo resistencia ante el planteamiento de la detencin indefinida.

Cmo puede compararse esta actitud con la forma en que el Pentgono ha manejado anteriores huelgas de hambre?

En 2002, los prisioneros hicieron huelga de hambre. An no conocemos la fecha oficial de su comienzo. El Pentgono no ha publicado todava esta informacin. Ha hecho lo mismo en este caso, haciendo que los periodistas tengan que ofrecer dos cifras en sus relatos: las estadsticas del Pentgono y las estadsticas de los abogados defensores de los presos, que son siempre mucho ms altas.

En 2005, durante una huelga de hambre, segn el Centro para los Derechos Constitucionales , que cuenta con abogados que estn representando a los prisioneros, el Departamento de Defensa organiz visitas engaosas de exhibicin del centro de detencin en la Estacin Naval de la Baha de Guantnamo para los senadores estadounidenses. Haba alrededor de 200 presos en huelga de hambre. Pero a los senadores se les prohibi que hablaran directamente con los detenidos. Eso dej a los senadores con una idea bastante inexacta de las condiciones de vida de los detenidos y de cmo se les trataba. Por ejemplo, el senador Pat Roberts (republicano por Kansas) afirm el 11 de julio de 2005: Todo lo que vimos es consistente con lo que el Comit de Inteligencia del Senado nos haba informado acerca de las operaciones en curso de supervisin en GITMO. Tambin dijo: Realmente me cuesta imaginar que en este pas pudiera darse un trato mejor que el que se le est dando a ese tipo de gente. Son tratados de forma humana y respetuosa.

Ese tipo de gente estaban todos viviendo en el Campo Cuatro, donde un pequeo nmero de prisioneros vestidos con monos de color blanco estaba cooperando con los interrogadores. El ejrcito no estaba permitiendo que la gente accediera al Campo Cinco, que albergaba casi 100 prisioneros; ni siquiera a los representantes polticos.

Aunque desde haca ms de un mes haba en marcha una huelga de hambre, el portavoz del Pentgono, el Comandante de Marina Flex Plexico afirm el 20 de julio de 2005: Que no tena informacin de que hubiera ninguna huelga de hambre en Guantnamo. El Pentgono se neg a informar de los hechos relativos a la huelga de hambre pero tuvo que admitir finalmente que haba prisioneros que estaban participando en la misma porque al igual que sucede con la actual huelga de hambre- los abogados de los prisioneros estaban revelando lo que suceda en la prisin.

El 16 de marzo, CBS News informaba : Dos portavoces del Departamento de Defensa, el Teniente Coronel Todd Breassale, del Pentgono, y el Capitn Robert Durand, de la base de Guantnamo, negaron que en la prisin militar se hubiera una huelga de hambre. Breassale dijo: No hay nada concreto sobre un huelga de hambre masiva, eso es una total invencin y Algunos que afirman estar haciendo huelga estn en realidad comiendo puados de frutos secos y otros alimentos. Estn ingiriendo un montn de caloras.

Despus, el Pentgono slo admitira que haba 14 prisioneros en huelga de hambre y que la cifra inclua a cinco o seis individuos que llevaban aos hacindola de vez en cuando y se les estaba sometiendo a alimentacin forzosa por nariz mientras les mantenan atados a una silla.

Jason Leopold, de Truthout, public el 1 de abril una comparacin entre la huelga de hambre que se produjo en 2006 y la que est teniendo lugar ahora. Ambas se desencadenaron por contrabando en las inspecciones de los Coranes. Esos registros fueron una respuesta a los cinco intentos de suicidio de mayo de 2006, y la muerte, el pasado septiembre, de Adnan Farhan Abdul Latif , un preso de alto nivel, que, segn un mdico del ejrcito, se haba quitado la vida ingiriendo una dosis letal de medicamentos antipsicticos.

Los investigadores del NCIS, segn Leopold, dicen que Latif escondi medicamentos en su Corn, en concreto, en el forro del libro sagrado. Volviendo al 18 de mayo de 2006, se encontr a un prisionero inconsciente en su celda, a quien le sala espuma por la boca, dentro del ahora cerrado Campo 1. Al parecer, el prisionero haba ingerido pastillas que no se le haban prescrito. Por eso, el comandante de GTMO en aquella poca, el Almirante Harry Harris, orden que se registraran exhaustivamente las celdas y dijo que haba encontrado las pastillas escondidas en el forro del sagrado Corn y otros lugares, como en la pierna ortopdica de uno de los prisioneros. (Tres prisioneros que haban estado en huelga de hambre se suicidaron en junio de 2006).

Truthout ha presentado una solicitud en funcin del Acta de Libertad de Informacin (FOIA, por sus siglas en ingls) de una amplia gama de documentos pertenecientes a quienes estn en huelga de hambre y sobre el trato dado a los prisioneros. Es parte del esfuerzo para contrarrestar el secretismo que el Pentgono trata de establecer acerca de lo que est realmente sucediendo en la prisin.

De alguna forma, la operacin puesta en marcha el Pentgono no ha tenido xito porque los abogados estn compartiendo lo que los prisioneros les estn contando, aportando sombras estadsticas sobre la huelga de hambre que cuestionan lo que el Pentgono est haciendo pblico. Por otra parte, en los medios estadounidenses no se ha prestado mucha atencin al tema. En febrero, la prensa ignor prcticamente las afirmaciones de los abogados de que haba muchos prisioneros haciendo huelga de hambre tras la negativa dada por el Pentgono. Y, hasta el 14 de marzo, cuando se reconoci que haba 14 presos en lo que el Pentgono considera huelga de hambre, las noticias que cubran la misma no aumentaron de forma apreciable.

Aamer es padre de cuatro nios . Es uno de los 86 presos que, en la revisin efectuada por una comisin interagencias, se declar que haba que liberar , y que el Presidente Barack Obama autoriz mediante orden ejecutiva. La revisin fue llevada a cabo por 60 profesionales de carrera, incluidos analistas de inteligencia, agentes para el reforzamiento de la ley y abogados, y participaron en su preparacin el Departamento de Justicia, el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado, el Departamento de Seguridad Interior, la Agencia Central de Inteligencia, el Bur Federal de Investigacin y otras agencias de la comunidad de inteligencia. Realizaron un examen riguroso y valoraron la amenaza que supona cada detenido, la fiabilidad de la informacin subyacente y los intereses de la seguridad nacional.

A pesar de lo que dijo recientemente en el aire Mark Phillips, de CBS News -que el caso de Aamer es de locos, como muchos de los casos de Guantnamo, porque ningn secretario de defensa estadounidense puede garantizar que Aamer no constituir un riesgo para la seguridad de EEUU una vez liberado-, no hay absolutamente ninguna razn para sostener de forma justificada que Aamer supondra un riesgo para la seguridad si se le dejara libre. No hay ningn riesgo en absoluto de que el hecho de devolverle al Reino Unido, uno de los principales aliados de EEUU, suponga riesgo alguno para EEUU.

De forma destacada, en noviembre de 2011, su abogado, Smith, inform que Aamer no esperaba que el Presidente Obama mejorara la actuacin de su predecesor, el Presidente Bush. No crea que los presidentes fueran mejores que los poderes que les rodean, y afirm la Casa Blanca es como una camisa de fuerza que te obligan a ponerte.

Estaba leyendo 1984 de Orwell y le dijo a Smith: Debes leer este libro para entender lo que est sucediendo aqu, en Guantnamo. La tortura es la tortura, el sistema es el sistema. Tambin dijo: Por favor, que me torturen a la antigua. Aqu destruyen a la gente mental y fsicamente sin dejar seales.

Kevin Gozstola es un reconocido escritor y director de documentales, que suele publicar sus artculos en diversos medios OpEdNews y Open Salon.

Fuente: http://dissenter.firedoglake.com/2013/04/03/how-us-military-is-trying-to-cover-up-hunger-strike-at-guantanamo-according-to-shaker-aamer/

 




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